Redes de comunicación y nuevas prácticas de trabajo

Las NTI en el mundo en desarrollo

 

Gabriel Rodríguez G.H.

 

Redes de comunicación y comprensión del uso de la información deben estar en el centro de una política informática para la década de los noventa. En particular, las redes de comunica­ción se han revelado como poderosas herramientas para el desarrollo.

 

El rol de la comunicación en el desarrollo ha estado en discu­sión durante mucho tiempo. La aparición de medios elec­trónicos telemáticos, gracias al uso de microcomputadores, ha creado nuevos horizontes para el análisis de este tema y, simultáneamente, plantea nuevas preguntas que cuestionan la for­ma en que se ha entendido la comunicación hasta ahora. La creación de sistemas de redes electrónicas es técnicamente factible, accesible para personas no especializadas o sin experien­cia en el manejo de computadores y, en com­paración con sus ventajas inherentes, no resulta costosa.

A partir de este presupuesto es posible anali­zar en qué medida se dan hoy día condiciones para desarrollar nuevas prácticas de trabajo, que permitan incorporar un creciente número de participantes y donde se den condiciones de efectividad que hasta hoy estaban reserva­das a sistemas muy complejos y costosos.

La línea frontal de desarrollo de la tecnología informática pasa hoy día por las comunicacio­nes y las redes. En este artículo queremos mos­trar en qué medida el conjunto de las prácticas de uso de la informática (acceso a bases de da­tos, estadísticas, edición de textos, gráfica y educación, etc... ) se reformulan al interior de este nuevo marco.

Al mismo tiempo, dada la facilidad de uso, mostrar la oportunidad que se abre para las or­ganizaciones del mundo del desarrollo y la so­ciedad civil en general.

 

1. ¿INFORMACIÓN O COMUNICACIÓN?

 

Desde principios del actual decenio, las or­ganizaciones no gubernamentales de América Latina han manifestado un interés creciente por disponer de centros de documentación que fun­cionen como sistemas de información bien or­ganizados para consultas. La llegada de los mi­crocomputadores ha servido para fomentar el deseo de sistematizar la información. Las princi­pales actividades mencionadas aquí son la “ad­ministración”, “procesamiento” y “manipulación” de la información.

La información es considerada como un bien en sí que se puede acumular, organizar, consul­tar y manipular, casi como una fuente de ener­gía que, por el solo hecho de ser usada (leída o transmitida) produce resultados.

Hay una suposición inconsciente de que la in­formación equivale a desarrollo. El desarrollo tecnológico de años recientes es parcialmente responsable de esta situación. La tecnología de la computación basada fundamentalmente en el “procesamiento de datos”, “recuperación de in­formación”, etc. ha servido para reforzar la idea de que tanto la tecnología como las necesida­des humanas son, primordialmente, cuestiones de manejo de información. Y este hecho ha dado origen a una creencia de que la acción para el desarrollo económico y social equivale a conocimientos prácticos, entendidos como disponibilidad de información.

En el transcurso de los últimos tres años, las organizaciones no gubernamentales latinoamericanas han comenzado a asignarle importancia a la creación de redes de sistemas de informa­ción. Algunas organizaciones no han desarrollo aún una infraestructura electrónica completa. El mundo no gubernamental es, en términos relati­vos, un recién llegado en este escenario. Di­chas facilidades existen y han sido utilizadas durante cierto tiempo por otros sectores de la sociedad (en defensa, servicios públicos, poli­cía, corporaciones y bancos transnacionales, etcétera).

La cuestión de los sistemas de redes plantea nuevamente el problema de la información, aunque de manera ligeramente distinta. Las preguntas que habitualmente se formulan son: cómo obtener acceso a la información que otros poseen, cómo distribuir la propia información, etc. En este contexto, los sistemas de redes, que comenzaron vinculando personas y sus ex­periencias concretas, se encuentran ahora en peligro de convertirse en meros canales para “transportar” la información producida por los organismos de desarrollo.

 

2. EXPERIENCIAS PILOTO EN EL DISEÑO DE REDES

 

Analizaremos este binomio información‑co­municación, a través de dos experiencias vin­culadas al mundo del desarrollo en América Latina.

