El color, la forma y el diseño de los periódicos

Cambios y Tendencias

 

Fernando Lallana García

 

Desde los años setenta avanzan profundas transformaciones de los diarios. En formatos, tipos de letras, diseño y color, se afianzan tendencias de futuro.

 

El diario londinense “The Ti­mes”, que medita seriamente todos los cambios que introdu­ce, ha incorporado el color en sus páginas de información, en formato sábana del fin de semana. En su lanzamiento ha­bía en la forma de plantearlo un nuevo atrevi­miento: las llamadas al interior de los cuatro cuadernos se hacían situando cuatro ventanas de color por encima de la propia cabecera del periódico. Convendría recordar la conmoción que supuso abandonar los anuncios en su pri­mera página para dar noticias y fotografías. Eran los inicios de la década prodigiosa de los sesenta, pero diez años más tarde atravesó la más grave crisis de su vida a causa de la incor­poración de las nuevas tecnologías. En el color, sin embargo, hay que reconocerle el valor de los adelantados. Desde principios de los setenta imprime color en páginas de publicidad con una gran calidad, pero faltaba dar el paso que se ha dado en otoño de 1988: el color ya se ha situado en la información.

La fórmula sigue el patrón creado por “USA Today”. El color se distribuye en cuatro cuader­nos definidos con las cabeceras “Inside”, “Mo­ney”, “Review” y “Sport”. Incluso en la última se­mana de septiembre del 88 oferta un quinto cuaderno, esta vez en formato tabloide, con la cabecera “Property” y también en color, aunque éste sea obtenido mediante impresión offset. En los formatos sábanas de los primeros cuadernos el diseño del color se hace con un planteamiento ostentoso para que quede patente la elec­ción: fotos a siete columnas (todo el ancho de página) con una altura equivalente a medio for­mato; la calidad muy superior a la del quinto cuaderno tabloide, ya que el sistema de impre­sión previa con huecograbado da más brillan­tez.

Ofrecemos este análisis pormenorizado y, como contraste, el nuevo periódico de Robert Maxwell anunciado ya para el día 9 de mayo de este año con la idea más ambiciosa de abarcar a toda la comunidad europea. El ejemplar de lanzamiento se ofrecía a los lectores de “Diario 16” con fecha 9 de diciembre de 1988. Las ca­racterísticas formales son idénticas a “USA To­day”, de nuevo. Cuatro cuadernos: “El Europeo”, “Money'“, “Sport” y “Look”. Bloques de noticias breves en doble columna y gráficos con la mis­ma solución de “snapshots” del periódico ameri­cano.

Estas dos novedades que nacen en la cuna del periodismo europeo aportan desde ángulos distintos las mismas fórmulas. Dentro de nuestro trabajo “color y diseño” no figuran incluidas por­que son posteriores a la publicación del libro. Y cada día que pasa aumenta el número de dia­rios que imprimen en color o de aquellos que nacen, como “The Europeari”, en cuatricromía. . En cuanto a la incorporación de “The Times” al color, en la información sobran comentarios. Quizás algunos empresarios españoles seguirán poniendo reparos, tanto en diarios con tecnolo­gía muy avanzada como en cabeceras de gran tradición que no acaban de dar el paso porque persisten en la vieja idea de que el color no es serio, ni añade información, algo que hoy ya no lo mantiene nadie que sepa de las aplicaciones en prensa diaria. “Le Monde” anuncia también su incorporación ante la demanda de las agen­cias de publicidad pero ahora se incluirá ade­más en la información, en gráficos y mapas o portadas (1).

 

ANTECEDENTES

 

Los profesionales de la prensa que hemos vi­vido en ejercicio activo los últimos treinta años hemos visto cambiar la elaboración del diario desde los tipos de fundición de los viejos chiba­letes de madera hasta las pantallas actuales, que nos permiten plantear y editar la página sin movernos de nuestro puesto y utilizando única­mente el teclado.

