UNA EXPERIENCIA PRÁCTICA DE UN PROCESO DE ACCIÓN  CON PERSONAS ADULTAS

 

 

Pedro Julián García Puerta

Participaron y colaboraron en esta experiencia  Yolanda Bocanegra Luna y Mª Begoñá Luna Asplazu

 

Los autores de esta experiencia nos narran el proceso de aprendizaje realizado por un grupo de personas adultas del Centro Público "Federico García Lorca" de Educación de Personas Adultas de Morón de la Frontera (Sevilla) en su proceso de alfabetización.

Durante el curso 1995/1996 un grupo de alumnos y alumnas, veintinueve en un primer momento y dieciocho al final, del III nivel y cuya finalidad básica era la obtención del título de graduado escolar; por lo tanto es un trabajo práctico con los siguientes objetivos:

 

‑Dotar a los alumnos de instrumentos que les permita producir conocimiento.

‑Poner en situación, experiencial un proceso colaborativo de los diferentes miembros del grupo.

‑Desarrollar una serie de procedimientos y técnicas que les permita "aprender a aprender".

 

El Nuevo Diseño Curricular (1985), constituye el marco que ha orientado mi acción educativa; marco que por su carácter flexible y abierto constituye "una palanca eficaz para cambiar la práctica educativa tradicional" NDC (1985:16). Concebido como un documento permanentemente inacabado, incide básicamente en la necesidad de entender la acción educativa como un "proceso dialéctico y de interacción entre educando y educador en el que trabajan, investigan y aprenden juntos" (N.D.C. 1985:13); es decir opta claramente por el establecimiento y desarrollo en los Centros de Educación de Personas adultas de procesos educativos de investigación‑acción, donde "el grupo que trabaja con el Profesor en el aula o fuera de ella investigando, ensayando y descubriendo, sobre la problemática que más pueda interesarles, está realizando una labor formativa que tiene una mayor durabilidad, le permite acometer autónomamente su educación permanente y al mismo tiempo le produce una mayor madurez personal. Tratándose, fundamentalmente de poner al adulto en situación de investigación y experimentación para descubrir por sí mismo el saber". (N.D.C 1985:53)

El proceso que hemos realizado se fundamenta y adquiere las líneas generales de los procesos de investigación-acción. Es relevante reseñar que lo realmente importante en este trabajo que los/as alumnos/as han desarrollado no es el rigor "científico" de la investigación, sino el hecho de iniciar un proceso que dote al adulto de unos procedimientos que le permitan al alumno "aprender a aprender" y por lo tanto descubrir por si mismo el saber ya que "todas las personas son productoras de conocimiento, y todas deben tener acceso a ese conocimiento"(Lucio‑Villegas, E. 1993).

El proceso de recogida de datos ha sido realizado a través de dos instrumentos el diario del profesor y el cuestionario de autoevaluación. Que realizaron todos los/las participantes en el proceso. Además la recogida de información ha sido complementada con notas de campo y grabaciones en audio. (Realizadas por dos compañeras de pedagogía en prácticas)

 

 

PROCESO DE INVESTIGACIÓN: Sus fases.

 

El comienzo de la investigación se produjo el día 24 de noviembre de 1995 (aunque anteriormente había un trabajo previo de planificación). De esta manera el día veinticuatro lo dedicamos en el gran grupo a:

 

‑ Presentar el proyecto.

‑ Realizar comentarios de carácter  general sobre el mismo.

- Presentar, en una hoja, las fases que íbamos a seguir en el proceso de investigación.

 

La reacción del grupo ante la propuesta fue variopinta, pero primando la "aceptación pasiva", motivada fundamentalmente por la falta de experiencia en este tipo de actividades, aunque sí hubo comentarios de algunos miembros con respecto al papel que les había entregado "no me entero de ná". Igualmente comenté , ante ciertas cara de descontrol, que nosotros (las dos estudiantes de pedagogía y yo) íbamos a participar en todo el proceso y que iríamos "asesorando y acompañando" a los grupos.

 

Fases del proceso de investigación.

