Revista Candidus Año 1 - No.9 - Abril / Mayo 2000

PROBLEMAS Y PROPUESTAS PARA LA EDUCACION VENEZOLANA

Nacarid Rodríguez

El sistema escolar venezolano llega pobremente al año 2000, está cumpliendo veinte años de recesión, durante los cuales se han conocido pocos esfuerzos para detenerla y menos aún para revertirla. Las expectativas de resurgimiento levantadas por la nueva administración comienzan a esfumarse tras un año de anuncios sin respaldo, de intenciones sin metas, de gobierno sin planes ni proyectos concretos.

            Este documento tiene la intención de presentar una síntesis o más bien  un listado de los problemas más importantes, haciendo  especial énfasis en los niveles de básica y media, debido a su especial relevancia con respecto a la profunda  desigualdad económica y cultural  característica de  nuestra sociedad.

 

            En el marco del lamentable deterioro del sistema escolar oficial  urge asumir con honestidad y sin más dilaciones un conjunto de medidas destinadas a  asuntos de tipo administrativo y funcional, pero  en estrecha relación y de influencia determinante en  el desarrollo del currículum en cada centro escolar.  Por eso las propuestas se dirigen especialmente al financiamiento y la organización de las diferentes instancias administrativas del sistema,  cuya  célula  básica se encuentra en cada una de las escuelas del país.

            I.- PROBLEMAS

A)    Con respecto al financiamiento:

1. Escaso presupuesto total destinado a la educación: según las informaciones del mismo Ministerio de Educación  en 1998  el presupuesto de ese Ministerio representaba el 16,47%  del presupuesto de la nación y el 3,81 % del PIB. Los organismos internacionales recomiendan invertir el 7% del PIB en educación. Unicef recomienda elevarlo más  cuando se trata de recuperar un sistema deteriorado por mucho tiempo como el nuestro.

2. Deficiente distribución entre niveles: el nivel de educación superior ha llegado a recibir hasta 40% (1990) del total del presupuesto. Para 1995, se informaban los siguientes porcentajes: Preescolar 3,44%; Básica 25,18%; Media 4,02%; Superior 36,49%; el rubro otros gastos: 28%. En comparación con otros países de América Latina se observa que Venezuela presenta un bajo porcentaje en Básica, un bajísimo porcentaje en Media y un alto porcentaje para Educación Superior. Sin embargo, también se observa un alto porcentaje en el rubro « otros» cuyo destino no se clarifica.

3. Deficiente administración de los recursos financieros. Este  punto es más difícil de demostrar pero se sabe que la mayor parte del presupuesto se dedica al pago de personal; sin embargo, los docentes continúan mal pagados y la dotación de las escuelas es deficiente. No se han establecido problemas ni zonas de atención prioritarias. La escasa información estadística  confiable sobre asuntos esenciales como dotación, condiciones de la planta física de las escuelas y personal debilita los procesos de elaboración y desarrollo de planes y programas. También es conocida la existencia de muchos organismos ejerciendo las mismas funciones y desarrollando programas sin coordinación entre sí.

B)     Administración y  gestión

1. Proceso de descentralización demasiado complejo y lento. En la gestión anterior  sólo lograron firmar los convenios de transferencias de competencias en 4 estados.

2. Debilitamiento de la supervisión y la rendición de cuentas en los diferentes niveles de gestión. Las zonas prestan poca ayuda a las escuelas debido a su desorganización y falta de recursos.

3. Alrededor del 50% de las escuelas no tienen director designado. Siendo el director una figura clave para el progreso  interno de las escuelas.

4. Escasa autonomía para el manejo del personal de parte del director en las escuelas básicas y medias oficiales, lo que debilita su autoridad y sus posibilidades de trabajar por el mejoramiento de cada institución.

5. Alto nivel de autonomía en la educación superior, pero pocos esfuerzos para ordenar su funcionamiento interno, racionalizar los recursos, establecer sistemas de evaluación  y de rendición de cuentas.

6. Problemas en la administración del personal: burocratización en algunas oficinas escasez de docentes de aula en algunas regiones, bachilleres graduados sin cursar todas las asignaturas obligatorias del plan de estudios, profesores con menos horas de clases de las que cobran según su salario, «horas por programar» en muchos liceos, docentes en «comisión de servicio», fuero sindical, etc.

C)    Calidad de la enseñanza y  rendimiento en los niveles de básica y media

1. Desigualdad en la atención a la población.  Se han profundizado las desigualdades sociales, los programas sociales ayudan, pero son insuficientes porque se incrementa la  población  no escolarizada. Para 1998 se estimaba en 2.000.000 los niños y jóvenes entre 7 y 19 años fuera del sistema.