Todavía en los años sesenta dentro de las re­dacciones de los periódicos las maquetas eran una referencia que sufría continuos cambios ya dentro de la mesa de platina. Con excepción de la primera página, que llevaba una ejecu­ción más cuidada y en la que se respetaban los planteamientos formales, el resto del periódico se alteraba a causa de un anuncio imprevisto, por una información excesivamente larga a la que se había reservado menos espacio o por decisiones tomadas en muchos casos a la ligera, aunque aquello supusiera un retraso en el cie­rre de la edición.

En su aspecto formal las páginas ofrecían una saturación excesiva de elementos: se mezcla­ban los tipos cambiando de letra continuamen­te, apenas se dejaban espacios blancos. Parecía que se derrochaba el papel si una zona no lle­vaba impresión. Los propios ajustadores resol­vían mediante blancos repartidos hábilmente para que no se apreciase el defecto. En los for­matos dominaba en España el periódico sába­na, aunque en esta década comienzan a pasar todos a tabloide, fórmula que también se fue aplicando en nuestros diarios regionales.

 

En 1967 nace “SP”, que no llegó a cumplir los dos años de vida porque no pudo hacer frente a los créditos solicitados para la compra de una nueva rotativa. Su estructura fue realmente van­guardista, con impresión en cuatricromía, aun­que su actualidad informativa se resolviera más con fondos de color que con fondos o imágenes cromáticas que se situaban en los reportajes. También en esas mismas fechas surge “ND” (“Nuevo Diario'), que imita la línea sensacionalis­ta de “Bild”. Sus manchetas eran muy similares y su competidor más próximo, “Pueblo”, tuvo conti­nuas polémicas en sus páginas contra el nilevo periódico. Finalmente, cierra la década de los sesenta un diario de un día, “Nivel”. Nace y muere el 31 de diciembre de 1969. El ejemplar, de veinticuatro páginas, impreso en offset en formato tabloide, recordaba a “Le Monde”, in­cluso en su cabecera neogótica.

Tampoco la prensa europea, salvo excepcio­nes, se movía en su aspecto formal dentro de unos parámetros muy alejados de los que he­mos reflejado para España. Es precisamente en mayo de 1966 cuando el londinense “The Ti­mes” desplaza sus anuncios de primera página para dar cabida a la información, toda una sacu­dida para los conservadores lectores británicos (2). Y “Le Monde”, por citar a otro clásico de la información, se ha mantenido sin fotos en sus páginas hasta fechas más recientes. Los titula­res ofrecían dos o tres líneas con un peso exce­sivo. La incorporación de fundidoras para titula­ción permite mayor densidad y tipos más con­densados. Así, se consigue reducir el texto con la misma mancha. La composición de linotipia se hacía en un cuerpo de siete puntos, una letra excesivamente pequeña. En los grabados la ca­lidad de reproducción era evidentemente muy baja. Para concluir esta etapa la resumiríamos como un proceso largo y laborioso que permitía obtener el producto final en las veinticuatro ho­ras venciendo al tiempo.

 

PRENSA DE HOY

 

En sus aspectos técnicos, al menos cuando hablamos de diarios nacionales, hoy ya no son posibles las improvisaciones. La aventura sería ‑demasiado costosa. La infraestructura en maquinaria, locales y personal rebasaría unos míni­mos de miles de millones de pesetas, sin cono­cer de antemano si la inversión va a ser renta­ble o no. Es cierto que, como contrapunto, en una escala local se pueden crear unidades in­formativas o diarios de barriadas que necesitan de un mínimo de inversión y alguna ayuda de las instituciones para salir adelante. Ahora el lo­cal puede ser la propia vivienda y la maquina­ria un ordenador personal que nos permita con­figurar un formato en sistemas de edición elec­trónica. El paso más costoso será la impresión, pero la infraestructura básica necesaria estaría al alcance de cualquier profesional.

