Usuario :
Clave : 
 
 administrador
Manual del administrador

 Secciones
Palabras iniciales
Suscripción gratis
Artículos
Opiniones
Lecturas para el profesor
Cursos y eventos
Experiencias / Sugerencias didácticas
Reseñas y novedades editoriales
Actividades para clases
Enlaces (links)
Noticias generales
Anécdotas
Cartas de lectores
¿Quieres ser corresponsal?
Publique su artículo
Sobre el autor

E/LE Brasil

 Inicio | Foros | Participa
Buscar :
Estás aquí:  Inicio >>  Noticias generales >>  ¡Sorpresa! Brasil considera el español como su segunda lengua
 
¡Sorpresa! Brasil considera el español como su segunda lengua
 

07-08-2003. Artículo en inglés aparecido en el diario Miami Herald, del columnista Andres Oppenheimer, donde se trata de la aprobación de la ley sobre enseñanza del español.
http://www.miami.com/mld/miamiherald/news/columnists/andres_oppenheimer/6475593.htm
Este artículo apareció publicado en español en la misma fecha en el mexicano "Noticias de Oaxaca" con el título de "El gigante ensimismado aprende español" http://www.noticias-oax.com.mx/articulos.php?id_sec=5&id_art=4484 Por cierto, con una traducción muy bien hecha.

Surprise! Brazil considers Spanish as its 2nd language

When historians in the future are asked what was the most important development of the early 21st century in Latin America, they may cite something that is not making headlines anywhere nowadays: the gradual steps by Portuguese-speaking Brazil to adopt Spanish as a second language.

It sounds trivial, but Brazil -- which accounts for more than 50 percent of South America's economy, territory and population -- has always lived in relative isolation from its Spanish-speaking neighbors.

In part because of language, Brazilians have always read different books, watched different movies and seen different TV shows than most of their fellow Latin Americans.

Even today, after more than a decade of unprecedented South American integration, Brazil remains an inward-looking giant.

The best-sellers list in this week's issue of Brazil's news magazine, Veja, looks like an all-Brazilian affair: The three top books are works of Paulo Coelho, Luis Fernando Verissimo and Heloísa Perissé. Popular Spanish authors such as Mario Vargas Llosa or Gabriel Garcia Márquez are not even on the list.

But things are beginning to change. This week, while the region's attention focused on the Brazilian Congress' preliminary approval of a crucial pension reform bill, Brazilian legislators were debating another measure that could prove even more important in the long term: the adoption of Spanish as a required language for Brazil's 43.5 million students in elementary and high schools.

 SIMILAR BILLS

Two similar bills are making their way through various commissions in Congress. A separate bill proposes that street signs be written in both Portuguese and Spanish.

''It's very likely that the Spanish language courses bill will pass,'' Brazil's secretary of mid-level and technology education, Antonio Ibañez Ruiz, said in a telephone interview from Brasilia. ``Unlike similar bills in the past, this one has the full support of the education ministry.''

The main bill could be approved by the Senate's Education Committee and go to a full Senate vote in coming weeks, the Reuters news agency reported this week. As of now, Spanish is only taught extensively in southern states such as Rio Grande do Sul, Paran and Santa Catarina.

The proposal to make Spanish courses mandatory nationwide ''is key to the formation of a real Latin American community,'' the main bill says. It notes that Brazil is the only member of Mercosur -- the South American common market made up of Brazil, Argentina, Paraguay and Uruguay -- where Spanish is not spoken.

Will a large number of Brazil's 175 million people be speaking Spanish in a few years? Or is it another pie-in-the-sky Latin American project, like so many others that have failed in the past?

The skeptic in me tells me to take this whole thing with a grain of salt. In 1998, I wrote in The Herald that the Brazilian Senate had just approved a bill aimed at making Spanish mandatory within five years, and that the lower house of Congress was expected to approve it in a matter of weeks.

What happened? The law passed, but was watered down. Its final version merely suggested that Spanish become mandatory, which was the same as saying nothing.

The plan never took off because Brazil's 27 states and their municipalities -- which pretty much run their own education programs -- did not have the funds to train or pay for an estimated 75,000 new Spanish teachers that were necessary to implement it.

REALISTIC

Sen. Lucía Vania, a sponsor of the latest bill, says this time the project is more realistic. Rather than setting targets impossible to achieve, it will simply make Spanish teaching mandatory and leave it to the federal government to set the chronology and pace of the program. Education Secretary Ibañez Ruiz says the central government would implement it gradually.

My conclusion? I'm not taking it lightly. I remember that many of my colleagues in the U.S. press laughed when Mercosur was launched in 1990, following many failed efforts at Latin American integration in previous decades.

During the first seven years of the regional agreement, before it fell into hard times following a 1999 devaluation, Brazil's trade with its Mercosur partners soared from $4 billion to $17 billion. It was a great success.

Now that Brazil and its neighbors have decided to make the revamping of Mercosur their top foreign policy priority, and that they once again have compatible exchange rates to make that happen, the language integration efforts are worth close monitoring. If they work, South America may become a stronger economic and political bloc than many may think.

autor: Andres Oppenheimer
fuente: Miami Herald
fecha: 07-08-2003
enlace: http://www.miami.com/mld/miamiherald/news/columnists/andres_oppenheimer/6475593.htm 

===============================

El gigante ensimismado aprende español

Andrés OPPENHEIMER

Cuando se les pregunte a los historiadores del futuro cuál fue el acontecimiento más importante de América Latina a principios del siglo XXI, quizás muchos mencionen un hecho que ni siquiera figura en los titulares de hoy: los pasos dados por Brasil por adoptar el español como su segundo idioma.

