La posición del adjetivo en español

 

AUTORA: Mónica Noemí Trípodi, de la UBA (Argentina).

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RESUMEN: 

Cómo varía el significado del adjetivo cuando se cambia su posición, y qué relevancia tiene la misma para el contexto en el que está inscripto. El trabajo se enmarca en el proyecto UBACyT N° Fl57.

 

 

l. EL ADJETIVO DESDE EL PUNTO DE VISTA SEMÁNTICO-GRAMATICAL.

 

     La GRAE (l931:27 y l973:408) define al adjetivo como “aquella parte de la oración que se junta al sustantivo para calificarlo o determinarlo”.

     Ambas versiones explicitan que los adjetivos calificativos, pues a ellos nos abocaremos, varían su posición en predicativa (S-V-A) o en atributiva; la cual alterna , a su vez, entre anteponerse o posponerse al sustantivo.

     Cuando al adjetivo se lo pospone: especifica, restringe y complementa la significación del sustantivo, disminuyendo su extensión y aumentando su comprensión.  Ej: los animales fieros.  Mientras que cuando se lo antepone, el adjetivo explica, desenvolviendo el concepto del sustantivo, expresando una nota o cualidad del mismo.   Ej: las mansas ovejas.  El adjetivo anticipado, para la GRAE, denota una actitud valorativa y afectiva por parte del hablante.

     Alcina Franch y J. Blecua en su Gramática Española (l975:498) definen al adjetivo tomando en cuenta la concordancia, como una categoría gramatical que designa la función secundaria cuyas realizaciones admiten los categorizadores de género, número y artículo, o al menos uno de estos tres. Afirman que la función semántica del adjetivo es la predicativa y que el mismo expresa una cualidad. También aluden al cambio de significado o a los diferentes matices que adquiere en relación al contexto en que aparece y a la posición que tenga con respecto al sustantivo al que se refiere. Repiten la clasificación realizada por la GRAE (1931) con respecto al adjetivo especificativo y al explicativo, agregando una lista más extensa de adjetivos que modifican su significado al cambiar de posición.

 

2. ADJETIVO DESDE EL PUNTO DE VISTA SINTÁCTICO-GRAMATICAL.

     Ana M. Barrenechea define al adjetivo como clase funcional y afirma que su función privativa es ser MODIFICADOR DIRECTO  de un sustantivo, aunque comparta con otras palabras las funciones de predicativo, circunstancial, término y predicado, (l980:21).

     Su punto de vista es sintáctico, al igual que el de O. Kovacci, quien lo define de la misma manera: atributo del sustantivo; y si bien menciona funciones típicas y otras no típicas, no explica ni da cuenta del movimiento del adjetivo y la relación entre posición y significado.

3. ¿DÓNDE RESIDE LA AMBIGÜEDAD?: DOS POSICIONES.

     J. Taylor (l992) se centra en la ambigüedad de significado del adjetivo “viejo” y en los factores que activan dicha ambigüedad.

    Como la GRAE (l931 y 1973), Taylor distingue un uso predicativo de los adjetivos descriptivos y un uso atributivo.  El primero solo permite la lectura absoluta, es decir, la significación del diccionario, y el segundo permite la absoluta y también la sintética, que establece que el significado de una expresión compuesta emergerá de la interacción sutil del significado de un componente con el significado del otro.

    Lectura absoluta: “Esta es una casa roja”, su significado proviene de “esta es una casa” y “esta es roja”.

    Lectura sintética: “Este es un falso Picasso”, su significado no puede provenir de “este es un Picasso”, porque implica una contradicción; por lo tanto es necesario una lectura sintética para poder interpretar el sintagma correctamente.

    Luego Taylor analiza sintagmas nominales que contienen al adjetivo “viejo” y al relacionarlo con los conceptos mencionados antes, encuentra que en determinados casos este adjetivo permite una

lectura sintética (en español, al anteponerse al sustantivo), y en la mayoría de los casos, permite la lectura absoluta (en español, al posponerse al sustantivo).

     Se plantea, entonces, cuál es la interpretación más afortunada y por qué el uso predicativo del adjetivo es compatible con la interpretación absoluta.

     Después de revisar distintas respuestas dadas desde diferentes enfoques, desarrolla la de Langacker (l987), pues la considera la más adecuada.