En el periódico de alcance nacional estamos asistiendo a un fenómeno de concentración de fuerzas en las grandes empresas periodísticas. La envergadura del proyecto que hizo posible la salida de “USA Today” sólo se explica cono­ciendo la cadena de medios de prensa de Allen Nehuart Ganett, propietario de más de ochenta diarios locales en Estados Unidos. El mismo razonamiento es válido para “The Euro­peari”, de Robert Maxwell.

Dentro del campo específico de nuestro aná­lisis, la forma y el color, estos dos diarios mere­cen un detallado estudio, aunque el segundo obviamente es una copia del americano. En su aspecto exterior, los dos son de gran formato. Los dos ofrecen cuatro cuadernos (3) con cabe­ceras propias, dos de ellas idénticas en su de­nominación “Money” y “Sport”. El primer cua­derno abre, como es lógico, con su propia man­cheta y finalmente el último cuaderno de conte­nido similar sólo varía en el nombre: “Life” en el americano y “Look” en la versión europea.

En las tendencias de formatos conviene rese­ñar que, además de la solución sábana para los diarios que acabamos de citar de carácter su­pranacional, las empresas apuntan en sus eje­cuciones hacia nuevos tabloides más reducidos que los ya existentes en el mercado actual y que resulta grande con relación a los nuevos planteamientos. En esta línea se encuentran las formulaciones de Axel Springer. Las publicacio­nes especializadas del poderoso grupo alemán reducen a 24 por 34 centímetros el formato de “Sport Bild”, “Bild der Frau” y “Auto Bild”, que, aunque de carácter semanal, se realizan en pa­pel prensa y cuatricromía (4). Una de las razones que apoyan este nuevo tabloide reducido es, sin duda, la ejecución mediante ordenado­res de su diseño sin tener que recurrir a partir las páginas para su elaboración mediante los registros necesarios, como ocurre en los sába­nas, donde cada página necesita de cuatro for­matos de DIN A4 (210 por 297 mm.). En los nue­vos tabloides bastaría con abatir la posición vertical y situar en horizontal la medida mayor; por lo tanto, con dos unidades nos basta para sacar el nuevo formato (5).

Incluso las soluciones que se obtienen de do­blar el antiguo tabloide son tamaños muy bien acogidos por el público. Así ha ocurrido con la reciente “Guía Madrid” de Diario 16, que tiene unas dimensiones de 19 por 27 centímetros y que supuso un fuerte aumento en las ventas en los viernes, obligando a “El País” a salir con una fórmula similar. Aunque los dos productos sean semejantes, el primero ofrece la gran ventaja de estar impreso en la maquinaria del periódico que realiza la edición normal y que permite el empleo de color en la impresión.

También las soluciones que vuelven a doblar este formato se emplean en publicaciones se­manales que acompañan la entrega de suple­mentos dominicales, que se realizan por grupos distintos al de la edición del diario. Las medi­das de estos suplementos son de 15 por 20 cen­tímetros y son una buena solución en razón de la economía. Ya que con estas dimensiones se recorta el gasto de papel y al llevar un conteni­do informativo sobre programas de televisión el anuncio entra con facilidad en sus páginas. Ac­tualmente hay dos cabeceras que utilizan este formato: “Antena Dominical” y “Suplemento Se­manal”; cada uno de ellos es suplemento del encarte ofertado a diversos diarios regionales que pagan a la empresa que los realiza (6).

En nuestro estudio se refleja como tendencia el formato de suplemento realizado con la mis­ma maquinaria del diario, aprovechando así de manera óptima la maquinaria de impresión de la propia empresa y reduciendo los costos. Los suplementos de color ejecutados en empresas distintas a las del propio diario acaban por in­crementar en exceso su precio. En algunos ca­sos se busca reducir el precio imprimiendo en papeles de menos gramaje o con ahorro en pliegos que no disponen de color. Pero siem­pre se estará supeditado a los precios del mer­cado de impresión, que están en alza continua.

