El
contenido de los mensajes icónicos (2)
El
discurso icónico como totalidad
(3.921 palabras - 12 páginas)
Dr. Raymond Colle ©
Facultad de Comunicaciones - Pontificia Universidad Católica
Santiago de Chile (1989/1998)
En
el capítulo anterior, hemos hablado de los códigos icónicos de modo general,
por cuanto tienen algunas características comunes, en particular el uso de
figuras como factores de los significantes. Sin embargo, como lo hemos señalado
al final, no todos se construyen ni articulan de la misma manera. Tal como las
lenguas son muchas y los códigos lingüísticos se rigen por diferentes reglas
-aunque sobre la base de fonemas unidos secuencialmente-, los códigos icónicos
son también variados y regidos por reglas que complementan las ya señaladas.
Para
poder iniciar el análisis de un mensaje icónico, se debe por lo tanto
identificar primero el tipo particular de código utilizado, del mismo modo que
se ha de identificar un idioma antes de poder reconocer el sentido de las
palabras en un mensaje verbal. Pero si es poco común pasar de un idioma a otro
en el uso diario, es mucho más común pasar de un código icónico a otro. Por
ello, es importante definir aquí primero los diversos códigos, para luego pasar
a considerar los factores generales que juegan un papel en la interpretación.
2.1. Identificación del código
Recordemos
que una de las características fundamentales de todo lenguaje es su grado de
isomorfismo en relación a las características de los referentes, y que dicho
grado varía a lo largo de una amplia escala:
"Una
gama continua de formas va de los medios menos isomórficos a los que lo son
más; incluye elementos intermedios como los sonidos onomatopéyicos del
lenguaje, los ideogramas, las alegorías y otros símbolos convencionales."
(Arnheim, 1976, p.247)
Abraham
Moles ha intentado mostrar cómo se traduce esta escala de isomorfismo en el
campo de la expresión icónica, construyendo la siguiente escala de iconicidad
decreciente (Moles, 1981, pp.100-102):
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Nivel |
Definición |
Criterio |
Ejemplos |
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12 |
El referente físico mismo como muestra |
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Objeto en vitrina o en exposición |
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11 |
Modelo bi- o tridimensional |
Colores y materiales arbitrarios |
Reconstrucción ficticia, a escala, maqueta |
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10 |
Esquema bi- o tridimensional reducido o aumentado |
Colores y materiales escogidos según criterios lógicos |
Mapas en 3 dimensiones, globo terráqueo |
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9 |
Fotografía o proyección realista en un plano |
Proyección perspectiva rigurosa, medios tonos y sombras |
Catálogos ilustrados, afiches |
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8 |
Dibujo, fotografía de alto contraste |
Continuidad del contorno y cierre de la forma |
Afiches, catálogos, fotografías técnicas |
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7 |
Esquema anatómico |
Apertura del cárter o del envoltorio; respeto por la topografía;
valores arbitrarios; cuantificación de elementos y simplificación |
Corte anatómico, corte de un motor, plano de conexiones eléctricas,
mapa geográfico |
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6 |
Representación "estallada" |
Disposición perspectiva artificial de piezas según sus relaciones de
vecindad topográfica |
Objetos técnicos en manuales de ensamble o reparación |
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5 |
Esquema de principio |
Substitución de los componentes por símbolos normalizados; paso de la
topografía a la topología; geometrización |
Mapa de conexiones de un receptor de TV, mapa esquematizado del metro |
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4 |
Organigrama o "esquema bloque" |
Los elementos son "cajas negras" funcionales, conectadas
lógicamente; presentación de funciones lógicas |
Organigrama de una empresa, flujograma de un programa computacional |
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3 |
Esquema de formulación |
Relación lógica, no topológica, en un espacio no geométrico, entre
elementos abstractos. Los lazos son simbólicos y todos los componentes
visibles. |
Fórmulas químicas desarrolladas, sociogramas |
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2 |
Esquema en espacios complejos |
Combinación en un mismo espacio de representación de elementos
esquemáticos pertenecientes a sistemas diferentes |
Fuerzas y posiciones geométricas en una estructura metálica; esquema
de estática; representación sonográfica (oscilografía) |
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1 |
Esquema de vectores |
Representación gráfica en un espacio métrico abstracto, de relaciones
entretamaños vectoriales |
Gráficos vectoriales en electro-técnica, polígono de Blondel para
motor de Maxwell |
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0 |
Descripción en palabras normalizadas o fórmulas algebráicas |
Signos abstractos sin conexión imaginable con el significado |
Ecuaciones y fórmulas, textos. |
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Esta
escala une dos extremos: a nivel de iconicidad máxima, un objeto físico
-referente- pero cuya función es representar al conjunto de sus iguales; a nivel
mínimo de iconicidad ("0"), aparece el lenguaje verbal. En esta
escala, entre los niveles 12 y 1 se ubican los medios icónicos de
representación.
