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Tres libros, tres mujeres, tres premios por Carolina Hermo
 

Publicado en el portal de www.quadernsdigitals.net

el 31 de diciembre de 2002

Boletín de Noticias Quaderns Digitals

31/12/2002

 

Tres libros. Tres mujeres. Tres premios.

por Carolina Hermo

No es del todo habitual que diferentes premios literarios confluyan en el nombre de tres mujeres, escritoras, novelistas. Por si fuera poco, distintas.

Cabe destacar, en primer lugar, que ninguna apela al juego, siempre falso, de hacer suponer e incluso declarar que son las encargadas de detectar una nueva problemática femenina en el mundo de las letras.

Así lo ha creído alguna latinoamericana ignorando que ya esa búsqueda va, por citar el siglo pasado e incluso el anterior, de George Sand a Virginia Wolf. O en las muy notables y diversas escritoras norteamericanas que dio el siglo anterior, sin olvidar a unas cuantas europeas.

En el caso de Araceli Otamendi, en su novela "Pájaros debajo de la piel y cerveza", se trabajan materiales como la pasión, el humor y la intriga, en una atmósfera francamente inquietante.

La escritora no le escatima potencia a sus personajes. Ludwig, su protagonista, un ex - policía, ahora convertido en detective de poca monta, viaja a Alemania a investigar el crimen de una mujer argentina. Una figura peculiar cuya presencia, destacada en la narración, no ensombrece al resto de los personajes. Hay un espacio en el que cada uno brilla con luz propia. La descripción de éstos es sumamente selectiva, tanto en el modo directo como en aquellas características que se desprenden de sus acciones o palabras, consiguiendo así, al mismo tiempo, mostrar de cada uno de ellos su pertenencia cultural.

La contrapartida, casi, está en "Un secreto para Julia", de Patricia Sagastizábal, donde se narra la historia de una argentina exiliada en Inglaterra en el año 1979.

La relación madre-hija está teñida de silencios, miradas retrospectivas, resentimientos, amores y odios. Pero éstas no son las únicas caracterologías que se desarrollan en la novela: víctima y victimario se enfrentan y entrecruzan en un personaje común: Julia.

Dice la autora: "... Julia era una beba linda, tenía que reconocerlo. Me atropellaba la risa cuando gorjeaba, arrastrando de esa forma mis prejuicios. Pero... enseguida, casi al instante, irrumpía la culpa, su espantoso origen. Entonces yo depositaba esas contradicciones en ella".

Para la protagonista, Mercedes Beechman, el horror vuelve a hacerse presente junto con la aparición de quien fuera su torturador, ahora padre de su hija.

Es ahora el momento en que Mercedes deberá enfrentarse con los fantasmas del pasado y emerger del desasosiego en donde su propia experiencia la ha dejado sumida.

"Memorias del río inmóvil", de Cristina Feijóo, es, en cambio, un prolijo entretejido de situaciones y personajes con un lenguaje rico en imágenes.

Pasado y presente se entrelazan cuando Rita, la protagonista, encuentra en la figura de un mendigo que mira el atardecer en el puerto, a uno de sus ex - compañeros de militancia política al que creía muerto en manos del gobierno de facto.

"Hasta hoy lo he observado a distancia - dice Feijóo -, pero ahora me ubico más cerca, siento su cercanía y la existencia de un espacio vertiginoso y múltiple que nos abarca. Se vuelve hacia mí, no gira la cara, gira todo el cuerpo, y yo me asomo por la baranda para despistarlo, hago como si me atrajera algún objeto flotante con la secreta esperanza de obligarlo a mirar otra vez el agua. Pero él me mira sin urgencias y en mi estómago bulle una esfera de pánico; por unos segundos no puedo pensar. Luego me aflojo, acepto que lo que tenga que ocurrir, ocurra".

Por debajo de la sospecha de haber encontrado al hombre que le devuelve restos de su pasado, comienza a tejerse en la vida cotidiana e interna de la protagonista, una transformación que el lector acompaña en los modos narrativos y los tiempos que la autora le propone.

Acaso el punto de encuentro de estas dos últimas novelas, está en una mujer que intenta recomenzar, un torturador que acecha, una hija que busca la verdad.

