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L´azur - Ensayo sobre Mallarmé por Hugo Matías Zeoli
 

Mallarmé en una carta a Cazalis escribe que al cavar en el verso se encuentra con el abismo de la Nada, luego le confiesa que después de la nada se encontró con lo Bello, una lectura de esa poesía puede llegar a actualizar su lectura ya que conocer que escribió Stéphane Mallarmé es saber que es la poesía comprometida con una lucha frontal contra el facilismo y una degradación de la palabra.

Mallarmé declaró que su gran maestro había sido Poe, de quien,  analizando Filosofía de la composición,  comentó  que el arte de la estructura fue utilizado entre aquellas formas literarias en las que no aparece en un primer plano la belleza.

De esta afirmación,  se puede extraer que el arte de la estructura exige un replanteo. Es conveniente, decir que Mallarmé no se limitaba sólo a darle preeminencia a un ordenamiento de objetos  a través de una adecuada sintaxis para iniciar una búsqueda lírica, Mallarmé se basará en la conciencia artística; la poesía de la ausencia será la esencia que el poeta trabajará sin limitarse a un marco específico de denominaciones.

La poética que ha erigido le permitirá la construcción de un sentido profundo  y elevado, no como una serie de sugerencias exóticas que correspondiesen a una constelación de símbolos donde el instinto guiaría  al lector a través del silencio, tal vez, por este motivo, subrayó la frase: “todo azar debe ser desterrado de la obra”.

Mallarmé se pregunta si hay  alguna mistificación y se contesta que no, porque como agrega más adelante, “lo que uno piensa, es;y una prodigiosa idea arranca de estas páginas que, escritas más tarde (y sin fundamento en la anécdota, no hay por qué decirlo) no dejan de congeniar con Poe, sinceramente,es decir, que todo azar debe ser desterrado de la obra moderna y que sólo puede encontrarse allí como ficción;y que el eterno aletazo no excluye la mirada lúcida que escruta el espacio devorado por su propio vuelo”,(1)

La poesía que Mallarmé produjo consistió en un ordenamiento orquestal donde el sentido único se construye a partir de   la significación poética que no puede separarse de las palabras.

En este sentido, Blanchot, opina que el primer carácter de la significación poética se halla unido al lenguaje que la manifiesta, agregando “en el lenguaje  poético, tenemos la certeza de haber comprendido la idea cuando podemos expresarla de diversas maneras, dominándola hasta tal punto que somos capaces de liberarla de todo lenguaje determinado…”,luego dice,:”El sentido del poema es inseparable de todas las palabras, acentos y ritmos del poema, sólo existe en este conjunto y desaparece en cuanto se intenta separarlo de esta forma que ha recibido. Lo que el poema significa coincide exactamente con lo que es:el que desee comprenderlo debe considerarlo por entero, sufrirlo en su realidad completa, asimilarlo materialmente y discernir su fuerza”.(2).

El sentido por hacer es el que elabora la poesía de L ´AZUR, aquélla que siempre hay que s buscar en la esencia de la palabra poética y no en el número de objetos asociados por el pensamiento subjetivo.

Su experimentación poética construirá el sentido en donde parezca no hallarse: este es el desafío que propone su escritura.Todo es inútil si se mira de soslayo su escritura.

La primera percepción dirá que ésta no tiene ningún sentido, una lectura posterior permitirá a un lector avezado llegar a la conclusión de que esta poesía obedece a un programa.estético muy osado y consiste en establecer un equilibrio entre el sentido absoluto de la palabra poética y aquello que el poema quiere decir.

Blanchot  dice que la esencia de la poesía es tener la misión de fundar las cosas por y en la palabra y esa esencia reside en el poder de evocar e invocar; o sea,” al estar en relación con la existencia profunda, mucho más por el hacer que por el decir”.(3).

En la palabra esencial, la de este poema, no hay una exclamación acerca de hechos reales, ni se utiliza o manifiesta una magia creadora para que todo sea visto como algo deliberado.

La palabra poética se convierte en esencial y en el poema ella expresa el silencio porque los seres se callan y es el ser quien tiende a ser la palabra y es ésta la palabra poética; en ella las palabras deben ser oídas y miradas como la tensión entre la construcción de la belleza a través del silencio y la desaparición de toda posible gama colorida y la sensación de atravesar una forma estética nada ambigua, pero sí, compuesta de significación.