     Langacker (l987) subraya el carácter relacional del sustantivo invocado por el adjetivo, cuando el sintagma nominal permite la lectura sintética.  En cambio, en el caso contrario, cuando el carácter relacional no es invocado por el adjetivo, la lectura absoluta es la que corresponde.  Agrega a esto que la ambigüedad también reside en diferencias en la estructura semántica de cada uno de los constituyentes del sintagma.

     Desde otra postura teórica, pero coincidiendo con R. Langacker, I. Bosque (l993) afirma que de la integración de cada uno de los constituyentes del sintagma nominal emergerá un nuevo significado de todo el sintagma.

     Si bien su estudio comienza con la definición característica de los adjetivos: “palabras que denotan  cualidades o propiedades de las entidades” (pp.l0), aclara que muchos de ellos no representan estas nociones; como los relacionales que establecen conexiones entre las entidades y otros ámbitos externos a ellas.

      Afirma que hay diferencias morfológicas, sufijales y semánticas entre ellos, pero también que existe una zona de ambigüedad.  Y por último detalla las restricciones de los adjetivos relacionales.

     Habiendo leído detenidamente los artículos de Bosque (l993:9-48) y de Taylor (l992:l-35), cabe la pregunta: ¿hasta qué punto el carácter relacional obedece solo a adjetivos o solo a sustantivos?

     Bosque (l993) se lo adjudica a los primeros y Langacker (1987) a los segundos; pero ambos afirman que la estructura semántica de todo el sintagma influye en la interpretación del mismo y Langacker (1987)  agrega que también su ambigüedad.

     Bosque (l993), por su parte considera además que, si existe un adjetivo relacional en un sintagma nominal, la lectura argumental es posible porque el sustantivo tiene estructura argumental.

   Entonces, ¿no será acaso que el carácter relacional obedece tanto a determinados sustantivos como a ciertos adjetivos, y que la ambigüedad y el significado del sintagma depende de la integración de los significados de ambos constituyentes que actúan como un bloque semántico?

4. LA POSICIÓN Y EL ÉNFASIS: DOS FACTORES INELUDIBLES PARA LA INTERPRETACIÓN DEL SINTAGMA.

   

     Fernández Ramírez (l986:84) asegura que en el sintagma nominal, la posposición del adjetivo es el orden que predomina en español; y analiza las condiciones en que se dan una posición u otra:

   a)    El adjetivo se antepone al sustantivo:

     a.1. En oraciones exclamativas de carácter estimativo, anteponiéndose el complemento directo o preposicional al verbo.

 

     a.2  Cuando expresa afectividad, subjetividad y síntesis.

     a.3. Absorbiéndolo y adoptando el sustantivo la posición dominante de acuerdo con el ritmo acentual ascendente que predomina en el español, remitiéndonos a la idea de “bloque semántico”.  

 

     b)El adjetivo se pospone al sustantivo:

     b.1. Restringiendo la extensión del sustantivo.

     b.2. Expresando objetividad y análisis.

 

     R. Lenz (l935:224) caracteriza al adjetivo como “toda palabra variable que modifica o determina a un sustantivo, y aclara cuestiones que son relevantes con respecto a la posición del adjetivo y que están, según mi criterio, relacionadas con los conceptos “tema” y “rema”:

     l. “La unión del adjetivo que precede, es más íntima y general” (Lenz, l935:l96). Esto se relaciona con lo afirmado por Langacker (l987) cuando dice que el adjetivo y el sustantivo forman una unidad donde uno influye en la estructura semántica del otro.

 

    2. “En la combinación de sustantivo y adjetivo, cualquiera sea el orden, el segundo elemento es el enfático, el distintivo, por consiguiente, el primero indica la esfera general que prevalece”. (Lenz, 1935:l96).

 

     3. “Cuando sigue está más acentuado, pero separado” (sobre el adjetivo), (Lenz, l935:l96).

 

     4. “Si se antepone el adjetivo que por su significado propio más bien debería seguir, se le considera como una cualidad que llama subjetivamente la atención”. (Lenz, l935:l97).  En otra terminología se hablaría de la “posición temática del adjetivo”.

 

     5. “El atributo antepuesto caracteriza al sustantivo desde el punto de vista que interesa al que habla, sin que esta cualidad sea específica”. (Lenz, l935:l97).

 

     Ramírez y Lenz coinciden en que la entonación es un factor importante al decidir la posición; y en que ésta está determinada por las intenciones del hablante.

      D. Bolinger (l954:45-56) también considera que el orden de las palabras está determinado por el significado que el hablante quiere transmitir.

