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En busca de Marcel Proust
 

En busca de Marcel Proust
André Maurois
Ediciones B
306 páginas

(Buenos Aires) Clara González

Dentro del género de la biografía hay diversas opiniones,por ejemplo: "no hay historia sino biografía" dice Emerson. La biografía de Marcel Proust escrita por André Maurois, académico francés, ensayista y autor de obras de ficción como Climas, El círculo de familia y las biografías de Shelley, Disraeli, Byron, Voltaire, Fleming y Balzac, innovó en su momento en la concepción del género. Maurois consultó libretas de notas, cuadernos inéditos y la correspondencia de Proust con sus padres y también entrevistó a quienes conocieron al autor de En busca del tiempo perdido, alejándose del modelo romántico de Sainte-Beave y del análisis freudiano para indagar en la personalidad del escritor biografiado a través de sus escritos.

Además de consultar libretas de notas, documentos personales, cuadernos inéditos y correspondencia privada de Proust, Maurois estudiaba la obra literaria del escritor y establecía las relaciones entre los personajes ficticios y aquellos en quienes se inspiraban.

Marcel Proust era hijo de Adrien Proust y de Jeanne Weil. El padre de Adrien Proust lo había destinado al sacerdocio pero éste una vez ingresado en el colegio Chartres abandonó el seminario para cursar estudios de medicina en París. Era un hombre apuesto, majestuoso y bueno. En 1870 se enamoró de Jeanne Weil, una joven perteneciente a una familia judía de origen lorenés y sólida fortuna.

Proust mantuvo durante toda su vida estrechas relaciones con la familia de su madre.

A pesar de que Marcel Proust recibió una educación católica. y de que no es descabellado considerar que toda su obra constituye un prolongado esfuerzo para llegar a una forma peculiar de misticismo, dice Maurois, no parece que Proust abrazase nunca la fe, sostiene. Uno de los pocos textos en los que concede algún crédito a la idea de la inmortalidad del alma, de la libreta de notas de Proust, es citado por Maurois quien afirma : "Se nota que él habría deseado creer".

El biógrafo rescata el ambiente en que se crió Proust: el escritor no presenció conflictos religiosos en su familia y observó ejemplos de unión y de bondad tan perfectos que lo dejaron inerme para afrontar la realidad. La madre de Proust tomaba citas de los libros que le gustaban y las anotaba. Hablaba con su madre intercalando en la conversación citas de Racine y de la señora de Sévigné.

Proust admiraba a su madre y en una carta a Montesquiou da prueba de su elevada admiración hacia esa mujer.

A través de la biografía, Maurois va deslizando comentarios acerca de la literatura:

"...Proust ha alegado qu necesitaba, para ser leído y comprendido, tener en cuenta a su público. El oculista dice al paciente: "Mire si ve mejor con este cristal., con éste o con éste". Y el novelista que quiere ayudar al lector a comprender la idea capital de la irrealidad de lo que denominamos realidad, debe presentarle primero una imagen de esa realidad que el paciente pueda tomar como tal. El que diferentes ojos, necesiten, para reconstruir la imagen, vidrios diferentes, no altera en modo alguno los principios de la óptica. Y que seres diferentes necesiten, para experimentar celos o deseos, ilusiones diferentes, no cambia en absoluto las leyes del amor..."

En cuanto a la distancia temporal entre el primer y segundo tomo de "En busca del tiempo perdido", Maurois dice:

"...La guerra produjo sobre la novela de Proust efectos profundos y sorprendentes. Cuando nada perturba el transcurso normal de los acontecimientos, un libro se separa del autor en cuanto se publica; el cordón umbilical se corta y las energías se centran en nuevas obras. Pero como En busca del tiempo perdido no podía salir a la luz, continuó desarrollándose de una manera patológica. Todas las células de aquel cuerpo soberbio y monstruoso proliferaron a porfía. Como en un grabado de Piranesi, potentes excrecencias vegetales hicieron estallar los muros de la construcción original. El profesor Feuillerat ha estudiado la extensión y naturaleza de esos cambios, comparando las pruebas del segundo volumen, tal como habían sido compuestas en la imprenta de Grasset en 1914, con la versión definitiva de la N.R.F.:

He aquí sus conclusiones: contrariamente a lo creído por la mayoría de los críticos, Proust, espíritu lúcido y racional, nutrido por los clásicos franceses, había construído su novela con arreglo a un plan muy simple: Por el camino de Swann (la burguesía), El mundo de Guermantes (la aristocracia), y El tiempo recobrado (o la reconciliación de los dos caminos mediante la adoración perpetua, es decir, la contemplación estética).

Había comenzado a escribir su libro a los treinta y cuatro años y, tanto por el largo tiempo que le había llevado el trabajo como por la guerra, no publicó el segundo volumen sino hasta los cuarenta y ocho. En este largo período había cambiado mucho. La guerra y la vida le habían enseñado un mundo insospechado de malos instintos...".

Esta biografía excelentemente escrita es un gran aporte para el conocimiento de la obra de Proust.

(c) Clara González- Todos los derechos reservados

 
 
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