EL AULA DE INFORMÁTICA Y EL USO DEL ORDENADOR

 

JOAQUÍN CANO

Grupo LOGO‑MADRID

 

Creemos conveniente proporcionar una serie de consejos provisionales (dada la rapidez con que cambia la tecnología informática) extraídos de estudios realizados por grupos de expertos en ordenadores y la contribución hecha por asesores de informática en el área educativa dirigida principalmente a los centros que dispongan de aulas de informática y/o usuarios individuales que posean ordenador en su domicilio.

AULA DE INFORMÁTICA

Modelo de uso:

• En una primera fase debe ser utilizada para diversos usos:

‑ Enseñanza de programación.

‑ Cursos de iniciación en ordenadores.

‑ Enseñanza asistida por ordenador.

‑ Tratamiento de procesadores de texto, base de datos y hojas de cálculo.

• Debe estar diseñada y equipada para un número de alumnos no superior a 20.

• Aunque la dotación y planificación de servicios debe estar capacitada para un alumno por ordenador, inicialmente una buena proporción sería un puesto de trabajo por cada dos alumnos.

• Para una clase que reuniera las condiciones señaladas en los tres puntos anteriores, la práctica educativa y metodológica más común sería:

‑ La mitad de la clase estaría ocupada con un ordenador, de manera individualizada. Los demás estarían ocupados en trabajos complementarios: lectura, escritura, dibujos...

‑ Parejas de alumnos estarían utilizando "a la limón" un sólo ordenador.

‑ El profesor explicará puntos específicos, utilizando un encerado (no conviene utilizar encerado de tizas, ya que el polvo que se produce perjudica a los disquetes y a los aparatos), retroproyector, ordenador conectado a una pantalla grande, etc.

‑ No deben faltar sesiones de tutoría que involucren a los alumnos en discusiones, toma de postura, etc.

Equipos

• El puesto de trabajo individual constará de un configuración básica compuesta esencialmente por:

‑ Una unidad central que controla las operaciones del sistema. Recomendable con disco duro y disqueteras de 5' /4y 31 /Z.

‑ Un monitor en el cual se visualiza la información. Recomendable en color, aunque puede ser verde, ambar o blanco.

‑ Un teclado que sirve como dispositivo de entrada de datos. Recomendable teclado expandido.

‑ Módulos adicionales, entre otros:

• Un ratón (mouse).

• Además habrá un mínimo de una impresora por cada cuatro puestos de trabajo. Esta puede ir conectada a cada puesto de trabajo por medio de un mulo pull o disponer de un carrito para ir conectándola de uno a otro ordenador, según necesidades.

• También sería conveniente disponer de una gama de periféricos, tales como:

‑ Modens.

‑ Adaptadores de teletexto.

‑ Robots, etc.

PUNTO DE TRABAJO DEL ALUMNO (VÁLIDO PARA EL AULA DE INFORMÁTICA O PARA CASA)

• La mesa soporte del equipo básico debe tener, además de disponer de espacio para el uso oca­sional de libros y papeles, una profundidad ade­cuada para proporcionar espacio adecuado para la distribución de cables; este espacio se puede estimar en 20 centímetros. La altura recomenda­da para la superficie fija de trabajo es de 70 centímetros.

• Cuando el espacio existente es escaso, se puede reducir la profundidad, permitiendo que el teclado se deslice parcialmente debajo de un soporte.

• La silla es recomendable que sea ajustable, giratoria y con ruedas para facilitar el movimien­to. La altura debe oscilar entre 34 y 52 centíme­tros. Debe disponer de apoyo lumbar ajustable.

 

 

 

• En cuanto a la pantalla del monitor, debe coincidir con un punto en el cual la pantalla del usuario forme un ángulo de 15‑20° en dirección descendente de éste sobre aquélla.

PUNTO DE TRABAJO DEL PROFESOR

Dado que la informática es una actividad esencialmente práctica, es seguro que el profesor esté diversificado en una serie de actividades:

• Ayudando a los alumnos a resolver proble­mas a nivel individual o en grupos pequeños.

• Explicando temas específicos que impliquen la utilización de varios aparatos audiovisuales.

• Mostrando material a toda la clase, etc.

Necesitará un espacio de trabajo con el mismo equipo básico que el utilizado por los alumnos. Además necesitará suficiente espacio para mos­trar posibles periféricos.

Entendemos que no hay ninguna razón para que la ubicación del punto de trabajo del profesor sea la tradicional en la clase; por el contrario, proponemos que una posición central puede ser mucho más apropiada.