 

‑ CONTACT‑0 es un boletín informativo bi­mensual publicado por ILET (1) en Chile con el fin de intercambiar experiencias sobre telecomunicación para el desarrollo y difundir conocimientos prácticos sobre los sistemas de redes desde una perspec­tiva técnica y humana. Las personas rela­cionadas con el boletín están dispersas en toda América Latina (Chile, Perú, Brasil, México), así como en Estados Unidos, Ca­nadá, algunos países europeos y Hong Kong en Asia. La comunicación por com­putador (en este caso, más de una red) proporciona las condiciones necesarias para publicar el boletín. Los artículos pue­den ser discutidos en varios países, la participación está aumentando y, al mismo tiempo, el sistema garantiza aprovecha­miento eficaz del tiempo, información ac­tualizada y publicación e impresión pun­tual del boletín (en este caso en Chile).

‑ PLACIEX es el Programa Latinoamericano y del Caribe de Información Comercial y de Apoyo al Comercio Exterior. Éste es un convenio intergubernamental que abarca a todos los países de la región y cuya Secretaría Ejecutiva se encuentra en Lima (Perú). Participan de ese acuerdo to­dos los organismos relacionados con el Comercio Exterior, ya sea los departa­mentos de promoción de exportaciones de cada país, como los Ministerios de Co­mercio Exterior. Una de las prioridades que PLACIEX ha definido ha sido la crea­ción de un sistema de comunicación rápi­da y de bajo costo entre sus miembros para coordinar estrategias de comercio exterior, acceder a nuevos mercados y negociar desde posiciones ventajosas con los países desarrollados. En la actualidad, PLACIEX está diseñando un Programa ex­perimental usando sistemas de redes des­centralizadas con el apoyo de ILET. En di­versos estados de avance, ya están conec­tados los organismos de comercio exterior de Chile, Perú, México, Venezuela, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ar­gentina, Uruguay y El Salvador. El progra­ma seguirá adelante con la incorporación del resto de los países de la región.

 

3.  ¿CÓMO FUNCIONAN LOS SISTEMAS DE REDES?

 

Debemos distinguir dos niveles: la red como realidad técnica que consta de computadores, cables, modems, satélites, portadores, bits y by­tes y la red como un fenómeno humano en la comunicación entre individuos. Todo computa­dor usado para el procesamiento diario de tex­tos, procesamiento numérico o aplicaciones de la base de datos puede convertirse en una esta­ción de comunicaciones con la ayuda de soft­ware de comunicación, un modem y una línea telefónica (2).

La distinción anterior es sin embargo esen­cial. Si olvidamos que las redes son a fin de cuentas redes humanas, el tipo de entrenamien­to que se debe diseñar, es totalmente distinto.

Si tomamos los ejemplos anteriores,

 

‑ El cuerpo editorial central de CONTACT­O usa una combinación de redes centrali­zadas (correos electrónicos) tradicionales y una red descentralizada cuyos nodos se conectan a través de líneas telefónicas, prescindiendo del uso de servicios públi­cos de transmisión. Un tipo especial de software organiza los mensajes, concate­nándolos en forma lógica, acorde con la acción o proyecto que se está llevando a cabo. Los computadores se conectan en­tre sí utilizando modems.

‑ La Red PLACIEX opera con un sistema muy similar al de CONTACT‑0. Es lo que llamamos una Red descentralizada de co­municación. Ésta se basa en la intercone­xión en base a “centrales” ubicadas en Buenos Aires, Santiago, Lima, Caracas y Ciudad de México, que hacen de interco­nectores de mensajes. En la actualidad se están realizando pruebas para interconec­tar las centrales a través de sistemas de transmisión de datos, lo que permitirá lle­gar a países donde la conexión telefónica es deficiente o de muy alto costo. Dadas las condiciones de comunicación en Amé­rica Latina, lo que se pretende en este caso es diseñar un sistema mixto donde se utilicen en forma paralela las conexio­nes telefónicas y de transmisión de datos.