"Pájaros debajo de la piel y cerveza" tiene originalidad literaria. No falta atrevimiento y un camino que logra unos de los principales atributos de la novela policial: crear intriga.

Lo demuestra cierto pasaje del libro donde se narra el descubrimiento de la muerte de uno de los personajes, la señora Engels. Allí Ludwig se encuentra con su amigo el jorobado: "Sin decir nada empezaron a hurguetear en los rincones. Todo estaba limpio, impecable, estaban las flores silvestres y amarillas en los jarrones que la señora Engels no había alcanzado a llevar al cementerio. La vajilla seca y brillante sobre la mesada convertida casi en un espejo." "... El jorobado y Ludwig seguían revisando los objetos de la casa. El viejo cucú se encargaba de recordarles que hacía rato que estaban ahí y todavía no habían encontrado nada." (cap. XIII).

Hay una coherencia temporal entre las preguntas que se va formulando el lector y la oportuna y paulatina aparición de las respuestas. En el entramado de esta novela, se asoma la imagen de una sociedad objetivada. Sumergidos en la esencia de la trama, vemos emerger las vidas de los personajes que aparecen, presentándonos, de un modo individual o colectivo, a nosotros mismos.

En "Memorias del río inmóvil", escrita en el año 1999, la memoria sangra nuevamente y tiñe de rojo un presente que comienza a desmoronarse. Eso se debe a que el destino de los sobrevivientes del holocausto argentino es ahora el eje principal del libro.

El pasado se levanta desde la profundidad del río y se hace presente en la vida del matrimonio de Rita y Juan, mientras que en otras situaciones y personajes irrumpe la codicia, la mentira y la búsqueda de identidad.

La pareja intenta rehacer su vida. Ella ha vuelto del exilio en París, él salió de la prisión clandestina. Cada uno rememora su infancia, sus años de militancia, su posterior infierno.

Como la novela de Feijóo, "Pájaros debajo de la piel y cerveza", manifiesta la ausencia de lugares comunes, con un vocabulario fluido. Aquí la narración encierra tras de sí, cierto misterio que invita a ser descubierto. Mientras que en el libro de Sagastizábal, "Un secreto para Julia", el abordaje de un tema tan complejo como la relación sometido-sometedor, se desprende de la prosa en un lenguaje cotidiano, acaso conmovedor.

Frente al río de la novela de Cristina Feijóo, hay un hombre mirando hacia la nada y detrás de las márgenes de ese mismo río y acaso, en el mismo momento, se tejen historias de dinero mal habido, intrigas, celos y venganzas; otros de los tantos legados que dejaron años de dictadura.

En cambio, la verosimilitud de la historia de Otamendi, radica en que los personajes se presentan fuera del contexto de lo que simboliza lo "bueno" y lo "malo" en la condición humana, sino más bien, en los caracteres apolíneos y dionisíacos que hacen al hombre. Aquí no hay malos para odiar, ni buenos de los que compadecerse; hay hombres y mujeres con sus más y sus menos, virtudes y miserias, ofrecidas sin prejuicios a la vista del lector. Esta naturaleza se distingue en un personaje singular de la novela: el párroco, "hombrecito de cara transparente como una copa de cristal de bacarat y ojos de lechuza verdes".

Por su parte, Patricia Sagastizábal nos retrotae a un contexto histórico-social en donde la brutalidad se convirtió en moneda corriente. Un volver a recordar, a concientizar la realidad histórica que se desprende de la ficción.

Desde una historia personal se opera un desplazamiento hacia una memoria colectiva.

La narrativa aparece en este caso como testigo de un suceso histórico donde una vez más, el camino de lo fantasioso nos conduce hacia la realidad.

La evocación histórica de "Un secreto para Julia", parece ser también un punto de encuentro con "Memorias del río inmóvil". Al pasado revolucionario de la década de los 70 se yuxtaponen los avatares de la vida post-moderna en la ciudad.

