LA "PEDAGOGÍA POPULAR" JAPONESA 

¿Cuántos educadores relacionados con la "Pedagogía Freinet" hay en Japón?


Entrevista de Rirnaldo Rizzi a Murata Eiichi

 Rinaldo Rizzi
Profesor del M.C.E. italiano: Pablo Manzano Bernárdez

Eiichi Murata es un maestro japonés que, en la actualidad desarrolla una actividad periodística. A principios de los años 80, llegó a Barcelona para aprender español y entrar, así, en contacto directo con Europa. Mediante "Rosa Sensat", se puso en contacto con Mario Lodi y, a través de él, con Rinaldo Rizzi, reuniéndose con él en la RIDEF de 1982, en Turín, y posteriormente, visitando reiteradamente la escuela a tiempo completo de Pieris (GO), en la que trabaja Rizzi; más adelante, lleva a diversas delegaciones de docentes japoneses a otras experiencias escolares italianas con enseñantes del MCE (en Venecia, Verona y otros lugares).

Eiichi ha participado en todas las RIDEF posteriores, siempre con algún otro docente japonés, con el fin de construir en Japón un movimiento de la "pedagogía Freinet".

Ha publicado informes de sus contactos y experiencias después de sus viajes por Europa, con el fin de dar a conocer nuestra realidad social y educativa. En su país, ha publicado un libro en 1983, dos en 1986 y otro más en 1994, dedicado a la FIMEM y a la RIDEF.

Es el organizador de la XXII RIDEF en Japón.

Rizzi: Iniciamos nuestra relación en la R.I.D.E.F. (I) de Turín. Desde entonces han transcurrido tres lustros y nos hemos encontrado en varias ocasiones en Italia, con ocasión de visitas tuyas a la mía y a otras escuelas italianas, que han asegurado tu presencia constante en las distintas R.I.D.E.F. que se han celebrado después de la de Turín.

En tus reiteradas visitas a Italia, desde hace casi un decenio, te acompañan en tus visitas distintos docentes japoneses. ¿Podemos intuir, en consecuencia, que también en Japón ha nacido la "cooperación educativa"?

Eiichi: Los educadores de otros países que he encontrado en la R.I.D.E.F. me preguntan con frecuencia cuántos educadores que sigan la "pedagogía Freinet" hay en Japón. Esta pregunta me provoca siempre cierto desasosiego, porque no sé qué responder.

Son "poquísimos" los que se presentan como auténticos y verdaderos "maestros de las técnicas Freinet", pero son "muchísimos" los que enseñan siguiendo las ideas básicas de Freinet y que se reünen en un único movimiento.


Rizzi: ¿Puedes aclarar esto?
Eiichi: La idea básica de Freinet rechaza el autoritarismo y exige, en cambio, respetar la libertad de expresión de los niños y estimular en ellos el espíritu cooperativo con la creatividad. No obstante, creo que no sería coherente y que no se debe, en consecuencia, "reagruparlos" a todos bajo la denominación simplificadora de "la secta de los freinetianos".

Tampoco me parece que ocurra eso en el M.C.E. en Italia, por lo que he podido leer y comprobar directamente en mis contactos, que ha tomado de Freinet, más que las técnicas, el espíritu pedagógico y social que lo animaba, desarrollando creativamente una vía propia de experimentación didáctica y de investigación educativa.

Rizzi: ¿Puedes aclararnos cómo es la situación pedagógica de tu país?

Eiichi: Quizá venga bien trazar una breve historia del nacimiento y el crecimiento del movimiento de la "pedagogía popular" en Japón para comprender la situación actual y nuestro ingreso y potencial aportación, no sólo en los planos de la organización y de la cantidad, en el amplio y variado filón internacional de la FA.M.E.M.

Al principio de los años veinte, cuando Célestin Freinet inició su práctica didáctica y dirigió en Francia los primeros pasos de su movimiento, es evidente que estaba muy influido por la pedagogía de la "escuela nueva" que había surgido y se había desarrollado en Europa. Más o menos en el mismo período, también nace en Japón un movimiento pedagógico libre.

Desde el principio, Japón, que históricamente se situó entre los estados modernos con mucho retraso, impuso en la enseñanza una fuerte impronta de nacionalismo y de militarismo, no sólo como respuesta a la tradición histórica autoritaria de la sociedad japonesa, sino también para tratar de ponerse rápidamente y a marchas forzadas a la par con los países económica y militarmente desarrollados.