 

A partir del proceso de investigación-acción en el que suelen converger las iniciativas de los grupos que siguen fases o etapas como las propuestas que realizan Goyette y Lessard‑Herbert( 1988), Pérez Serrano (1990), Ander‑Egg (1990), Lucio‑Villegas Ramos (1993), realizamos la siguiente propuesta de trabajo:

 

1.‑ Constitución de los grupos. Todos los autores anteriormente reseñados coinciden en señalar la importancia que tienen para el proceso de investigación‑acción la constitución de los grupos. De hecho constituye un elemento distintivo importante de otras investigaciones. Es el grupo, el que de manera compartida y participativa, investiga aquellas situaciones problemáticas de su realidad social.

La constitución de los grupos se realizó de forma totalmente libre, sin el establecimiento, ni por mi parte ni por el gran grupo, de criterios. Quizás el único criterio, que en la práctica se impuso, fue el de "afinidad". Así se organizaron cinco grupos, constituidos por cinco o seis miembros, grupos que perduraron (excepto dos que desaparecieron) a lo largo de todo el curso 95/96.

 

2.‑ Selección temática: Observación y reflexión de la realidad. Los grupos definen "el área" sobre la que van a investigar. Como propuesta inicial les planteé la posibilidad de que los grupos eligieran uno de los "temas" que habíamos acotado, a principio de curso, a través del cuestionario y del consenso posterior (El currículum se organiza en lo que denominamos Núcleos Temáticos); pero eso sí, dejando claro que era una posibilidad y que por lo tanto podían elegir otra temática diferente.

El tema tenía que ser elegido por los miembros del grupo en función de sus intereses, gustos, apetencias, experiencias... y por tanto su elección era libre. Los grupos estuvieron discutiendo y tras un corto período, y con gran sorpresa por mi parte, identificaron las siguientes temáticas:

Grupo n° I: La juventud. Grupo n° 2: La juventud. Grupo n° 3: La Era: Centro de diversión de jóvenes. Grupo n° 4: La sequía. Grupo n° 5: Niños maltratados.

La siguiente tarea que les planteé fue que debatieran y analizaran en grupo sobre la temática que habían elegido. Se trataba, por un lado, de que los distintas personas conocieran las diferentes visiones y matices que cada miembro del grupo tenía sobre el tema, de tal manera que facilitara

un proceso de mayor comprensión, y por otro lado que se comunicaran y clarificaran las preocupaciones de las diferentes personas del grupo.

Una vez delimitadas las temáticas a investigar, y previo a la observación y reflexión de la realidad, abordamos la tarea de plantearnos cuestiones, interrogantes sobre la temática que habíamos elegido. De esta forma permitiría los grupos, por una lado, poseer elementos que les permitiera ir centrando esa "observación y reflexión", y por otro lado, les permitiera ir avanzando hacia la delimitación y selección del problema de investigación. La técnica utilizada para ello, fue el "brainstorming" o Torbellino de ideas.

 

3.Identificación y uso de otras fuentes de información.El trabajo concreto fié desarrollado con cada uno de los grupos en las tutorías. En ellas, los diferentes grupos han ido aportando algunas ideas de donde podían buscar información (La biblioteca, la Casa de la juventud, el Ayuntamiento, e incluso algún particular, donde poder acceder a: libros, informes, dossieres, revistas ...etc. La organización y planificación quedaba a criterio de cada uno de los grupos. (También el método constituye un contenido de aprendizaje)

Todo ese trabajo de búsqueda, recopilación y lectura, iba a ser inventariado en unas fichas bibliográficas, que previamente habíamos trabajado en clase, y además iba a ser recogido en un pequeño informe que iban a realizar cada grupo. Pequeño informe que serviría fundamentalmente como un documento de autocontrol de los propios participantes.

 

4.Organización de la investigación. Plan de acción. La selección definitiva del problema de investigación se realizó en las tutorías (a partir de este momento todas las acciones con los pequeños grupos se realizaron en las tutorías).Los problemas que los grupos definieron fueron:

* Grupo n° I: Área problemática: La juventud. Problema: ¿Cómo se plantea la juventud de Morón la sexualidad?.

