Un soporte tecnológico para la reflexión pedagógica:

el Portfolio Europeo de las Lenguas digital


Elena Landone



Palabras clave: Portfolio Europeo de las Lenguas, portfolios electrónicos, PEL digital, reflexión, e-learning, e-ELP, autoevaluación



Introduccióni


El trasfondo de este artículo son las políticas lingüísticas europeas recientes que se encarnan en el Marco común europeo de referencia para las lenguas. Aprendizaje, enseñanza, evaluación (MCER). Según este texto de referencia, la enseñanza de los idiomas es un elemento clave para la integración y la mobilidad europeas; para promoverlas propone el Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL), es decir, un documento personal del aprendiz con funciones de documentación y de (auto)evaluación de las competencias y de las experiencias lingüísticas y culturales del propietario.

Se presentará un proyecto de digitalización del PEL y se comentará el planteamiento conceptual que se eligió para la versión electrónica. Siendo una herramienta pedagógicamente muy eficaz, el objetivo ha sido el de potenciar, gracias a la informatización, los rasgos didácticos más novedosos del PEL acerca de la evaluación lingüística, con el objetivo de ir más allá de los límites que las versiones en soporte papel – las únicas utilizadas hasta la fecha - suelen presentar.

Se concluirá presentando muestras del PEL digital que ejemplifican el enfoque centrado en el estudiante que se ha adoptado en la digitalización y que demuestran cómo este enfoque puede mejorar la reflexión del aprendiz reforzando, por ende, una de las características principales de los portfolios como apoyo didáctico.


El trasfondo europeo y el Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL)


El MCER es un compendio del estado del arte de la enseñanza y del aprendizaje de lenguas extranjeras que el Consejo de Europa publicó en 2001 (Common European Framework of Reference for Languages: Learning, Teaching, Assessment) con la intención de fomentar la integración comunitaria, haciendo hincapié en la convergencia lingüístico-cultural para que las lenguas y las culturas sean las columnas de la mutua comprensión, así como del respeto y de la defensa de la diversidad de identidad en la Europa comunitaria. Defiende, en definitiva, una democracia pluralista en la que lenguas y culturas sean instrumentos de unificación y su pluralidad se viva como una riqueza y un patrimonio colectivo.

Sin ser dogmático ni prescriptivo, el MCER presenta el contexto de la acción lingüística, comenta los momentos del proceso de enseñanza/aprendizaje de una LE, resume algunas opciones metodológicas y define seis niveles de conocimiento de un idioma (A1 - Acceso, A2 - Plataforma, B1 - Umbral, B2 - Avanzado, C1 – Dominio operativo eficaz, C2 - Maestría). Su intención concreta es ofrecer una base común para el trabajo de quienes pertenecen al mundo de las lenguas extranjeras, es decir profesores y estudiantes, pero también examinadores, autores de materiales, formadores de profesorado y administradores educativos.

El Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL) se propone en el MCER (§ 8.4.2)ii como herramienta didáctica útil para llevar a la práctica sus principios fundantes y, especialmente, los de evaluación lingüística durante toda la vida (MCER § 1.2), de pluriligüismo y pluriculturalismo (MCER § 1.3 y 1.4) y de dominio parcial de un idioma (MCER § 6.1.3.4). El PEL es un documento personal del aprendiz (en su calidad de ciudadano europeo) que documenta sus competencias en todas las lenguas extranjeras que conoce, según los parámetros de referencia del MCER. Documentar los conocimientos y las competencias de manera coherente, clara y transparente se considera como el punto de partida para la mobilidad europea y la comprensión entre los pueblos.

Existen diferentes formatos de PEL, que las agencias educativas europeas han elaborado según sus necesidades específicas, dentro de las indicaciones generales del Consejo de Europa.iii A pesar de las diferencias contingentes, todos tienen que cumplir con dos funciones inseparables: documental y pedagógica. A lo largo de su vida, el estudiante tiene que registrar, con regularidad, los certificados y los diplomas que consiga, los progresos de nivel (bien con evaluación externa, o bien con autoevaluación) que haga, y las experiencias lingüísticas y culturales (escolares y de otro tipo) que viva. En otras palabras, documenta su competencia lingüística e intercultural para tener un ‘pasaporte’ internacionalmente reconocible y comparable. El PEL tiene asimismo una función pedagógica, y apunta a: promover la reflexión sobre el aprendizaje y la enseñanza, clarificar los objetivos de aprendizaje, identificar competencias, promover la autoevaluación del alumno e ir hacia una mayor responsabilidad del estudiante de su propio aprendizaje.