No obstante, a pesar de una situación tan difícil, algunos docentes y artistas se convirtieron en animadores de una corriente pedagógica revolucionaria, influidos por el nueva movimiento pedagógico que había Drendido en Europa y en los Estados Unidos, además del empuje liberador de la revolución rusa, manifestándose explícitamente en contra de la política escolar y educativa japonesa. Por otra parte, hacia 1910, ya había surgido en algunas escuelas elementales anejas a las escuelas de magisterio y en algunas escuelas privadas un movimiento anterior contrario al clima imperante. Este humus vital, específico y original, no sólo precedió, sino que alimentó nuestra "revolución pedagógica".

Rizzi: ¿Puedes darnos más detalles de este movimiento?

Efchi: La escuela de la "ciudad de los muchachos", fundada en Tokio en 1924 y en Kobe en 1925, fue una experiencia escolar muy libre y atrevida que dedicaba íntegramente las materias, los materiales, las aulas y el tiempo a la libertad responsable de los niños. Unas experiencias similares se llevaron a cabo también en Nara, en Chiba y en otras escuelas anejas a las escuelas de magisterio. No obstante, estas tentativas no trascendieron del ámbito de estas escuelas y de las escuelas privadas establecidas en las ciudades más grandes de Japón. De este modo, acabaron por extinguirse bajo la presión del fascismo y del tenoísmo (2) que iba acaparando cada vez más poder en la sociedad japonesa.

A pesar de ello, los movimientos pedagógicos proletarios y científicos, si bien en un clima de dificultades y de resistencia, siguieron actuando. Entre estas experiencias, la que más prendió en toda la nación fue el movimiento del Seikatsu Tsuzurikata (composición de la vida, texto libre) que se desarrolló y concentró en la durísima realidad de los pueblos durante los años 20 y 30.

En la vida social de entonces, dominada por la pobreza y el convencionalismo, este movimiento trataba de ayudar a los niños a mirar de frente la vida real y a despertar su individualidad. Los niños habían perdido las ganas de estudiar porque les obligaban a "leer" los textos aprobados por el Estado y, mediante ellos, a escribir.

En cambio, este movimiento pedía a los niños que se expresaran con "las palabras de su vida real" y rechazaba con dureza el uso de expresiones y formas de hablar antiguas, estereotipadas y construidas con palabras abstractas, sin auténtico sentido con respecto a sus experiencias de la vida cotidiana.

Por tanto, en el mismo período, también en Japón se estaban realizando, más o menos, algunas técnicas análogas al "método natural" implantado por Freinet: texto libre, uso de la multicopista en la escuela, correspondencia interescolar. Pero, como en España y después en Francia, las experiencias de Freinet y de sus compañeros fueron ahogadas por el fascismo, de manera que todos los enseñantes que pertenecían al movimiento Seikotsu Tsuzurikata fueron detenidos y expulsados de las escuelas.

Rizzi: ¿Duró mucho este clima represivo?

Eiichi: En 1945, el imperialismo japonés se derrumbó con la derrota bélica del Eje Tokio-Berlín-Roma, abriéndose la posibilidad de que también la escuela de Japón pudiera reconstruirse sobre bases democráticas.

Bajo la iniciativa de las fuerzas de ocupación, llegó el método de enseñanza del "activismo" y del empirismo, mediante los partidarios del New Deal, como John Dewey. Sin embargo, nuestro país no reunía las condiciones necesarias para que la base docente asimilara esta nueva línea pedagógica. Por otra parte, a pesar del militarismo y el tenoísmo, las destrezas (de leer, escribir y contar), perseguidas por la escuela tradicional, habían alcanzado niveles bastante altos. Por tanto, se censura rotundamente la nueva propuesta activista y se dice que "este nuevo método habría rebajado el nivel de destrezas" de los alumnos japoneses.

Además, en este período surge la confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, que caracterizó el clima mundial de "guerra fría" de la posguerra. Y así, en Japón, el proceso de democratización quedó amordazado y, a menudo, frente a las tentativas de innovación, se optó por la reacción.

Durante esta fase de nueva resistencia para la democratización educativa, el método del Seikatsu Tsuzurikata constituía un patrimonio pedagógico indígena que había que rehabilitar, como propuesta japonesa peculiar para la renovación de la pedagogía en nuestro país. A continuación, surgió un movimiento que se propuso redactar por su cuenta textos nuevos para cada asignatura.

Hasta aquel momento, la atención de los enseñantes se limitaba a pensar en "cómo enseñar"; entonces empezó a descubrir un campo nuevo: "qué enseñar". Y en estos términos, se formó entre nosotros un movimiento pedagógico popular.

En la posguerra y en Japón, estalló un auténtico conflicto entre el Ministerio de Instrucción Pública, que controlaba la pedagogía por medio de la financiación y las normas estatales, y el sindicato japonés de enseñantes, íntimamente relacionado con el crecimiento de un movimiento pedagógico popular. Este conflicto continuó abierto hasta entrados los años 60.

