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Estás aquí:  Inicio >>   Entrevistas- noticias culturales-histórico >>  Mesa redonda: Cultura e identidad argentinas
 
Mesa redonda: Cultura e identidad argentinas
 

Para hablar de cultura e identidad argentina Archivos del Sur organizó una mesa redonda en la que participaron la escritora María Esther de Miguel, la historiadora María Saénz Quesada, el periodista Julio Crespo y el poeta Juan José García Gayo
(Buenos Aires) Araceli Otamendi “Con respecto a civilización y barbarie, civilización se entiende mucho como lo que es europeo y barbarie lo que es netamente americano, de modo que la negación de uno u otro es una forma de cercenar ese patrimonio común” -Además de Eva Perón, el Che Guevara, Maradona, el dulce de leche y el tango ¿qué otras características culturales podemos mostrarle al mundo, por qué producciones culturales podemos ser reconocidos en el resto del mundo los argentinos? María Saénz Quesada: Yo creo que es un reduccionismo hablar de esas especies de marcas argentinas que has mencionado de caracter masivo como para movilizar una producción como la que convocó a Madonna y a otros para hacer “Evita” . La Argentina tiene muchas vertientes culturales debido a sus múltiples orígenes étnicos y a los grupos tan importantes que se instalaron aquí, por ejemplo tenemos en materia musical desde la influencia africana, la vieja influencia española, de las coplas y luego todo lo que incorpora una colectividad italiana pujante que se da en los maestros de música y que reemplazan a los maestros de música africanos a fines del siglo XIX. Después está la colectividad alemana y al judía como grandes intérpretes. Creo que todo eso hace que también Atahualpa, una voz de la tierra, una voz tan genuina como es el maravilloso “Don Ata” haya finalmente triunfado en París donde vivió tantísimos años sin perder por ello aquello que era tan difícil de conservar y que eran las raíces argentinas,de modo que la multiplicidad argentina depende por un lado de su condición latinoamericana y por otro de esa cosa tan múltiple que produjo el tango. Pero también hay cosas muy distintas como ocurrió hace unos días cuando se representó una versión de Las Bodas de Fígaro en el Teatro Colón íntegramente con intérpretes argentinos y con un enorme éxito de público, eso es algo bastante original, creo yo. María Esther de Miguel: María yo creo que en otro nivel no tan popular pero universal está la figura de Borges, leyendo textos de escritores estoy pensando en los que lo han citado, algunos de los que no se espera que lo citen, pienso en Claudio Magris, en Saramago. Borges es citado también por Paul Auster y otros escritores, siempre está presente el recuerdo de Borges, eso es importante porque aquí ya estamos en el campo profundamente intelectual y literario. -Borges ya es una figura indiscutible por su reconocimiento internacional y su universalidad, pero ¿qué viene después de Borges? Julio Crespo: Creo que hay bastante en el mismo sentido de figuras universales, no seguramente con la proyección de Borges que como señaló María Esther es un nombre que está siempre presente, siempre y a veces aludido, incluso y esto es importante, mencionado o aludido por gente que no lo leyó, así como hay gente que nunca leyó a Kafka pero entiende la palabra kafkiano, hay gente que nunca leyó a Borges y posiblemente no lo va a leer porque Borges es un escritor básicamente para escritores, no es un escritor que vaya a leer todo el mundo. pero el nombre y la identidad de Borges son reconocidas entonces hay gente que dice “algo borgeano” y posiblemente no lo han leído o lo han leído muy superficialmente. Hay después de Borges otras figuras en otros campos no sólo en la literatura que si bien no tienen esa proyección son figuras, presencias reconocidas. Tenemos el caso de Jorge Lavelli, director de teatro y regisseur, una figura reconocida internacionalmente, también Alfredo Arias en el mismo campo, figuras en la plástica como Deira, en la música también, figuras que representan esa cualidad de la que hablaba María, de crisol que ha tenido la Argentina. Por ejemplo el caso de Barenboim, un artista que se ha criado en la Argentina hasta los 15 años y que ahora podríamos decir que es