Muchas de las demostraciones de la clase se harán a través del ordenador del profesor, por lo que resultaría valioso disponer de una pantalla grande (cristal líquido) al menos de 65 ¥ 26 centí­metros. Esta deberá estar situada de modo que los alumnos puedan ver lo que se está mostrando sin dejar el trabajo que en ese momento estuvieran realizando en sus ordenadores.

Sería deseable disponer de un espacio donde toda la clase pueda reunirse informalmente du­rante períodos cortos. Ejemplo, cuando se utiliza el retroproyector o material de vídeo.

Cuando sea posible, el profesor debe tener una habitación independiente de apoyo (prefe­rentemente contigua al aula) lo suficientemente grande para permitir:

• Un punto de trabajo con ordenador para el desarrollo del software.

• Almacenamiento y reparación de repuestos.

• Periféricos.

• Enchufes, cables, etc.

• Almacenamiento de paquetes de software, documentos técnicos y trabajos.


Se recomienda que la habitación, al menos, tenga 12 metros cuadrados.

ILUMINACIÓN

Los principales problemas que se derivan del uso de pantalla de ordenador tienen que ver con el deslumbramiento ‑especialmente en grandes áreas acristaladas‑ y con los reflejos (de venta­nas y luces artificiales).

La iluminación máxima recomendada es de 300 LUX en el plano de trabajo (igual que en una clase normal) y un índice de deslumbramiento de 16.

Luz natural

• Si situamos la pantalla de ordenador inmedia­tamente delante de la ventana, nos producirá, generalmente, un deslumbramiento en muchos casos, además de molesto, inaceptable. Recípro­camente, si nos situamos inmediatamente delan­te de la ventana y de espaldas a ella, producirá reflejos incómodos en la pantalla.

La situación óptima se encuentra en posición de ángulo recto con la fuente de luz natural. Cuando otros condicionantes obliguen a otra posición diferente, será necesario controlar la luz natural.

• En algunas aulas serán aconsejables algunas formas de control de la luz natural, aunque sólo sea para crear condiciones correctas para el uso de materiales audiovisuales. La solución preferi­da sería el uso de persianas enrollables y translú­cidas. Las persianas graduadas y las cortinas realizan la misma función, pero son más propi­cias a deterioro y molestias.

• Cuando existen grandes áreas acristaladas, una película reflectora aplicada a la cara interior podría ser una medida efectiva para mantener los niveles de luz natural dentro de los límites desea­dos y para controlar el brillo.

Como regla general, se deben evitar las aulas o habitaciones que tengan orientación sur, dado que los problemas de deslumbramiento y reflejos se agravan por el aumento de calor sobreviniente.

Iluminación artificial

Las luces deben situarse al costado de los puntos de trabajo, para evitar deslumbramiento y reflejos. Toda iluminación en sentido descen­dente produce, por lo general, reflejos molestos.

La iluminación hacia arriba proporciona las condi­ciones óptimas de iluminación artificial.

Esta iluminación ascendente se puede lograr, en caso de iluminación con fluorescentes, entre otras formas:

• Modificando los reflectores (colocándolos hacia arriba).

• Incorporando difusores.

• Colocando rejillas deflectantes.

Otras consideraciones

• Las superficies de trabajo no deben ser reflectantes.

• Se lograría un control aceptable de brillo y luminosidad, incorporando a los monitores pan­tallas especiales o usando gafas que reduzcan los reflejos de estas fuentes de luz.

 

 

CALOR

La temperatura recomendable es de 18° centí­grados (al igual que en el resto de las aulas).

Todo equipo de ordenadores produce calor, y aunque es en pequeñas cantidades individuales, el efecto global puede ser significativo.

Nuestras escuelas, en gran parte, sufren gra­ves problemas en relación con el aumento de calor procedente del sol y de la alta densidad de ocupación.

El calor producido por los equipos, agregado a las circunstancias antes señaladas, pueden ser suficientes para hacer que el microclima sea into­lerante.

Las tablas presentadas a continuación nos exponen los niveles de aumento de calor proce­dentes de equipos básicos y elementos de aula.

Niveles de calor producidos por el equipo. Aumento de calor por elementos de la clase (21 ocupantes, 50 m2)

 

FUENTE: Calor producido en Watios

 

1 equipo

10 equipos

20 equipos

Teclado

50

500

1.000

Monitor

75

750

1.500

Unidad Central

100

1.000

2.000

Impresora

100

200

5000

Total:

 

2.400

5.000

 

 

 

Fuente

Watios

Total

Alumnos

120 w/pers.

