TRIBUNA DE LA COMUNICACIÓN

 

Nuevas tecnologías y educación

 

EMILIO C. GARCÍA FERNÁNDEZ

 

En materia educativa y tecnológica, la transformación que se ha producido en el seno de la sociedad ha sido muy llamativa en estas últimas décadas; quizá, en cierta medida, por el avance desencadenado desde los sectores industriales productores del equipamiento necesario para el desarrollo de una buena parte de las actividades humanas.

La sociedad actual, si partimos del conocimiento previo de otras épocas, ha cambiado sustancialmente. Lejos quedan ya aquellos libros en blanco y negro, aquellos textos de estudio en los que aprendimos a ser, a conocer el mundo, a saber de los demás, a relacionarnos con el entorno, ... En la historia de la Humanidad vemos cómo la transformación económica influye, esencialmente, en la entidad del hombre; los cambios se producen -con una mínima constatación de los mismos- cada vez más rápidamente, y apenas podemos apreciar el esfuerzo científico que está originando este cambio, dada precisamente la saturación ocasionada por la oferta que se hace a la sociedad. Hoy, precisamente, formamos parte de la sociedad tecnológica, abocada a una continua sorpresa que, de seguir así, absorberá al hombre sin que apenas él, origen y fin de todo el proceso, se de cuenta.

La escuela, el hogar, la sociedad, todos los ámbitos están sufriendo una transformación importante y ello repercute en la ubicación del individuo, en sus hábitos y costumbres, en sus motivaciones, en sus intereses. Estos cambios provocan una respuesta inmediata, de ruptura en unos casos, de adaptación en otros, que demandan una atención expresa e individualizada. Por ello, si la que es figura principal del acto educativo se adapta a las nuevas condiciones ambientales, con mayor rapidez lo deben hacer las estructuras docentes y el conductor-mediador del proceso de aprendizaje.

 

NUEVO MODELO DIDÁCTICO

 

Iniciada la década de los 60, se atisba en el horizonte pedagógico la necesidad de cambiar los modelos educativos que vienen siendo defendidos desde etapas anteriores. Cada día que pasa se habla más insistentemente de las nuevas tecnologías, de cómo se están implantando en los sectores más diversos de la sociedad. Si la robótica ha entrado de lleno en la industria, el ordenador personal con la misma notoriedad se encuentra en el comercio más pequeño y forma parte de las herramientas de trabajo de cualquier persona; la máquina de escribir se va sustituyendo por el PC que, lejos de limitar su campo de acción, permite, al mismo tiempo, que los creativos de la comunicación usen el instrumento buscando una rentabilidad artística. El diseñador, el músico, el videoartista, el periodista y el director de cine o fotógrafo, entre otros muchos, incorporan a sus trabajos no sólo la tecnología videográfica, sino también la informática, dando origen a necesarias interdependencias en los soportes para generar productos (recuérdense la infografía, la videomática, la telemática, etcétera).

Si bien hacemos hincapié en la pluralidad de la oferta que hoy existe en el campo de los medios audiovisuales y la informática, creemos que estos datos son suficientes para entender que se hace necesario un nuevo modelo docente que se ajuste sustancialmente a la realidad social, a la demanda del individuo. Y este nuevo modelo supone, de manera obligada, una adaptación del marco en el cual ha de implantarse.

Por un lado, las instituciones educativas deben tener muy presente que no se puede abandonar el sector educativo en la incorporación de las NT en la sociedad. Por otro, se debe favorecer el acoplamiento del sector pedagógico a las demandas sociales, dado que gran parte del colectivo desea vivir de cara al futuro, aprovechando los resultados que el trabajo diario va ofreciendo. Por último, mencionar la importante y a la vez determinante presencia de los medios de comunicación en la sociedad actual, que obliga a que, desde ámbitos docentes muy diversos, se planteen a menudo las lagunas existentes entre el marco familiar, escolar y social.

 

APLICACIÓN DE LAS NT EN LA EDUCACIÓN

 

El universo de la comunicación audiovisual todavía no tiene el espacio que se merece -dada su importancia socialen los diversos planes de estudio que existen en nuestro país. Desde las primeras etapas, y teniendo en cuenta las horas que los niños y jóvenes dedican a la televisión y el ordenador y la vorágine audiovisual que les envuelve, debería exigirse la existencia de contenidos formativos en este sentido.

La tendencia actual a disponer del máximo equipamiento, como muestra de la incorporación de las NT en la enseñanza, es la línea que dificulta la consolidación de muchos proyectos. Debe insistirse, todavía hoy, en que el docente ha de disponer, por un lado, de las condiciones ambientales que le permitan una permanente actualización, formación y perfeccionamiento para un apropiado uso de los medios en su trabajo diario; y, por otro, aprovechar esos mismos medios para su reciclaje y formación.

El ejercicio docente no ha superado, en muchos casos, el nivel pedagógico de los modelos que hoy se tienen como caducos. Muy pocos se plantean en la actualidad el reciclaje personal continuo, de cara a consolidar un ambiente motivacional propicio para el discente ávido de conocimientos. Un proyecto no se elabora en cinco minutos; exige un estudio muy detallado de las propuestas, contenidos y objetivos del corpus que va a permitir alcanzar las metas formativas deseadas.

Los modelos teóricos y prácticos deben converger hacia un destino común: la integración de las necesidades del individuo y las demandas de la sociedad. La adaptación de las aptitudes personales al proyecto docente permitirá establecer un nexo de unión correcto entre emisor y receptor y, al mismo tiempo, de ambos con los cambios que se producen en la sociedad que les acoge.

Las NT son necesarias para el desarrollo formativo del individuo. No obstante, debemos tener cautela a la hora de introducirlas en el proyecto educativo, de modo que sirvan para proyectar los conocimientos asimilados durante el proceso de formación y no para suplantar, alegremente, las carencias culturales necesarias.

La integración de las NT en los programas educativos facilitará la comprensión de los nuevos modelos que paulatinamente se van definiendo en el modus vivendi de la sociedad actual, en la que afloran una serie de propuestas tecnológicas que no sólo afectan a los comportamientos del individuo, sino también de la sociedad en general.

El estilo de vida del siglo XIX no podrá ser otro que el que se diseñe en esta década que vivimos. Despertar intereses, razonar propuestas y facilitar entendimientos, pueden ser algunos de los argumentos que deben ser desarrollados para que el individuo pueda aceptar, sin reparos, el futuro tecnológico que se vislumbra en el horizonte, con el nuevo siglo.