En
esta escala hemos introducido divisiones que corresponden a cinco umbrales:
primero -entre 12 y 11- el de la substitución del referente por una
representación que recurre a componentes con función simbólica (indicandos);
luego -entre 10 y 9- el del paso de lo tri- a lo bidimensional; seguidamente
-entre 6 y 5- el abandono de la analogía para pasar a utilizar símbolos
arbitrarios aunque manteniendo la lógica del espacio; luego -entre 3 y 2- el
abandono de la base espacial concreta para pasar a espacios abstractos; el
último salto pasando al uso de un lenguaje matemático de base verbal y luego al
idioma. Eliminando los niveles 12 y 0 por impropios, nos quedan cuatro
divisiones, que corresponden a códigos icónicos diferentes, como lo explicamos
a continuación.
Partiremos
del menor grado de iconicidad, para subir poco a poco hacia los mayores.
Hacemos solamente una muy breve descripción de la tipología que nos parece más
adecuada. Mayores detalles corresponderían a un manual de semiología icónica.
Pueden consultarse los textos de Mounin, Prieto, Eco y -para la gráfica- el
excelente libro de Bonin.
2.1.1. Códigos señaléticos
Un
atento catálogo de medios icónicos revela una categoría que ha sido pasada por
alto por Moles: la de figuras utilizadas con función simbólica sin que el
espacio que utilicen tenga un rol significativo. Sólo la presencia o ausencia
de un iconema y sus grafemas son pertinentes. Ejemplos son los semáforos, los
focos portuarios que indican la dirección del viento, las banderas marinas (que
son una suerte de telégrafo visual), las manecillas de los relojes analógicos.
Conforman distintos códigos llamados señaléticos por cuanto el significado está
directamente ligado (generalmente sin articulación) a las señales físicas
(figuras) utilizadas.
Ilustración 2.1. Señal ("Prohibido el
paso")

2.1.2. Códigos ideográficos
Si
miramos las "señales camineras" del Código del Tránsito, observaremos
algunas que son netamente señaléticas mientras otras presentan algunas figuras
analógicas fácilmente reconocibles: son siluetas de personas, vehículos,
obstáculos, etc. Se encuentran iconos semejantes en lugares turísticos y otros
de gran concurrencia de público internacional, como los aeropuertos. Algunos
logotipos de empresas o instituciones utilizan un sistema parecido. Conforman
los códigos ideográficos, que cumplen principalmente una función substitutiva
del lenguaje verbal al facilitar la comunicación de mensajes breves evitando la
lectura y -sobre todo- sin tener que acumular un gran número de palabras de
múltiples idiomas. La correcta selección de los rasgos pertinentes y
eliminación de rasgos secundarias y la principal exigencia de estos códigos,
ajustándose a la regla formulada por Arnheim:
Ilustración 2.2.
Ideograma
("Zona de escuela" o "Cuidado con los niños")

"Existe
una regla según la cual la expresión que trasmite cualquier forma visual será
solo tan claramente destacada como lo están los rasgos perceptuales que la
soportan." (1971, p.125)
Nos
encontramos también aquí ante dos sistemas: uno en que los iconemas indican la
clase de los objetos materiales semejantes que representan más o menos
esquemáticamente y otro en que los iconemas asumen una función simbólica, el
referente material representado siendo el significante de un significado más
abstracto. En el primer caso, los iconemas son habitualmente llamados
pictogramas, mientras en el segundo son llamados ideogramas;. Así, en la
Ilustración 2.2, el pictograma de dos escolares se transforma en ideograma al
aparecer en una señal de tránsito, donde su significado habitual es
"¡Cuidado! Zona de escuela" .
