Usuario :
Clave : 
 
 administrador
Manual del administrador

 Secciones
Palabras iniciales
Suscripción gratis
Artículos
Opiniones
Lecturas para el profesor
Cursos y eventos
Experiencias / Sugerencias didácticas
Reseñas y novedades editoriales
Actividades para clases
Enlaces (links)
Noticias generales
Anécdotas
Cartas de lectores
¿Quieres ser corresponsal?
Publique su artículo
Sobre el autor

E/LE Brasil

 Inicio | Foros | Participa
Buscar :
Estás aquí:  Inicio >>  Noticias generales >>  Brasil: Pasión por el español
 
Brasil: Pasión por el español
 

16-07-2007.


Son las diez de la mañana de un sábado en Nazaré, una villa humilde del nordeste brasileño, a 2.200 kilómetros de la capital. Los pequeños de la escuela Vicente Pinzón, en Nazaré, municipio de Cabo de Santo Agostinho, asisten a su ya tradicional clase de español. Son 200 alumnos que estudian una vez por semana, después de un acuerdo institucional firmado con Palos de la Frontera, en 1999. El acuerdo surgió porque el municipio es el único del país que reivindica que Brasil fue descubierto por Pinzón, un español, y no por el portugués Pedro Álvarez de Cabral, como enseñan los libros. La duda histórica convirtió a la escuela en pionera de una ola que comienza a sacudir a los brasileños: hablar el español correctamente y no el «portuñol», como ellos llaman al intento de comunicarse en el idioma sin estudiarlo.
Con la llegada a Brasil de las empresas españolas a finales de los años 90, la demanda de clases de español viene aumentando. «Antiguamente era normal engañar colocando en el apartado de idiomas del currículo el español como calificación básica, porque entendía todo, aunque no hablaba nada, ni mucho menos escribía», afirma Segundo Villanueva sobre una frase que ha escuchado a muchos brasileños. Segundo es profesor de español para ejecutivos en São Paulo y autor de la revista electrónica «España Aquí» (
www.espanaaqui.com.br), que, con apenas cuatro meses de existencia, ya recibe 7.000 visitas al mes.
Periodista de la Universidad de Navarra, Segundo Villanueva descubrió su vocación por la enseñanza del español cuando llegó a São Paulo, una ciudad gigantesca y competitiva, donde para sobresalir en la carrera no basta con hablar inglés. «Cuando perciben que pueden hacer algo para distinguirse de su competidor, lo hacen. El español, hoy, distingue», dice el profesor, que llegó a Brasil en 1996, cuando empresas como Telefónica y el Banco Santander comenzaban a asomarse en el país. Pero con éstas vinieron otras, y hoy las empresas españolas, que son las que más invierten en el país después de Estados Unidos, son también grandes empleadoras.
Fue durante el contacto con empresas españolas, a las que presta servicios como asesor de prensa, cuando el brasileño Silvio Taretto decidió hacer el curso completo de español en el Instituto Cervantes, en São Paulo. «Fue fundamental para mi trabajo», dice el nieto de españoles, que ahora habla y escribe correctamente. Taretto cuenta que su experiencia en la escuela fue buena para aprender el idioma, pero también para relacionarse en el medio laboral. Pero la oportunidad de trabajo y de negocios para los brasileños no se restringe a España. Existe también el mercado suramericano al que Brasil dio siempre la espalda y comenzó a ver más objetivamente después de su entrada al Mercosur. Son millares las empresas que tienen algún tipo de negocio en Iberoamérica, sea como filial, exportadora, importadora o socia.
Con esa consciencia, el Gobierno brasileño aprobó en 2005 una ley que obliga a las escuelas secundarias a ofrecer el español como lengua extranjera en sólo cinco años. La medida permite que 12 millones de alumnos tengan la opción de estudiar el idioma si así lo desean y ha provocado una corriente en la que los profesores intentan prepararse para impartir esta materia. Es el caso de la profesora Deolinda Freire, que, con estudios en la Universidad de São Paulo (USP) en español y literatura hispanoamericana, ahora estudia una licenciatura que la habilite para dar clases.