Cuál fue el destino de los sobrevivientes de la guerra sucia, cuál el destino del dinero robado a las víctimas del proceso es uno de los interrogantes de Feijóo

Los personajes de Otamendi, no existen en el vacío, sino que, por el contrario, son una consecuencia de su entorno. En su trabajo, la escritora, parte del entendimiento de éstos, de la comprensión de sus comportamientos, las relaciones que entablan entre ellos; en otras palabras, una importante interpretación intuitiva de por qué las personas actúan de un modo determinado. Siguiendo la línea del escritor Leonard Tourney, quien afirma que las paradojas son el quid de los personajes fascinantes, los de Araceli Otamendi, están formados por una gran variedad de aspectos, en donde tienen cabida elementos opuestos.

Por otro lado, los personajes de Sagastizábal -que si bien son parte de una historia de ficción, se basan en sucesos reales de la Argentina- ; contienen el interés y el poder emotivo de transmitir historias que pudieron ser verdad, lo que les otorga una fuerza particular.

"Pájaros debajo de la piel y cerveza", cierra la textualidad en la conjunción de los elementos que la componen, demostrando una vez más la autora, su capacidad de sorprender. Contiene el efecto de una estrategia textual en interacción con los tiempos del lector.

En tanto, "Un secreto para Julia", nos lleva a un final que encierra entre sus líneas, no el olvido, no la negación de la historia, sino la real, humana y sublime capacidad de resurgir.

En "Memorias del río inmóvil", las situaciones van cerrando prolijamente en el relato, lo que hace que cada personaje encuentre su lugar, acaso su identidad, para adaptarse al vértigo de los finales del siglo XX.

Tres libros: "Pájaros debajo de la piel y cerveza", "Un secreto para Julia", "Memorias del río inmóvil".

Tres mujeres: Araceli Otamendi, Patricia Sagastizábal, Cristina Feijóo.

Tres premios: Premio de Novela Fundación El libro-Edenor 1994, Premio La Nación 1999, Premio Clarín 2001.

Araceli Otamendi nació en Quilmes, Pcia. de Buenos Aires. Es escritora y periodista, colabora en diversos medios culturales en Argentina y el exterior. Es directora de los talleres literarios de la SADE y coordina y dirige una de las revistas culturales más destacadas de Internet: Archivos del Sur.

"Pájaros debajo de la piel y cerveza" obtuvo el Primer Premio Edenor en el año 1994, en el Concurso organizado por la Fundación El Libro, en el marco de la 20° Exposición Feria Internacional de Buenos Aires, El Libro del Autor al Lector, con un jurado conformado por María Esther De Miguel, Josefina Delgado y Luis Gregorich. La obra fue editada por el Grupo Editor Latinoamericano.

Patricia Sabastizábal. Escritora argentina, nacida en Buenos Aires. Autora de otras novelas como "En nombre de Dios", publicada en 1997.

"Un secreto para Julia" es la novela que obtuvo el Primer Premio La Nación en el año 1999 y fue publicada por la Editorial Sudamericana.

El premio a la mejor novela La Nación le fue otorgado por un jurado integrado por los escritores Jorge Edwards, Tomás Eloy Martínez y María Esther De Miguel.

Cristina Feijóo, nació en Buenos Aires. Militante de izquierda peronista, fue presa política en dos oportunidades, hasta que en 1979 se exilió en Estocolmo. Autora de obras como "En celdas diferentes" (1992) y "Stream of love" y "Las cosas en orden".

En el año 2001, el Primer Premio en el Concurso de Novela Clarín, le fue otorgado por su novela "Memorias del río inmóvil", por voto unánime del jurado compuesto por Vlady Kociancich, Andrés Rivera y Héctor Tizón.

La literatura es una aventura humana. Su ejecutor, el narrador, conlleva la responsabilidad de lo que se transmite.

Estas tres mujeres argentinas, nos han contado historias. En su mostración nos sorprende la presencia de nuestras propias modalidades, nuestra cultura, nuestro pasado y presente: la búsqueda de todo pueblo: el camino hacia su propia identidad.

Buenos Aires, 31 de diciembre de 2002

(c) Carolina Hermo- Todos los derechos reservados.

Carolina Hermo es argentina. Ha participado de diversos talleres literario y actualmente realiza taller de escritura individual con el escritor Héctor Lastra. Ha publicado cuentos en varias revistas literarias y en la Antología II "Letras de Oro", año 2002. En 2004publicó el libro de cuentos "Minúsculos tallos verdes" editado por Grupo Editor Latinoamericano.

 

 
 
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