Rizzi: ¿Cuáles fueron las razones de este renacimiento pedagógico?

Eiichi: Sobre el fondo de una economía de elevado desarrollo, como llegó a ser la japonesa, el movimiento pedagógico popular consiguió seguir progresando constantemente, a pesar de los obstáculos puestos por el Ministerio, que pretendía mantener una política escolar caracterizada por un rígido control centralista. De todas formas, las principales actividades del movimiento se concentraron en la creación de nuevos textos, aun cuando no se puede negar que existiese una tendencia a centrar tales actividades en algunos campos didácticos. Debemos señalar, no obstante, que el empeño innovador se enfocaba hacia lo que "se enseña" y, en consecuencia, no se prestaba mucha atención a la didáctica, o sea, a los términos y las condiciones de los niños que "educar".

Rizzi: ¿Y qué sucede en la actualidad?

Eichi: Hoy día, en el tumulto de la competición para la promoción social, se ha ampliado, aunque con nuevos términos, la situación de marginación de la consideración de los niños como personas, dejándoselos en la condición pasiva de "ser enseñados" (3). Así, como reacción espontánea a los malos tratos de los adultos, han estallado los suicidios y la oposición a acudir a la escuela. Ha surgido, pues, una reacción y una reivindicación infantil "silenciosa" que reclama una condición formativa diferente, que no se centre miopemente en los resultados de los exámenes y en la adaptabilidad.

En esencia, creo que debo reconocer que también nuestro movimiento pedagógico popular, concentrado sobre el "enseñar", en la práctica de transmitir, siquiera contenidos nuevos, se convirtió, a su pesar, en un elemento de la política del Estado.

Rizzi: Esta rebelión infantil, que calificas eufemísticamente de "silenciosa", ¿está teniendo consecuencias en el mundo pedagógico japonés?

Eiichi: Esta rebelión surgida con fuerza de las actitudes de muchos niños ha planteado el problema de considerar críticamente la forma de "educar" y la necesidad de cambiar la condición formativa, es decir, la "relación educativa".

Esta nueva conciencia crítica ha sentado las condiciones para la búsqueda fuera de Japón de experiencias alternativas a la enseñanza puramente transmisora. De ahí ha nacido la curiosidad y la atención hacia el "movimiento internacional de la pedagogía Freinet". De esta necesidad y de esta voluntad de innovación educativa surge la razón de nuestra propuesta para organizar la XXII R.I.D.E.F. de 1989 en Japón.

Rizzi: ¿Cuál es, pues, vuestro problema (y, si me lo permites, tu cruz) actual?

Eiichi: Creo que nuestra cuestión fundamental está constituida por el cómo responder al carácter específico de nuestro país, tratando de reunir lo acumulado por el movimiento pedagógico popular de Japón con los resultados conseguidos por la "pedagogía Freinet".

Los enseñantes que participan en el grupo de estudio que organiza el actual "movimiento de pedagogía popular" y los docentes que participan en los seminarios organizados por el sindicato japonés de la escuela son, en la actualidad, más de diez mil. Éstos manifiestan objetivamente una comunidad espiritual con la "pedagogía Freinet" en su aspiración y pretensión de reconocer el derecho real a la ciudadanía de los niños, convirtiéndolos en protagonistas reales de su proceso educativo.

Pero no podemos decir que la oposición a la pedagogía tradicional corresponda necesariamente a la aplicación de las "técnicas Freinet", en sentido estricto. Por eso, no pretendemos construir una "secta Freinet" y es difícil responder a la pregunta: "cuántos educadores Freinet hay en Japón?".

Los resultados y el debate que activaremos en la R.I.D.E.F. de 1998 podrán darle respuesta de alguna manera y abrir -espero- unas perspectivas recíprocas más amplias.

NOTAS

(1) La R.I.D.E.F. (Rencontre internationale des éducateurs Freinet) es el congreso internacional de la F.I.M.E.M. (Fédération Internationale des Mouvements d'École Moderne - pedagogía Freinet) que se lleva a cabo con una frecuencia bianual. El anterior se celebró en Suecia, en 1994. Este año, se ha celebrado en Polonia y, en 1998, tendrá lugar en Japón.

(2) El "tenoísmo" es una manifestación cultural y social específica de la historia de Extremo Oriente y, en particular, de Japón. Tiene sus raíces y su razón de ser en la tradición imperial y en el carácter "celeste" del soberano.

(3) Un cuadro más completo de la situación mortificante de la educación para la autonomía de los niños de la pedagogía y relativo a la escuela en Japón puede verse en el artículo de Eiichi Murata: "Un'esperienza di scuola in Giappone", en Cooperazione educativa, 7-8 (1982): 25-27.