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Estás aquí:  Inicio >>   Entrevistas- noticias culturales-histórico >>  Entrevista al filósofo argentino Tomás Abraham por Araceli Otamendi
 
Entrevista al filósofo argentino Tomás Abraham por Araceli Otamendi
 

Filósofo y sociólogo, egresado de la Sorbona, profesor y autor de numerosos libros e introductor del pensamiento de Michel Foucault en la Argentina, fue entrevistado por Araceli Otamendi a raíz de la publicación de su libro "Fricciones".
Apelando a la forma del ensayo, en la tensión filósofica entre poetas como Artaud y su editor Riviére, Gombrowicz y Schulz, y los escritores argentinos César Aira y Ricardo Piglia, Abraham despliega su pensamiento, conocimientos, humor e ironía en su nuevo libro.

 

(Buenos Aires) Araceli Otamendi

Pregunta:

 En tu libro "Fricciones" dedicás un capìtulo a los escritores   Aira y Piglia. Después de la rivalidad entre los grupos "Florida" y "Boedo" en la literatura argentina del siglo XX - el grupo Boedo partidario de la literatura y el compromiso social y el grupo Florida, del arte por el arte -, se instalaría esta tensión entre estos escritores, Aira y Piglia, que a su manera se han apoderado o han querido apoderar de un espacio literario heredero de esas estéticas y de esos grupos. ¿Estaríamos ahora con este antagonismo que tratás en ese capítulo de tu libro ante un nuevo  "Florida y Boedo"?

Respuesta:

Nuestra época ya no es aquélla en la que la historia almacenaba discusiones entre grupos o capillas literarias.  Los novelistas y poetas podrán o no enfrentarse pero no va más allá de envidias privadas, ninguneos planificados, promociones estratégicas y rumores de todo tipo. Sin embargo, por la trascendencia de Aira como de Piglia, pueden llegar a dividir aguas, de hecho así ha ocurrido. Me ha sorprendido que luego de una indiferencia mutua de veintitres años, dos semanas después de la publicación de  FRICCIONES, hayan vuelto a despreciarse públicamente tratándose de “ olfa” y “maestro ciruela”.  Si fuera como Florida y Boedo, yo no habría sido el único que se toma el trabajo de dedicarles un escrito de 100 páginas.

Pregunta:

Independientemente de ejercer la docencia universitaria en la Universidad de Buenos Aires, hay en "Fricciones" una crítica hacia el discurso universitario, entendiendo a éste como  un  lenguaje secreto,dominio del saber de los iniciados que lo elaboran en su guarida. Esto está expresado en el capítulo dedicado a Gombrowicz - Los polacos -como en el dedicado a Aira y Piglia. Entiendo tu postura como la del personaje niño en el cuento de Andersen donde el niño es el único que dice que el rey está desnudo.¿Está desnuda de ideas la enseñanza actual en la carrera de letras, en los estudios literarios y en cierta crítica?

Respuesta:

    Enseñar en la universidad y sostener un discurso universitario no es lo mismo. La trayectoria que tuve en la UBA es una ilustración. Desde el mismo momento en que ingresé a la universidad me quisieron echar. Es público el hecho. Luego de veinte años de profesorado en filosofía, la carrera de filosofía me invitó por primera vez a dictar un seminario sobre Gilles Deleuze. Un cuatrimestre y chau, ahora, otros veinte años de nada, además en ocho me jubilo. el discurso universitario es un concepto lacaniano. Una de sus características es esterilizar todo intento de innovación, abrumar con datos, clausurarse en la función de la memoria, ejercer la autoridad protegiéndose de lo imprevisible, darse aires doctorales, y usar un lenguaje enmarañado que oficie de saber. Cuando nos encontramos con  un joven pedante que nos da una lección sobre cultura popular y cultura de masas, sabemos que estamos ante un estudiante en letras.

Pregunta:

A Tomás Abraham como filósofo le interesan las miniteorìas que Aira esboza en sus libros. ¿Por qué elegís a Aira habiendo tantos filósofos,o tantos escritores de los que se puede extraer filosofía de sus ficciones?

Respuesta:

     No sé cuántos filósofos hay, la verdad es que no sé si son tantos. Pero la producción de ideas es escasa, como toda producción de bienes valiosos. En nuestro medio Aira es uno que de tanto en tanto nos regala una joyita. Encuentro riqueza teórico-iamginativa en Thomas Bernhard, Auden, Pessoa, Baremboin, Gould, de Azúa, Mary Mc Carthy, Gombrowicz, Nabokov, Schulz, mucho más que en los filósofos académicos que están esterilizados por el canon. Muy pocos, Foucault, Deleuze, Sartre, B.Russell, Wittgenstein, Giorgio Colli, me interesan como propulsores de ideas. entre los historiadores, hay creadores de ideas como Veyne, Braudel, Vernant, Detienne. En lugar de hablar de filosofía, prefiero hablar de intervenciones filosóficas en otros campos, que pueden ser llevadas a cabo por gente proveniente de variadas aficiones y disciplinas. Aira es para mi un caso excepcional de imaginador de ideas.

