La incorporación de las N.T.I. a la educación en México El proyecto de comunicación educativa del COSNET

 

Gerardo Ojeda‑Castañeda

 

Tras una etapa de análisis teórico y de evaluación de los problemas, el COSNET mexicano lle­va a cabo una serie de programas para la aplicación intensiva de las nuevas tecnologías de la información a la educación y la investigación.

 

PRESENTACIÓN

 

Después de 1984, el Consejo del Sistema Nacional de Edu­cación Tecnológica (COSNET), de México, decidió, dentro de sus tareas de comunicación social (1), preparar un proyec­to a corto, medio y largo pla­zo, que cumpliera los siguientes objetivos insti­tucionales:

 

‑ Dar a conocer el Sistema Nacional de Edu­cación Tecnológica, promoviendo sus es­cuelas y carreras e informando sobre sus actividades y servicios de enseñanza e in­vestigación.

Incorporar los medios electrónicos de co­municación y las nuevas tecnologías de in­formación a las actividades y servicios de enseñanza e investigación del Sistema Na­cional de Educación Tecnológica.

Si bien los objetivos eran muy claros y los ries­gos ideológicos de legitimización política del Estado Mexicano también, se decidió crear un grupo de trabajo capaz de elaborar el proyecto solicitado, a partir de la propia experiencia co­municacional que pudiera surgir del ejercicio profesional cotidiano.

 

A MODO DE INTRODUCCIÓN

 

Con más de mil centros de enseñanza e in­vestigación tecnológicas, repartidos a lo largo y ancho del país, en las áreas agropecuarias, del mar, industrial y de servicios ‑y con niveles educativos de capacitación para y en el trabajo, técnicos profesionales, bachillerato, licenciatura y posgrado tecnológicos‑, el Sistema Nacional de Educación Tecnológica (2) reproduce fiel­mente las características y problemáticas espe­cíficas de todos los sistemas educativos del país: atrasos sumamente significativos en los procesos de enseñanza‑aprendizaje y, sobre todo, en sus propios procesos de administración escolar.

 

En este contexto, el Sistema Tecnológico se enfrenta entre otros problemas a los de:

 

Mejorar la calidad académica de la enseñanza e investigación tecnológicas

Abatir los altos índices de reprobación y deserción escolar en la educación tecnoló­gica.

Incrementar los bajos índices de inscripción a las carreras técnicas y tecnológicas. ‑ Ofrecer una educación técnica y tecnológica en las zonas más desfavorecidas del país.

Apoyar la investigación científica y de desarrollo tecnológico en áreas de produc­ción estratégica, vinculadas a necesidades prioritarias del país.

‑ Informar a la sociedad mexicana sobre los problemas y avances científico‑tecnológi­cos que se generan al interior del Sistema Tecnológico, a fin de acercar la ciencia y la tecnología a los diversos grupos sociales del país para su conocimiento.

 

Es evidente que estos problemas concretos del Sistema Nacional de Educación Tecnológi­ca se articulan a las grandes problemáticas na­cionales de difícil resolución, surgidas por las complejas condiciones socioeconómicas, políti­cas e ideológicas de México; sin embargo; ¿cómo situar un trabajo de comunicación en el sector educativo, determinado por tales condi­ciones y ante ciertos requerimientos particula­res?

Si situar el papel de la comunicación en los procesos educativos del país tenía que ser so­bre todo una tarea histórica fundamental que no podía relegarse por más tiempo, también era necesario el estudio de las funciones o elemen­tos didácticos que tiene ‑y ha tenido‑ la co­municación en la educación nacional. Existían diversas posiciones para situarnos; pero un lu­gar era inevitablemente común para todo traba­jo de comunicación: la práctica profesional de­bía surgir de un ejercicio crítico, basado en la investigación y análisis teórico de lo que enten­demos por comunicación en y para la educa­ción.

