Prehistoria

Dolmen

El término megalitismo procede de las palabras griegas mega (μεγας), grande y lithos (λιθος), piedra. Aunque en sentido literal podemos encontrar construcciones megalíticas en todo el mundo, desde Japón a los gigantes de la Isla de Pascua, se denomina Megalitismo al fenómeno cultural localizado en el Mediterráneo occidental y la Europa atlántica, que se produce desde finales del Neolítico hasta la Edad del Bronce, caracterizado por la realización de construcciones arquitectónicas con grandes bloques de piedra escasamente desbastados llamados megalitos.

Este fenómeno se caracteriza esencialmente por la construcción de tumbas del tipo "dolmen", en cuyo interior se entierra sucesivamente a los fallecidos del grupo, apartándose cuidadosamente los huesos de los anteriores difuntos (enterramientos colectivos). Los dólmenes pueden ser simples o de corredor y, a menudo, han estado cubiertos por un túmulo de tierra. Además, dentro del contexto megalítico, pueden hallarse también otras construcciones de piedra como "menhires", alineaciones, "crómlech", etc.

Grandes monumentos megalíticos se hallan diseminados por toda Europa, pero los focos más importantes se encuentran en Bretaña, y en el norte de África, sur de la India, Persia, y ciertas regiones situadas entre el mar Caspio y Corea y Japón. Uno de los monumentos megalíticos más importantes es el de Stonehenge, en Inglaterra.

 

Contexto histórico

El Megalitismo está presente en pueblos que se encuentran en las últimas edades de la prehistoria, que aún no conocen la escritura ni las técnicas arquitectónicas más elaboradas, como las que ya practicaban las civilizaciones mesopotámica o egipcia. No hay que olvidar que muchos monumentos megalíticos son posteriores a las grandes pirámides egipcias.

La elaboración de las construcciones megalíticas en esta época es sólo explicable gracias a los cambios producidos por la Neolitización. Fueron los cambios económicos y sociales, introducidos por el descubrimiento de la agricultura, los que permitieron a aquellos pueblos disponer de tiempo libre para dedicar a la erección de estas magnas construcciones, mientras los cultivos crecían hasta su madurez y recolección.

La jerarquización social, la necesidad de una organización y coordinación eficaces en un trabajo que requería decenas de participantes, así como las creencias religiosas, fueron factores imprescindibles para explicar el aquí y ahora de tales obras, como también lo fueron los conocimientos astronómicos que se desarrollaron en gran medida en las sociedades agrícolas porque el ciclo de siembra y recolección estaba ligado al ciclo solar, hecho que se pone de manifiesto en monumentos como Stonehenge, donde muchos autores ven un observatorio astronómico y de culto al Sol, o en otros en los que su orientación hacia el punto de la salida del astro no deja duda.

 

Proceso de construcción

Proceso de construcción de un megalito

El proceso de realización de una construcción megalítica comenzaba en una cantera donde se extrían los grandes bloques de piedra. De allí se transportaban (1) sobre rodillos hasta el lugar elegido para la erección del monumento. En este lugar se dejaban caer los bloques verticales en un estrecho hoyo previamente excavado (2) y después se ajustaban hasta dejarlos en posición vertical, tras lo cual se rellenaba el hoyo para fijarlos firmemente. En el caso de los menhires el proceso estaba terminado, pero para la erección de un dolmen el proceso continuaba con la tarea más difícil, consistente en colocar el bloque o bloques horizontales. Para ello se hacían terraplenes a ambos lados de los bloques verticales que alcanzaban la misma altura que éstos. A través de estos terraplenes se transportaba el bloque horizontal (3) hasta dejarlo colocado correctamente, tras lo cual se cubría de tierra que, sumada a la de los terraplenes, daba lugar al túmulo (4). Tal hipótesis de construcción ha sido comprobada en la práctica por varios equipos de investigación, entre ellos el de J.P. Mohen que en 1979 construyó en Francia un dolmen valiéndose de doscientos hombres y cuya losa superior tenía un peso de 32 toneladas.
 

Cronología y ubicación

Extensión del megalitismo en Europa

El período más extenso de megalitismo se localiza en el sudoeste ibérico, donde abarca aproximadamente desde 4800 adC. hasta 1300 adC., comprendiendo los períodos neolítico y calcolítico.Aunque en Irlanda,las construcciones megaliticas mas antiguas en Carrowmore han sido datadas hacia 5400 adC.,anteriores a ningun vestigio de la agricultura,la Cultura hasta ahora considerada origen o necesaria para su desarrollo. Hacia 3800 adC. llega a Bretaña y al occidente de Francia, mientras que entre 3500 y 3000 adC. se extiende entre prácticamente todas las poblaciones aborígenes de la vertiente atlántica europea, hasta entonces carentes de un nexo común. Se piensa que la pesca de altura, particularmente la del bacalao, pudo servir como medio de transmisión. En el Norte de Africa,la Cultura sahariana de ganaderos anterior a la desertizacion son ya responsables de la construccion de monumentos megaliticos.El famoso circulo de Nabta Playa ,en Egipto esta datado entre 6100 y 5800 adC.