Pregunta:

Leyendo el capìtulo dedicado a Aira y a Piglia se podría pensar que hay una literatura para la "gilada" y no me refiero al público en general sino a ciertos lectores y seguidores de modas, que se impone en algunos círculos literarios y otra literatura para iniciados. 

¿Esto podría ocurrir en la Argentina debido al aislamiento geográfico que hace difícil la confrontación con intelectuales y escritores de otros paìses o considerás que ocurre también en paìses centrales?

Respuesta:

  Todo lo que tenga que ver con  supuestos “iniciados” es de un  provincialismo pacato. El lector pasional difunde sus descubrimientos con generosidad, porque su valer no depende de un secreto, sino de la fuerza y originalidad de su mente. Hay quienes no divulgan un libro, aquellos que buscan pertenecer a cìrculos de prestigio, los que gustan de los salones, los que le dieron la mano a una celebridad. Beatriz Sarlo es un ejemplo de este tipo de actitud, que por supuesto abunda en nuestro medio. En los países en que hay abundancia, variados rincones de producción, talentos dispersos y numerosos, la escala de valores pública no se conmueve con cada aparición por televisión. Escribí un libro  La  aldea local , por algo elegì ese tìtulo.

Pregunta:

 Señalás algo que dice Aira, la literatura no tiene otra función que la de poner en escena a un escritor,y también que jamás hay que pensar en la importancia del arte. Por otra parte, hace pocos días el diario La Nación publicó una entrevista al director de la Sorbona, Jean Robbe-Pitte, que dice que "una vida consagrada al estudio del punto y coma en obra de Proust, diez años de comprender por qué hay pueblos que beben frío y otros que beben caliente, veinte a observar el itinerario de las golondrinas... la busqueda apasionada de lo inútil es absolutamente esencial para la existencia de la humanidad. Nosotros somos los poetas del saber". ¿Tu posición en ese capìtulo estaría apuntando a esto?

Respuesta:

  Me gustaría saber algo más de lo que dijo el sorboniano.lo que sí es cierto es que la palabra arte le sirve a un montón de necios para ocultar su inseguridad, y a otros para ejercer su pequeño desprecio. “Pensador” y “ artista”, son palabras obscenas, ya lo dijo Van Gogh.

Pregunta:

Aira según tu ensayo,sería un entusiasta del "ready-made", un Marcel Duchamp de la literatura.

¿Estàs de acuerdo con esta posición? Si Proust, Joyce y Kakfa son insuperables como novelistas, no se puede ir más allá de eso, no puede haber progreso posible, también Duchamp habría descubierto ya el ready-made.

Respuesta:

No lo digo yo, es el mismo Aira que no cesa de hablar de los ready made y de Duchamp. Es parte de su concepción de las relaciones entre el arte y la infancia, un modo de leer a Nietzsche y aplicarlo a la literatura

Pregunta:

Hay también una fuerte crítica hacia la novela de Piglia "Plata quemada" y hasta qué límites se puede llegar para escribir una novela.

¿Cuáles serían para vos, como filósofo,  los límites de la ética para un escritor de ficciones?

Respuesta:

  No hago una crítica a “ Plata Quemada” sino a "Respiración Artificial", otra novela de Piglia. Respecto de "Plata quemada", que no es un mal relato, me circunscribo al modo en que Piglia difundió su imagen de autor, manipuló sus fuentes, se hizo el enigmático e interesante, para así dar una idea de sí como escritor pensante, resistente, huidizo y sumamente seductor. Su preocupación por su imagen ronda la psicopatía. Respecto de la ética de un escritor de ficciones, la verdad que no sé, apenas tengo una respecto del escritor de "Fricciones".

Pregunta:

Hay un capítulo en "Fricciones"   - Los polacos - dedicado a los escritores Witold Gombrowicz y Bruno Schulz. ¿Encontrás que Gombrowicz es más filósofo que escritor de ficciones o de teatro?

Respuesta:

Gombrowicz es escritor,  un gran escritor testimonial. De su obra de ficción la que más me entusiasma es Ferdydurke, pero no hay como sus diarios y su labor crítica. Gombrowicz es el pensador más importante de la contracultura, del contramonumento, es el que mejor entendió la conducta de los intelectuales y artistas en los países periféricos, ese aspecto provinciano, centrado en su propio ombligo y anhelante por trascender en los países centrales. Polonia es Argentina.