ciudadano del mundo porque es un ciudadano israelí y es fiel a sus raíces argentinas, al mismo tiempo es muy universal porque también es muy cuestionador de la política de su país. Barenboim tiene que ver con otra cosa que también senialó María de cómo el aporte de las colectividades ha dado frutos muy especiales. Quería señalar a propósito de la comunidad judía, aparte de Barenboim dos ejemplos de escritores no argentinos pero que se han referido a lo mejor sin conocerla de primera mano a la comunidad judío-argentina y a la particularidad que tiene. Uno es nada menos que Isaac Bashevis Singer, el premio Nobel que además de tomar personajes de judíos argentinos o radicados en la Argentina, en sus novelas hay una constante referencia a esta comunidad que supongo a él le resultaría muy extraña, tan extraña como a los católicos europeos la comunidad cristiana de Abisinia, por poner un ejemplo, algo muy exótico, pero se refiere con mucho interés a la comunidad judío argentina como una comunidad que ha desarrollado una forma particular de asimilación y crea, sobre todo recuerdo un personaje por cierto no muy positivo, en una novela que se llama Escoria, que es un judío malviviente que vuelve a Polonia desde la Argentina y habla de ese Buenos Aires. Y el otro más moderno es Scott Turow, el autor de Presunto inocente, una novela policial magistral, que presenta el personaje del juez que es un judío argentino emigrado a los Estados Unidos. Esto es solamente un ejemplo, también hay una película de Woody Allen, donde aparece el personaje de una madre judía argentina, cómo a pesar de que Argentina nunca parece estar en primer plano y cuando lo está lo es por razones no tan positivas hay circunstancias que llaman la atención y sobre todo llaman la atención de lo que podrían ser las élites culturales, como en este caso de sectores muy importantes. María Esther de Miguel: Tal vez nos faltó citar a Victoria Ocampo y la influencia que ella tuvo internacionalmente sobre todo a partir de su revista y de las personalidades que ella trajo a la Argentina. Y en la actualidad estoy pensando en César Pelli, el arquitecto, es uno de los arquitectos más importantes en la actualidad, muy reconocido en Estados Unidos y en todo el mundo, ahora ha diseñado el nuevo campus de la Universidad Siglo Veintiuno en Córdoba. -¿Qué se podría decir en cuanto a poetas de la Argentina? Juan José García Gayo: Por supuesto se puede nombrar a Borges, Juan Gelman, Madariaga, Joaquín Gianuzzi, Olga Orozco, han trascendido, tienen reconocimiento internacional. También Ricardo Molinari, pero me parece que una de las características argentinas, así como tenemos una incapacidad para organizarnos de una manera notoria, tenemos también una gran capacidad de adaptación, hay un tercio de la población argentina que tiene la ductilidad y la preparación suficientes como para hacer un buen papel y adaptarse a cualquier circunstancia fuera de la Argentina y hacer quedar bien a la Argentina. Esa me parece que es una característica en el siguiente sentido: nos distinguimos de otros países de América Latina por esa ductilidad y esa capacidad un poco camaleónica a veces, que usamos para mal acá y para bien afuera porque afuera estamos más controlados. María Sáenz Quesada: Yo creo que esa universalidad argentina que es precisamente lo que se nos reprochó mucho, pienso que en aquella época del boom latinoamericano se valorizaba la novela indigenista o la novela caribenia, cuyo ejemplo más notable es García Márquez. Julio Crespo: el realismo mágico. María Sáenz Quesada: el realismo mágicoy lonuestro era más universal o de una ciudad, la literatura de Buenos Aires y un ejemplo que no hemos citado aquí es Julio Cortazar que pasó de vivir en Buenos Aires y en alguna ciudad del interior argentino a París por razones políticas, porque estaba disconforme con la cerrazón que había en los tiempos del primer peronismo y pasó a vivir en París como un pez en el agua. De modo que ese exclusivismo de decir no, la literatura tiene que ser localista, tiene que tener valores étnicos profundos, raíces indígenas, etc. en el caso argentino no, se ha terminado por imponer también que hay otra visión y otro punto de vista y pienso que en los creadores y escritores jóvenes esto