ENERO 2.000. REFLEXIONES SOBRE LOS CAMBIOS

Pilar Orte Moncayo.

Asesora E.I. C.P.R. Tarazona

Cada día son más los maestros y maestras preocupados por algunos comportamientos de los alumnos/as, ya desde Infantil. Se han notados cambios sustanciales de unos años aquí. Docentes con muchos años de vuelo notan que los niños y las niñas tienen características distintas a los de hace unos años. Los cambios no se han producido de golpe sino que ha sido una tendencia que al cabo del tiempo ha acumulación pequeñas modificaciones que justifican el hecho. Esta sensación no está localizada en un punto o en un centro determinado sino que es generalizada en zonas rurales y en urbanas, en colegios públicos y privados, en zonas favorecidas y desfavorecidas.... Lo que se advierten, son cambios tan generalizados que algunos docentes apuntan a un cambio en la psicología del niño.

Signos

o  Menor autonomía con relación a años atrás. Algunos van en carrito a la escuela, no saben ir solos al servicio, ponerse la chaqueta, tomar el almuerzo... Es necesario tener en cuenta que ahora acuden a la escuela un año antes, pero quizá esto se sigue notando en cuatro años.

o                          Niños caprichosos que quieren imponer sus deseos y los padres no saben decir que no o imponer unas normas.

o                          Niños que no tienen adquiridas normas básicas: alimentación, sueño, descanso, orden...

o                          Niños muy movidos que no se centran en la tarea, que revolotean por la clase y van de una cosa a otra.

o                          Niños agresivos que quieren imponer su idea o deseo por la fuerza. Quieren ser los primeros en la fila, los primeros en salir al recreo, ocupar un determinado lugar o coger un juguete o material.

o                          Niños tiranos que tiranizan a padres y abuelos, hacen rabiar, hablar, repetir. Llaman la atención para mantener a todos pendientes de él, sólo esperan el despilfarro y el halago constante.

o                          No se perciben deficiente nutrición, falta de aseo, o mal vestidos, muy al contrario en general los niños de hoy están muy bien cuidados.

Seguramente todos tendréis una larga lista de situaciones como las citadas, ya que cada día son más frecuentes. Alguna madres que expresan la fatídica frase: "Señorita yo no puedo con él..." y tan sólo tiene cuatro años.

Situaciones que pueden ser causas:

o                          En ocasiones se perciben grandes diferencias educativas entre casa y escuela. La primera más permisiva y falta de normas claras. Normalmente el maestro si controla y contiene a las niños, lo que la madre no consigue la maestra lo soluciona sin problemas: guardarle un juguete para luego, ponerle en la fila en el lugar que le corresponda en vez del primero, etc...

o                          En ocasiones desconfianza recíproca casa - escuela. Descenso del reconocimiento social de la escuela.

o                          El esfuerzo y la aceptación de la frustración parecen valores de otros tiempos. Cualquier cosa parece el fin del mundo. Todo se quiere alcanzar sin esfuerzo y sacrificio. La capacidad de tolerancia a la frustración ha disminuido mucho.

o                          En muchas familias no se ejerce la autoridad para no "traumatizar" al niño se les deja hacer, se cede, se les permite y se les ofrece todo aquello que no tuvieron los padres o abuelos... Esta situación suele producir tiranos. Han cambiado las tornas y de ser tiranizados por los padres ahora se es tiranizados por los hijos.

o                          Se viven situaciones de chantaje emocional para así conseguir lo deseado sin imponer la autoridad.

o                          Socialmente parece existir una crisis de responsabilidad una falta de compromiso. La sociedad del bienestar, del consumo, el medio político, los medios de comunicación, especialmente la televisión, ... todo ello tiene que ver con esos mencionados cambios que no sólo se han producido en los niños sino en el medio social en general. Se procura delimitar y dejar de asumir responsabilidades que después nos puede acarrear problemas: sacar a los niños de excursión, de colonias...

o                          Los padres que no ejercen su labor, a veces hemos oído esa frase "Más que padres somos sus amigos" como si tuviese algo peyorativo ser su padre o su madre.

o                          El descenso de la natalidad. Muchas familias con uno o dos hijos a los que nos les pueden faltar "las zapatillas de buena marca". La estructura familiar ha cambiado y se destronan pocos príncipes que seguirán siéndolo toda su vida.

o                          Cambios en los modos de vida. Los abuelos u otros parientes no conviven con su familia. Muchas veces el niño se halla solo frente al televisor hipnotizados por los dibujos, a veces de dudosos valores y por la publicidad.