 

NUEVA TIPOGRAFÍA

 

Las formas de las palabras cobran cada día más valor. En el tratamiento de textos, los perió­dicos se mueven en soluciones clásicas. Si bien es cierto que el diseño de los tipos nos actuali­zan las formas tradicionales, sin embargo con­viene matizar las mejoras. Predominan las fami­lias de textos con remates sobre las helvéticas o de palo, aunque éstas tengan sus aplicaciones concretas (7). Pero la utilización generalizada de las primeras ha uniformado también las pá­ginas en su composición. Las nuevas fuentes de los sistemas informáticos aplicadas a periódicos permiten hacer sobre su interlineado y entre el espacio que hay entre tipos toda clase de varia­ciones que nos ayudan a condensar, resaltar, estilizar o dar la inclinación que más nos con­venga.

En general pocos diarios hacen uso de estas variables. Para muchos teóricos, aparte de pe­queños matices, nos movemos en los mismos principios básicos que cuando se crearon los ti­pos movibles en la era de Gutenberg. La obser­vación más generalizada después del análisis y medida mediante tipómetro nos lleva a la con­clusión de que los diarios tienen un excesivo blanco en sus interlineados. Quizás por la apli­cación inmediata, sin modificaciones, de las fuentes tal como están programadas. Mientras que en las viejas fundiciones se apuraban los espacios en exceso para conseguir trazos muy unidos. En este aspecto concreto “USA Today” se sale de los patrones clásicos y su composi­ción de texto se asemeja más a un cuerpo 11 con interlineado del cuerpo 10. Esto da como resultado una buena lectura y gran aprovecha­miento del espacio al mismo tiempo.

Un aspecto interesante de la tipografía es su aplicación a las cabeceras. En nuestro trabajo planteamos tres grandes líneas o grupos: la pri­mera, tradicional, sigue los patrones o cánones establecidos; la segunda, innovadora, se aparta de la variante anterior; y finalmente una tercera vía, que plantea rediseños con aportaciones de la primera y segunda líneas. Citaremos algunos ejemplos concretos: siguen un planteamiento conservador en su trazado y estructura “El País”, “The Independent”, “la Republica” y “El Inde­pendiente”. Sus características principales son utilización de tipos clásicos, situación centrada en la página y su tamaño no es grande en exce­so. Si se deciden a introducir elementos ¡cóni­cos lo hacen utilizando dibujos clásicos y un tanto barrocos en su ejecución (plumas de ave, libros abiertos o águilas). Una simple línea ne­gra o media y doble caña sirven de separación antes de entrar en la información. En esta pri­mera línea los diarios tienen como norma no si­tuar nunca ningún tipo de información sobre su cabecera. Filosofía que ha sido rota reciente­mente, como decíamos al principio de este tra­bajo por “The Times”. Si acaso encontramos pe­queños matices que aportan innovación: la in­formalidad de arrancar con 1 minúscula o de caja baja en “la Republica” o la ligazón y fundi­do de los remates en la AI de “El País”. En ge­neral, ninguno de estos diarios, aunque dispon­ga de color, se atreve a llevarlo en sus cabece­ras.

En la segunda línea, las cabeceras de fuerte innovación se plantean con la utilización de to­dos los recursos técnicos disponibles: color, ne­gativos, tramas, sombras, perfiles y relieves, además de iconos de trazado muy moderno. Al­gunos ejemplos: “Liberation”, “Atlántico”, “USA Today”, “Hoy” de Ecuador, “El Periódico de Ca­taluña” o “Minneapolis Tribune”. Características más destacables: su tamaño es sensiblemente mayor que las citadas anteriormente (8). Se si­túan bien al centro o en muchos casos abando­nan el eje central para acercarse al lomo de la publicación (9), utilizan tintas de color y los ico­nos son de trazado muy actual (barridos de lí­neas, similares a las que produce la pantalla de televisión o formas muy simplificadas).