es bastante visible, escriben con una enorme libertad. María Esther de Miguel: lo que pasa es que la literatura tiene distintas vertientes así como tiene diversas fuentes, tiene distintas expresiones, la Argentina ha sido crisol de razas, acuérdense aquello de Fuentes: “los mexicanos descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos de los barcos” porque somos hijos de inmigrantes y esto creo que se ve en la literatura, aun la de Borges que a sus comienzos estuvo muy enraizada no sólo a lo lugareño sino a lo barrial y simultáneamente a todo ese universalismo que aparece en su obra, en las nuevas líneas de la literatura también se da, por lo común en escritores del interior como pudo haber sido Daniel Moyano o Antonio Di Benedetto y los escritores que desde Buenos Aires escriben sus novelas. A mi me interesaría citar a algunos jóvenes, porque aparentemente todo lo que hemos citado aquí tal vez fue, no sé si se está dando ahora. Hoy en los diarios ¿qué aparece? El comisario que hace unos días a mansalva asesina a dos chicos, aparecen los piqueteros con las caras tapadas. - Aparecen muchas malas noticias. María Esther de Miguel: Pero frente a esto hay una Argentina invisible, tal vez la Argentina invisible de la que hablaba Eduardo Mallea, un país que sigue trabajando. Cuando los otros días en la Academia de Letras su presidente dijo “cada cual atiende su juego” a mi eso no me gusta, porque a mi me gusta atender al juego de todos pero es verdad que tenemos que atender cada uno su juego atendiendo además al de todos. María Sáenz Quesada: Yo creo que no hay que dejar el juego, hay que atender otros temas también pero no creo como dice María Esther que los argentinos solamente descendamos de los barcos, tenemos nuestra Pachamama. María Esther de Miguel: habla una seniora que tiene cuatrocientos anios de generaciones argentinas, como mi padre vino a la Argentina en los anios veinte no puedo decir eso. María Sáenz Quesada: los cuatrocientos anios también tienen su origen en los barcos pero tenemos nuestra Pachamama y hay literatos, creadores, como Héctor Tizón por ejemplo que más allá de la sangre que él tenga, reflejan la cultura del noroeste, la cultura de la Puna, que está tan íntimamente unida a esas raíces indoamericanas que a veces nos critican porque dicen que nosotros no las atendemos y que las tenemos también y que forman parte de ese enorme patrimonio cultural argentino que nosotros mismos desconocemos. -En el caso de Tizón que es un escritor de la provincia de Jujuy no sé si ha tenido trascendencia internacional o se lo conoce tanto internacionalmente. María Esther de Miguel: Tizón sí porque estuvo en Europa, para tener trascendencia internacional hay que estar en Europa. Julio Crespo: Cuando hablamos de trascendencia internacional tenemos la mirada muy puesta en Europa y en Estados Unidos. Lo que quiero subrayar es que los escritores argentinos han tenido una enorme trascendencia y una enorme influencia internacional en el mundo de habla hispana. Eso se ve ahora en España donde está el centro de la industria editorial, donde están los capitales, donde está todo el poder de producción pero el aporte creativo viene de América Latina y muy especialmente de la Argentina. Y basta ver los reportajes a los grandes nombres de la literatura latinoamericana como García Márquez, como Vargas Llosa o Carlos Fuentes, cuando hablan mencionan la influencia de los escritores argentinos y también de las editoriales argentinas en su época de oro, la época de Sudamericana, de Emecé, de Sur, y esta influencia se remonta hasta Sarmiento. A propósito de lo que decían María Esther y María me llamó la atención porque cada una señalaba un aspecto distinto de lo que es la cultura argentina y también podríamos decir que la historia argentina se resuelve en parte como la tensión y el conflicto entre esas dos corrientes y todavía hoy en estas situaciones que estamos viendo hay mucho de ese enfrentamiento que forma el núcleo de la obra de escritores tan importantes como Sarmiento, en primer lugar. Es como algo que la Argentina no ha terminado de resolver ni en el plano político ni en el cultural. El plano político lo vemos ahora en estas tensiones entre el gobierno nacional y el gobierno de las provincias . En