A partir de 3000 adC., se observan en el centro difusor portugués y en sus inmediaciones importantes innovaciones en la construcción funeraria: cuevas artificiales y "tholoi". También se observa un notable incremento del comercio ultramarino, importando ámbar de Escandinavia y marfil y cáscara de huevo de avestruz de África. En este período comienza también a notarse la exportación del megalitismo a zonas que no pueden considerarse puramente atlánticas, tanto de Europa central como del Mediterráneo occidental. Desde 2600 adC. aparecen ciudades fortificadas tanto en el sudoeste como en el sudeste ibérico, formándose así las primeras y únicas civilizaciones (sin escritura) implicadas en el fenómeno megalítico: las culturas de Vila Nova y Los Millares.

Con la llegada del fenómeno del Vaso Campaniforme (probablemente una subcultura mercantil de origen centroeuropeo), y su establecimiento firme en Vila Nova entre 2100 y 1900 adC., este centro cultural megalítico parece estar en su apogeo. Sin embargo, el surgimiento en España de la cultura de El Argar, que sustituye a Los Millares hacia 1800 adC., junto con el retroceso del megalitismo en Francia parece reducir el ámbito de Vila Nova y las demás culturas megalíticas atlánticas, que se ven privadas del conocimiento de la metalurgia del bronce hasta 1300 adC.

La Edad del Bronce (1700 - 800 adC. aprox.) está dominada por la llamada "arquitectura ciclópea" presente en las Islas Baleares y Cerdeña.

 

El megalitismo atlántico

 

Interior de la Cueva de Menga, Antequera (Málaga), dolmen evolucionado a tumba de corredor: cámara funeraria precedida de un amplio corredor formado por grandes piedras

La función de estas construcciones es principalmente funeraria puesto que servían mayoritariamente de enterramientos colectivos. Sus tipos básicos son el menhir y el dolmen, pero su agrupamiento, la combinación de ambos o una mayor complejidad, dan lugar a una tipología más variada en la que encontramos alineamientos (como el de Carnac, en Francia), cromlech (como el Stonehenge, en Inglaterra) y dólmenes de corredor y cámara, abundantes en Andalucía como es el caso de Antequera (dólmenes de Menga, Viera y Romeral).

La palabra menhir procede del bretón, idioma en el que significa "piedra larga" (de men o maen = piedra e hir = larga). Consiste un único megalito (monolito) hincado en el suelo verticalmente, cuya finalidad es fijar el alma de los muertos. A veces se presentan agrupados en hilera, dando lugar a un alineamiento como el de Carnac; también pueden presentarse formando círculos constituyendo entonces un crómlech como ocurre en Avebury (Inglaterra).

Más complejo que el menhir es el dolmen, término procedente también del bretón que significa «mesa de piedra» (de dol = mesa y men = piedra). El dolmen está formado por dos o más menhires sobre los que se apoya una losa colocada horizontalmente. En España son abundantes, destacando entre otros los de Dombate (Galicia), Sakulo (Navarra), Laguardia y Eguilaz (Álava), Tella (Aragón), Pedra Gentil (Cataluña) y Tapias (Extremadura).

Una variedad más compleja de este último tipo es el dolmen de corredor y cámara, que consta de un pasillo o galería que conduce hasta una o dos cámaras. Tanto el pasillo como la cámara pueden presentar un plano regular o irregular; los de pasillo regular llevan a una cámara también regular, y bien diferenciada, de forma circular (como ocurre en el caso de El Romeral) o cuadrada (Viera) que suele estar cubierta no por megalitos sino por falsa bóveda (Los Millares, Almería). A veces aparece una cámara secundaria y más pequeña situada en el mismo eje longitudinal de la edificación y comunicada con la principal mediante otro corto pasillo (Romeral). En los de plano irregular no hay separación clara entre pasillo y cámara, pareciendo ésta un mero ensanchamiento del pasillo; a diferencia de los regulares su cubierta es adintelada y está formada por grandes megalitos (Menga). En todos los casos este tipo de construcciones están recubiertos por un túmulo de tierra de varios metros de diámetro, como colinas artificiales, que les dan aspecto de cueva, motivo por el que, a veces y popularmente, se les denomina "cuevas", como ocurre en Antequera.