ESTRATEGIAS REPRESENTATIVAS DEL ACONTECER Y SU ESTRUCTURA EN EL PERIODISMO RADIOFÓNICO

 

MARÍA DOLORES CÁCERES

 

 

El análisis de los informativos de las cadenas nacionales de radio en España durante un año muestra la creación de la realidad, las representaciones sociales difundidas por este medio.

 

INTRODUCCIÓN

 

El objetivo de esta colaboración es aportar datos a propósito de la estructura de la representación social del acontecer público que la radio ha contribuido a sedimentar en la población española, a partir del análisis de informativos radiofónicos.

El universo de la investigación que nos ha servido de base para este trabajo está constituido por los programas informativos ‑diarios hablados‑ emitidos por la radio, en España, en onda media, por todas las cadenas de cobertura nacional, tanto públicas como privadas: RNE, SER, COPE y RCE, durante un año (desde el día 1 del mes de marzo de 1982 hasta el mismo mes de 1983).

Mantenemos la tesis de que los medios de comunicación de masas en general, y la radio en particular, no dan cuenta de la realidad, sino que "construyen" la realidad. Los medios poseen la virtualidad de que aquello que es difundido ‑las noticias‑ usurpe el lugar de la propia realidad a la que hace referencia. Los hechos son sustituidos por su noticia. Las noticias "son" la realidad (ésta no existe fuera de ellas para la audiencia) aun cuando ‑como se verá más adelante‑ el acontecer reseñado por la radio es un acontecer "mítico" cuyas coordenadas distan en mucho de las de los hechos reales; afirmación ésta ‑cuya validez es sometida a la prueba de los resultados obtenidos empíricamente (1)‑ que supone una cierta desmitificación de la labor informativa de la radio a pesar de ser el medio del que cabría esperar mayor inmediatez con el acontecer cotidiano.

Antes de desvelar el "orden" o estructura que subyace en las representaciones del acontecer público radiofónico, será necesario exponer brevemente la naturaleza del proceso en el cual se generan las expresiones radiofónicas ‑o noticias‑ y las mediaciones a que tal producto comunicativo resulta sometido en este proceso, puesto que a estos dos factores obedece la estructura antes citada.

La existencia de esta estructura pone de manifiesto que es el mediador ‑y no el acontecer‑ el que proporciona los modelos que sirven para interpretar el mundo, introduciendo un “orden’’ que se repite en los contenidos ‑plano de la invarianza‑ que reduce la aleatoriedad de los hechos de la realidad ‑plano del cambio‑, planos ambos necesarios para que exista reproducción, tanto del sistema de comunicación radiofónica como también de los otros sistemas que conforman la Historia en un momento dado.

 

PRODUCCIÓN DE NOTICIAS Y REPRODUCCIÓN CONGNITIVA DEL MUNDO

 

A nivel material, las noticias son el producto de un proceso de elaboración que no sólo atañe al nivel comunicativo, sino también al nivel social y referencial. Por consiguiente será necesario plantear el análisis de tales noticias de forma solidaria con los procesos sociales de producción que las hacen posibles y con la realidad a que hacen referencia.

A nivel comunicativo, son el componente ‑expresiones‑ de un sistema que se halla abierto a las afectaciones de aquellos dos ‑Social y de Referencia‑, circunstancia que determina la naturaleza del producto que la cadena radiofónica, como empresa periodística, elabora.

Si el Sistema de Comunicación no estuviera abierto al Sistema Social y al de Referencia, la radio como instrumento tecnológico que amplifica y transmite señales acústicas no sería nunca una herramienta de trabajo, no sólo implicado en la producción de expresiones comunicativas, sino también en la producción de un servicio social: la difusión de noticias; las expresiones radiofónicas ‑las noticias‑ no serían un servicio que posee un valor de cambio en el mercado de la información y las representaciones, reguladas por pautas y códigos, no podrían verse afectadas por normas y valores sociales o por las reglas que pautan los procesos cognitivos (lógicas y nociones conceptuales) de los sujetos.