el plano cultural porque siempre ha habido una tensión entre estas dos líneas que señalaron muy bien María Esther y María y tal vez en buena parte de la obra de Borges hay un intento programático de juntarlas, tiene que ver con lo que dice Borges que él pensó siempre que había pasado su infancia en Palermo, en un barrio taita como era en ese momento y que en realidad la había pasado en una biblioteca llena de libros ingleses, el adentro y el afuera aparecen constantemente en la obra de Borges. -Esas dos vertientes que aparecen en la cultura argentina ¿estarían representando la civilización y la barbarie? Julio Crespo: Yo no lo llamaría así, eso lo dijo Sarmiento, hay rasgos de barbarie de los dos lados. María Sáenz Quesada: Con respecto a civilización y barbarie, civilización se entiende mucho como lo que es europeo y barbarie lo que es netamente americano, de modo que la negación de uno u otro es una forma de cercenar ese patrimonio común, el apasionamiento, las luchas, las guerras, esas líneas que con mucha razón señala Julio que todavía hoy existen y cómo, no significa la posibilidad de negar una de las dos. María Esther de Miguel: Hoy no podemos hablar de barbarie. A mí no me gusta decir el Interior, prefiero decir las provincias porque si las provincias son el Interior, Buenos Aires ¿qué es? En los Estados Unidos ¿cómo le dicen a los que viven fuera de Washington o Nueva York? Julio Crespo: Los Estados Unidos no están constituidos de esta manera con una cabeza tan prominente como lo es Buenos Aires con respecto al resto del país. María Esther de Miguel: No como la cabeza de Goliat. María Sáenz Quesada: El sentido de la palabra interior tiene que ver con la salida al mar, en contraposición con lo que está a la puerta de la tierra y depende de eso para salir al mar. María Esther de Miguel: El problema es que hoy los medios muestran toda esa cosa de exteriores, la farolería, las modas, las costumbres tal vez no las mejores y no muestran las cosas que sostienen a buena parte de la ciudadanía en la capital que es la cultura, que es el arte, las exposiciones, los cursos, las universidades, ahí está el desfasaje. - Julio vos nombraste a los escritores que actualmente son reconocidos en España, uno de ellos es Rodrigo Fresán ¿cuáles serían los otros? Julio Crespo: Juan José Saer, Ricardo Piglia son escritores argentinos considerados en España como los más importantes. Está Tomás Eloy Martínez que acaba de ganar el Premio Alfaguara, otros como César Aira también están muy reconocidos, también el que vos mencionaste, Rodrigo Fresán que publicó recientemente “Mantra”. Basta ver la lista de Premios Cervantes , figuran ahí varios escritores argentinos, Sábato tuvo ese premio, también lo tuvo Bioy Casares. De manera que son una presencia muy grande en España y también en el resto del mundo de habla castellana. María Esther de Miguel: Yo diría que son una presencia novísima. Julio Crespo: Sí novísima pero es muy grande. María Esther de Miguel: Pero creo que es una presencia de ahora, de los últimos años. -¿Podríamos hablar de una presencia que empezó en España unos tres años atrás? María Esther de Miguel: Si, a partir de ahí. Julio Crespo: Lo que yo señalaba es que todo el poder editorial está en España y que el aporte en este momento de estos escritores argentinos es importante. María Esther de Miguel: Son escritores jóvenes. Julio Crespo: Es el postboom. María Esther de Miguel: En una etapa intermedia, los escritores argentinos no existíamos, nos alimentábamos con la literatura que venía de Europa, cuando estuve en Italia encontré a Denevi, pero a nadie más. Creo que los escritores argentinos salvo las excepciones que hemos nombrado somos totalmente desconocidos. Julio Crespo: Algo notable es que empieza haber reediciones de un escritor que estaba muy olvidado como es Héctor Murena, que lo reeditan ahora en Italia, también se lo ha reeditado en Argentina y empieza a figurar en antologías. ---------------------------------------- Fotografía de arriba: de izquierda a derecha María Esther de Miguel y María Sáenz Quesada Fotografía de abajo: de izquierda a derecha Julio Crespo, Juan José García Gayo, María Esther de Miguel y María Sáenz Quesada
 
 
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