 

A LA BÚSQUEDA DE LA COMUNICACIÓN EDUCATIVA

 

Con una clara posición de estar en contra de todo trabajo de promoción institucional que pu­diera realizarse con tintes de publicidad co­mercial y tentaciones de propaganda política, las actividades comunicacionales del COSNET comenzaron a surgir sin embargo con ciertas improvisaciones ante el vacío conceptual y de conocimiento que existía sobre la comunicación del sector educativo en México. La importancia operativa de manejar conceptos y realidades acordes al trabajo y proyecto de comunicación a desarrollar nos exigió, con muchas dificulta­des para su aprobación (3), abrir las primeras vías de investigación:

 

 

El diagnóstico de la comunicación educativa en México

 

La primera investigación comunicacional que el COSNET emprendió a principios de 1984 fue la elaboración de un diagnóstico que diera cuenta, con documentos y datos actualizados, de la concepción de la comunicación educativa que existía en México, y de las infraestructuras y recursos materiales, humanos y financieros con los que contaban las entidades dedicadas a la comunicación en el sector educativo.

 

Dividido en tres partes para su publicación, este diagnóstico comprendió:

 

‑ Las antologías "Comunicación Educativa" y "Tecnología Educativa", donde se presentan los textos más significativos que fueron re­copilados por la investigación documental realizada para el diagnóstico. (Col. Serie Comunicación: Educación y Tecnología, COSNET 1985).

‑ El catálogo "La comunicación educativa en México", directorio nacional de institucio­nes, organismos, empresas y grupos de co­municación en el sector educativo; con un apéndice sobre entidades de investigación en comunicación en el área metropolitana de la Cd. de México. (Col. Inventarios, COSNET, 1985).

‑ El Diagnóstico Nacional de Entidades de Comunicación en el Sector Educativo: Zo­nas Norte, Centro y Sur. (Documentos de consulta interna), COSNET, 1986.

 

A partir de esta primera investigación se ini­ciaron poco tiempo después, y casi de forma paralela, otras investigaciones estrechamente vinculadas con las actividades del propio COS­NET.

 

El catálogo de material audiovisual educativo y cultural en México

 

Ante un total desconocimiento sobre los ma­teriales audiovisuales que producen o utilizan las entidades de comunicación del sector edu­cativo, se recopilaron todos aquellos datos, rela­ciones, directorios o catálogos de diaporamas, vídeos, films audios o emisiones radiofónicas de carácter educativo o cultural que existían en México, y los cuales serían útiles tanto para su posible difusión y/o reprogramación, como para evitar la duplicación de nuevos materiales au­diovisuales.

Este catálogo también se dividió en dos par­tes para su impresión y consulta con:

 

‑ La guía "Material Audiovisual Educativo y Cultural en México". (Col. Inventarios, COSNET, 1986).

‑ Las Guías Estatales de Material Audiovisual Educativo y Cultural por Temas (Banco de Datos Automatizado, Centro de Documenta­ción, COSNET, 1986‑87).

 

La divulgación de la tecnología y la ciencia en México

 

Con el fin de apoyar metodológicamente las actividades de información y promoción institu­cional de los centros de enseñanza e investiga­ciones tecnológicas, se inició en 1986 un estu­dio analítico sobre la divulgación de la ciencia y tecnología en México, y cuyos resultados aportaron las bases teóricas y de conocimiento necesarias para la concepción, y posterior pro­ducción de los materiales impresos y audiovi­suales del COSNET en este campo.

Esta investigación, que permitió incorporar las tareas de comunicación institucional a la comu­nicación educativa, fue presentada para su in­mediata consulta en tres documentos:

 

‑ La Antología "La divulgación de la tecnolo­gía y la ciencia", donde se seleccionaron doce artículos de autores mexicanos que abordan los problemas de la divulgación y de su relación con otros campos culturales y artísticos. (Col. Inventarios, COSNET, 1985).

‑ El estudio "Experiencias de la divulgación de la tecnología y la ciencia en México", cu­yos resultados describen diversas publica­ciones periódicas de divulgación desde el siglo XIX y una muestra actual de progra­mas de radio y televisión en el país. (Col. Serie Comunicación: Educación y Tecnolo­gía, COSNET, 1986).

‑ El estudio "Una visión de divulgación de tecnología y ciencia para niños" tiene el objetivo de ofrecer un primer conocimiento acerca de la relación del niño con la cien­cia y la tecnología y, con ello, producir adecuadamente mensajes impresos y au­diovisuales para este público. (Col. Serie Comunicación: Educación y Tecnología, COSNET, 1986).