En el caso de “Liberation”, un gran rombo rojo que nos lleva a sus orígenes “underground”. El color subraya, en ocasiones de manera muy directa, asociaciones con la propia bandera. “Le Parisien” emplea azul en los tipos y después de un generoso margen blanco subraya la cabece­ra en rojo, la bandera tricolor. “Today”“, inglés, inclina su tipografía en azul que nos recuerdan las aspas de su enseña y también combina con rojo, colores de identidad nacionales. Igual ocu­rre en “USA Today”, aunque aquí el matiz es más subliminal. Encontramos el azul del cua­drante vaciado con blancos, como sus estrellas, y el elemento rojo de las barras no está en la mancheta, sino en los recuadros que sistemáti­camente la flanquean, en los que nunca se em­plea otra tinta que no sea la roja.

Finalmente, en la tercera línea figuran aque­llas cabeceras que han rediseñado sus nombres en busca de una actualización. En estos casos el cambio obedece a una nueva línea de diseño. Las notas peculiares de esta tercera tendencia se resumen en una combinación de moderni­dad y tradición, sin llegar a las innovaciones del grupo anterior. Ejemplos relativamente recien­tes: “Diario de Navarra”, “Newsday” y “Diario 16”. Emplean tipos clásicos y modernos; los ico­nos, si figuran, no se integran en la tipografía sino que están alineados sin fundirse. En su vo­lumen o tamaño están más próximos a la prime­ra línea, sin un peso excesivo. Rara vez admiten que la información figure por encima de las ca­beceras, pero excepcionalmente pueden apli­carlo.

Por último, fuera de estos amplios apartados, hay que reseñar aquellas manchetas de nueva creación en similitud con la idea de “Life” o “Bild”, aunque ahora su ejecución lleva los blan­cos al límite, incluso escapando en algunas zo­nas para comunicarse con el blanco de la pági­na.

 

EL COLOR EN LOS PERIÓDICOS

 

La mayor parte de nuestra investigación se ha centrado en un aspecto que todavía produce enfrentamientos profesionales a ultranza tanto en su defensa como en su rechazo: el color. En principio, cabría plantearse por qué el color no está ya integrado en los periódicos y si lo hace recibe de los profesionales críticas tan duras.

Personalmente el seguimiento del color y su aplicación lo estamos haciendo desde el princi­pio de los años setenta. Históricamente hemos recogido algunos precedentes como el de Prensa Española, en diciembre de 1930, con unas tricromías muy aceptables, hasta la más modesta y reciente de “El Adelanto”, diario re­gional de Salamanca, que ofrece en su edición de fin de semana una primera y última página en color de cuatricromía de gran calidad con temas propios salmantinos; el resto del ejem­plar está realizado en negro. Para muchos esto es una trampa, un señuelo exterior, una seduc­ción. Desde el rigor exclusivo del dato sólo re­fleja una etapa nueva, que ya han iniciado otros muchos periódicos con mejor o peor fortuna. La tendencia generalizada, recogida mediante una amplia muestra de respuestas empresariales, habla del lado positivo del color y de su mejora y ampliación.

El color es una sensación, una emoción, pero sobre todo es información (10). Y desde sus orí­genes, las representaciones estéticas e informa­tivas han ido acompañadas del color. Nuestras cuevas de Altamira combinan ocres, rojos y ne­gros para representar la realidad del bisonte; no se limitaron a las líneas negras del contorno, sino que reflejaron de la manera más aproxima­da los colores que veían. Hasta las esculturas de los generales romanos son policromas en el momento de su ejecución, igual que los manus­critos y códices ejecutados por los monjes hasta precisamente la aparición de la imprenta. La multiplicación de las copias y su número tan alto hace que se pierdan poco a poco las ilus­traciones incorporadas a mano. Y Niepce, el primer hombre que consigue fijar una imagen en una placa sensible para obtener la primera fotografía, escribe a su hermano Claude: “debo conseguir fijar los colores”.

