Escribir para publicar: Las funciones pedagógicas del empleo de medios electrónicos en los procesos de escritura

Isabella Leibrandt

Resumen: Este artículo quiere transmitir tanto unas reflexiones teóricas acerca de la importancia de la escritura en cursos de lectura, así como ejemplos concretos de tareas creativas en conexión con el empleo de recursos electrónicos. En concreto, se hace hincapié en la necesidad de la posterior publicación de los productos realizados por escrito por los alumnos a través de páginas web o documentos accesibles en un entorno de aprendizaje, demostrando así su eficacia para un aumento de interés, motivación, e implicación de los alumnos durante un curso basado en la lectura de un libro. Este ejemplo, por tanto, quiere reflejar unos procedimientos de enseñanza activa y participativa que saca provecho de las nuevas tecnologías con métodos creativos e innovadores basándose en la escritura como forma de expresión.

Palabras clave: lectura, escritura, herramientas electrónicas,

1. ¿Por qué escribir en cursos dedicados a la lectura?

Literatura como ‘actividad’ exige el autor Joaquín Mª Aguirre para romper la pasividad de los alumnos y convertirlos en productores capaces de expresarse y de saber argumentar. En la bibliografía reciente del campo de la didáctica de la literatura existe un consenso acerca de que la enseñanza de la literatura debería dedicar más tiempo a actividades de escritura consideradas especialmente adecuadas para el desarrollo de las capacidades intelectuales. Toda una serie de autores manifiestan explícitamente su crítica con los todavía extendidos procedimientos tradicionales enfocados hacia exámenes que requieren la simple reproducción de la materia aprendida de memoria, y lamentan el abandono de la escritura como eje del aprendizaje desde hace mucho tiempo (Carter/Long 1991, Garrido 2001, Mendoza Fillola 2004), no sólo porque en consecuencia se hace notar un empobrecimiento de la capacidad de expresión entre las generaciones escolares. Escribe Joaquín Mª Aguirre:

En su desarrollo moderno, las Humanidades dejaron abandonadas por el camino las artes retóricas, que eran artes comunicativas, que se ocupan precisamente de estas cosas, en beneficio de unas concepciones esteticistas y aislacionistas del texto literario que lo separaban de cualquier sentido pragmático. Nuestra fragmentación racionalizadora y el aislamiento de las áreas de conocimiento separan lo que debe estar unido en la mente del que lo recibe. Los estudios realizados periódicamente detectan en nuestros alumnos las carencias expresivas y comprensivas de los textos: vocabulario reducido, falta de articulación del pensamiento, estructuras sintácticas simples y repetitivas... son algunas de las lagunas que se detectan periódicamente. Es decir, falla la capacidad de expresión, entendiendo ésta como algo no desvinculado del pensamiento y la comprensión.1

Por estos motivos, este autor y otros, consideran urgente vincular la enseñanza de la literatura no sólo con la lectura comprensiva sino con la escritura. Asimismo, también los autores Serrano y Martínez (1997) destacan la utilidad de la escritura no para realizar simples ejercicios escolares sino como una destreza válida para toda la vida:

Al alumno hay que demostrarle que (…) tanto escribir con coherencia, corrección, propiedad y elegancia como leer comprensiva, crítica y gozosamente, ayuda a vivir mejor, libera de mediatizaciones, convencionalismos, dogmatismo, etc., pues permite llegar más allá de las propias limitaciones, de la propia época y cultura; en definitva, que la capacidad de comunicarse plenamente (es decir, el ser buen emisor y buen receptor) vale para toda tarea posterior.

Sin duda alguna, al expresar nuestros pensamientos de forma oral o por escrito reflexionamos, ordenamos las ideas al principio confusas intentando llegar a una conclusión final. Dicho de otra forma, escribiendo sobre un determinado tema ponemos sobre el papel la argumentación lógica elaborada del anterior caos mental.