2.1.3. Códigos gráficos
Antes
de seguir considerando códigos netamente analógicos, debemos considerar una categoría
que reúne los casos mencionados por Moles en los niveles 1 a 5 de su escala de
iconicidad. Son sistemas principalmente digitales (es decir, no analógicos, o
de muy bajo isomorfismo), en los cuales pueden mezclarse eventualmente iconemas
ideográficos. Igual que en los códigos ya mencionados, se conserva un principio
de monosemia (es decir de unicidad de interpretación), el cual desaparece en
códigos más complejos. Nos encontraremos aquí con tres tipos de códigos que han
sido englobados bajo la designación única de "la gráfica" (Cfr.
Bonin): las redes, los diagramas y los mapas.
Ilustración 2.3. Red -
Diagrama - Mapa

Las
redes son gráficos destinados a representar las relaciones entre elementos de
una sola variable informativa, por ejemplo un árbol genealógico o un
organigrama. Los diagramas (histogramas, curvas y "tortas")
representan las relaciones entre dos o tres variables. Los mapas son gráficos
en que dos dimensiones del plano son ocupadas por un componente de información
espacial de isomorfismo alto (obtenido por algún mecanismo de proyección
topográfica). Se complementa comúnmente la información mediante iconemas
señaléticos o ideográficos cuyo significado ha de precisarse.
Así,
con excepción de la topografía de los mapas, un código gráfico se agota en cada
icono; en otras palabras, la significación de cada figura debe ser explicitada
en otro código (generalmente lingüístico) junto al icono, el sentido fluyendo
de la relación entre ambos códigos. Las mismas figuras en otro icono podrían
tener una significación totalmente diferente. (Un mismo histograma, por
ejemplo, puede representar tamaño de población en un caso y producción de
aceite en otro).
2.1.4. Código pictórico
A
medida de que los mapas se hacen más complejos y tratan de representar mejor
sus referentes -como lo vemos al subir la escala de iconicidad y pasar del
nivel 5 al 6- llegamos a un tipo de expresión icónica que podríamos llamar
"más realista", lo cual es una forma de decir más analógica o más
conforme a la estructura y a las características topográficas complejas de un
referente material. Como dice Arnheim,
"Para
comunicar las características de un objeto hace falta precisión de forma. Quien
deba reproducir fielmente un mecanismo eléctrico o el corazón de una rana,
tendrá que inventar una estructura que se adecue al objeto, tal como debe
hacerlo el artista. Y dado que reproducir fielmente un objeto no significa otra
cosa que revelar sus rasgos pertinentes, no es sorprendente que el artesano
deba comprender dichos rasgos. Para obtener una reproducción utilizable de un
objeto, hace falta información biológica, médica o técnica, según el caso. Este
conocimiento suministrará al artista una estructura perceptual adecuada del
objeto que podrá así aplicar a la imagen. Toda reproducción es una
interpretación visual." (1971, p.121)
Toda
expresión icónica que llegue a este nivel, sea que represente sólo rasgos
pertinentes sea que multiplique los rasgos o llegue a la exhaustividad del
registro automático (fotoquímico o electrónico), pertenece a la categoría de
los códigos pictóricos. Pinturas, grabados, litografías, etcétera, son de este
tipo. (Ver Ilustraciones 2.4 y 2.5).
Ilustración 2.4. Código
pictórico: caricatura

©Micro Application
Ilustración 2.5. Código
pictórico: foto

2.1.5. Códigos icónicos secuenciales
Junto
con la fotonovela, la historieta ha de ser considerada, a nuestro juicio, como
un tipo particular y diferente de código icónico. En efecto, no sólo tiene la
particularidad de incluir de distintos modos textos, ideogramas e incluso
iconemas señaléticos -conforme a una gramática propia- sino que introduce
espacialmente una variable de otro orden: la variable temporal, expresada
mediante la yuxtaposición de iconos para conformar una secuencia de lectura. La
fotonovela sigue este mismo principio, si bien es de gramática más simple (pero
su registro icónico es más exhaustivo a la vez que menos dúctil). El análisis
de una historieta o una fotonovela ha de tomar en cuenta esta diferencia,
aplicándose aquí -por ejemplo- los mismos principios que para el análisis
estructural de un relato verbal.
Existen
códigos más complejos, si tomamos en cuenta que puede intervenir la tercera
dimensión (volumen) y que a ésta puede agregarse la variable temporal (mimo) y
luego el lenguaje verbal (títeres) y la representación humana (teatro). Pero
esto escapa en su mayor parte al ámbito de este libro.