Retraso burocrático
La iniciativa, sin embargo, está siendo boicoteada por la lentitud de la burocracia estatal. En São Paulo, donde se concentra el mayor número de alumnos, la Asociación de Profesores de Español del Estado de São Paulo (APEESP) viene reclamando la falta de acción del Gobierno para alcanzar la meta en las escuelas públicas. «No hubo aún concurso de selección en las escuelas y los profesores de español no están encontrando trabajo para dar clases», afirma Deolinda Freire, que es además catedrática de español de la Universidad Cruzeiro do Sul (UNICSUL), en São Paulo. La meta parece difícil, pero es sin duda un buen punto de partida.
El Instituto Cervantes es un excelente termómetro de cómo el interés por el español ha aumentado en los últimos años. Fundado en 1998 en São Paulo, inicialmente como un centro de actualización de profesores, abrió como centro cultural en Río de Janeiro en 2001 y desde entonces viene expandiéndose. Desde el inicio de sus actividades formó 10.000 profesores que ahora espera duplicar con la incorporación de las nuevas sedes que ahora inaugura.
«Brasil tiene una oportunidad importantísima para liderar toda Iberoamérica», dice Francesc Puértolas, jefe de actividades culturales del Instituto Cervantes en Brasil. «Así como los chinos entendieron la importancia de aprender inglés, los brasileños están entendiendo que necesitan mirar a América Latina. Ahora se han dado cuenta de la posibilidad de hacer negocios y de liderar», comenta Puértolas, que reside hace siete meses en Brasil.
La expansión del Cervantes
La sede de São Paulo es la más activa. En el primer semestre del año registró 2.367 alumnos regulares, 64 alumnos en clases especiales y 419 en los cursos para profesores. Se prevé que pasen por el centro 4.760 alumnos de todos los cursos hasta el fin del año. El Instituto también registra un incremento en la demanda de los exámenes de español como lengua extranjera, que este año tuvo 744 candidatos. En Brasilia, donde el Instituto comenzó a funcionar en enero, ya son 662 alumnos y podrían llegar a los 1.000 en diciembre.
El Instituto anunciará mañana su plan de expansión en Brasil, con la presencia del Príncipe de Asturias, y el ministro de Cultura, César Antonio Molina, ex director del Instituto Cervantes. Serán siete nuevas sedes, entre ellas, Brasilia, que ya está en funcionamiento; Salvador, Curitiba y Porto Alegre, que inician sus actividades en los próximos días. Las siguientes inauguraciones serán en Recife, a finales de año, Belo Horizonte y Florianópolis, que abrirán a comienzos de 2008. «Brasil tendrá el mayor número de Institutos Cervantes del mundo», dice Puértolas, que considera ése un destino lógico. «Es una especie de deuda histórica». Puértolas es el conductor de una intensa actividad que acompañará a estos centros, que comienzan con una programación intensa en Brasilia. La semana incluye la inauguración de la biblioteca Ángel Crespo, la exposición «Mientras Brasilia Nacía», con 18 obras de Artium (Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo), y la presentación del Centro Cultural Oscar Niemeyer de Avilés (Asturias), a la que está previsto que asista el miércoles el propio arquitecto, premio Príncipe de Asturias de las Artes 1989, que es además creador de los principales edificios de la moderna ciudad de Brasilia. «La idea no es sólo exportar nuestra cultura, sino establecer un diálogo», concluye Puértolas, entusiasmado con la programación, que promete ser grandiosa. 

autora: Verónica Goyzueta.
fuente: ABC.
fecha: 16/07/2007.
URL:
http://www.abc.es/20070716/cultura-cultura/brasil-pasion-espanol_200707161015.html

 
 
Diseño y desarrollo por: SPL Sistemas de Información
  Copyright 2003 Quaderns Digitals Todos los derechos reservados ISSN 1575-9393
  INHASOFT Sistemas Informáticos S.L. Joaquin Rodrigo 3 FAURA VALENCIA tel 962601337