Es necesario aclarar que la nada que halló Mallarmé, es la que otorga una belleza despiadada a sus poemas y lo hace a través de la ausencia de tiempo donde nada se realiza.

Además, para Mallarmé una vez perdido el significado de las palabras, el poeta habrá emprendido una partida con su alma vacía hacia la esencialidad del origen de la poesía y para recordar las primeras manifestaciones de la música y hallar la explicación órfica de la tierra, elige ser impersonal  y desaparecer de la escritura para que se despliegue una deliberada orquestación como sustancia poética iniciando el regreso de la palabra hacia una especie de misterio de la significación.

El  poeta se remontará desde la visión del objeto hacia el mundo de las apariencias neutralizadas.El paso siguiente será no culminar con una disolución de un silencio en el poema, allí donde cesa el perfeccionamiento de la palabra, su posibilidad de hacerla más pura y comienza la escritura poética se deberá encontrar que la palabra es irreducible y nos sitúa en un punto con la perspectiva de lo imaginario.

Blanchot dice que “El arte parece entonces el silencio del mundo, el silencio o la neutralización de lo que hay de usual y de actual en el mundo, así como la imagen es la ausencia del objeto”.(4)

Porque según este autor, el poeta escuchó la palabra como comienzo, pero que no comienza nunca y siempre vuelve a comenzar, más también dice este autor que, el poeta sostuvo esa palabra origen y la interrumpió y en una intermitencia la hizo perceptible…”(5).

Esta perspectiva se verificará como producción de sentido y como final agónico porque la escritura poética construye desde esta nada y al postular la belleza es proclive a una revelación del sentido que no debe ser reductible a la univocidad del símbolo poético.

En este sentido, se puede demostrar con un análisis de una poesía que integra la obra denominada POESIES, que el autor fue fiel a un programa estético:las formas elaboradas en el verso son aquellas, sublimes, que acumuladas como resabio simbólico fluctúan en imágenes ante la nada de unas impresiones.

Otra de las características que despliega Mallarmé consiste en construir una puesta en acción de la palabra y mostrar la ausencia de los seres.

La voz que habla no es la de una persona determinada, la belleza asume lo impersonal del poeta y la nada es ausencia de los seres y el sentido se construirá con la esencia de esa palabra que es indubitable y poética, aquélla que hace el sentido con la nada y la ausencia y la relaciona con la belleza que construye el poema.

L` AZUR comienza así:

                                                

                                                De l éternel azur la sereine ironie

                                                Accable, belle indolemment comme les fleurs,

                                                Le poète impuissant qui maudit son génie

                                                A travers un dessert stérile de douleurs.

 

Estos versos sugieren que en la palabra esencial callan los seres, ya no es Mallarmé quien habla, es el lenguaje porque la palabra poética no es de una persona determinada y lo que habla es nada, apareciendo en toda su dimensión la lengua poética; quien habla no es el poeta, aquél se habla a sí mismo, lenguaje como obra y obra del lenguaje.

En este sentido, Blanchot opina lo siguiente,  “en la palabra poética se expresa que los seres se callan,¿pero cómo ocurre esto?.Los seres se callan, pero entonces el ser tiende a convertirse en palabra y la palabra quiere ser.

La palabra poética ya no es la palabra de una persona:en ella nadie habla y lo que habla no es nadie, pero parece que la palabra sola se habla.El lenguaje adquiere entonces, toda su importancia; se convierte en lo esencial; el lenguaje habla como  esencial y por eso la palabra confiada al poeta puede ser llamada palabra especial…

Esto significa, en primer término que las palabras, al tener la iniciativa, no deben servir para designar algo ni para expresar a nadie, sino que tienen su fin en sí mismas. En lo sucesivo, no es Mallarmé quien habla sino que el lenguaje se habla, el lenguaje como obra y como obra del lenguaje.”(6).

La sonoridad, el intenso rol que se asigna a la partitura original de la que partiría el poeta, corre paralela a la noción de estar asistiendo a las formas profundas del sentido por hacer: todas las palabras quieren ser el ser y hablan como tales porque no designan ni se dirigen a alguien y es que no tienen sólo un fin en sí mismas.

La propuesta del poeta consistió en producir una obra en la cual quien ha renunciado a existir en el poema evoca al ser mediante la ascesis de la palabra, la nada se precipita en el poema, pero no la negación bruta de la palabra que denota los objetos.

Esta presencia de la nada no es asimilable a un estado de dispersión del sentido, aquello que prolifera es el sentido de ese “abismo”, aquél que Mallarmé vislumbró y también la ausencia, pero no de símbolos que conducen allí donde no hay obra.