2.2. Caracterización del discurso icónico
Teniendo
claridad respecto a los códigos y antes de iniciar el análisis del contenido,
deben contestarse algunas preguntas generales, de las cuales dependerá la
posterior elección de la o las técnicas de análisis más adecuadas.
2.2.1. Dimensión básica del
discurso
Si
comparamos dos iconos, representando en forma diferente a un hombre pensando,
podemos deducir que ambos restituyen también distintos referentes (ver
Ilustraciones 2.5 y 2.6). Y la razón de la diferencia no reside solamente en
que ha cambiado la persona y el lugar. Mientras el hombre sentado en la mesa
tiene una pose natural, captada instantánea e imprevistamente por el fotógrafo,
el que está sentado en unos escalones de cemento tiene una pose calculada y
preparada de tal modo que la sombra duplique claramente -como otra
representación más- la posición adoptada. En este último caso, la realidad
primaria* (referencial) ha sido ajustada, prefabricada: es una realidad
ficticia, artificial... aunque no menos "real" que la otra.
* Por realidad primaria
se entiende algún elemento perteneciente al entorno físico, exluyendo de éste
todo elemento artificial con función sémica.
Ilustración 2.6. Foto
"Distracción"

Ahora
bien, si observamos una fotonovela o una teleserie, sabemos que la realidad
primaria ha sido inventada. La expresión icónica obtenida es una ficción. Pero
cuando vemos iconos noticiosos -en el diario o la televisión-, vemos misiles
Crucero trasladados en Europa, edificios destruidos en el Líbano o un satélite
lanzado al espacio. En estos casos, la realidad primaria es histórica y los
iconos correspondientes no son ficticios sino documentales.
¿Qué
ocurre, ahora, en el caso de una película o historieta histórica? ¡No fue
posible, por cierto, estar presente para observar y representar los hechos! Sin
embargo, no se trata de una ficción: nos encontramos ante iconos documentales
que corresponden a una reconstrucción basada en datos recogidos de otra manera
por una o varias personas (cfr. Doelker, pp.71-146).
Entre
el documento y la ficción, aparte de esta alternativa de la reconstrucción,
existe otra categoría que mezcla elementos de ambos tipos. Así, es posible
contar (visualmente) una historia inventada en que se insertan contenidos
documentales. El caso más común es el de la publicidad, que recurre a la
escenificación o introduce transformaciones en el momento de la producción. Los
llamaremos mensajes mixtos. Pero las formas puras son las menos frecuentes,
razón por la cual debemos considerar esta tipología como relativa a la
modalidad dominante, y como segmentación de un eje que va desde un extremo
ficticio hasta otro extremo fáctico puro.
Éste
es uno de los ejes que corresponden a las dimensiones básicas de todo discurso,
y poder determinar la posición del mensaje en este eje es vital para los
futuros pasos de análisis.
2.2.2. Nivel de codificación
El
sentido del discurso puede estar claramente limitado a componentes denotativos,
como también puede depender de una interpretación connotativa deseada por el
autor. Existen estructuras formales típicas de uno u otro predominio:
a.
La codificación con predominio denotativo se ciñe generalmente a una de las
tres alternativas siguientes:
- Infinitivo: muestra el referente aislado;
- Informativo: sitúa el referente principal en un contexto familiar;
- Instructivo: incluye además elementos capaces de provocar una motivación objetiva
directa del destinatario.
b.
El predominio connotativo se observa en esquemas más complejos:
- Asociativo: adjunta al referente principal otros elementos objetivamente vinculados
al mismo, la elección de los mismos debiendo llevar el destinatario a
interpretar el mensaje a nivel connotativo;
- Adscriptivo: adjunta elementos NO objetivamente vinculados al referente central
(asociación basada en una fantasía).
Esta
diferenciación entre el nivel de la denotación y el de la connotación es la que
nos lleva a estudiar cada uno por separado en los dos próximos capítulos.
2.2.3. Modalidades de captación
de atención
El
modo en que el autor pretende llamar la atención del destinatario da origen a
múltiples alternativas que pueden agruparse en directas e indirectas.
a.