 

Lo cierto es que transcurrió un largo período de tiempo hasta que se reproducen con un rea­lismo aceptable. Es a partir de 1935 cuando Mannés y Godowsky, que trabajan en los labo­ratorios de Kodak en Rochester, consiguen fijar la fórmula para un nuevo proceso Kodachrome. La emulsión sería aplicada inmediatamente en cine de 16 milímetros. Hoy disponemos de una amplia gama de películas, como las anunciadas en la Photokina 88', que alcanzan los 1.600 gra­dos de sensibilidad ISO y que permiten tomar imágenes en condiciones ambientales sin ape­nas iluminación. Pero si vamos a las últimas con­secuencias, en una situación límite una cámara Polaroid nos permite, en caso de urgencia, ob­tener un retrato en color en menos de un minu­to. Ningún fotógrafo, con negro, en ese mismo tiempo habría llegado a cargar el tanque para esperar los tiempos de revelado: al menos, cin­co minutos en la película y otros tres minutos para la copia de papel. En la suma de estos tiempos habríamos obtenido las planchas del proceso iniciado con la Polaroid. Sin recurrir a esta situación límite, el procesado rápido de Kodak nos da el carrete de diapositivas en un tiempo de 15 minutos con una calidad muy simi­lar a la obtenida en el proceso E‑6 automatiza­do, pero que se prolonga durante 45 minutos.

Éste ha sido el auténtico bloqueador de la posibilidad de aplicar color en la prensa diaria: la lucha contra el tiempo. Hay un ejemplo clási­co ya por el tiempo mínimo que se tardó en su aplicación. En el primer ejemplar de “USA To­day” (11), la información que manda de manera preferente en su primera página es la del acci­dente del avión español de Spantax en Málaga ocurrido la víspera. Inmediatamente debajo de su mancheta a tres columnas con el título “Mira­cle: 327 survive, 55 die” se acompañan dos imá­genes del fuselaje azul y blanco y las llamas rojo anaranjadas que lo envuelven, la segunda foto muestra la ayuda a los heridos a dos colum­nas. Ni siquiera «Diario 16», que por esas fechas iniciaba sus impresiones en color, a pesar de su proximidad, lo pudo servir a sus lectores. Las diapositivas reveladas en la agencia EFE fueron transmitidas en sus separaciones básicas de co­lor y enviadas a Arlington. Una vez puestas en página se enviaron a las distintas plantas de im­presión, vía satélite; a la mañana siguiente de costa a costa las imágenes en color llegaban a todos los Estados. El resultado fue un auténtico éxito informativo que desplazó a un segundo puesto a otra información realmente poderosa para el pueblo americano: la muerte ese mismo día de Grace Kelly, que aparecía a sólo dos co­lumnas en sus titulares y con una foto a color de archivo a una columna. Los procesos se irán acortando. Ya es posible transmitir mediante soportes magnéticos, sin proceso químico, y los costos se reducirán sensiblemente. Las imáge­nes pasarán a las planchas de forma directa ahorrando todos los pasos intermedios; bien es cierto que todas estas instalaciones hasta hoy son prohibitivas en precio para pequeñas em­presas.

Nuestro propósito de acercarnos a la aplica­ción del color tal y como se ejecuta en las em­presas que ya imprimen habitualmente en cua­tricromía nos hizo consultar a más de doscientos diarios, de los que recibimos cincuenta respues­tas con sus soluciones concretas y que se mues­tran en los cuadros resumen que figuran al final de nuestro trabajo. Como recomendaciones re­cogemos el crecimiento real de cabeceras nue­vas que nacen con color, así como las reconver­siones de otras empresas que actualmente im­primen en negro y el grado de aplicación. La demanda creada por las grandes campañas de publicidad diseñadas invariablemente en color a escala universal. Las mismas imágenes reco­rren la aldea global, sólo es necesario cambiar los textos para cada idioma y punto concreto del planeta. Esa publicidad está planificada con color. En algunos medios de difusión, entre ellos el propio líder nacional «El País», se han pu­blidado reportajes y trabajos en donde se habla de la moda y el regreso del blanco y negro en la publicidad. Deberían analizar con más deta­lle esos anuncios. Su ejecución es en negro, pero sólo parcialmente; el objeto o motivo de publicidad, una cajetilla de tabaco o una bebi­da o una barra de labios, figuran en su color real. El resto de la imagen cromática, pues se parte de una diapositiva, ha sido manipulado para que domine en tono negro; son sólo un 5 por ciento de las restantes tintas básicas los que hacen en esos colores reales se conviertan en grises que realcen el color del producto.

