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Estás aquí:  Inicio >>   Entrevistas- noticias culturales-histórico >>  Entrevista a Andrés Sánchez Robayna por Pablo Gámez, desde Holanda
 
Entrevista a Andrés Sánchez Robayna por Pablo Gámez, desde Holanda
 

Mucho hace que Andrés Sánchez Robayna, leyendo un ensayo de T.S. Elliot, descubrió el nombre de Wallace Stevens. Fue cuando se introdujo y compenetró en el universo de Stevens, sobre el cual T.S. Elliot llegó a escribir que su obra formaba parte de ese gran cuerpo que es la poesía norteamericana del siglo XX. Autores como Jorge Luis Borges u Octavio Paz habían realizado importantes traducciones al castellano de los poemas más significativos de Stevens, pero ninguno de ellos llegó a publicar una antología que reuniera el grueso de la obra poética del autor de Harmonium. Ha transcurrido mucho tiempo desde la última traducción al castellano de los poemas de Stevens, pero Andrés Sánchez Robayna sorprende ahora a la crítica y a los lectores con lo que algunos círculos llaman la mayor antología de la obra poética de Wallace Stevens al castellano.
“En Stevens hay una alianza entre pensamiento y emoción”. Por Pablo Gámez. ©Artgos Int.-2003. Mucho hace que Andrés Sánchez Robayna, leyendo un ensayo de T.S. Elliot, descubrió el nombre de Wallace Stevens. Fue cuando se introdujo y compenetró en el universo de Stevens, sobre el cual T.S. Elliot llegó a escribir que su obra formaba parte de ese gran cuerpo que es la poesía norteamericana del siglo XX. Autores como Jorge Luis Borges u Octavio Paz habían realizado importantes traducciones al castellano de los poemas más significativos de Stevens, pero ninguno de ellos llegó a publicar una antología que reuniera el grueso de la obra poética del autor de Harmonium. Ha transcurrido mucho tiempo desde la última traducción al castellano de los poemas de Stevens, pero Andrés Sánchez Robayna sorprende ahora a la crítica y a los lectores con lo que algunos círculos llaman la mayor antología de la obra poética de Wallace Stevens al castellano. Tras años de silencio y traducciones, de estudios y correcciones, Sánchez Robayna llega con De la simple existencia, título de la voluminosa antología lanzada a través de la colección de poesía del Círculo de Lectores Galaxia Gutemberg y que por vez primera reúne en su totalidad la obra de Stevens en castellano. La importancia de esta antología no ha pasado desapercibida y en el marco de la Feria del Libro de Madrid De la simple existencia se presenta como uno de los títulos más exquisitos de la muestra. Sánchez Robayna es catedrático de Literatura por la Universidad de La Laguna, España y uno de los más representativos poetas españoles de la actualidad. Entre otros títulos y ensayos ha publicado Clima, Tinta, La roca, Palmas sobre la losa fría, Fuego blanco, Sobre una piedra extrema, La luz negra, La inminencia. Pregunta: De la simple existencia es una antología que reúne por vez primera la casi totalidad de la obra de Wallace Stevens traducida al español. ¿ Por qué llega tan tarde ? Respuesta: Ocurre que nunca se había escrito una antología de manera tan extensa como yo lo he hecho. Pero sí que hay traducciones e incluso algunas de ellas realizadas en Hispanoamérica por grandes autores como Jorge Luis Borges y Alberto Guirri. Hay otras traducciones que se ubican en México y que fueron realizadas por Octavio Paz. En Venezuela los adagios de Stevens fueron traducidos por Guillermo Sucre. Así que existe desde hace muchos años un interés muy grande por la obra de Stevens en español. Sin embargo, es esta la primera vez que se hace una selección completa de todos y cada uno de sus libros. Pienso que tiene un enorme interés para la poesía de lengua española el hecho que se difunda entre nosotros una obra como la de Stevens. Porque este poeta tiene una frontalidad, por así decirlo, un modo de encarar las grandes tradiciones de la modernidad literaria que hacen de él un caso completamente admirable. P: ¿En qué sentido? R: En el sentido de ser un poeta central en todo el discurso poético de la modernidad. P: De hecho que en la presentación de De la simple existencia usted afirma que Stevens es uno de los más relevantes poetas y una de las figuras más representativas del modernismo. ¿ Pero de qué forma influye la obra de Stevens en la poesía española y en