Las modalidades directas son cinco:
- Presentación: modalidad más simple de todas, puede realizarse de tres maneras
distintas:
- erección: muestra el referente sin soporte ni base (como "flotando en el
espacio");
- exhibición: lo muestra sobre una base o en la mano de una persona;
- designación: a la exhibición o erección se agrega un iconema de indicación (flecha o
mano apuntando).
- Pregón: el emisor se dirige al receptor, sin implicar a éste (no lo
individualiza, le da órdenes ni le hace preguntas);
- Interpelación: caso opuesto, en que el emisor se dirige al receptor, implicándolo
(contándole, sugiriéndole o preguntándole: aparece generalmente el pronombre
"Usted" en el texto);
- Anécdota: cuento emitido a través de una tercera persona (del tipo "Ocurrió
una vez..." o "Fulano cuenta su experiencia..." );
- Sobresignificación: ampliación formal del contenido semántico (se
recalca una parte del mensaje mediante un cambio de color, un marco que la
encierra u otro artificio formal).
b.
Si la modalidad es indirecta, pueden ocurrir dos casos:
- Alusión: el icono no contiene referencia visual al objeto-referente, el nexo
produciéndose por medio de un mensaje verbal adjunto (cfr. Ilustración 2.7);
- Artificio retórico: transformación artificial ("truco") de
las relaciones mutuas entre los iconemas que componen el icono (cfr.
Ilustración 2.8).
|
Ilustración 2.7.
Alusión |
Ilustración 2.8. Artificio
retórico |
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2.3. Análisis funcional
La
caracterización del discurso corresponde, en cierto modo, a una primera
operación de análisis. En algunos casos será conveniente complementarla por
otra, también referida a un discurso o tipo de discurso como totalidad, a fin
de poder precisar mejor las variables de análisis icónico más idóneas para una
investigación más intensiva. El principal instrumento complementario nos parece
ser el análisis funcional, del cual daremos aquí algunos antecedentes y
mostraremos cómo lo hemos aplicado al caso de las fotografías de prensa.
2.3.1. Antecedentes
El
estudio de algunos vehículos particulares de significación ha llevado a señalar
pistas poco exploradas aún, en que nuevas técnicas de análisis han de surgir.
Debemos recordar que uno de los "padres" de la semiología, Eric
Buyssens, señala: "El carácter sémico de un hecho o de un objeto depende
de la función que le atribuyamos" (p.25), es decir que cualquiera que sea
la naturaleza de un sistema de expresión, su carácter sémico está ligado a una
función que no es solamente la de comunicar. Los trabajos de Roman Jakobson se
inscriben en cierto modo en esta misma perspectiva cuando distingue las seis
funciones básicas del lenguaje verbal.
Pero
el aporte que nos parece más importante en el campo de lo icónico es el que se
debe a Umberto Eco, en su estudio de los códigos arquitecturales (en "La
estructura ausente" ). Muestra cómo la base semántica de tales códigos es
esencialmente funcional: hay diseños típicos de edificios (templos, oficinas,
casas), de habitaciones (estar, cocina, dormitorio). Y ocurre lo mismo con los
muebles, la vestimenta, etc.
Ilustración 2.9. Casa
vs. templo

La
investigación del proceso creador, en esta categoría de códigos y
particularmente en la arquitectura y el urbanismo, pone en evidencia la
interrelación de códigos de distinta naturaleza en distintos niveles, de modo
parecido a los que ocurre con denotación, connotación y metalenguaje. Aquí, se
observa que el significado de la forma viene a ser el significante de la
función; el significado de la función viene a ser el significante de la
necesidad humana (cfr. Eco, 1972, pp. 330-342). Esto, para quien estudia la
obra realizada. Pero su creador partió de la necesidad, dedujo la función que
debería cumplir la obra y tradujo esta función en las formas pertinentes.
Otro
punto de vista, complementario, es el que desarrolló Péninou para situar y
caracterizar los mensajes icónicos de la publicidad: considera que al alejarse
de la función documental, la representación tiende a servir predominantemente
sea al emisor sea al destinatario. Aunque preocupado exclusivamente por el
discurso publicitario, su esquema (Ilustr.2.10) abarca todas las alternativas
posibles. Dice:
"En
el esquema hemos intentado coordinar, en una estructura lógica, las tesis de
Jakobson con el pensamiento de Sartre y el de Aristóteles, desplegando la
imagen publicitaria en un área propia. En ella, la imagen oscila según
prevalezca la consideración del objeto o la del sujeto, dentro de un espacio
gramatical delimitado por la doble orientación de la Cosa y del Otro. (...) En
la parte izquierda del cuadro se sitúa el espacio de la figuración expresiva o
dominio de la imitación de lo real -mimesis-, de la conciencia que refleja la
existencia aunque no sueñe en interpretarla. (...) A la derecha del cuadro se sitúa
la conciencia retórica y, en consecuencia, aparecen la presión que ejerce sobre
la factura misma del mensaje, la consideración del destinatario." (pp.