Sistema Social, Sistema de Referencia y Sistema de Comunicación son, pues, sistemas abiertos que mantienen relaciones dialécticas entre sí. En virtud de esta dialéctica, los tres sistemas se sitúan a un mismo nivel dentro del marco de un sistema superior que los engloba: el "Unwelt histórico" en un momento dado, de manera tal que no se pueden atribuir a un solo subsistema las afectaciones sobre los otros dos. Esto quiere decir que una transformación sobre cualquiera de ellos ocasiona transformaciones sobre los demás, de tal forma que el cambio histórico, e incluso la reproducción histórica, termina por constituirse en una función de la dialéctica entre Sistema Social, Sistema de Comunicación y Sistema de referencia.

A su vez, los productos comunicativos también afectan al funcionamiento del Sistema Social en cuanto que las noticias proporcionan al oyente un conjunto de datos de referencia, a propósito de algún acontecimiento, cuya estructura permite un uso cognitivo por parte del receptor o, con otras palabras, las noticias son el soporte de modelos de representación del mundo cuya última justificación hay que buscar en la reproducción del orden socio‑cultural.

Entre el plano de la realidad ‑los hechos que ocurren‑ y el conocimiento que el oyente llega a tener de ella, se sitúa el proceso de comunicación; esto quiere decir que el oyente conoce los acontecimientos no por experiencia recta, sino por la información que de ellos llega. Lo cual es tanto como afirmar que el conocimiento que el individuo llega a poseer la realidad y las consiguientes representaciones que elabore están mediados.

Debido a esta mediación, dichas representaciones del mundo se encuentran "sesgadas" respecto a la realidad. Frente a lo ilimitado, y por consiguiente inabarcable, del acontecer, se sitúan los mensajes de la radio ‑las noticias- que, como todo producto, poseen unos límites materiales, en este caso de tiempo. Esto significa que todo producto comunicativo es restringido, lo que constriñe la parcela de realidad relatada a los límites propios de tal producto. Con otras palabras, en un espacio limitado de tiempo no se puede contar todo lo que acontece y, en consecuencia, el emisor se ve siempre obligado a hacer una selección. Además es imposible descentrar al periodista que elabora la noticia, del producto obtenido. (En este sentido "subjetividad" es insalvable en la comunicación). Por consiguiente, si la noticia no puede contener todos los datos a propósito de acontecimiento dado, la representación que oyente elabore a partir de la interacción radiofónica también será una representación no completa.

Las noticias resultan, pues, de un proceso de elaboración que se encuentra sometido a una doble constricción: por una parte, la que se origina entre la producción continua de nuevos acontecimientos y la necesaria reproducción del orden a preservar (pautas culturales, normas, valores, etc.); y, por otra parte, la que se produce entre lo imprevisible del acontecer la previsibilidad necesaria para que la radio, como empresa periodística, pueda informar. Esta doble tensión origina también un doble proceso de mediación encaminado, en primer lugar, a que lo cambiante ‑los hechos de la realidad‑ tengan un sitio en las concepciones estables del mundo ‑el orden sociocultural y, en segundo lugar, a realimentar las formas estables de comunicación, forzando lo ''abierto'' del acontecer a formas cerradas de comunicación, es decir, constriñendo la realidad en formatos convencionales. Se da noticia de lo ocurre, pero respetando los modelos de producción de comunicación del medio (géneros periodísticos) (2).

Así, el acontecer público reseñado por la radio no es, pues, "aleatorio", sino que es el resultado de un largo proceso que, primero, impone una anticipación ‑en cuanto a la estructura del diario hablado‑ y, luego, lo controla en función de ella. Esto supone la existencia de un "orden" en las noticias que reduce la aleatoriedad propia del acontecer y que permite la reproducción tanto de las condiciones sociales en las que se lleva a cabo la producción de comunicación como de las representaciones del mundo que los mensajes llevan implícitas. Dicho "orden", sobre el que se construye la referencia del acontecer público radiofónico, es el que vamos a desvelar a continuación.