     Parte del hecho de la existencia de un orden al que la mayoría tiende: primero, el elemento conocido, que puede omitirse; segundo, el elemento nuevo, que será informativo y contrastivo.  Este orden puede variar cuando interviene el énfasis y el hablante desea destacar un segmento gramatical en particular.

     Con respecto al sintagma nominal, dice que predomina el orden: sustantivo-adjetivo,

porque el primero es más estable en el discurso.  Y aun así hay que considerar el énfasis, el cual interviene  para modificar el orden predominante, combinándose con él.

     Resumiendo, el emisor tiene distintas opciones entre lo que el lenguaje le brinda.  Si su mensaje es realizado en forma escrita debe elegir la posición del adjetivo de acuerdo con:

    1)La estructura semántica del sintagma en que aparezca: si el adjetivo es relacional o calificativo  o si forma un bloque semántico con el sustantivo. 

     

     2)La  variación de significado que sufra al posponerlo o anteponerlo.

     3)El orden normal, según Bolinger: tema-rema; dependiendo de si lo desea destacar o no; o si es un elemento conocido o nuevo.

 

     Pero si el mensaje del emisor es realizado de manera oral, aquel debe tener en cuenta, además  de los tres puntos anteriores, dónde recaerá el énfasis, lo cual será determinado exclusivamente por su propia intención.

 

EL PROBLEMA

     El caso que se examinará en el presente trabajo será la posición del adjetivo descriptivo en español; el cambio de significado que sufre de acuerdo con la posición que adopta en el sintagma nominal y la relación de dicho significado con la relevancia de la información que éste expresa con respecto al contexto.

 

LA HIPÓTESIS

     A lo largo de este estudio intentaré demostrar que el adjetivo pospuesto expresa información marcada o relevante para el contexto en el cual se inscribe, mientras que el adjetivo antepuesto expresa información poco relevante o presupuesta en el contexto o textos anteriores.

     Se entenderá por “relevante para el contexto” aquella información necesaria para la adecuada comprensión del texto; la cual muchas veces coincidirá con información nueva, es decir información que no ha sido mencionada explícitamente con anterioridad en el discurso;  pero que es necesaria para la adecuada interpretación de lo que sigue en él.

 

METODOLOGÍA 

     El muestreo de donde se recogió el corpus de datos está formado por un cuento para chicos, dos cuentos para adultos y una novela.

     El análisis que se lleva a cabo en este trabajo está basado en un corpus de 290 formas, de las cuales solo 101 se encuentran en posición antepuesta y el resto están pospuestos.

     El primer paso consiste en omitir los adjetivos para observar en qué contexto resulta más relevante la información perdida.  De lo que se extrajeron los siguientes porcentajes.

 

                                                  ADJETIVOS POSPUESTOS       ADJETIVOS ANTEPUESTOS

INFORMACION PERDIDA

         RELEVANTE                                    79%                                                     21%

     El segundo paso de este análisis consiste en tomar dos casos en los cuales el mismo adjetivo aparece antepuesto en un contexto y pospuesto en otro, y compararlos.  El tercer y último paso será analizar tres párrafos de diferentes textos y comparar en cada uno de ellos los adjetivos antepuestos al sustantivo y los pospuestos, e intentar justificar su posición de acuerdo con razones lingüísticas que probablemente llevaron al emisor a realizar tal elección.

DESARROLLO

 

     De acuerdo con la hipótesis planteada, se analizarán dos adjetivos, los cuales aparecen, en un caso, antepuestos, y luego, pospuestos a diferentes sustantivos.  Como veremos en ellos, es necesario fundamentalmente el contexto para determinar por qué un mismo adjetivo aparece en uno antepuesto y en otro pospuesto cuando no varía su significado.

 

(1)    “Era el olor de resina.  Pero un momento antes le había recordado una bien lamida hoja amarillenta de papel cazamoscas.  Tanglefoot y unos extraños dibujos colocados simétricamente, que él veía a través de la capa pegajosa.  No podía precisar en qué casa había sido: si en la del jardín, cuando comenzó a ir a la escuela, o si en la otra, la más recordada y querida, con el gran tragaluz cuadrado en el patio y las macetas sobre la baranda de la escalera.”

                                                         Onetti, J.C. Tiempo de abrazar, cap. III, pp.20.