o                          Familias nucleares cerradas donde la madre primeriza se encuentra sola en su tarea de maternaje. Ahora existe más soledad familiar y además estas familias son muchas veces de 3 ó 4 miembros.

o                          La prisa. Nuestra sociedad parece estar alojada en la idea de que lo bueno es hacer todo cada vez más deprisa, vivimos a las órdenes del reloj. Parece no quedar tiempo para la escucha, contar un cuento o jugar con los hijos, estamos demasiado cansados. Los mismos niños viven a veces con estrés entre tantas clases extraescolares.

o                          No hay muchos foros de comunicación social se vive más de cara adentro en las casas. La iglesia que ha recogido tradicionalmente grupos de teatro, cine forum... actividades para jóvenes montañeros, grupos de matrimonios, de familias cristianas, ha propiciado reuniones para la reflexión en base a encuentros, ejercicios espirituales... Ahora ha ido replegándose ante una sociedad que ha cambiado sus hábitos respecto a la espiritualidad. Lo cierto es que pocos organismos sociales han sustituido de algún modo el papel que la Iglesia realizaba. Existen O.N.G.s, Casas de juventud, Asociaciones de vecinos, deportivas...

o                          La tarea de padres es difícil porque los modelos y referentes son muy distintos de unas casas a otras. Existen distintos tipos de familias, algunos monoparentales y sobre todo existe mucha soledad o sobreprotección, se dan los dos extremos, los niños de la llave colgada del cuello que ve horas y horas de televisión y los niños a los que se les acompaña en todo.

 

Algunas ideas para abordar estos cambios.

¿Qué podemos hacer?.

Seguramente muchas soluciones están fuera de nuestro alcance por ser problemas sociales o familiares, no propios de la escuela, pero seguro que también podemos encontrar ideas que nos permitan adoptar criterios de actuación dentro del ámbito escolar.

o                          Reflexionar sobre el tema. Puede servir como base este documento ampliando o discutiendo lo que recoge, seguro que surgirán muchas ideas. Quizá reflexionando sobre las causas que inciden en la situación se nos ocurran ideas para atajarla.

o                          Pensar mucho el contenido de las reuniones con las familias. A veces no hacen las cosas que esperamos porque nadie se lo ha dicho nunca y creen que tal y como lo hacen es lo mejor.

o                          Contar en la planificación del tiempo escolar para trabajar la autonomía, la tolerancia, la no violencia... por medio de psicomotricidad, cuentos, Asambleas...

o                          Organizar charlas en la escuela con la psicóloga o el equipo de Infantil, o buscando las vías y recursos que se tengan.

o                          Organizar encuentros con las familias donde se establezcan agrupamientos variados (pequeño grupo, puesta en común), donde se utilice alguna técnica de grupo que propicie la reflexión y la comunicación.

o                          Confección de un cuadernillo para entregar a las familias de los niños que llegan nuevos al colegio con ideas sobre lo que se espera de ellos, modos de ayudar a su hijo/a...

o                          Mantener con las familias una relación abierta con cauces de confianza

o                          Organizar el aula y la programación de modo que se den pocas normas pero claras, se cree un medio de seguridad afectiva donde el niño se sienta cómodo y libre para expresarse, un medio en el que los temas transversales no sólo sean contenidos conceptuales sino que se trabajen viviéndolos. No enseñar la tolerancia diciendo que hay que ser tolerante, sino siéndolo con ellos, procurándola en clase. Que al menos en el aula encuentren un medio donde se les contenga, donde las normas estén claras y puedan sentirse seguros, un lugar donde la autoridad sea firme y amorosa, donde se sienta aceptado por lo que es y donde no sea necesario el chantaje emocional. Al menos en la escuela deben encontrar lo que no todos tienen en sus casas.

o  En otros medios aunque no podamos intervenir de modo directo podemos aportar ideas o participar como ciudadanos. Podría ser interesante que se organizasen foros de encuentro y diálogo a través de asociaciones de vecinos, asociación de viudas, servicios sociales, educación de personas adultas... por medio de entidades públicas y privadas que pudieran colaborar en propiciar medios sociales donde comunicar con interlocutores de inquietudes parecidas.

o  En algunos sitios están dando buenos resultados la emisión de cuñas sobre educación en las emisoras de radio locales.

Con este boletín no se pretende realizar un estudio exhaustivo del tema, más bien abrir un tema de debate.

Elaborado por Pilar Orte Moncayo (Asesoría de Ed. Infantil del C.P.R. de Tarazona) sobre la base del diálogo con otros profesionales de la educación.