 

4.  RESULTADOS ESPERADOS DE LOS SISTEMAS DE COMUNICACIÓN

 

El interés por el correo electrónico tiene su origen en la necesidad de la gente de comuni­carse de manera fluida, a través de sistemas de redes cada vez más complejos, para coordinar acciones o conversar acerca de posibles pro­yectos. En este contexto, el sistema de redes de computadores es, más que un evento técni­co, una cuestión de diseño de interacciones hu­manas eficaces basadas en el uso de tecnolo­gía. “El computador, al igual que cualquier otro medio, debe ser entendido en el contexto de la comunicación y el sistema general de equipos y prácticas en que se sitúa” (4).

La tecnología por sí sola no produce comuni­cación efectiva. Puede lograr que la transmisión de bits y bytes sea más eficaz, pero es incapaz de coordinar eficientemente por sí misma las acciones necesarias y crear condiciones para desarrollar nuevos proyectos. Hay un aspecto irreductible en el lenguaje humano que hace que las máquinas, por más sofisticadas que sean, no puedan reemplazar la capacidad hu­mana de adquirir compromisos, prometer, en suma, construir redes humanas basadas en el lenguaje.

Mirada así, la comunicación no es tan sólo la transmisión de información y de mensajes. Se hace necesario enriquecer la relación entre co­municación e información, con el vehículo entre comunicación y acción. La información y los co­nocimientos sólo nos proporcionan el contexto necesario para identificar las acciones posibles.

Regresemos a nuestros ejemplos:

 

‑ La producción de CONTACT‑0 es un buen ejemplo del uso de una red de co­rreo electrónico para coordinar proyectos actuales e iniciar especulaciones sobre proyectos futuros. Se necesita coordina­ción para solicitar y recibir artículos, edi­tarlos, diseñar la presentación gráfica, dar instrucciones a la imprenta y administrar las listas de direcciones. Simultáneamen­te, la red se utiliza para analizar la línea editorial, diseñar cada número y planificar la orientación futura del boletín. En suma, el comité editorial y el equipo de produc­ción “son” la red de comunicación en per­manente interacción.

‑ En el caso de PLACIEX, el objetivo final de la red es la vinculación entre los dife­rentes organismos de comercio exterior. Entre estos objetivos se cuentan el inter­cambio de reports sobre oferta exporta­dora y la actualización de éstos, la coordi­nación de políticas arancelarias y las ne­gociaciones regionales, etc... Como mode­lo de diseño de sistema informativo se está tendiendo a uno que se estructura en torno a la red de comunicación. Dada la confidencialidad que tiene la información sobre comercio exterior no es posible pensar en dar acceso directo a las bases de datos de cada país. Lo que sí es posi­ble es el diseño de consultas a distancia a operadores de las bases de datos y a las autoridades responsables de cada país.

 

Estas consultas están previstas para ser realizadas a través del sistema de comuni­cación descrito. Nuevamente aquí la infor­mación tiene sentido en un contexto más amplio de coordinación de instituciones.

 

5. COMUNICACIÓN Y DESARROLLO: LA OPORTUNIDAD DE LAS REDES

 

Tal como hemos esbozado más arriba, las re­des son cada día menos un fenómeno técnico y cada día más pueden ser entendidas como el diseño de interacciones humanas efectivas usando la tecnología. Ellas, a fin de cuentas, no están centralmente orientadas a la transmisión de información, sino más bien a la coordinación de acciones entre los participantes.

Desde ese punto de vista, existe un vacío en el desarrollo de un enfoque teórico y práctico para usar las redes en forma efectiva en los proyectos de desarrollo.

Nuestra inercia teórica para mirar las organi­zaciones desde esta perspectiva de la comuni­cación, está relacionada con la subrepticia im­portación desde la electrónica al campo de las comunicaciones humanas, del modelo electróni­co de la comunicación desarrollado por Claude Shannon (5). Este modelo llamado “sistema ge­neral de comunicación” distingue básicamente el emisor, el canal, el receptor, la información transmitida y el ruido que puede deformar la trasmisión. Este modelo ha tenido una influencia grande debido a que nació en el mundo de las comunicaciones eléctricas y electrónicas, cam­po en el cual esa interpretación ha demostrado ser muy poderosa y efectiva para organizar sis­temas de transmisión de señales que son hoy día elementos claves en el diseño de computa­dores y sistemas de telecomunicación.