Pregunta:

¿Cuáles son los puntos de encuentro más cercanos entre Tomás Abraham y Gombrowicz?

 

  No tuve la desgracia de conocer a Gombrowicz, de todos modos no lo habría soportado, era demsiado inteligente y seductor. Aquéllos que sí lo hicieron todavía hablan de él como la mejor anécdota de sus vidas. “ ¡Tengo una carta de Gombrowicz!” gritan algunos. Gombrowicz le dio “ forma” a mi desprecio humoristico de la gente que cree que la cultura la hace mejor ser humano, sobre todo, más importante. Gombrowicz estudió las relaciones entre el poder y el símbolo mucho mejor que Bourdieu.

 

Pregunta:

 

Schulz aparece en este capítulo como un escritor vulnerable. De alguna manera Schulz elogia la obra de Gombrowicz y de otra la denigra. ¿Estos dos escritores se necesitaban mutuamente?

 

Respuesta:

 

No se necesitaban, eran autónomos, se cruzaban y les daba nutrimento hacerlo. Schulz necesitaba todo, por eso parecía inexpugnable. Era imposible pisarle la cabeza porque se enterraba solo, pero tengo todas la sensación de que era un hombre diabólico. Detrás de un sumiso hay un fauno agazapado. Gombrowicz jamás le encontró la vuelta. Witoldo era un especialista en poses, es decir en pretensiones, Schulz aparecía con candor sin aspirar a nada, era una fortaleza de humildad, y, claro, talento.

 

Pregunta:

 

Por  otro lado, cuando hablás de Witachy, hablás de un destino de artista, una misión de artista inculcada por el padre. Witachy sería el caso de un artista promovido desde la infancia y desde la familia. Decís que hubiera sido mejor para él un padre filisteo y patriarca burgués. ¿Para vos es mejor para desarrollarse como artista enfrentarse con ese tipo de oposición, de obstáculo?

 

Respuesta:

 

  No tengo mucho idea de la educación del artista, creo que en realidad, no hay tal pedagogìa. El caso de Witkacy es fascinante porque nos muestra el estado al que puede llegar un niño educado por un hippie, un anarco, un rousseauniano intransigente. “ debes ser único”, le gritaba el padre. De eso puede salir Van Gogh o Hitler.

 

Pregunta:

 

 En el capítulo dedicado a Artaud y a Jacques Riviere, éste aparece finalmente como alguien que no tenía temor a las novedades literarias y que de alguna manera salva a Artaud. De Artaud casi todos los interesados en la literatura han leido algo, de Riviere no. ¿Por qué crees que existe  este olvido o esta negación?

 

Respuesta:

 

 No se recuerda a Rivière porque finalmente tampoco hizo algo tan inolvidable, y pertenece a tiempos que hoy son parte de una curricula de estudiante de letras francés. Yo digo en mi ensayo  que Rivière salvó a Artaud, pero convengamos también que Artaud lo salvó a él también, lo sacó del anonimato. Llegué a Rivière porque las cartas están en el tomo 1 de las obras completas de Antonin Artaud. Es una historia maravillosa.

 

Pregunta:

 

Riviere se interesó en el dadaísmo. ¿Crees que puede estar cerca un nuevo movimiento dadaísta o algo similar?

 

Respuesta:

 

El dadaísmo es una virtualidad permanente, lo mismo que decía Kant de la Revolución francesa. Como tal pasa, puede fracasar, pero siempre vuelve de otro modo. Hay dadaísmo en cada disidente

 

Pregunta:

 

Para finalizar, cuando tocás el tema del teatro, el de Grotowski, quien se acerca más al ideal teatral de Artaud, es teatro pobre, donde lo que importa más es la relación actor- espectador,  y el otro, el teatro rico, el que importó tecnologías, artes plásticas y visuales es definido como una cleptomanía artística.

¿En que nos estaría perjudicando este último a los espectadores?

 

Respuesta:

 

    En nada, no se trata de perjudicar, sino de magia. Para mi nada reemplaza el lugar al que me lleva un gran actor, eso es teatro, en el cine, es el director quien inventa el sueño, pero en el teatro hay una desnudez básica, el cuerpo del actor y el cuerpo del espectador, es el actor el que manda, aunque el espectador pague. Cuando el actor se hace dueño, gana, y nos mata, nos saca de la butaca, y nos hace llorar. Un gran actor nos hace llorar, un decorado o un efecto especial no, si lo hace es con trampas, como Pavlov, el actor sólo se tiene a sí mismo.

 

(C) Araceli Otamendi - Todos los derechos reservados

 
 
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