Mirando a otros países y modelos encontramos ya procedimientos que demuestran la validez de esta convicción. Por ejemplo, en el ámbito del aula escolar se ha desarrollado bajo el nombre de ‘escritura creativa’ (creative writing) toda una didáctica específica de la escritura para fomentar una escritura como juego literario y lingüístico procurando a su vez estimular la imaginación de los niños. Proveniente de los Estados Unidos la escritura literaria y periodística se enseña en escuelas y universidades ya desde principios del siglo pasado. Su fin es animar, iniciar y fomentar el proceso de escritura con actividades motivadoras que despiertan la imaginación. Escribiendo los alumnos agudizan también su percepción para el entorno, su mirada para los detalles o para lo oculto, se ponen en el lugar de otras personas y situaciones, desenvuelven su capacidad imaginaria y adquieren una mayor sensibilidad para el idioma. Existe en este campo una amplia bibliografía específica sobre la ‘escritura creativa’ que quiere dar impulsos y ofrece ejercicios para la experimentación literaria en clase.

También en Alemania a partir de la década de los años 80 se va desarrollando está didáctica basada en una enseñanza de la literatura enfocada hacia la actividad y producción con una amplia presencia de ideas y proyectos en la red. La producción oral y escrita forma, por tanto, los fundamentos de la moderna pedagogía de los medios. Siguiendo estos procedimientos pedagógicos en mi opinión es conveniente pararse un momento en la pregunta ¿por qué escribir y como pueden ayudar los medios en ello?

La escritura en consecuencia desempeña un papel fundamental dentro del proceso del aprendizaje. Esta es precisamente la postura del libro publicado por Nancy Nagel Learning Through Real-World Problem Solving (1996) en el cual esta autora describe diferentes experiencias de profesores que han integrado la escritura en su área. Los alumnos utilizan la escritura como vehículo para presentar los resultados después de examinar problemas relacionados con sus vidas y su entorno (por ejemplo del medio ambiente):

The act of writing helps us think about the subject or topic we are exploring and connect new thoughts and prior learning. (…) The writing process then becomes an avenue for expanding thinking and learning and moves beyond the type of learning that might occur from a lecture or reading from a textbook, because the child now becomes personally engaged in the learning.

En la misma línea de argumentación de utilizar la escritura para fomentar un pensamiento crítico y así llegar a la construcción del conocimiento se encuentran los autores Nickerson, Perkins y Smith (1987) insistiendo también en la importancia de la escritura para el aprendizaje. Su capítulo dedicado a “el pensamiento por medio del lenguaje y la manipulación de símbolos” (285-298) pone de relieve que la escritura es una ocasión para enseñar a pensar ya constituye un vehículo del pensamiento. Este enfoque coincide con una teoría y práctica que se denomina critical thinking. (Uno de los libros muy exhaustivos e interesantes que tratan el problema de la enseñanza de esa habilidad es The teaching of the thinking de Nickerson, Perkins y Smith publicado en 1985.)

Escribir sobre un tema presupone que la persona es capaz de pensar con eficacia, por tanto, enseñar a escribir es enseñar a pensar. Partiendo de estas bases sicológicas es comprensible que los autores hasta ahora citados se expresen a favor de una didáctica de la literatura enfocada hacia la creatividad y la creación literaria. Sin embargo, no cabe la menor duda, siguiendo a los autores Serrano y Martínez que estos textos escritos producidos por los alumnos necesitan de un medio para su difusión y publicación.

Leer está íntimamente ligado a escribir, son dos caras de la misma luna. (...) escribir es contar, comunicar, relatar, acercar, investigar, enjuiciar, opinar (...) es un acto que libera (...) tenemos que colocar a nuestros alumnos ante situaciones y propuestas que les permitan ejercitar la creatividad y la imaginación. Con mucha frecuencia lo escrito busca la luz, quiere ser leído, por eso tenemos que ofrecer cauces para que los textos discurran por las páginas de alguna publicación, el periódico, la revista.