Aunque la estructura puede variar bastante, un PEL, en conformidad con las indicaciones del Consejo de Europa, tiene que presentar tres partes:


El estudiante completa estas tres partes para todas las lenguas que conoces (inclusive para las lenguas extranjeras en las que tiene una competencia parcial. Un A2 sólo en lectura, por ejemplo), documentando el progreso de su competencia plurilingüe, dentro y fuera del aula.


El proyecto de digitalización del PEL


Muchas instituciones pedagógicas han adoptado uno de los PEL publicados durante los últimos años, mientras que otras han decidido crear uno a medida de su propio contexto educativo para luego presentarlo al Comité de Validación para su convalidación oficial. Este es el camino que hemos emprendido en el Dipartimento di Scienze del Linguaggio e Letterature Straniere Comparate de la Università degli Studi de Milán, al concurrir para la concesión de una financiación Sócrates-Minerva para el estudio y la implementación de un PEL para universitarios en formato digital. El proyecto, bienal, fue seleccionado con el título Project of study of the electronic European Language Porfolio (ELP) dentro del marco Minervaiv en noviembre de 2003v. Las instituciones de co-financiación son Europa Universität Viadrina Frankfurt am Oder, Gap multimedia S.r.l – Milán, Göteborgs Universitet, Högskolan i Skövde, IMCS Intercollege - Chipre, Universidad de Salamanca, y Università degli Studi di Milano (como partner coordinador). Los objetivos específicos del proyecto son:



La idea de la digitalización nació de la constatación de que el uso extenso e intensivo de las redes informáticas y de los medios multimedia para la comunicación, la instrucción y la formación, están adquiriendo nuevos paradigmas que obligan a los educadores a volver a plantearse sus convicciones fundamentales acerca del proceso de enseñanza/aprendizaje. En particular, el potencial de las tecnologías en el campo de la evaluación lingüística ha revolucionado el uso de los portfolios como instrumentos pedagógicos de reflexión. Bajo la luz de estos cambios, decidimos intentar estudiar el uso de un PEL digital para estudiantes universitarios de idiomas extranjeros. Vamos a comentar más detenidamente los aspectos proyectuales que se han tenido en cuenta para digitalizar el formato PEL con el claro objetivo de reforzar su función pedagógica.


El punto de partida fueron las ediciones del PEL en soporte papel, que solían presentar algunas limitaciones, como, por ejemplo, la dificultad de poner al día los contenidos. Uno de los objetivos principales del proyecto fue el de evitar dichas limitaciones para aprovechar lo que la tecnología puede ofrecer a profesores y estudiantes de lenguas. Schneider y Lenz, en su texto de referencia fundamental European Language Portfolio. Guide for Developers (Consejo de Europa, 2001) reconocen la importancia de la creación de un PEL digital, que hasta entonces no existía todavía.vi Las ventajas más concretas que el PEL digital puede aportar, con respecto a las ediciones en soporte papel, son:



Técnicamente decidimos utilizar una estructura global de archivos de diferentes tipologías (multimedia, textos, etc.) agrupados en carpetas identificadas por un archivo manifest (véase las especificaciones IMS más recientes sobre contenidos estándar del e-learning). El archivo manifest declara los meta-datos y los descriptores del portfolio, así como la referencia del archivo. El lenguaje del manifest es XML/RDF y su estructura es open-source, así que su protocolo permite desarrollos cooperativos. La aplicación es stand-alone, para agilizar el uso individual por parte del estudiante y para garantizar la compatibilidad con diferentes sistemas operativos. La aplicación final se basa en la Red: los programas para la gestión, la memorización y el uso del PEL digital son web-based system en una plataforma open-source que permite identificar al usuario, rellenar el PEL, poner al día la información, enviar el PEL y obtener estadísticas de acceso.