2. Escasos aprendizajes o bajo nivel de adquisiciones. Las pruebas aplicadas por el Ministerio de Educación (SINEA) y el Laboratorio Latinoamericano de Medición de la Calidad demuestran los bajos niveles de ejecución de los alumnos de 3º, 4º y 6º en las áreas fundamentales de lengua y matemática. La Prueba de Aptitud académica también muestra resultados preocupantes para un amplio grupo de bachilleres, en especial los egresados de la educación oficial.

3. Poca pertinencia o significación de los contenidos y actividades de la enseñanza. La falta de dotación y recursos para el aprendizaje, las deficiencias en la formación y actualización de los docentes, el auge de las tecnologías de la información y comunicación, van conduciendo progresivamente al aislamiento de la escuela y al aprendizaje de contenidos sólo para mantenerse en ella.

4. Crecimiento de profesores no graduados.  Para 1996-97 el personal sin título docente en Preescolar, Básica y Media Diversificada alcanzaba el 25%. Este porcentaje ha crecido permanentemente desde mediados de los 80. Sin embargo, las fallas en las estadísticas dificultan un estudio serio de esta situación. Se estima que hay escasez de docentes, la figura  del «exonerado de la asignatura» es una dramática demostración de ello, pero  en muchas regiones del interior se informa de abultadas nóminas, así como de mucho personal en funciones de supervisión, planificación, etc.

5.  Altas tasas de repitencia y exclusión. El problema es más grave en la primera y tercera etapas de básica, especialmente en los grados  primero y séptimo, en los que se estima que  un 24% y un 47% de los inscritos  respectivamente  no llegan al segundo y octavo grados.  La exclusión en media ha llevado la tasa de escolaridad en este nivel al 25%, cuando lo ideal sería el 75%.

6. Falta de evaluaciones del rendimiento.  Se requiere desarrollar sistemas de evaluación permanente del rendimiento tanto de profesores como de alumnos, con la finalidad de orientar al profesorado y las autoridades hacia el mejoramiento cualitativo.

II.- PROPUESTAS PARA BÁSICA Y MEDIA

1. Establecer prioridades. Preparar programas para abordar los problemas prioritarios con metas   anuales y estrategias específicas para su logro en el tiempo establecido. Esto significa abandonar la ya tradicional política del ME de multiplicar sus actividades y diversificar sus  gastos en proyectos de escaso alcance, cuyos efectos o beneficios jamás son evaluados y la inversión y los esfuerzos se diluyen.

2. Aumentar el presupuesto en ambos niveles, para elevar el salario de los docentes asignar a cada escuela un monto según la cantidad de alumnos que atiende y reparar y dotar las escuelas.

3. Se requiere entender que cambios en el diseño curricular no garantizan los cambios en el curriculum, es preciso  centrar la atención directamente en el curriculum que se desarrolla en las escuelas. En este sentido se considerarán como prioridades los siguientes asuntos: a) Aumento de la población escolarizada, disminución de la  repitencia y exclusión. Prestar atención especial a los grados 1ro, 7mo y 10mo, estableciendo metas específicas anuales; b) Apoyar y mejorar la gestión  institucional, aplicando el concepto de que la unidad y la base gestora de la calidad es la comunidad escolar y los beneficiarios directos de los programas  deben ser los niños y jóvenes de 5 a 19 años; c) Mejorar la organización y funcionamiento de las instancias administrativas entre el Ministerio de Educación Cultura y Deportes  y el nivel institucional, recuperando la supervisión como canal de comunicación, apoyo y asesoría a las escuelas.

4. Designar  formalmente a los directores de las escuelas y ofrecer un incentivo económico significativo para estos cargos. Dar progresivamente autonomía a los consejos directivos y las asociaciones civiles de las escuelas para la administración del personal, de los aportes  financieros   y el desarrollo de algunos componentes del curriculum. Esto puede iniciarse por el nivel de Educación Media.

5. Aprovechar la unificación en un solo ministerio de las acciones culturales y deportivas, haciendo  de cada escuela oficial el centro principal de recepción de los  programas de esos entes.

6. Promover la acción coordinada, centrada en el sistema escolar, de los diversos organismos que desarrollan programas de capacitación para jóvenes, tanto para un mejor uso de los recursos como para el reconocimiento de esas capacitaciones en el sistema formal.

7. Modificar el plan de estudios de Educación Media, organizándolo por componentes con un cierto grado de independencia entre sí, que permitan diversas trayectorias a los alumnos. Enfatizar por lo menos dos componentes: formación general y entrenamiento práctico. Para esto sería conveniente consultar a los jóvenes sobre sus expectativas, y necesidades.

8. Dotar en el corto plazo (2 años) a todas las escuelas medias del sector oficial con salas de computación suficientes para garantizar que todo egresado de este nivel cuente con conocimientos básicos de informática.

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