Esa interpretación sin embargo no es capaz de dar cuenta de lo que efectivamente ocurre en una organización humana. Tomando el ejem­plo de la redacción de un paper entre varios in­vestigadores ola firma de un contrato de ventas internacional, en ambos casos la trasmisión efectiva de los bits y bytes en impulsos eléctri­cos correspondientes a las letras del paper o del contrato, es una mínima parte de lo que buscamos. La efectividad en ambos casos está más bien relacionada con la efectividad en la coordinación de acciones de los participantes. Esto es, generar el paper final para ser presen­tado al congreso o el cierre y firma del contrato entre las partes. Ambos casos suponen un com­pletar acciones a satisfacción de alguien o de cierto estándar fijado por una comunidad.

La idea central que está detrás de esto no es “cómo enseñar a usar en forma efectiva los computadores”, sino más bien “cómo aprender a trabajar en forma efectiva utilizando los compu­tadores y las redes”. Se hace necesario redise­ñar la forma en que nos acercamos al uso de estas herramientas.

 

6. EL FUTURO DE LAS REDES

 

En años recientes se han logrado grandes progresos en los microcomputadores: actual­mente son mucho más económicos y pueden ser usados con mayor facilidad por personas no especializadas. Está creciendo el número de sistemas de telecomunicaciones y de servicios de transmisión internacional y, aunque los cos­tos de comunicación siguen siendo elevados, esto comienza a cambiar.

En el caso de América Latina, estos cambios están ocurriendo con gran rapidez. La tecnolo­gía de los microcomputadores se está difun­diendo en todos los países y muchas organiza­ciones no gubernamentales los usan para distin­tos fines. Según datos estadísticos entregados en una reunión de vendedores latinoamericanos de computadores, de aquí a 1990 existe un mer­cado potencial en esta región de más de veinte millones de microcomputadores.

En este contexto, la comunicación vía compu­tador no es sólo otra función que se suma a la lista de sus aplicaciones actuales, como el pro­cesamiento de textos, control de proyectos o bases de datos. La comunicación y los sistemas de redes colocan a dichos usos en un contexto muy diferente. La comunicación permite que se desarrollen sistemas de redes en que se multi­plican las ventajas de los usos previamente des­critos gracias a la posibilidad de compartir re­cursos, crear proyectos anteriormente imposi­bles (debido a la distancia real), diseñar nuevos tipos de organismos, y, finalmente, coordinar las acciones.

En ese sentido las redes de comunicación y a partir de ellas la comprensión del uso de la in­formación, deben estar hoy día entre los ele­mentos centrales de definiciones de políticas informáticas para la década del 90. Es allí don­de se está jugando parte importante de la pro­ductividad, la competitividad y el bienestar de nuestras sociedades.

Actualmente se afirma con frecuencia que las organizaciones no gubernamentales desempe­ñarán un rol fundamental en todo proyecto de desarrollo en América Latina y en el Tercer Mundo en general. Esta afirmación, es más un desafío que un hecho real.

 

La tecnología de la comunicación es una he­rramienta poderosa para convertir dicha afirma­ción en realidad. El mundo del futuro es el mundo de los sistemas de redes de comunica­ción. La acción oportuna y la capacidad de par­ticipar en redes de interacción que se inician a nivel global (tecnología, cooperación) constitui­rán factores fundamentales para las organizacio­nes que deseen desempeñar un rol activo en el desarrollo.

 

(1) CONTACT‑0 es el Boletín oficial de INTERDOC, red interna­cional de información y documentación, que agrupa a un gran nú­mero de organizaciones no‑gubernamentales de los cinco continen­tes. ILET‑Chile es la organización encargada de publicarlo periódi­camente.

 

(2) Cf. “Cómo diseñar redes de comunicación”, ILET, 1987,

 

(3) Cf. “Redes de Comunicación en América Latina: acceso y cos­tos”, ILET, 1989.

 

(4) Flores, Fernando y Winograd. Terry. “Understandmg Compu­ters and Cogmtion”, Ablex, NY, 1986.

 

(5) Shanon, Claude y Weaver, Warren. “The Mathematical Theory of Commumcation”. Umversity of Illinois Press, 1949.