Fig. 1: Primera pantalla del PEL digital


A primera vista, el aporte principal de la digitalización es la facilidad de uso que presenta el PEL electrónico: es fácil de rellenar, poner al día, imprimir, enviar; además en nuestro caso, es gratuitovii. Sin embargo, tal vez, lo más interesante de este formato son los aspectos conceptuales, más que los ‘prácticos’. Esto es lo que trataremos de ilustrar, describiendo detalladamente la estructura del PEL digital, por una parte, y explicando de qué manera la tecnología logre ser la base de la reflexión del aprendiz de idiomas, por otra.

En los contextos educativos hay cierta resistencia a la tecnología, debida a la falta de infraestructuras, de formación de profesores, de vínculos curriculares, de prácticas consolidadas de evaluación, y, más en general, a la resistencia a los cambios. Por eso, uno de los factores más importantes para que un proyecto tecnológico tenga una buena acogida en un centro educativo, es que esté centrado en el usuario (User-centred design - UCD), esto es, que un producto informático sea fácil de entender, de usar y de compartir. Al planear la estructura de nuestro PEL digital, recurrimos precisamente a este enfoque, centrando toda nuestra atención en las necesidades del usuario y no en las de la programación informática. Seguimos una metodología de trabajo interactiva en la cual estudiantes y profesores estuvieron constantemente involucrados en las fases del diseño, modificación, test y revisión del PEL. Los problemas de ‘usabilidad’ de un producto informático son complejos y aunque no se pueda llegar a tener una intercara completamente ‘invisible’ para le usuario, pudimos aprovechar la flexibilidad de organización y de visualización de la información que la digitalización nos ofrecía.

El punto de vista tanto del estudiante como del profesor fueron, pues, nuestro íncipit. Nos basamos en temas clave para el PEL como: reflexión, conciencia, autonomía y autoevaluación del estudiante; transparencia del proceso de aprendizaje; evidencia multimedia del aprendizaje lingüístico. El núcleo del PEL es que el estudiante explicite su aprendizaje e ilustre su evolución en el tiempo, sacando a la luz una competencia sumergida que normalmente los aprendices desconocen y que, en cambio, se puede capitalizar para el mismo proceso de aprendizaje. Por eso, partimos de la idea de transformar los datos (la información que el usuario introduce) en evidencia del aprendizaje.

Como se ha dicho, el PEL consta de 3 partes: el Pasaporte de lenguas, la Biografía lingüística y el Dossier.viii


Pasaporte las lenguas (P)

P1. Personal data

P2. Profile of language skills

P3. Self-assessment grid

P4. Summary of language learning and intercultural experiences

P5. Certificates and diplomas


Biografía lingüística (B)

B1. My language learning history/biography and my most significant linguistic and intercultural experiences

B2. My language learning aims (and goal-setting grid)

B3. Self-assessment checklists

B4. Learning to learn

B5. Strategic, pragmatic and sociolinguistic grids

B6. Language for specific purposes grid

B7. Intercultural competence grid


Dossier (D)

Una de las ideas iniciales fue la de crear una red de enlaces digitales entre estas tres partes: un sistema de referencias entrecruzadas, que ayudaría al usuario a completar el PEL sin perder de vista su función integrada documental-pedagógica. Habiendo usado los PEL en soporte papel, sería más cómodo (y coherente) si el estudiante pudiera autoevaluar su competencia en el Pasaporte de lenguas y pudiera poner al día, al mismo tiempo, sus objetivos futuros en la Biografía lingüística. O, bien, si pudiera tener un enlace digital entre el Dossier y las otras dos partes, lo que le otorgaría más relieve pedagógico. Este relieve en parte se tiende a perder en los PEL en soporte papel, donde el Dossier se suele usar casi como un apéndice de artefactos representativos. En una segunda etapa del diseño del PEL digital, esta primera idea de utilizar enlaces informativos – y formativos – para permitir una navegación transversal entre las tres partes del PEL se mejoró.

Después de los primeros estudios piloto, optamos por una restructuración más radical de la intercara del PEL, con el fin de que el usuario llegara a poder trabajar en sus tres secciones simultáneamente. Decidimos, entonces, pasar de la red de enlaces digitales a la completa integración de las tres partes del PEL: la distinción entre lo que es el objeto didáctico (el PEL) y cómo el usuario lo ve (la visualización del PEL) es típica de lo digital, y técnicamente imposible en soporte papel. En el PEL no digital, lo que el estudiante escribe, es lo que queda en su PEL; en el digital, lo que escribe en la pantalla se reformula y restructura en lo que al final es su PEL (que guarda, envía o imprime). Y esto conlleva una intercara muy integrada, flexible y no repetitiva, que como mostraron las experimentaciones sucesivas, puede aportar fuerza pedagógica al PEL.