90-91).
En
el centro del arco está el referente ("El en sí" ), lo cual
corresponde a la producción de una representación estrictamente documental,
tratando de obviar -en lo posible- el rol del emisor, lo cual implica
necesariamente el perfeccionamiento de medios automáticos de reproducción.
Ilustración 2.10. Praxis
icónica
(Péninou, p. 89)

2.3.2. Necesidades frente a la
fotografía periodística
Lo
que es obvio en el caso de objetos artificiales como los antes mencionados
también puede ser válido para investigar el sentido de conjuntos sémicos. En el
caso de la fotografía documental -como también de otras expresiones pictóricas
documentales-, las necesidades a considerar son las del emisor, del
destinatario (receptor) y del referente. (Nos inspiramos aquí tanto de Eco como
de Péninou). Un desarrollo más amplio se ha publicado en un documento de
trabajo de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de
Chile bajo el título "Exploración inicial de las funciones de la
fotografía en la prensa" (1980).
a. Necesidades del receptor.- Nos parece que la principal razón de ser de la
fotografía de prensa dice relación con el objetivo de hacer llegar información
al destinatario. Es este último la razón de ser de la prensa. Son por lo tanto
sus necesidades las que deberían prevalecer. Podemos distinguir cuatro:
- la necesidad de saber: desea conocer lo que ocurre y, en muchos casos,
los medios de comunicación son la única alternativa de que dispone para
enterarse de hechos que ocurren fuera de su pequeño círculo de vida diaria;
- la necesidad de comprender: muchas veces la mera información no basta,
haciéndose necesaria una explicación de la misma para facilitar el
entendimiento;
- la necesidad de recordar: no se acuerda siempre de las personas u objetos a
los cuales el mensaje se refiere, aunque éstos hayan sido ya aludidos varias
veces; necesita que se le recuerden quiénes son los actores, cuáles son los
instrumentos o cómo son los lugares propios del hecho del cual se informa;
- la necesidad de recrearse: el conocimiento no es lo único que se espera de
los medios de comunicación: incluso de la prensa -que es esencialmente
informativa- se espera también un clima de comunicación grato, para lo cual
importa incluir mensajes que sean recreativos en su contenido.
b. Necesidades del emisor: Sabemos también que el destinatario no tiene
siempre interés o deseo de enterarse de algo. En estos casos, el emisor ha de
hacer un esfuerzo para despertar su atención. En otros casos, no estará seguro
de que el receptor creerá el mensaje y deberá buscar argumentos para
convencerlo. Así surgen dos nuevos tipos de necesidades ligadas al emisor:
-
la necesidad de motivar al destinatario, de llamar su atención hacia el
mensaje, de interesarlo, de introducirle el deseo de saber o comprender;
-
la necesidad de comprobar, de dar pruebas irref utables del hecho descrito.
c. Necesidades del referente: También podría existir un "predominio del Ello
", como lo llamaría Péninou (pp. 89-90). Lo que puede necesitar o desear
el referente es fundamentalmente ser conocido, es decir ser identificado. Esto
se expresa clásicamente en fotografías que exhiben personas premiadas o que se incorporan
a la vida pública (al asumir cargos).
Lea el Capítulo 3 en el
siguiente número de "Latina".
Todos
los derechos reservados.
© Raymond Colle, 1999.
FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE LATINA EN BIBLIOGRAFÍAS:
Nombre del autor, 1999; título
del texto, en Revista Latina de Comunicación Social, número 19, de julio de
1999, La Laguna (Tenerife), en la siguiente dirección electrónica (URL):
http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999fjl/63col/analim2/aci2.htm
Revista Latina de Comunicación Social
La Laguna (Tenerife)
D.L.: TF - 135 - 98 /
ISSN: 1138 - 5820
http://www.ull.es/publicaciones/latina