la latinoamericana ? R: Stevens es un poeta muy representativo de la tradición de la poesía en lengua inglesa y muy especialmente de los grandes poetas metafísicos ingleses, los barrocos por así llamarlos. Stevens enlaza también con los poetas del romanticismo en lengua inglesa, como Coleridge. Stevens redefine una alianza muy característica de la poesía moderna y que es la de la sensorialidad con el pensamiento. De manera que en Stevens hay al mismo tiempo emoción, sensación y reflexión. Él expresa de una manera muy personal, muy propia, esa alianza. P: ¿Cómo percibe usted que convivió la vocación poética de Stevens con ese otra cara de su vida que lo llevó a estudiar derecho y desarrollar su carrera profesional en una compañía de seguros, de la cual llegó a ser hasta vicepresidente ? R: Es un dato verdaderamente curioso. En Stevens se produce una especie de disociación de personalidad. Por las mañanas era un trabajador en una compañía de seguros y por las tardes era un individuo que leía y estudiaba sus libros de pintura, hacia la cual desarrolló una enorme pasión, similar a la que tuvo por la jardinería y al club en el que se reunía con sus amigos. Quienes lo acompañaban durante su vida desconocían que Stevens se dedicaba también a la poesía. En los últimos años, cuando obtuvo importantes reconocimientos como el Pulitzer, sus amigos se sorprendieron cuando empezaron a ver la foto de Stevens en los periodicos y revistas culturales, y que este jamás les comentara absolutamente nada acerca de su vocación poética. Stevens se convierte en algo así como un poeta asético, un poeta que no quiso saber nada de los medios literarios y culturales, un poeta que escribió siempre con un gran sentido de la independencia creadora, intelectual, estética y dentro de una enorme pureza en cuando a su vocación. Stevens quiso ser realmente fiel a una vocación que nació en él de manera muy temprana. Stevens también tenía un gran sentido autocrítico y eso hizo que llegara a publicar su primer libro a la edad de los 44 años. Pero volviendo a su pregunta, en Stevens se presenta esa doble cara de Jekyll y Hide, de dos personalidades que se conjuntan pero que está perfectamente disociadas. P: ¿Es justo ubicar a Stevens en el tercer escalafón después de T.S Elliot y Ezra Pound ? R: Stevens posee actualmente un prestigio enorme tanto en Estados Unidos como en Europa. A excepción de Elliot y de Pound, dos poetas que elaboraron la mayor parte de su obra en Europa y que son dos grandes excepciones, el poeta norteamericano del siglo XX más prestigioso es Wallace Stevens. Un poeta que fue muy desatendido durante su vida. Sus libros no se reeditaban. Fue un poeta con mucho éxito crítico, pero no fue un poeta para un público amplio. Siempre fue un poeta casi secreto. Sólo en los últimos años alcanzó cierto reconocimiento gracias a premios como el Pulitzer. Fue después de su muerte que se produce un fenómeno de atención hacia su obra, el cual lo llega a convertir en un poeta central en la tradición de la modernidad literaria en el mundo anglosajón. De la simple existencia no es más que una parte de la enorme difusión que está teniendo la obra de Stevens desde hace ya varios años en el plano internacional. P: Por lo que podemos entender que De la simple existencia , más allá de ser un libro que hace justicia a la obra de Stevens y que viene a llenar un vacío, se debe ubicar en esta corriente de traducciones que Ud. menciona. R: Así es. La antología es una aportación bastante amplia a la difusión internacional de la obra de Stevens. Creo que la presencia y el influjo de la obra de Stevens en el panorama de la poesía internacional es cada vez mayor. P: ¿Qué tipo de lazo lo une a Ud. con la obra de Stevens? R: Me encontré con Stevens cuando leí un ensayo de T.S.Elliot. Elliot apreciaba muchísimo la poesía de Stevens y decía que Wallace formaba parte de ese gran cuerpo que es la poesía norteamericana del siglo XX. Depués leí la traducción de Mañana de domingo, realizada por Jorge Luis Borges. Un poema bellísimo y uno de los más hermosos escritos por Stevens. Fue entonces cuando poco a poco me fui adentrando en su mundo poético. De ahí surgió la necesidad de pedir las obras originales para adentrarme en ese mundo que desconocía. Me impresionó sobre todo lo que le comentaba a propósito de la alianza entre pensamiento