LIBROS

MAS ALLÁ DE LA REVOLUCION VERDE*

 

Las nuevas tecnologías genéticas para la agricultura:

¿desafío o desastre?

 

Juan Cabral Bastellos**

 

Este libro de Henk Hobbelink tiene un doble interés. Por una parte, estudia las consecuencias -tras su fra­caso- de la aplicación a la agricultura de las técnicas de la «Revolución Ver­de» en los países del Tercer Mundo. Por otra parte, plantea el tema de la aplicación de las nuevas tecnologías genética al campo de la agricultura, tema que se presenta en la actualidad como una gran promesa para ayudar a los agricultores de todo el mundo, es­pecialmente a los del Tercer Mundo.

 

1. EL FRACASO DE LA «REVO­LUCION VERDE»

 

La «Revolución Verde» fue sus­tituyendo las múltiples variedades tra­dicionales de semillas por sólo unas cuantas variedades modernas, bastan­te uniformes y mucho más vulnerables a las plagas y a las malas condiciones climáticas, lo que representaba un pe­ligro evidente: la desaparición de la diversidad genética (en el caso del arroz, no son más de una docena de variedades las que dominan la mayor parte de la superficie cultivada en los países del Tercer Mundo, cuando an­tes de la «Revolución Verde» se culti­vaban varias decenas de miles).

 

El autor reconoce que la aplica­ción de las técnicas de la «Revolución Verde» aumentaron la producción de trigo, arroz y maíz, pero las promesas de acabar con el hambre y de que gracias a ella los pueblos del Tercer Mundo por fin podrían alimentarse a sí mismos, no sólo no se ha resuelto, sino que se ha agravado.

 

Henk Hobbelink cita, entre otras, las siguientes causas del fracaso de la «Revolución Verde»:

 

- Las nuevas semillas estaban «pensadas» para un tipo de agricultura más intensiva y con mejores medios técnicos propios de los países indus­trializados del Norte.

- Las semillas de la «Revolución Verde» son menos resistentes a las plagas. Tras muchos fracasos, muchos pequeños agricultores volvieron a sembrar las semillas tradicionales, más resistentes y con menores reque­rimientos de fertilizantes, pesticidas y agua.

- La «Revolución Verde» marca el inicio de la introducción de las mul­tinacionales petroleras y farmacéuti­cas -que dominan el mercado de fer­tilizantes y pesticidas- en el campo de la selección de semillas. En la actuali­dad, compañías como Shell, Ciba, Geigy, Sandoz, ITT, Elf, Volvo, etc. dominan una gran parte de mercado mundial de semillas. De esta forma se vincula el desarrollo y comercializa­ción de los productos químicos con los de semilla. El resultado es que venden más semillas y más productos quími­cos.

- La «Revolución Verde» ha te­nido -y tiene- también unas graves consecuencias ecológicas. La masiva aplicación de fertilizantes y herbicidas matan en los campo formas de vida que no son dañinas para las nuevas semillas. Incluso algunas de estas for­mas de vida servirían de protección natural para las plantas y también para la alimentación del hombre (peces, ca­racoles, otros moluscos, etc.). Además de provocar el agotamiento masivo de la tierra...

 

2. LA BIOTECNOLOGIA: ¿NUE­VAS ESPERANZAS O FALSAS PROMESAS?

 

La biotecnologías -técnicas de cultivos de tejidos; de recombinantes DNA o ingeniería genética; tecnología de enzimas- ofrecen en la actualidad unas posibilidades prácticamente ili­mitadas en el desarrollo agrario.

 

Mediante las biotecnologías se están consiguiendo productos hasta 200 veces más dulces que el azúcar, sin necesidad de plantar ni una hectá­rea de tierra, o podrá producirse en breve cacao en las fábricas del Norte industrializado. Mediante la ingenie­ría genética se pueden conseguir una variedades de semillas de mayor resis­tencia a las plagas y que requieran menores cantidades de fertilizantes químicos nitrogenados y de pesticidas           -aunque todo ello depende de quién establezca las prioridades en la inves­tigación-.

 

Las nuevas biotecnologías na­cieron en los laboratorios de universi­dades y de instituciones públicas de investigación. Sin embargo, actualmente, el control de la investigación por parte de las mismas compañías multinacionales petroleras y farma­céuticas es prácticamente total. El control monopolista de toda la cadena de producción agroindustrial - semi­llas, pesticidas, fertilizantes, procesa­miento industrial, distribución inter­nacional, etc.- es hoy inmensamente mayor que hace veinte años cuando se inició la «Revolución Verde».

 

Las multinacionales están tra­tando de patentar todos los avances en biotecnología, como si se trataran de patentes «industriales» derivadas de la industria química. De conseguirlo -de hecho lo están intentando en todo los foros internacionales-, la alimentación mundial se vería en el futuro sometida al sistema de patentes....

 

Para Henk Hobbelink, que la biotecnología sea una esperanza para la agricultura y la alimentación mun­dial o que se convierta en otra falsa promesa depende de cómo se responda

a estas interrogantes: en manos de quién se encuentran las nuevas tecno­logías, al servicio de quiénes se ponen las biotecnologías, y si las investiga­ciones que se desarrollen sirven real­mente para resolver el problema de la alimentación. Tras la experiencia de la «Revolución Verde», y aún recono­ciendo las enormes posibilidades de las nuevas tecnologías, no faltan razo­nes para desconfiar de las multinacio­nales.

 

En este contexto, el autor propo­ne algunas medidas para que las bio­tecnologías no constituyan una nueva frustración para los agricultores y para los pueblos del Tercer Mundo:

 

- Fortalecer la capacidad de los países del Tercer Mundo a través de la FAO -Organización para la alimenta­ción y la Agricultura de las Naciones Unidas-, de los Centros Internaciona­les de Investigación Agrícola, de las instituciones públicas de investiga­ción en el Norte, del desarrollo de pro­gramas nacionales de biotecnología en países en vías de desarrollo, etc.

- Necesidad de rechazar los sis­temas de patentes sobre los productos alimentarios que pretenden las gran­des compañías multinacionales.

- Informar acerca de las empre­sas que dominan el mercado y de sus prácticas comerciales. Crear sistemas de información tecnológica, comer­cial, socioeconómica, etc., sobre los impactos negativos de las biotecnolo­gías.

- Reclamar la presencia de sindi­catos, organizaciones ecologistas y de consumidores en los organismos na­cionales de biotecnología. Presionar en torno a las prioridades de investiga­ción,

etc.

 

Nos encontramos, pues, ante un libro de vital importancia, que plantea con sencillez, seriedad y rigor las cla­ves del futuro de la agricultura y de la alimentación.

* Henk Hobbelink. Editorial LERNA, S.A., 1987, Barcelona, 220 páginas.

** Extraído de la Revista "Páginas" n° 7 Abril - Junio 91.