 

LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA REALIDAD

 

A nivel analítico, el "acontecer público" ‑entendido como aquella parte del acontecer que es reseñada por los medios de comunicación de masas como objeto de referencia‑ puede ser categorizado desde muchos puntos de vista. Cuando se introduce un punto de vista, se establece una "variable" en virtud de la cual se introducen parámetros para distribuir los rasgos de las noticias con arreglo a aquella variable.

Las variables que aquí se han considerado son aquellas que constituyen las coordenadas de las noticias y que hacen referencia a las distintas categorías de acontecimientos‑objetos: nacional, internacional, acontecimientos españoles, acontecimientos no españoles, actuales, que pertenecen al pasado, etc., al distinto grado de implicación con que los Actores de la comunicación ‑sujetos‑ se encuentran concernidos en los acontecimientos de referencia (tipos de roles, entorno próximo, entorno lejano, etc.) y a las relaciones entre los acontecimientos y los oyentes ‑relaciones sujeto‑objeto‑ (distancia psicológica a la que se sitúa el oyente respecto a los acontecimientos).

 

Las coordenadas de los "objetos"

 

A) El acontecer público ‑en los términos que acabamos de definirlo‑ está constituido por las noticias que abarcan todos los ámbitos de referencia que tienen que ver con cuestiones políticas y/o sociales, de alcance nacional e internacional.

Nuestro acontecer público de referencia resulta protagonizado por los acontecimientos relativos al poder ejecutivo: la actividad del gobierno central, y los acontecimientos en que esta actividad del gobierno tiene también repercusión en el ámbito social. La información relativa al poder legislativo es mucho más relevante cuando sólo se refiere al ámbito político que cuando también tiene repercusión en el ámbito social (muy poco frecuente). Las noticias relativas al poder judicial sólo tienen relevancia cuando están referidas a conflictos sociales. A nivel político exclusivamente, el poder judicial es poco relevante, y a nivel socio‑político, casi "no existe". Los acontecimientos socio‑políticos más relevantes resultan ser los relacionados con la actividad del gobierno y los "conflictos" (enfrentamientos bélicos y actos de terrorismo).

 

B) Si se acepta que el individuo trata siempre de mantener la constancia en su entorno en función de los objetivos que va persiguiendo en él, entonces es lógico pensar que dicho individuo, que ocupa el centro de su entorno, tratará siempre de prever, de alguna manera, las variaciones perceptibles de ese entorno, las cuales, si no han sido previstas, se convierten en acontecimientos. La imprevisibilidad determina que un hecho se convierta en acontecimiento, pero esto no significa que no haya otro tipo de acontecimientos posibles, como son los provocados por las variaciones inhabituales o extraordinarias.

Aunque más de la mitad de los acontecimientos de nuestra muestra son de carácter imprevisible e inhabitual, el Acontecer público radiofónico resulta estar constituido, primordialmente, por lo inhabitual (nueve de cada diez acontecimientos son inhabituales, independientemente de que sean previsibles o imprevisibles, y sólo uno de cada diez acontecimientos es habitual, independientemente de que sea previsible o imprevisible).

 

C) Ahora bien, si hemos definido los acontecimientos como variaciones perceptibles del entorno de carácter inhabitual o imprevisible, éstos se hallan siempre situados en un espacio determinado al que pertenece dicho entorno.

Para el individuo lo que está situado más cerca le resulta más importante que lo que está más alejado; por consiguiente, la localización geográfica de un acontecimiento es un factor que hay que tener en cuenta a la hora de estudiar las noticias radiofónicas, puesto que el espacio político es un rasgo en función del cual podrán conocerse las características del endocentrismo y exocentrismo en la selección del acontecer público del discurso radiofónico.

El acontecer público radiofónico que hemos estudiado está protagonizado por los acontecimientos españoles (dos de cada tres); en menor medida aparecen los acontecimientos extranjeros (uno de cada cuatro) y en menor número aún, las noticias en que España aparecen en relación a algún país extranjero (uno de cada ocho).