* Grupo n° 2: Área problemática: La juventud. Problema: ¿Qué piensan los padres sobre la forma de divertirse la juventud?.


* Grupo n° 3: Área problemática: La droga. Problema: ¿Qué tipo de ayuda presta la Asociación "La Semilla'; porqué ayuda a la gente y qué ganan con eso?.

* Grupo n° 4: Área problemática: La Sequía. Problema: (este grupo no llegó a definir el problema de investigación)

* Grupo n° 5: Área problemática: El maltrato a la mujer. Problema: ¿Cómo y a qué se dedica el Centro de información de la Mujer?.(Este grupo modificó en la fase anterior el área problemática a investigar.)

En una sesión de tutoría, con cada uno de los grupos, acordamos la utilización de la siguiente técnica:

-          Grupo n° I : El cuestionario.

-          Grupo n° 2: El cuestionario. (Este grupo no terminó de realizar el instrumento)

    -  Grupo n° 3: La entrevista.

     Grupo n° 4: (Este grupo, desapareció)

      Grupo n° 5: Entrevista en profundidad.

La selección de la técnica que los grupos han utilizado estuvo marcada por varios factores:

‑La propia formulación del problema de investigación.

‑La expectativas de cooperación ya preestablecida en otras acciones anteriores con personas vinculadas al área problemática.

‑El tiempo de que disponían para realizar la tarea y el tiempo que quedaba para la terminación del curso.

Los diferentes grupos (solo tres) analizaron la información que habían recabado y realizaron un informe. El siguiente paso que realizamos consistió en que los grupos expusieran las conclusiones a las que habían llegado. Se trata en definitiva de que el conocimiento adquirido sea compartido por el resto de la clase y de camino romper con la estructura vertical de relación profesor‑alumno, favoreciendo una relación horizontal, tal y como propugna el N.D.C.

El tiempo, implacable por cierto, hizo que solo se leyeran los informes, no pudiendo realizarse un análisis de los sucedido en el proceso a los diferentes grupos. (Acción, por otra parte, que considero importante, ya que además del proceso reflexivo que los alumnos iban a establecer sobre su propia práctica, su propia acción, tanto individual como de grupo, podía a aportar datos interesantes para comprender mi propia práctica y experiencia).

 

VALORACIÓN DE LA EXPERIENCIA.

 

Valorar es, según el diccionario de la lengua, señalar el valor de una cosa; es decir el grado de utilidad de las cosas para satisfacer las necesidades. Desde esta acepción, es imprescindible la aportación/valoración de los implicados en la acción: los alumnos.

Así, y a través del cuestionario de autoevaluación, expresan, a modo de síntesis:

‑ La gran mayoría (93,2%) se ha sentido muy a gusto o a gusto durante el      proceso de investigación.

‑ Valoran como muy positivo el hecho de trabajar en grupo (66,6%)

‑ Su participación en el mismo ha sido alta. 73,3% activa y el 26,6% muy

activa.

- El tiempo de que disponen ha sido un problema para el desarrollo del proceso.

-          Es importante que el profesor ayude, facilite el trabajo y motive ante los problemas.

 

Bibliografía.

 

ANDER‑EEG, EZEQUIEL (1990): Repensando la Investigación Acción‑ Participativa. Vitoria: Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco.

CARR Y KEMMIS, S. (1988): Teoría crítica de la enseñanza. Barcelona: Martínez Roca.

GOYETTE, G Y LESSARD‑HERBERT, M. (1988): La investigación‑acción. (funciones, fundamentos e instrumentos). Barcelona: Ed Laertes.

LUCIO VILLEGAS, E. (1993): La investigación participativa en educación de personas adultas. La construcción de un saber colectivo. Sevilla: Ed SPSS‑CAPP‑KRONOS.

CONSEJERIA DE EDUCACIÓN Y CIENCIA (1.985): Nuevo Diseño Curricular. Sevilla: Consejería de educación y Ciencia. Junta de Andalucía ‑ Fundación Paco Natera.

PÉREZ SERRANO, G. (1990): Investigación-Acción. Aplicaciones al campo social y educativo. Madrid: Dikynson.