He aquí la estructura del PEL y su reelaboración para la intercara que el estudiante maneja.ix


Estructura del PEL

Estructura del PEL digital



Language Passport (P)

Personal data (P1)

P1. Personal data


P2. Profile of language skills

Language competence

P3. Self-assessment grid

Profile of language skills and self-assessment grid (P2, P3)

P4. Summary of language learning and intercultural experiences

Self-assessment checklist (B3)

P5. Certificates and diplomas

Strategic, pragmatic and sociolinguistic grids (B5)


Language for specific purposes grid (B6)

Language Biography (B)

Intercultural competence grid (B7)

B1. My language learning history/biography and my most significant linguistic and intercultural experiences


B2. My language learning aims (and goal-setting grid)

Language experiences (P4, B1)

B3. Self-assessment checklists


B4. Learning to learn

Learning competence (B4)

B5. Strategic, pragmatic and sociolinguistic grids


B6. Language for specific purposes grid

Objectives and priorities (B2)

B7. Intercultural competence grid




Dossier (D)

Dossier (D, P5)


Las dos estructuras (columnas de la derecha y de la izquierda) cumplen exactamente las mismas funciones. Nótese, sin embargo, que la estructura tripartida del PEL (columna de la izquierda) presenta secciones que se superponen y se repiten porque se basa en la idea de tener una sección documental y sintética (Pasaporte de lenguas) y una sección pedagógica y analítica (Biografía lingüística) que recoge y profundiza la información del Pasaporte. En la estructura digital (columna de la derecha), en cambio, adoptamos para la visualización el principio de tener una sección basada en la lengua y una basada en las experiencias, con la posibilidad de rellenar las secciones de manera sintética o analítica.

Hay que subrayar el hecho de que, al presentar con esta estructura digital el PEL, no estamos sacrificando su sustancia: cuando tiene lugar algún tipo de ‘transferencia’ (se imprime, se envía por correo electrónico o se guarda en un soporte de memoria) el PEL se recompone en el formato típico en tres partes (Pasaporte de lenguas, Biografía lingüística y Dossier). Dicho de otra forma, el PEL digital cambia su aspecto exterior en la interacción con el usuario para encontrar sus necesidades.

El PEL digital se abre con una sección para introducir los datos personales (Personal data). Sigue la sección de la Competencia lingüística (Language competence) en la que el estudiante se autoevalúa, es decir describe todo lo que cree saber hacer con la lengua extranjera en contextos comunicativos. El enfoque de esta sección es la competencia, ya sea lingüística - estrictamente hablando - o intercultural. Incluye cinco partes:


La segunda sección importante es la de las Experiencias lingüísticas (Language experiences), donde el estudiante describe sus experiencias lingüísticas e interculturales de forma detallada, aportando datos y comentarios sobre lo que ha sido significativo para él/ella desde un punto de vista del aprendizaje y dominio de la lengua extranjera. Además, hay una sección para identificar elementos para mejorar la metodología de estudio de las lenguas (Learning competence) y otra para definir objetivos futuros de aprendizaje (Objectives and priorities).

Para terminar, está el Dossier, una sección que recoge los certificados oficiales y los documentos de trabajo que el estudiante ha ido adjuntando mientras – y no separadamente – completaba las demás partes de su PEL.

Como vamos a ver en el párrafo siguiente, desde una perspectiva pedagógica, el resultado de este planteamiento es un PEL más compacto que le permite al usuario:



La digitalización del PEL como soporte de la reflexión del estudiante


Como ya se ha anticipado, la estructura digital desempeña exactamente las mismas funciones que el formato en soporte papel, es decir, recoge los datos personales del usuario, ilustra el perfile de su competencia comunicativa (de forma global y detallada), expone sus experiencias lingüísticas e interculturales (en general y detalladamente), estimula la reflexión sobre su propia competencia de aprendizaje, soporta la definición de planes futuros y recoge muestras concretas de las competencias y de las experiencias.