Desde el punto de vista didáctico son precisamente las nuevas tecnologías que han abierto las puertas a todo tipo de actividades de escritura con la posibilidad de su posterior publicación en la red. De ahí que muchos profesores han descubierto este medio como recurso para motivar a escribir. Internet no sólo sirve como fuente de información para todas las áreas, sino aumenta sobre todo la motivación intrínseca para escribir ya que a través de la publicación en páginas web de los resultados de tanto esfuerzo se presentan a un público real cuyo círculo de posibles lectores se extiende teóricamente a todo el mundo. Con el fin de ser publicados aumenta también la calidad de los productos. En este sentido, Internet con la posibilidad de crear páginas web puede considerarse una herramienta que facilita la construcción del conocimiento y fomenta un enfoque interdisciplinario. Un aumento en la motivación y por tanto un mejor rendimiento cualitativo en la producción escrita hablan a favor del empleo de herramientas electrónicas. Escribir con vistas a su posterior publicación adquiere un nuevo valor en la didáctica de la literatura.

Para fomentar el uso de las nuevas tecnologías, desde el curso académico 2004 la Universidad de Navarra ha puesto a disposición de los profesores y alumnos un conjunto de herramientas informáticas llamado ‘ADI’ como apoyo a la docencia presencial. En concreto la herramienta ‘documentos’ permite la posibilidad de publicar y acceder no sólo al material del curso (unidades didácticas, imágenes, archivos para el estudio) sino hace accesibles los trabajos escritos realizados por los alumnos para que a su vez, ellos puedan conocer los diferentes resultados y aprender unos de otros. Veamos a continuación algunos ejemplos concretos realizados en la asignatura de un curso de alemán dedicado a la lectura y escritura basada en pequeños proyectos de investigación.



2. Procedimientos productivos y participativos para fomentar la escritura


El objetivo principal de este curso es que los alumnos paralelamente a la lectura de un libro realicen una serie de tareas escritas para poner en práctica procedimientos basados en la resolución de problemas, la producción creativa, el aprendizaje centrado en el alumno, en proyectos y productos. Las actividades por escrito quieren a la vez fomentar el uso de Internet como fuente de información ampliando de esta forma los límites que impone el libro, abrir el horizonte de los conocimientos y motivar a los alumnos a participar productivamente con trabajos que profundizan en el conocimiento cultural sobre otro país, el autor, la historia etc.


La utilización de Internet ofrece casi infinitas posibilidades para tareas que promueven la investigación y redacción de los resultados. Estos son algunos ejemplos que pueden servir para una posible adaptación en cursos de lectura y escritura creativa:

Estas son sólo algunas ideas para reflejar la amplia gama de posibilidades que ofrece Internet como fuente de información e investigación. Todas estas tareas no sólo fomentan la expresión escrita y las destrezas anteriormente mencionadas, sino que enriquecen las clases y la comunicación con la participación activa y productiva por parte del alumno conectando así la lectura con la cultura, la historia, la actualidad, el lugar donde se desarrolla la acción del libro.

Página web que documenta los resultados productivos durante el curso de lectura

Recordando los principales objetivos de la enseñanza de la literatura como la formación y creación literaria ligada al descubrimiento del mundo y la aventura del aprendizaje, en mi opinión, estos procedimientos demuestran la combinación ideal entre la adquisición de competencias y el empleo de nuevas tecnologías y el conocimiento específico.

La lectura además adquiere otro valor para los alumnos: conectándola con su vida ya no es sólo una materia de estudio en el aula sino sirve para ampliar su visión del mundo. Presentando sus trabajos en una publicación online se aprecia que no cumplen solamente con una tarea para conseguir créditos. La hasta ahora positiva participación en este tipo de proyectos muestra que leer y escribir puede ser divertido y satisfactorio cuando la actividades se presentan de forma atractiva y se relacionan con la vida de los alumnos. Otro punto pedagógicamente importante y que llega a realizarse de esta forma es la interacción a través del trabajo grupal que posibilita la confrontación de ideas, la argumentación y organización del trabajo. Con palabras de Miguel Ángel Garrido quiero recordar lo que se puede observar plenamente en este ejemplo llevado a la práctica:

Creo que la mejor forma de conseguirlo es incentivar al alumno a la investigación personal así como, según edades y aptitudes, al libre y gozoso ejercicio de su inventiva. Una clase de literatura así concebida, que promueva la creatividad, es una experiencia docente y discente inolvidable. Entre otras cosas, porque esa creatividad en ciernes del alumno le hará enfocar el problema de la creación literaria “desde dentro”, desde las dificultades técnicas que entraña la gestación de una obra literaria.

Los proyectos de este tipo también demuestran que no se puede concebir la enseñanza de la literatura solamente centrada en la lectura e interpretación de textos. Al investigar la vida y la obra de los autores los alumnos indudablemente conocerán otras disciplinas, adquirirán conocimientos de historia o problemas de la actualidad. Su relación con el entorno será más directa al profundizar en la historia y cultura.

3. Conclusiones

Cabe constatar en primer lugar que los medios electrónicos amplían las actividades productivas relacionadas con la lectura. Si antes la lectura se centraba únicamente en el análisis del texto, ahora la lectura se ve enriquecida por las aportaciones escritas de los alumnos con acceso para a los demás, produciendo así un mayor intercambio de opiniones e impresiones. La publicación de los trabajos escritos puede considerarse un premio al esfuerzo realizado que no se pierde al terminar el curso en la papelera sino va creciendo a formar una fuente de conocimiento para futuros cursos. No olvidemos además, que este tipo de trabajo basado en el empleo de recursos electrónicos fomenta nuevas formas de enseñanza y de aprendizaje, especialmente la autonomía así como la competencia de resolución de problemas de los alumnos ofreciendo nuevos roles para los alumnos como investigadores y redactores adoptando un papel más activo en la búsqueda, selección, procesamiento y asimilación de la información. En este sentido, los proyectos de escritura sirven además para aprender a base de problemas auténticos y situados, en un contexto y bajo perspectivas múltiples. De esta forma, la lectura y escritura no se perciben como una actividad aislado sino se producen en un contexto social y comunicativo.

Al trabajar los estudiantes juntos sobre un problema relacionado con la lectura, deben ayudarse unos a otros, intercambiar opiniones e ideas. En las clases enfocadas a este paradigma predominan, por tanto, los trabajos en grupo y formas de colaboración, de ahí que se habla en la bibliografía específica de ‘comunidades de aprendizaje’ con el fin de elaborar un producto. De este modo, los alumnos tienen que manipular la información para elaborar juntos un proyecto. La comparación de los diferentes productos elaborados proporciona a su vez una posibilidad para abrir un debate sobre el tema. Además, al utilizar el paradigma basado en la solución de un problema las clases constan de diferentes fases teniendo diferentes focos de atención en vez del único frontal en una clase tradicional.





Bibliografía:

AGUIRRE ROMERO, J.Mª. La enseñanza de la Literatura y las Nuevas Tecnologías de la Información. <http://www.ucm.es/info/especulo/numero21/eliterat.html>

CARTER, R. y Long, M.N. (1991). Teaching Literature. New York: Longman.

GARRIDO, M.A. (2001). Nueva Introducción a la Teoría de la Literatura. Madrid: Síntesis.

MENDOZA FILLOLA, A. et.al. (2004). Aspectos didácticos de lengua y literatura. 13, Universidad de Zaragaoza.

NAGEL, N.G. (1996). Learning Through Real-World Problem Solving. Thousand Oaks, California: Corwin Press.


NICKERSON, R.S y PERKINS, D.N. y Smith, E.E. (1987). Enseñar a pensar. Barcelona: Piados.


SERRANO, J. y MARTINEZ, J.E. (Coords.)( 1997). Didáctica de la lengua y literatura. Barcelona: Oikos-Tau.



1 Cf. Joaquín Mª Aguirre. La enseñanza ..., 4.