2.500

Alumbrado

30 w/ m2

1.500

Sol

50 w/ m2

2.500

Total

 

6.500

 

Así pues, las aulas seleccionadas para usar ordenadores deben estar ubicadas o disponer de dispositivos adicionales en donde el calor no produzca incomodidad. Si esto no es posible, sería necesario considerar:

‑ La sustitución de los cierres usualmente utilizados en las ventanas por otros, que permitan controlar mejor la ventilación natural.

‑ La instalación de ventiladores para au­mentar el movimiento del aire y reducir la mala ventilación.

‑ Que las fuentes de calefacción dispongan de termostatos que controlen la irradia­ción de calor.

ACÚSTICA

La informática, al ser una actividad eminente­mente práctica, tendrá un cierto nivel de ruido.

No obstante, hay dos áreas que merecen acústico: la zona en donde estén ubicadas las impresoras y los movimientos de las sillas.

Las impresoras, a pesar de que la tecnología las está mejorando continuamente, son unos aparatos ruidosos.

Podríamos tratar de resolver el problema:

• Incorporando protectores acústicos específi­cos a cada impresora.

• Agrupándolas en un área determinada, prote­gida por biombos acústicos, en un espacio próxi­mo.

Respecto al ruido producido por el movi­miento de las sillas, es recomendable para evitar­lo, que el aula de informática esté alfombrada. Se debe tener la precaución de que estas alfombras sean antiestáticas.

INSTALACIÓN ELÉCTRICA

La seguridad ante posibles accidentes que puedan acaecer a causa de la instalación eléctrica es una de las condiciones fundamentales a tener en cuenta en las aulas de informática y se debe recabar la información técnica necesaria antes de abordar la instalación de cualquier sistema eléc­trico o cambios en el ya existente.

Cada puesto de trabajo requiere, al menos, dos tomas de corriente (en algunos casos hasta cuatro). Los cables que se arrastran son un peligro y, por tanto, deben ser lo más cortos posible.

La zona de cables de trasmisión debe limitarse a los espacios entre la toma de energía y la parte de atrás del equipo, aunque lo ideal sería que la toma de corriente fuera del tipo "busbar" y sus­pendidos en el techo en cadena periférica rectan­gular (ver gráfico).

El equipo de ordenadores es susceptible a fluctuaciones en el suministro de energía, para evitar posibles accidentes, es recomendable:

• Que la instalación del aula de ordenadores no esté conectada en la misma fase que los talleres o instalaciones que puedan causar sobrecarga en la tensión.

• Que la instalación de un circuito, para el aula de informática, separado del resto de la instala­ción eléctrica del Centro.

• Disponer de un cortacorriente o interruptor general para toda la red del aula de informática.

Algunos ejemplos de tipos de disposiciones

SEGURIDAD

La seguridad debe considerarse desde el punto de vista del usuario y desde el del mismo equipo.

• Respecto del usuario, ha de tenerse en cuenta:

‑ Todo equipo eléctrico y sus tomas de tierra deben ser inspeccionadas con regularidad por personal cualificado. Es aconsejable disponer de un quipo de mantenimiento y comprobaciones.

‑ Se deben guardar copias de software en un armario resistente al fuego y disponer de llave.

Deben usarse fusibles adecuados a cada toma y estar claramente señalados.

Deben evitarse adaptadores múltiples (ladrones).

Las instalaciones eléctricas deben estar alejadas de cualquier servicio de agua, y cuando sea posible estos servicios no de­ben pasar por el aula.

Se deben exponer en lugar visible las infor­maciones sobre primeros auxilios en casos de accidentes por descargas eléctricas.

Se deben situar extintores apropiados para extinguir fuegos producidos por electrici­dad en lugares visibles y de fácil acceso.

Los monitores deben ser revisados con frecuencia para evitar parpadeos en la pantalla que aumente la tensión visual.

Todos los alumnos deberían ser examina­dos para comprobar si son sensibles a la "epilepsia fotosensible" que puede ser provocada por el uso de monitores.

Debe ser posible acceder a cosas almacena­das, cierres de ventanas, etc. sin apoyarse en los equipos.

• Respeto del edificio

La mayor parte de los equipos que contiene un aula de informática es ligero y portátil y su valor fácilmente supera los

5.000.000 de pesetas, lo que los hace presa apetecible de rateros y gamberros.

-Son especialmente vulnerables las aulas que están en plantas bajas o que se comu­niquen con terrazas o marquesinas.

Cuando se proyectan dichas aulas hay que tener muy en cuenta su seguridad.

- Es aconsejable que estas aulas dispongan de sistema de alarma.

-Se deben instalar puertas de seguridad con, al menos, cinco puntos de fijación; así como, rejas en ventanas fáciles de vulne­rar.

- Se deben guardar copias de software en un armario resistente al fuego y disponer de llave.