En una visión general a nuestro pasado más inmediato hemos visto la transformación de li­bros, revistas, películas y televisión, elaboradas también en negro, hacia el color. ¿Por qué em­peñarnos entonces en que la prensa sea distin­ta? La incorporación nos da la razón, y hasta el diario popular de Pekín realiza números espe­ciales con la utilización de publicidad e imágenes cromáticas. Cerraremos éste apartado re­cordando precisamente un poema de Mao Tse Tung que decía que “cuando llega la primavera las primeras flores abiertas no se sienten felices hasta que no ha producido la gran eclosión de vivos colores”. Esa primavera de colores en las hojas de los periódicos diarios cada día está más cerca. El negro será una etapa histórica.

 

NUEVAS TENDENCIAS

 

Finalmente, en el proceso de ejecución de un diario hay otra revolución tan importante como la del color; se trata de las nuevas tendencias en edición. Como en otros muchos procesos, los periódicos realizan las páginas después de un cálculo previo situando las fotos y los titulares. Este trabajo de edición se está robotizando se­gún unos formatos preconcebidos que pueden ser variados en función de la información. Inclu­so muchas de estas soluciones normalizadas se aplican, para simplificar, a distintas informacio­nes. Si añadimos que toda esta labor puede ser informatizada bastará con dar la ubicación ade­cuada a cada noticia para obtener un periódico en un tiempo relativamente corto. Este trata­miento de la información ya permite que la re­serva de fotos incorpore las dos unidades inte­gradas. Los equipos de edición son cada vez más potentes y veloces, además de alcanzar memorias de gran capacidad. La racionaliza­ción en el diseño ha llevado ya a muchos dia­rios a crear sus propios libros de estilo en dise­ño en los que se recogen las normas concretas de aplicación. Las normalizaciones alcanzan a los formatos que buscan así unas unidades de anuncio que admitan sin modificaciones su pu­blicación en distintos medios. El desarrollo de agrupaciones y equipos de diseño y la atención prestada por las empresas han fomentado la creación de seminarios de diseño en donde se intercambian experiencias profesionales y se explican los logros conseguidos mediante los ordenadores personales aplicados a la edición.

Entre las tendencias que apuntan estos con­gresos figuran la generalización de ordenado­res aplicados a las secciones de arte gráfico y diseño. La transmisión de imágenes y textos in­tegrados será habitual. Cámaras sin película, con discos magnéticos que permitirán la trans­misión y la introducción directa a la unidad de diseño o el almacenamiento, sin ningún paso o manipulado intermedio. El conjunto producirá diarios con una calidad y presentación muy si­milares a las de los semanarios. Los rediseños y las aplicaciones de las últimas investigaciones serán asimilados de manera inmediata. El próxi­mo reto puede ser la búsqueda del relieve. Ya ha habido experiencias mediante la ayuda de gafas; pero, incluso sin necesidad de este re­curso, publicaciones como «Amateur Photo­graphe», «National Geographic» y «Muy Intere­sante» (12) editaron láminas que nos ofrecían la sensación real de las tres dimensiones. En su ejecución tuvieron que recurrir a empresas es­pecializadas y se emplearon tiempos muy lar­gos, si se toma como medida la unidad de 24 horas del diario. Pero todos los procesos tienen unos inicios llenos de dificultades hasta que se consolidan.

 

(1) En «El País, 10 de febrero de 1989, André Fontaine, director del rotativo francés, explicó el jueves 9 de febrero de 1989 en el Centro Internacional de la Prensa de Barcelona la estrategia de mo­dernización del periódico para salir de una situación insostenible. Según sus declaraciones, el Mercado Común europeo será mucho más competitivo a partir de 1990. La incorporación del color se pro­ducirá fundamentalmente en gráficos, mapas y portadas de suple­mentos o, excepcionalmente, en artículos específicos. Igualmente la publicidad, que no quiere anuncios en blanco y negro tendrá trata­miento de color, aunque este aspecto ya lo cubre el diario desde principios de la década de los setenta.