Suena trivial, pero no lo es. Brasil, que representa más del 50 por ciento de la economía, población y territorio de Sudamérica, siempre vivió en un relativo aislamiento de sus vecinos hispanoparlantes. En parte por la barrera del idioma, los brasileños siempre han leído libros diferentes, y han visto diferentes películas y series de televisión que sus vecinos.

Todavía hoy, después de más de una década de un proceso de integración económica sin precedentes en la región, Brasil es un gigante ensimismado.

Si ustedes miran la lista de best-sellers de esta semana en la revista Veja, parece un ranking exclusivo de quienes escriben en portugués: los tres autores más vendidos son Paulo Coelho, Luis Fernando Verissimo y Heloísa Perissé. Autores como Mario Vargas Llosa o Gabriel García Márquez ni siquiera figuran en la lista.

Sin embargo, las cosas están cambiando. Esta semana, mientras la prensa reportaba sobre la aprobación preliminar de la crucial reforma al sistema de pensiones en el Congreso brasileño, los legisladores estaban debatiendo también otro tema que quizás resulte aún más importante a largo plazo: la adopción del español como una asignatura obligatoria para los 45 millones de estudiantes de las escuelas primarias y secundarias de Brasil.

Dos proyectos de ley proponiendo la enseñanza obligatoria de español están avanzando en el Congreso, así como también otro proyecto por el cual las señales de tránsito pasarían a tener leyendas tanto en portugués como en español.

''Es muy probable que el proyecto de ley de enseñanza del español sea aprobado'', me dijo el secretario de Educación Media y Tecnológica de Brasil, Antonio Ibañez Ruiz, en una entrevista telefónica. ``A diferencia de proyectos similares en el pasado, éste contará con el apoyo decidido del Ministerio de Educación''.

El proyecto de ley podría ser aprobado pronto por el comité de educación del Senado, y pasar a un voto del Senado en pleno, señala la agencia Reuters. Actualmente, el español es enseñado masivamente sólo en estados sureños como Rio Grande do Sul, Paraná y Santa Catarina.

La propuesta de enseñanza obligatoria del español es clave para la formación de ''una verdadera comunidad latinoamericana'', señala el proyecto principal. Agrega que Brasil es el único miembro del Mercosur --el mercado común sudamericano integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay-- donde no se habla español.

¿Terminarán hablando español muchos de los 175 millones de brasileños? ¿O es un proyecto poco realista, como tantos otros en el pasado?

El escéptico que llevo adentro me aconseja no tomarme todo esto muy en serio. En 1998, escribí una columna similar a ésta, después de que el Senado brasileño aprobó una ley destinada a convertir el español en un idioma de enseñanza obligatoria en los próximos cinco años.

¿Qué pasó después? Bueno, la ley fue aprobada, pero en forma muy diluida. En su versión final, sólo ''sugería'' que el español fuera un curso obligatorio, lo que en la práctica fue el equivalente a nada.

El principal obstáculo fue que los 27 estados brasileños y sus municipalidades --que bajo el sistema actual deciden gran parte del contenido de la enseñanza obligatoria-- nunca tuvieron los fondos para pagar el entrenamiento o los sueldos de unos 75,000 profesores de español que hubieran hecho falta para implementar el proyecto.

La senadora Lucia Vania, una de las coauspiciadoras del nuevo proyecto de ley, me dice que esta vez, la legislación propuesta es más realista. En lugar de fijar metas inalcanzables, simplemente dirá que la enseñanza del español será obligatoria en todas las escuelas, y dejará que el Ministerio de Educación fije los plazos. Ibañez Ruiz, el secretario de Educación Media y Tecnológica, señala que la implementación será gradual.

¿Mi conclusión? Tiendo a no tomar este asunto a la ligera. Todavía recuerdo cómo muchos de mis colegas en la prensa norteamericana se reían en 1990, cuando se lanzó el Mercosur tras varios intentos fracasados de integración latinoamericana. Y resultó que durante los primeros siete años de vida de Mercosur, antes de caer en desgracia en 1999, fue un éxito rotundo: el comercio entre Brasil y sus socios se disparó de $4,000 millones por año a $17,000 millones.

Ahora que Brasil y sus vecinos han decidido que la reactivación del Mercosur será su principal prioridad en política exterior, deberemos seguir con atención la suerte de los esfuerzos de integración idiomática. Si funciona, América del Sur puede llegar a ser un bloque político y económico mucho mayor de lo que muchos suponen.

Viernes 08 de agosto de 2003. Noticias de Oaxaca, n. 9555.

http://www.noticias-oax.com.mx/articulos.php?id_sec=5&id_art=4484  

 

 
 
Diseño y desarrollo por: SPL Sistemas de Información
  Copyright 2003 Quaderns Digitals Todos los derechos reservados ISSN 1575-9393
  INHASOFT Sistemas Informáticos S.L. Joaquin Rodrigo 3 FAURA VALENCIA tel 962601337