 

MATERIALES IMPRESOS Y AUDIOVISUALES DEL COSNET

 

Dentro del proyecto estratégico "Apoyo a la Educación y Cultura a través de los Medios Masivos de Difusión que dispone la Secreta­ría de Educación Pública" y con escasos re­cursos económicos propios, el COSNET ha venido diseñando, realizando y coordinando con entidades públicas y privadas de produc­ción sus diversos materiales impresos y au­diovisuales, entre los que se pueden citar:

 

‑ Ocho Series de Radio y Televisión de di­vulgación de tecnología y ciencia para todos, con un total aproximado de 600 y 40 programas respectivamente.

‑ Seis distintos Periódicos Murales y un Boletín Informativo (hoy revista) de la Subsecretaría de Educación e Investiga­ción Tecnológicas, con un tiraje de 3.000 ejemplares en dieciséis números respec­tivamente.

‑ Docenas de Carteles y Folletos Informati­vos del Sistema Nacional de Educación Tecnológica.

‑ Veinte Diaporamas informativos sobre las opciones educativas y las investigaciones tecnológicas de punta que existen en el Sistema Tecnológico.

‑ Y diversos trabajos de impresión de Li­bros y Revistas de consulta, así como de diseño gráfico y montaje de exposiciones del COSNET.

 

La producción y evaluación de materiales didácticos en México

 

Del mismo modo que las investigaciones an­teriores sirvieron para desarrollar prácticas de comunicación concretas, este campo de análisis se centró sobre las etapas de producción y eva­luación que diversas instituciones educativas de México siguen para la elaboración y uso de los materiales didácticos.

A partir del análisis de las numerosas y en muchos casos fallidas experiencias de tecnolo­gía educativa en el país, la investigación ‑en preparación para su próxima publicación­ ofreció algunas consideraciones teóricas y me­todológicas que nos permitieron conocer diver­sos materiales didácticos y, así, poder orientar nuestra propia producción y evaluación dentro de verdaderas situaciones pedagógicas.

Por otra parte, y dentro de esta investigación, se inició un estudio más específico sobre el uso educativo y cultural del vídeo con reflexiones aportadas en el Seminario "La televisión educa­tiva y cultural en México" (Col. Serie Comunica­ción: Educación y Tecnología, COSNET, 1985).

Ahora bien, en la actualidad, con la integra­ción de los resultados obtenidos en las investi­gaciones, y con la urgente e inaplazable pro­ducción de nuestros materiales impresos y au­diovisuales (ver cuadro anexo), el COSNET ha tenido la posibilidad de delinear la conceptuali­zación de un marco teórico donde se inscribe su proyecto de comunicación educativa, así como cada una de sus actividades y recientes programas de descentralización comunicacional y de nuevas tecnologías de información en el Sistema Nacional de Educación Tecnológica.

 

AL ENCUENTRO DE LA UTOPÍA

 

Muchas veces se ha dicho que solamente los románticos y revolucionarios pueden soñar mun­dos mágicos en la actualidad; y desde hace años, en el campo de la comunicación han sur­gido teóricos y prácticos que, contra el poder de los medios de difusión modernos, anteponen concepciones, ideas, estrategias y recursos para que la comunicación sea participativa, colecti­va, popular, alternativa, etc.; es decir, intentan poner al alcance de todos los hombres los ins­trumentos comunicacionales necesarios para in­terrelacionarse con su medio y sus semejantes.

Dentro de esta problemática ‑y aprove­chando las orientaciones del Gobierno Federal en materia de descentralización educativa acor­de con el desarrollo socioeconómico y cultural de las regiones que conforman el país‑, el COSNET lleva a cabo, desde 1984, una estrate­gia operativa para regionalizar y democratizar las actividades de comunicación en el Sistema Nacional de Educación Tecnológica.

Con esta orientación, la estrategia pretende impulsar la participación de todos los conceptos de enseñanza e investigación tecnológicas en los procesos comunicacionales del país, esta­bleciendo comisiones regionales de divulgación de tecnología y ciencia en cada uno de los es­tados de la República Mexicana. Las tareas principales de dichas Comisiones son las de sensibilizar, informar y extender el conocimiento científico y tecnológico a través de los medios masivos de comunicación locales o regionales.

Tomando en cuenta el contexto socioeconó­mico de cada Estado o Región geográfica y las características propias de los centros educati­vos del Sistema Tecnológico en dichas zonas, las Comisiones Regionales tratan de generar sus propios mensajes que interrelacionen las actividades de enseñanza e investigación que imparten y realizan a partir de las necesidades, problemas o soluciones de sus comunidades.