     En este párrafo el narrador enuncia y describe una serie de elementos recordados a partir de un olor (aroma a resina).  “Extraños dibujos” forma parte de una característica de uno de los elementos que el protagonista asocia en sus recuerdos; y que no tiene mayor incidencia en el desarrollo del texto,  ya que lo que quiere destacar es la actitud de distracción y evasión de la realidad que tiene el personaje, a tal punto que no percibe que lo que se está quemando es la mesa en que dejó apoyado el cigarrillo.

 

(2)    “-¿Y usted estuvo?

-                          -¡Sí estuve! –La cara se le balanceaba sopesando los recuerdos-.  El  Transvaal... Sí, casi dos años.

-                          -Then. Do you know english?

-                          -Very little and very bad.  Se puede decir que lo olvidé por completo.

-                          -¿Y qué hacía allí?

-                          -Un oficio extraño.  Verdaderamente, no necesitaba saber idiomas para desempeñarme.”

                                                        Onetti, J.C. El Posible Baldi en Tiempo de abrazar, pp.147-148.

     En este caso el adjetivo pospuesto define de manera esencial el trabajo del personaje, de modo tal que también caracteriza al personaje mismo.  Desde el título del cuento El posible Baldi se percibe la creación de una personalidad diferente del Baldi “real”.  Esta personalidad en el desarrollo del cuento posee un oficio extraño, como su poseedor lo define, que consiste en guardián en las minas de diamantes en Sud África; oficio que lo lleva a “matar negros” cuando intentan escaparse con polvo o piedras preciosas.

 

(3)    Hum... Con ese lío del patrón oro el dólar andaba por los sucios suelos.  Seidel: ¿por qué no diría “all right” en lugar de “eso mismo”?

 

                                                       Onetti, J.C. Tiempo de abrazar, pp.19.

    En el ejemplo (3) el adjetivo antepuesto “sucios” no define al sustantivo al que modifica sino que agrega una connotación distinta que nos lleva a interpretar todo el sintagma como una expresión metafórica de la cotización “muy muy baja”, es decir “la cotización del dólar comparada con la del oro era muy muy baja”.  Por lo que se desprende que “sucios” en este caso, no es importante en el desarrollo de la acción ni define o caracteriza a un personaje, lugar o suceso que sea imprescindible para la comprensión del texto.

 

(4)    “Por su cara corren chorretes de agua sucia como si el río se hubiera metido dentro de ella”.

                                                       Rulfo, J. Es que somos muy pobres, en Pedro Páramo y El llano en

                                                             llamas, pp.128.

 

     En el ejemplo (4) Rulfo destaca el adjetivo “sucia” dándole no sólo su significado denotativo sino también connotaciones metafóricas a todo el sintagma del que forma parte.  “Agua sucia” se interpreta como el llanto de la niña, que es uno de los personajes principales, pero a la vez se relaciona con el agua sucia del río, de ese río que se llevó todo: la vaca, las esperanzas, el bienestar y hasta el futuro.  El río y su desborde , en este cuento, representa el mayor mal para el  pueblo y en particular para Tacha y su familia.  Por lo tanto el agua sucia es un elemento caracterizante y esencial en el desarrollo del texto y en su interpretación; a tal punto que varias veces es mencionada  acompañada de otros adjetivos que ayudan  a ir describiendo y circunscribiendo el estado en que se encuentra el agua en el cuento: agua fría (pp.125), agua revuelta (pp.125), agua pesada (pp.126), agua negra y dura (pp.126); lo cual nos puede brindar una noción de la relevancia de este elemento dentro del desarrollo textual.

     Se pasará ahora a analizar tres párrafos de distintos textos.

(5) “Las nubes se habían quedado dormidas y dejaron el cielo muy azul.  La abeja Flora, con su

 camisón rayado, despertó temprano, se vistió con un delantal rojo, con lunares blancos y fue

      a  visitar a las flores.” 

                                                        AAVV. La abejita picarona en Cuentos y rimas con sol,  pp.83.

 

      Con estas cláusulas comienza el cuento para niños, introduciéndonos en un mundo de color, donde predomina lo visual.  Si los adjetivos pospuestos que pertenecen a la cadena semántica “colores” se omitieran, perderíamos el sentido de la introducción que nos brinda un marco en donde se desarrollará la acción.

 

(6)    “Un hombre viejo, cobarde y falso.  El compendio de la esencia de todas la religiones.

        Magnífico estilo, noble maestro.  La conformidad para sobrellevar los sufrimientos de

             la vida.”