 

D) Pero los acontecimientos además de hallarse situados en el espacio, en tanto que poseen una duración determinada, se hallan también situados en el tiempo. La duración de los acontecimientos ‑el tiempo real‑ existe independientemente de que el emisor haga o no referencia a él y que puede coincidir o no coincidir con el "tiempo expresivo" (3).

En la comunicación radiofónica, el "tiempo expresivo" ‑en el que también coinciden el tiempo de difusión y el de recepción‑ sirve de perspectiva para ubicar los acontecimientos respecto a la cual es acotada la duración de éstos: desde cuándo y hasta cuándo dura un acontecimiento. Esta acotación temporal puede ser puntual ‑en el pasado, en el presente o en el futuro‑ o presentar cierta extensión en el tiempo ‑pasado y presente, presente y futuro, pasado y futuro o pasado, presente y futuro.

La "actualidad" en nuestro universo de referencia viene marcada por lo que acaba de ocurrir ‑pasado reciente (uno de cada cuatro acontecimientos)‑ y lo que está ocurriendo (dos de cada trece); es decir, la "actualidad" está constituida por el presente o por aquellos acontecimientos del pasado o del futuro que de alguna manera cobran interés en el presente. (Para el hombre lo más importante es lo contemporáneo. El conocimiento de los hechos de "su tiempo" le facilita la integración en el grupo. Sin embargo, no se puede olvidar que un medio que prima el presentismo, supedita los hechos de la realidad a él, de manera tal que la actualidad condiciona la existencia de tales noticias.) En menor proporción aunque con bastante relevancia (dos de cada nueve acontecimientos), aparecen los acontecimientos que tienen "vigencia" en el tiempo ‑pasado, presente y futuro.

 

E) Finalmente, y por lo que respecta a coordenadas de los acontecimientos ‑objetos‑, hay que tener en cuenta el "espacio ecológico" en donde se produce el hecho; es decir el acontecimiento situado en su entorno desde el punto de vista de la relación sujeto‑objeto.

Hay espacios en donde se concentra mayor número de actividades ‑el centro de las ciudades, por ejemplo‑, por eso es más probable que en estos entornos ocurran acontecimientos; sin embargo, nada se opone a que los hechos acaecidos en otro tipo de espacios ‑por ejemplo, entornos rurales‑ lleguen a convertirse en parte del acontecer público difundido por la radio. Si así fuera, cosa que no se confirma, quedaría puesta de manifiesto la aleatoriedad del acontecer en el sentido de que cualquier hecho puede llegar a convertirse en acontecimiento reseñado por los medios de comunicación de masas como noticia. En el caso contrario, como demuestra el análisis, la equiprobabilidad de todo acontecimiento de aparecer en los Mass-media (modelo mosaico) queda en entredicho. La hipótesis de la ausencia de constricción tanto en el sistema social en el que se originan los acontecimientos, como en el sistema de comunicación, es decir, la ausencia de "orden", es rechazable, del mismo modo que es igualmente rechazable la hipótesis de un modelo mosaico.

La mayor parte del acontecer radiofónico se sitúa en el "espacio imaginario" (dos de cada tres acontecimientos). La ausencia en la noticia de alusión expresa al tipo de "espacio ecológico'' en el que se localizan los acontecimientos de referencia, deja a la imaginación que actúe como complemento contextual al relato de los hechos. Con cierta relevancia (dos de cada siete acontecimientos) aparece el "espacio urbano", lo que hay que atribuir, presumiblemente a la relevancia concedida en la selección del acontecer, a aquellos acontecimientos ocurridos en el espacio de las instituciones. El "espacio rural" (uno de cada cien acontecimientos) y el deshabitado ‑espacio marítimo, aéreo-(uno de cada treinta y tres), prácticamente, no existen en el universo radiofónico de referencia que hemos estudiado.