La estructura en tres partes (Pasaporte de lenguas, Biografía lingüística y Dossier) es ‘típica’ de las ediciones en soporte papel - aunque no la única - y presenta secciones que se superponen. Por ejemplo, el estudiante después de indicar su perfil lingüístico global en el Pasaporte, tiene que volver a él en la Biografía para refinarlo con una autoevaluación pormenorizada, y al final, tiene que añadir documentos en el Dossier que soporten su autoevaluación. La coherencia entre estos datos se delega al estudiante mismo y los riesgos de incongruencia son altos, sobre todo cuando el PEL se completa en varias sesiones de trabajo.

Así pues, nuestra elección apuntó a mejorar la facilidad de uso por parte del estudiante: con una sección enfocada en la lengua y una centrada en las experiencias conseguimos evitar la repetición de la información que el estudiante tiene que aportar. El usuario introduce la información solamente una vez, y no tiene que: suplir datos sintéticos para Pasaporte, luego volver a escribir las mismas cosas, en forma más narrativa, para la Biografía, y al final escoger los documentos relativos a las primeras dos partes para el Dossier. Según nuestra experiencia, a estudiantes y profesores la repetición de estas informaciones cansa y desanima, sobre todo porque el PEL ya es una herramienta que requiere mucha labor y tiempo a sus usuarios.

La estructura del PEL digital es menos redundante y más compacta y permite al usuario un contacto integrado con su funciones documental y pedagógica. Esto es importante porque un riesgo que se había notado en nuestros estudiantes era el de relacionarse con el PEL manteniendo separadas estas dos funciones. Por ejemplo, los aprendices de los últimos años de su carrera concebían el PEL sobre todo como documento útil para solicitar un trabajo futuro, así que lo que les interesaba principalmente era el Pasaporte de lenguas, mientras descuidaban bastante la Biografía lingüística y el Dossier. Esto implicaba que la información que proporcionaban en el Pasaporte resultaba ser el fruto de una escasa reflexión y, por tanto, imprecisa. Los estudiantes de los primeros años de su carrera, en cambio, se dedicaban más a la Biografía y al Dossier en cuanto soportes pedagógico para las clases, con el resultado de perder de vista la función más ‘utilitaria’ del PEL (movilidad europea y representatividad internacional) y de sentirlo como algo bastante pesado que hacía parte de los ‘deberes’ de las clases de lengua.


De ahí que, en el formato digital, las dos funciones se hayan fundido en uns sección de competencias (enfocada en los productos y en los resultados) y una sección de experiencias (basada en el desarrollo y en el progreso del aprendizaje). De esta manera hemos conseguido obtener un instrumento para el estudiante y no a un estudiante para el instrumento. Al desarrollar la cohesión interna de las secciones del PEL hemos mejorado la visibilidad de los información sobre el aprendizaje y sus resultados, llegado a esa evidencia lingüística que constituía nuestro presupuesto al investigar cómo reforzar al reflexión del aprendiz.




Fig 2: Estructura del PEL digital.


Como ya se ha anticipado, no concebimos la digitalización como la transposición digital del formato del PEL en soporte papel. La motivación del proyecto era, antes bien, la de estudiar una forma de digitalización pedagógicamente útil y no tan solo complementaria. La informática al servicio de la pedagogía era la idea que guiaba el proyecto, y no se quería que el PEL digital fuera simplemente un archivo para amasar datos multimedia. Nos interesaba, en cambio, estudiar la digitalización como un proceso nuevo de producción y mejora del proceso de aprendizaje y de sus resultados. Nos hemos acercado a este objetivo precisamente alimentando la reflexión autónoma del estudiante sobre su estudio, sus métodos, sus resultados y sus objetivos.


La reflexión es uno de los aspectos fundamentales de los portfolios en general, sobre todo porque es un proceso importante para facilitar un aprendizaje significativo que, además, contribuye al desarrollo moral e intelectual de la persona gracias al cambio de perspectivas que implica. Dewey en su How We Think (1910) definió la reflexión como “active, persistent, and careful consideration of any belief or supposed form of knowledge in the light of the grounds that support it, and the further conclusions to which it tends” (p.6). La utilidad de la reflexión es indudable también en el campo específico de la enseñanza/aprendizaje de lenguas extranjeras, porque es premisa necesaria para la autoevaluación.