y emoción. En uno de sus adagios Stevens decía que el poema debía resistir la inteligencia casi de manera satisfactoria. Y ese era el Stevens que me interesaba: aquel para el cual el pensamiento no quedaba desplazado en la poesía, porque la palabra poética incluía de forma misteriosa la reflexión. P: Ubiquémos en un tema clave ante esta antología: la traducción del inglés al español de la obra de Stevens. ¿Cuán complejo le ha sido este proceso? R: Stevens es un poeta enormemente complejo. No sólo porque en general traducir poesía es sumamente difícil, pero en el caso de Stevens los elementos puramente materiales, sonoros y fonéticos de su lengua poética están estrechamente enlazados con una red de significados muy característicos de su mundo. Conseguir trasladar al español ciertos efectos sonoros, la música del sentido y los significados, es una empresa enormemente compleja. Robbert Fost decía que la poesía es precisamente lo que se pierde en la traducción. Yo no llego a ese extremo. Creo profundamente en la traducción de poesía. Y creo que cuando un poema se traduce bien se logra una recreación. P: A eso voy: en este proceso de traducción, el lector puede imaginarse perfectamente a dos poetas de dos lenguas distintas sentados cara a cara en la distancia del tiempo. ¿Cuando usted traduce un poema, lo reinventa al mismo tiempo ? R: Siempre es así, porque si usted se fija bien, leer un poema significa traer esas palabras a nuestro propio universo emocional. Para traerlo, trasladarlo y traducirlo, el resultado es siempre una operación creativa. Del mismo modo que leer también supone un altísimo sentido creador. Resumiendo: el traductor está recreando, o, como dice un poeta brasileño, Haroldo de Campos, la traducción es una transcreación. P: En esta misma línea: ¿de qué forma siente Ud. que reinventó, al momento de traducirlo, a Stevens ? R: He traído a Stevens a mi propio lenguaje. Y con ello quiero decir que es inevitable que sea así, porque cualquier otro traductor haría exactamente lo mismo. Por tanto, lo que el lector va a leer es un Stevens pasado por mi cedazo, por mi lenguaje. Y valdrá lo que yo pude aportar de mi propio lenguaje a la traducción. Si leemos la traducción que hizo Borges del poema Mañana de domingo, o, leemos los fragmentos traducidos por Octavio Paz, es evidente que en el primer caso estaremos leyendo a Stevens, pero también a Borges, y en el segundo caso a Stevens, pero también a Paz. Solamente espero que mi propio lenguaje no se haya superpuesto de manera excesiva, sino de forma equilibrada y armónica al lenguaje de Stevens. De modo que la personalidad de Stevens, a pesar de haber pasado por mi cedazo, siga siendo la de él mismo. P: De la simple existencia también reúne los aforismos de Stevens. ¿ Por qué razón llegaron estos aforismos a ser tan célebres ? R: Porque son absolutamente extraordinarios. Asomarse a los algo más de 200 aforismos de Stevens constituye una experiencia única. Uno de los motivos centrales o esenciales de la modernidad en la poesía lo constituye el hecho que el poeta no se limita solamente a escribir, sino también a reflexionar sobre el fenómeno poético. Hemos hablado de Elliot y Paz. Ellos son dos ejemplos de poetas que han sido también grandísimos ensayístas del hecho literario y estético. Stevens escribió pocos ensayos, pero escribió un conjunto de aforismos excepcionales. El los llamó adagia, a la manera antigua. Nunca los publicó y fueron descubiertos luego de su muerte. Estos aforismos son de una rotundidad, de una belleza, de una plasticidad, de una hondura filosófica, de una profundidad conceptual tran extraordinaria que un buen lector de poesía nunca se cansa de releer. P: Solo por curiosidad : ¿ por qué De la simple existencia, me refiero al título de la antología ? R: Es el título del último poema que escribió Stevens. Es también un poema que él nunca vio impreso. Me pareció importante que el título del último poema de Stevens diese el título general a la antología. Además es un título muy oportuno porque sintetiza muy bien el mundo de este poeta: simplicidad, esencialidad y alegría vital. De modo que De la simple existencia reúne los dos grandes vectores que ordenaron la palabra poética de Wallace Stevens. ©Artgos Int.-2003|Todos los derechos reservados
 
 
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