 

 

Las coordenadas de los "sujetos"

 

Si se acepta que la implicación de un mensaje para el receptor radiofónico puede ser entendido como la "ligazón" más o menos estrecha entre el acontecimiento, en cuanto objeto de referencia de la comunicación, y la “reacción’’ que el receptor llevará a cabo tras haber recibido el mensaje, podemos considerar dicha “ligazón’’ en función de la intensidad con que se sienta concernido el oyente en ese acontecimiento; intensidad que puede ser considerado sobre la base de los “roles” (permanentes y no permanentes) que el individuo asume en su vida, los “entornos” (privado o público” concernidos en los acontecimientos y las “reacciones” (modificaciones en su conducta o “reajuste de sus deas”) que el oyente puede llevar a cabo después de conocer los acontecimientos.

 

 

La mayor parte de las noticias de nuestro universo de referencia (nueve de cada diez) presentan el mínimo grado de implicación para el oyente ofreciendo la pauta siguiente: Probabilidad e implicación son inversamente proporcionales; a medida que aumenta la frecuencia disminuye la implicación y a medida que disminuye la frecuencia de aparición aumenta la implicación (sólo uno de cada cien acontecimientos supone una implicación “fuerte” para el oyente).

 

Las relaciones “sujeto-objeto”

 

Los acontecimientos, en cuanto objetos de referencia de un proceso de comunicación radiofónica como el que aquí hemos considerado, son conocidos por los Actores-receptores a través de las “noticias” en cuyo proceso de producción los Actores-emisores generan estructuras diversas de datos de referencia para cada acontecimiento estableciendo distancias distintas en la interacción, entre los Actores de la comunicación radiofónica.

El concepto de distancia en la interacción alude a la distancia de participación a la que se sitúa el Actor receptor-oyente respecto al acontecimiento, objeto de referencia. Esta distancia psicológica no puede ser medida en unidades geométricas, sino que tiene que ser considerada sobre la base de aquellas variables de producción de las noticias en virtud de las cuales el Actor emisor establece, en el proceso de comunicación, un mayor o menor "alejamiento" entre los datos de referencia a propósito de un acontecimiento dado y su conocimiento por el receptor-oyente de la comunicación.

La distancia de participación de la interacción radiofónica ha sido estudiada en función de: A) el número de intermediarios que separan al Actor receptor-oyente del acontecimiento que constituye el objeto de referencia; B) el tiempo transcurrido desde el momento del acontecimiento, en cuanto objeto de referencia de la comunicación radiofónica. hasta su conocimiento por el Actor receptor-oyente; C) y la integridad o no del acontecimiento, objeto de referencia de la comunicación.

La mayor parte de nuestro acontecer radiofónico de referencia (cuatro de cada siete acontecimientos) se sitúa en la máxima distancia de participación. La mayor probabilidad corresponde a la mayor distancia y la menor probabilidad a la menor distancia: la probabilidad es directamente proporcional a la distancia de participación.

 

 

LA PERFORMATIVIDAD DE LAS NOTICIAS

 

El acontecer público puede cambiar en relación al tiempo: hora del día, día de la semana, incluso puede cambiar con relación a los momentos históricos y aun a los ciclos del calendario o a las distintas cadenas radiofónicas, pero el “orden” que media el acontecer sólo se reproduce si es capaz de mantener una cierta invarianza frente a la supuesta aleatoriedad de éste. El análisis realizado pone de relieve la “estructura probabilística” que configura el acontecer público radiofónico. Hay ciertas combinaciones de valores que están “permitidas”; en la medida en que el “orden” restringe la probabilidad de libre asociación, hay mediación, hipótesis que nos proponíamos confirmar.

A nivel político, las noticias relativas al poder legislativo presentan distinta pausa a las noticias que se refieren al poder ejecutivo: las primeras son de carácter “habitual”, las segundas de carácter “previsible”; sin embargo, la información de carácter social es “imprevisible” y las noticias sociopolíticas son de carácter “previsible e inhabitual”, excepto aquellas que tienen que ver con actos de terrorismo y enfrentamientos bélicos: siempre son acontecimientos “imprevisibles”.