El PEL está basado en la autoevaluación, así que la reflexión que nace del PEL digital - que apunta a dar valor añadido a la información que el usuario introduce – es fundamental para un uso consciente de esta herramienta. Nótese que el PEL se adhiere a un enfoque dinámico – y no estático - del aprendizaje y de su evaluación. Forma parte de la familia del Alternative Evaluation que recoge metodologías que apuntan a la evaluación de los procesos (como integración a la de los productos, como los tests) y de la autoevaluación de los estudiantes. Esto quiere decir también que los portfolios ceden la responsabilidad del aprendizaje del profesor al estudiante, en una perspectiva de autonomía que es importante como soporte del aprendizaje durante toda la vida.

La reflexión y la autonomía son quizás los retos más interesantes que el PEL plantea y los que hemos decidido abordar en su digitalización; más interesantes porque usar con regularidad el PEL comporta una nueva organización en los métodos de evaluación de los contextos educativos, especialmente en las universidades. El camino de las instituciones educativas hacia la sociedad de la información no depende solamente de las infraestructuras, depende mucho más de la asimilación de la tecnología digital en la cultura pedagógica predominante. Somos conscientes de que las culturas académicas no tienen una ‘cultura del portfolio’ y de que corren el riesgo de usar el PEL de una manera exclusivamente documental. Usar el PEL como pasaporte internacional – y no también como herramienta didáctica – implicaría trivializar su filosofía. Como se ha ilustrado, hemos trabajado con el fin de que la transparencia sobre el proceso de aprendizaje, la autoevaluación y la autonomía del estudiante se potencien en nuestro PEL para que llegue a ser una herramienta habitual que tenga cabida en todo contexto educativo, más allá de las técnicas de evaluación empleadas en las diferentes universidades.



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i Un agradecimiento especial va a María del Rosario Uribe Mallarino por la revisión del texto.

ii Véase la Resolution on the European Language Portfolio (adoptada en la 20th Session of the Standing Conference of the Ministers of Education of the Council of Europe, Cracow, Poland, 15-17 october 2000). Disponible en http://www.culture2.coe.int/portfolio//documents/ResolutionELP.doc

iii La página web del Consejo de Europa sobre el PEL es http://www.culture2.coe.int/portfolio. En ella se encuentra una descripción detallada de todo lo que le atañe, inclusive las Guías para crearlo y adoptarlo. Muchos de los PEL que se han redactado, después de algunos años de experimentación, han conseguido la convalidación del Consejo de Europa, es decir, el reconocimiento de la conformidad del Portfolio con los parámetros comunitarios: en esta página se encuentra el listado completo de los PEL convalidados por el Comité de Validación.

iv El programa Sócrates-Minerva persigue promover la cooperación europea en el campo de la Información y la Comunicación Tecnológica (ICT) y Enseñanza Abierta y a Distancia (ODL) en educación, como se establece en la página web de la Acción Minerva http://europa.eu.int/comm/education/socrates.html

v Para la descripción completa del proyecto, véase http://eelp.gap.it

vi Hasta el 2004, aproximadamente, no se conocían PEL digitales todavía. Que sepamos, los primeros en aparecer fueron los proyectos de Digitale Universiteit (Project European Language Portfolio (ELP) Higher Education in the Netherlands); de ALTE (descargable en http://www.eelp.org/), de la Universiteit Utrecht (http://www2.let.uu.nl/solis/spaans/portfolio.htm) y tenemos una vaga información sobre un proyecto islandés llevado a cabo por Ida Marguerite Semey.

vii Este PEL digital se ha presentado para la validación al Validation Committee en Mayo, 2005. Está a disposición de todas las instituciones educativas europeas que lo quieran adoptar y se puede descargar gratuitamente en la página web del Proyecto http://eelp.gap.it o contactando con Elena Landone (elena.landone@unimi.it). Estaríamos encantados de recibir comentarios por parte de quienes que lo descarguen y utilicen.

viii Más adelante se detallarán los contenidos de las varias secciones.

ix Los códigos de las partes del PEL (P1, P2, etc.) corresponden a las secciones del PEL digital.

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