Blanchot expresa que “el punto al que la obra nos conduce no es sólo aquél donde se realiza en la apoteosis de la desaparición donde expresa el comienzo expresando el ser en la libertad que lo excluye, sino que también es el punto al que nunca puede conducirnos, porque ya es siempre aquél que a partir del cual nunca hay obra”.(7). Ibid,pag.40.

En los versos que se citarán se puede advertir como el poeta ha traducido el silencio del hacer poético con la palabra esencial

 

                                            Fuyant, les yeux fermés, je le sens qui regarde

                                            Avec l intensité d un remords atterrant

 

La imagen concitada por los versos ya está conduciendo, en un despliegue rítmico hacia la nada tediosa repetición final de L AZUR. La figura evocada es de una elevada artesanía, pero a la vez, el ritmo delicado que abre la estrofa se eleva instrumentalmente y culmina en atterrant, dando un matiz inexcusable que construye el texto poético y se desplaza conceptualmente en un movimiento envolvente, resignificando el dramatismo del espíritu creador con los ojos cerrados porque Claudel, según Philippe Sollers en Literatura y Totalidad escribió que Mallarmé no veía la realidad como a un espectáculo: observaba un

Texto y conscientemente se preguntaba “¿Qué es lo que quiere decir todo esto?” (8)

En el poema L `AZUR, se puede leer,

 

                                          Le ciel est mort

 

Esta es la palabra esencial, se está frente a una afirmación no lapidaria porque no hay denominación ni palabra bruta, el poema se relaciona con la estrofa que dice.

 

                                          Avec de longs haillons de brume dans les cieux

 

Esta es una gama evanescente que se acentúa dramáticamente al aparecer un oscurecimiento más proclive a la néant, disipando el motivo denotado por un signo de muerte y aquí lo notable es que el movimiento rítmico apoyado en sonoridades verbales tiende a abolir el azar con la sugerencia por analogías.

Simons ha expresado lo siguiente: El verbo a través de la idea y del tiempo que son la negación idéntica del devenir, se convierte en lenguaje.

El es el despliegue del verbo, su idea, en el ser, convertido el Tiempo en su modo: todo ello  a través de las fases de la idea y del tiempo en el ser, es decir, según la vida y el espíritu.De donde proceden las dos manifestaciones del lenguaje, la palabra y la escritura, destinadas, si nos atenemos al dato del lenguaje a reunirse ambas en la idea del verbo:las palabras al crear las analogías de los sonidos.(9).simons 52

Estas, reúnen en un solo verso todo un fragmento que evoca la totalidad y que diseminada se recuesta sobre un fondo de significación donde el sentido debe construirse de emoción en emoción.

Todo parece la negación de una revelación osada donde aún debe subsistir un sentido más allá de quien diga que estas palabras nada significan.

 

                                          Et toi, sors del etangs letheens et ramasse

                                          En t en venant la vase et les pales roseaux,

                                          Cher ennui, pour boucher d une main jamais lasse

                                          Les grands trous bleus que font méchamment les oiseaux

 

Su ritmo e itinerancia pasa por L ´AZUR con un infinito silencio, desaparición del freno de la razón porque para el poeta las palabras son eficaces por su sonoridad, su poder sugestivo. Las voces desesperantes no pertenecen a fantasmas interiores, no hay un ser que denuncie el abismo espiritual en el que se hallan los seres humanos:

 

                                          Eteigne dans l horreur de ses noires traînées

                                          Le soleil se mourant jaunâtre a l horizont !

 

 

El ser del lenguaje en el que las palabras asumen la soberanía de la voz y la idea puede aludir al sentimiento de la disolución del universo de la creación. Todas estas metáforas citan lugares donde ya no puede huir el alma vacía porque,

 

                                           N a plus l art d attifer la sanglotante idée,

                                           Lugubrement bailler vers un trépas obscur…

 

 

Todo está obedeciendo a una definición armónica del silencio hacia la imposibilidad que amenaza al lenguaje de la idea que en sí misma va a predecir un advenimiento de la apoteosis del grito final L `AZUR! .

 

 

                                           En vain! L Azur triomphe, et je l entendí que chante

                                           Dans les cloches, Mon âme, el se fait voix pour plus

                                           Nous faire peur avec sa victoire méchante,

                                           Et du metal vivant en bleus angélus !