Los conflictos bélicos y los actos de terrorismo si bien son siempre de carácter “imprevisible”, y los acontecimientos imprevisibles se sitúan “cerca” del oyente en cuanto a la distancia de participación de la interacción comunicativa, sin embargo –contradicción- suponen un grado mínimo de implicación para el oyente; así como los acontecimientos más relevantes –los imprevisibles e inhabituales- no son los que más implicación suponen para el oyente, ni viceversa. Relevancia e implicación son dos aspectos distintos que no discurren paralelos y cuyo funcionamiento es independiente.

 

 

España y extranjero presentan no ya pautas distintas, sino contrapuestas: a España se asocian los acontecimientos relativos al poder legislativo, la información de carácter social, las noticias sobre “elecciones” y los actos de terrorismo, y nunca aparecen relacionados con España los conflictos bélicos y la actividad política del poder ejecutivo. Sin embargo al bloque “extranjero” se asocian la actividad política del poder ejecutivo y los conflictos, y nunca parece asociado a noticias referidas a la actividad del poder legislativo y la información de repercusión en el ámbito social.

Los acontecimientos referidos a España suponen más implicación que los referidos a los países extranjeros. Existe relación entre la implicación de un acontecimiento y el espacio político al que pertenece: más implicación se asocia a mayor proximidad geográfica (extranjero). La implicación resulta estar más en función de la distancia geográfica que del tipo de acontecimiento.

Los acontecimientos españoles se encuentran más “cerca” psicológicamente del oyente que los referidos a algún/os país/es extranjero/s. La distancia de participación en la integración está en relación a la distancia geográfica. Sin embargo, la relevancia de un acontecimiento resulta inversamente proporcional a la distancia geográfica: lo más relevante –imprevisible e inhabitual- se encuentra, geográficamente, situado más alejado y lo más próximo geográficamente es menos relevante.

Las relaciones de España con el extranjero nunca son conflictivas y son poco relevantes (previsibles). Las noticias relativas al poder judicial sólo aparecen asociadas a España; nunca en relación a otros países, ni a nivel político, ni a nivel político y social.

En la mayor parte de las noticias no figura el espacio ecológico en que se producen, es, por tanto, en el "espacio imaginario" en donde se sitúan los acontecimientos cuyas coordenadas son más míticas que reales, lo que no impide por otra parte ‑contradicción‑ que sea la información más relevante ‑imprevisible e inhabitual‑ y además la única que tiene "vigencia" en el tiempo (hechos con pasado, presente y futuro).

Vigencia en el tiempo y relevancia aparecen unidas. Los acontecimientos más relevantes ‑imprevisibles e inhabituales‑ (los conflictos bélicos) y el espacio ecológico más relevante ‑el "imaginario"‑ son los únicos acontecimientos que tienen vigencia: existieron, existen y existirán. (La proximidad en el tiempo, es decir, respecto al "presente", no aparece acompañada de proximidad psicológica ‑en la distancia de participación‑ y sin embargo ésta sí está relacionada con la relevancia.)

Estos son algunos de los datos más importantes que ponen de manifiesto que el acontecer de referencia que la radio transmite no es aleatorio. La presencia de asociaciones y exclusiones respecto a determinados valores (lo "actual", lo "vigente", lo "español", etc.) atribuidos a los acontecimientos determina la construcción social de la realidad que los medios, y en nuestro caso la radio, llevan a cabo. La realidad que "crean" las noticias es una realidad mítica que dista notablemente de la de los hechos (6).

Son las "constricciones" del sistema de comunicación las que deciden, social y cognitivamente, qué variaciones del entorno habrán de constituirse en acontecimientos y cuáles no.

"Lo español" versus "lo no español" dicotomiza el acontecer público en dos bloques distintos de información que aluden a dos universos diferentes que no sólo difieren, sino que se oponen. Esto quiere decir que el espacio político discrimina qué acontecimientos y qué valores pueden aparecer asociados a España y cuáles no, y qué acontecimientos y qué valores pueden asociarse a otros países y cuáles no ‑mediación a nivel cognitivo‑. Análogamente, determina a propósito de qué acontecimientos y con qué valores asociados España establece relaciones con otros países.