(2) Harolt Evans. Recoge en un artículo publicado en “Thimes” (lu­nes, 3 de mayo de 1976) los principales cambios del conservador diario londinense.

(3) El diario europeo tiene anunciada su salida para el día 9 de mayo de 1989. Nuestro análisis se basa en el ejemplar lanzado como suplemento de «Diario 16» de fecha 9 de diciembre de 1988 y que fue impreso en Gran Bretaña,

(4) En España ya existen dos productos similares que copian la solución alemana: se trata de “Estar Viva” editada por G+J, y “Coche actual”.

(5) Con dimensiones muy próximas, 28 por 40 centímetros, está editado «News Graphics» por el diario «Dagens Nyheter» y enviado a los miembros de la SND (Society Newspapers Design) en 1988. El ejemplar ofrece la elaboración mediante ordenadores Macintosh de páginas con tratamiento de textos e imágenes integrados de manera efectiva sin montaje intermedio. Sus páginas figuran también grapa­das.

(6) El área de difusión de “Suplemento semanal” abarca a los si­guientes diarios: “Diari de Tarragona”, “Diario de Cádiz”, “Diario de Jerez”, “Diario de León”, “Diario de Mallorca', «Diario de Navarra”, “El Comercio”, “El Diario Montañés”, “El Norte de Castilla”, “Europa Sur”, “Heraldo de Aragón”, “Huelva Información”, “La Rioja”, “La Voz de Galicia' y “Las Provincias”.

(7) Nos referimos a informaciones menores, como cotizaciones de bolsa, carteleras o datos locales que se componen en tipos de palo. Puero, como bien apunta Ruan McLean en su libro «Tipografía» (Hermann Blume, Madrid, 1987), “la antigua creencia predicada por Tschichold y otros a comienzos de 1930, en que los caracteres sin terminal eran los únicos adecuados para el presente siglo y que ex­presaban el “espíritu de la época”, en lo más esencial, hace mucho que fue abandonada; a pesar de todo, los caracteres sin rasgo fue­ron los más utilizados para todo tipo de impresión (distinta de la im­presión convencional de libros), y así continúa siendo, tanto en Eu­ropa como en EE.UU.”

(8) Alturas en milímetros de algunas de las cabeceras analizadas: “USA Today” y “Bild”, 85; “Lifé” y “Canarias 7”, 75; “Liberation”, 70; “Levanté' y “Time” semanario, 55; “El Independiente”, 45; “Diario 15” y “El País”, 40; “ABC” y “Cambio 16”, 35. El de menor tamaño en altu­ra es para “The Times”, con sólo 18 milímetros.

(9) Esta ruptura generalizada de los años sesenta, sobre todo en los semanarios, para defender su lectura en la situación sobrepuesta que se produce en los quioscos de prensa está variando actualmen­te hacia una línea en la que el nombre de la publicación se sitúa abarcando la mayor dimensión posible de margen a margen, como ocurre en la nueva revista europea “Match”, creada por la asocia­ción de los dos grandes colosos “Life” y “Paris Match”

(10) Según Harald Kuppers, en su «Fundamento de la teoría de los colores», G. Gili, Barcelona, 1985, “aproximadamente el 80 por ciento de todas las informaciones que recibimos son, por regla general, de naturaleza óptica. Puesto que las informaciones visuales se componen de forma y color, cabe suponer que el 40 por ciento se refieren a este último”.

(11) Nace el 15 de septiembre de 1982.

(12) Estas publicaciones, especializadas en fotografía y temas de ciencia, llevaban láminas tratadas con láser que después fueron in­tegradas mediante un adhesivo a la portada. Las fechas de salida fueron: «Amateur Photographe», en Junio de 1983; «National Geo­graphic», en marzo de 1984, y «Muy Interesante», en mayo de 1986.