 

 

La extenuación elaborada a través de cada verso no expresa la angustia de un ser humano; todas las acumulaciones que se inscriben en los versos son asequibles al trabajo de la creación poética y su éxtasis, pero no indican una absolución para el demiurgo y se siente la inmortalidad del verso que practica su propia nada y extinción.

La exclamación final es un acto de anulación y proclama de autodestrucción.Todo ha brillado para extinguirse en lo irreal y se ha convertido en lenguaje, al decir L `AZUR, como aquello que tiene existencia por sí mismo.Esto se explica de la siguiente manera:la escritura de Mallarmé revaloriza la palabra poética, aquella que tiene existencia en sí misma y es fundamento de las cosas,Blanchot, a propósito de la palabra poética dice,”En el acto poético, el lenguaje deja de ser instrumento, mostrándose en su esencia, la de fundar un mundo, y la de hacer posible el auténtico diálogo que somos nosotros mismos , y como dice Holderlin, poder nombrar a los dioses.Dicho de otro modo, el lenguaje no es solamente un medio accidental de expresión, una sombra que deja ver el cuerpo invisible, es también lo que tiene existencia en sí mismo como conjunto de cadencias, nombres, y, en este sentido, por la conjunción de fuerzas que representa, se revela como fundamento de las cosas y de la realidad humana.”.(10)BLANCHOT, FALSOS PASOS, Pág.120.

En la tensión provocada por la búsqueda de la belleza, la lengua esencial, lengua poética, arriba al modo de existencia que provoca la destrucción que comenta Blanchot.

 

                                            Il roule par la brume, ancien et traverse

                                            Ta native agonie ainsi qu un glave sur ;

                                            Ou fuir dans la révolte inutile et perverse ?

                                            Je suis hanté. L` AZUR ! l `AZUR ! L A`ZUR !

 

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a modo de síntesis final se puede decir que el poema citado parece identificarse con una búsqueda del sentido, no sólo porque cumple programáticamente con un trabajo profundo donde la belleza es la imagen de la ausencia y la vacuidad no está significada por la cesación de lo astral,(el sol ha muerto), sino que se resignifica por la imposibilidad del decir y nombrar al ser simulando la nominación del objeto.

Otra imposibilidad de aludir al vacío, se encuentra en la fragilidad de la potencia creativa de aludir al vacío, se encuentra en la fragilidad de la potencia creativa; la creación entrevista en toda su magnificencia produce la visión de una crisis comprobable: ante el ser experimenta la escritura una demanda urgente: la inscripción en la hoja; pero el ser se puede aludir desde un alma que huirá y sólo tiene un recurso.Mallarmé había escrito en

L´ artiste.Toda cosa sagrada y que quiere mantenerse sagrada se envuelve en misterio

Esta frase encierra un desafío para la adecuada comprensión de la orquestación propuesta.

La construcción de la síntesis lograda con elementos corales que entran y salen produciendo una nota que sin repetirse alude a la crisis experimentada ante la fusión Belleza-Vacuidad; ese elemento sorpresa que Mallarmé confesará como aquél que halló como abismo conferido por el trabajo artesanal con el verso.

Mallarmé, quien escribió QUE, hallado en una ficha, dijo que ni siquiera se atrevía a escribir esto porque descubría demasiado.(11) BLanchot, f pasos, 117.

Darío. A propósito de la obra de Mallarmé había dicho, “he aquí que traza un signo nuevo, sobre el lago en silencio, el cisne que comprende, y más adelante: genuflexión Wagneriana

Y Qué.(12)

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BIBLIOGRAFIA

 

1. Simons Edison, Poética de Mallarmé,Edit.Nacional, Madrid,2000, pág.62
2.Blanchot, Maurice, Falsos pasos,pretextos, edit. Paidòs,2000, pág.114.
3.       "                                                                                  pág.122.
4.       "                    El espacio literario,edit.Paidós, Én la profundidad de la inacción, pág.40.
5.iden, pág. 40
6.iden, pág.35
7.iden, pág.40.
8.iden, pág.52.
9.Simons, Edison, op.cit.pag.52.
10.Blanchot, maurice, Falsos Pasos, Pretextos, edit. PaidÓs, 2000, en EsAoscura la poesìa de MallarmÉ, pag.121.
11.iden, pag.117.

12. Darío, Rubén, en Stephane Mallarmé, Editorial Visor, Madrid, España, 1991, pag. 143.


 (c) Hugo Matíaz Zeoli

 
 
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