No son, pues, los emergentes los que se sitúan en uno u otro espacio político, sino la existencia apriorística de tales polos opuestos (el endogrupo frente al exogrupo) los que polarizan  el relato a propósito del acontecer en dos bloques, atribuyendo, después, unos u otros valores a cada uno.

Las noticias del área geográfica a la que pertenece el individuo poseen una carga psicosocial que le proporciona conciencia de su pertenencia al endogrupo y le lleva a alinearse en las tendencias de opinión que en el mismo se manifiestan. La integración social, que se propone establecer una interdependencia entre los miembros de un grupo social sobre la base de un orden que es admitido de modo general, es facilitada por la radio ‑y por todos los medios de comunicación de masas‑ en cuanto que actúa como instrumento eficaz al servicio de la integración social por su facultad de inducir representaciones colectivas ‑mediaciónes a nivel cognitivo.

El hecho de que existan, en primer lugar "bloques informativos" dentro de cada diario hablado: nacional, internacional... y que luego estos espacios sean "llenados" con los acontecimientos producidos ‑noticias‑ confirma la existencia de un proceso de mediación a nivel estructural.

Es importante resaltar esta circunstancia porque el carácter "fijo" de los bloques informativos es una característica, siempre, de todos los diarios hablados (también de otros medios: las secciones de la prensa, etc.); lo "no fijo", lo cambiante: los emergentes, no son determinantes, sino que es la previsión necesaria para informar la que impone un "orden".

Esta observación es especialmente importante en el caso de la radio porque es el medio que mejor puede jugar con la imprevisibilidad del acontecer ya que su tecnología así se lo permite. La radio es el medio que menos margen de previsión de tiempo requiere y que mejor puede introducir, en el relato, lo "nuevo";  sin embargo el acontecer público radiofónico se caracteriza por lo "inhabitual", no por lo imprevisible. El hecho de que la actualidad venga marcada por lo inhabitual, no por lo imprevisible confirma, de nuevo, la mediación a nivel estructural de la que hablábamos. La práctica comunicativa y social demuestra que la radio puede jugar con el carácter inhabitual de los acontecimientos, pero no con su imprevisibilidad, puesto que ésta se halla sujeta a la necesa­ria previsibilidad apriorística que requiere la organización de un diario hablado.

La radio construye un relato sobre el aconte­cer público que se caracteriza por su "actuali­dad" y que implica al oyente no en función de cuáles sean los acontecimientos de referencia, sino por su proximidad geográfica; este valor prima sobre otros alternativos.

Se emite mucho conflicto, pero, no obstante su relevancia, éste apenas implica al oyente; sin embargo, los conflictos son los únicos acontecimientos de todo el universo de referencia que tienen vigencia ‑ocurrieron, ocurren y segui­rán ocurriendo‑, lo que no significa que aparezcan aleatoriamente: hay un tipo de conflictos ‑bélicos‑ que siempre se sitúan lejos de Es­paña, mientras que otros ‑terrorismo‑ lo ha­cen en nuestro país y ambos jamás referidos a las relaciones de España con otros países.

La desigual probabilidad de aparición de unos u otros acontecimientos asociados a unos u otros valores pone de manifiesto oposiciones y contradicciones que evidencian la existencia "estructura" que reduce la aleatoriedad del acontecer ‑los emergentes‑, introduciendo un "orden" que permanece invariante en los contenidos y que es el que permite emitir nove­dad, aunque no desorden en el relato y, por consiguiente, en las representaciones del "acontecer público" que el sujeto elabora.

De esta manera, cambio e invarianza, infor­mación (novedad) y orden contribuyen a la re­producción tanto del Sistema Social y del Siste­ma referencial, como del propio Sistema de Co­municación y del Umwelt que los engloba en un momento dado. La producción de expresiones radiofónicas contribuyendo a la reproducción del orden sociocultural es buena prueba de la dialéctica que mantienen entre sí estos siste­mas, de cuya relación se deriva el cambio y la reproducción del propio sistema histórico.