                                                        Onetti, J.C. Tiempo de abrazar, pp.8.

  

       Jason está describiendo en sus pensamientos su visión sobre M. Gigord, profesor de literatura francesa.  Jason teme llegar a ser como él, pues lo considera demasiado conformista, falto de ganas de vivir una vida sin cobardías.

     Teniendo en cuenta estos conceptos y observando el ejemplo se puede deducir que la información relevante para comprender el desarrollo de la obra, está focalizada en los adjetivos pospuestos que describen a Gigord según Jason; mientras que “magnífico” y “noble”, dos cualidades no coincidentes con el punto de vista del personaje, se encuentran antepuestas al sustantivo.  Por lo cual resultan más una ironía de Jason que una afirmación.

 

(7)    “Y el aguacero llegó de repente, en grandes olas de agua, sin darnos tiempo ni siquiera a

     esconder aunque fuera un manojo; lo único que pudimos hacer, todos los de mi casa, fue

     estarnos arrimados debajo del tejabán, viendo cómo el agua fría que caía del cielo quemaba

     aquella cebada amarilla tan recién cortada.”

 

                                                       Rulfo,J. Idem (4), pp.125.

 

     En este ejemplo “grandes olas” es una hipérbole de la lluvia caída y como tal el sustantivo del sintagma que la enuncia, de algún modo contiene en sí el significado del adjetivo, a la manera de un epíteto; por esta razón se encuentra antepuesto al sustantivo,  En cambio “agua fría”, como más arriba se mencionó, forma parte de una cadena semántica que remite a la acentuación de las condiciones en que se encuentra el agua a lo largo de todo el cuento.  Comparando vemos que la carga semántica en función del desarrollo textual recae con mayor peso en “olas” en el primer caso, y en “fría” en el segundo caso.  Por último “cebada amarilla” hace resaltar más aún el estado del lugar antes de la lluvia frente a la situación actual.  Ya que “amarilla” brinda la imagen de floreciente, recién cortada, lista para vender o consumir.

 CONCLUSIONES

 

     A lo largo de todo este análisis queda claro que existen muchas razones lingüísticas, semántico-gramaticales para seleccionar una posición u otra.  Pero, realizada la elección se observa que el elemento pospuesto resulta de gran importancia para la adecuada comprensión del texto y por lo tanto no puede suprimirse.  El emisor es quien decide la posición y cada emisión es única en el contexto en que aparece, por esta razón fue necesario tomarlo en cuenta para explicar la elección de la posición.

     Podemos generalizar diciendo que el emisor destaca lo que desea mediante diferentes recursos lingüísticos: oposiciones, ironías, antinomias, cadenas léxicas, etc., y ese elemento destacado aparece en segunda posición.  Con él se cierra la expectativa generada por el primer elemento.  Así se comprueba nuestra hipótesis: el adjetivo pospuesto al sustantivo expresa información relevante para el contexto en el cual se inscribe; mientras que el prepuesto, a menos que esté destacado deliberadamente  a través del énfasis o que cambie su significado al variar su posición, expresa información poco relevante para el texto siguiente o su contexto.

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

Barrenechea, A.M.  l980.  Las clases de palabras como clases funcionales, en: Barrenechea A. y Rosetti, M. (eds.), Estudios de gramática Estructural, 9-l6.  Buenos Aires: Paidós.

 

Bolinger, D.  l954-5.  Meaninful Word Order in Spanish. Boletín de Filología de la  Universidad de Chile No. 7: 45-56.

 

Bosque, I.  1993.  Sobre las diferencias entre los adjetivos relacionales y los calificativos.  Revista argentina de lingüística, vol. 9,  Nos. 1 y 2: 9-48.

 

Fernández Ramírez, S. l986. Gramática Española.  Madrid: Arco Libros.

 

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Kovacci , O.  l990.  Teoría y Práctica.  Madrid: Arco Libros.

 

Langacker, R. W.  l987.  Foundations of Cognitive Grammar.  Stranford:  Stranford University Press.

 

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Taylor, John.  l992.  Old problems: Adjectives in Cognitive Grammar.  Cognitive Lingüistics, No. 3-1: 1-35.

 

AAVV. 1995. Cuentos y rimas con sol, Buenos Aires: Oriente, tomo I.

 

Onetti, Juan C. 1980. Tiempo de abrazar, Barcelona, Bruguera.

 

Rulfo, Juan. 1997. Pedro Páramo y El llano en llamas, Barcelona, Planeta.