De esta manera, las tareas de comunicación de las Comisiones Regionales se convierten así en actividades permanentes que se integran a las funciones de todas las instituciones, grupos e individuos, profesores, investigadores, alum­nos y administrativos del Sistema Tecnológico.

Cada Comisión Regional se encuentra inte­grada por representantes de los centros de en­señanza e investigación tecnológicas, quienes reciben una capacitación y asesoría permanen­te para cumplir con sus actividades comunica­cionales. Desde los cursos introductorios de co­municación educativa hasta los talleres de pro­ducción de materiales impresos y audiovisuales, la capacitación es diseñada de acuerdo a las in­quietudes y necesidades expresadas por cada Comisión Regional (4).

Los criterios básicos para establecer las Co­misiones Regionales estriban en los propios re­querimientos de comunicación de las entidades educativas del Sistema Tecnológico, así como en sus posibilidades de acceso a los medios masivos de difusión, estatales y privados, con los que se pretende trabajar de manera conjun­ta en la producción y transmisión de sus mate­riales impresos y audiovisuales.

Además de las actividades de producción de estos materiales, las Comisiones Regionales y el COSNET realizan otros programas que involu­cran la interacción de emisores y receptores; a saber:

 

El programa red informativa y red audiovisual COSNET

 

 

El propósito de este programa es establecer con las Comisiones Regionales dos estructuras operativas de investigación, recopilación e in­tercambio de materiales informativos impresos y audiovisuales de carácter científico y tecnoló­gico. En este caso, la necesidad de interrelacio­nar los emisores y receptores es mucho más apremiante, debido a que con ello se pueden orientar, planear y llevar a cabo otras acciones de investigación, docencia y difusión entre los miembros de la comunidad educativa tecnológi­ca y de conocimiento a la sociedad en general.

 

El programa regional de producción audiovisual educativa

 

Dedicados por el momento solamente a la elaboración de contenidos informativos y guio­nes técnicos para la producción de sus materia­les audiovisuales educativos, las Comisiones Re­gionales y el COSNET preparan un programa de trabajo que les posibilite salir de los conve­nios de coproducción con diversos centros de producción audiovisual públicos y alcanzar así una autonomía productiva con equipos propios.

Para ello, este programa preliminar se con­vertirá en el programa VIDEO‑RADIO SEP, el cual, como se explicará más adelante, permitirá autoequipar técnica y tecnológicamente a las Comisiones y, por consecuencia, elevará la pro­ducción de materiales audiovisuales a través de un proceso de mejor calidad desde el inicio hasta el fin, bajo una misma concepción formal.

 

El programa de difusión de radio y televisión

 

Después de un breve estudio sobre la pro­gramación y cobertura de todas las estaciones de radio y canales de televisión de la Repúbli­ca Mexicana, este programa tiene como meta inmediata obtener espacios de difusión adecua­dos a los objetivos públicos y contenidos de los materiales radiofónicos y videograbados reali­zados por las Comisiones Regionales y el COS­NET.

Aprovechando los tiempos oficiales que las estaciones privadas de radio y televisión deben ofrecer para cumplir con las disposiciones lega­les del Gobierno Federal (5), y por medio de convenios de colaboración institucional con los medios de difusión del Estado, las Comisiones Regionales han comenzado a transmitir sus ma­teriales audiovisuales en casi todo el país.

 

El programa de evaluación de comunicación educativa

 

Resultado de una nueva investigación del COSNET sobre la "Evaluación comunicacional en México" (6), que se encuentra a punto de concluir, este programa pretende conocer las expectativas que existen y las valoraciones y actitudes que suscitan en los públicos a los que van dirigidos, los materiales impresos y audiovi­suales del COSNET y de las Comisiones Regio­nales.

El objetivo es obtener una retroalimentación o reacciones reales a la emisión de los mensa­jes y, así, analizar sus contenidos informativos o el tratamiento formal ante las respectivas res­puestas o preguntas del receptor.

 

A LA CONSTRUCCIÓN EL SIGLO XXI

 

En México, durante los últimos cinco años y dentro del campo de la comunicación, han sur­gido toda una serie de reflexiones sobre la irrupción de las nuevas tecnologías de informa­ción en nuestra vida cotidiana. Y el hecho no ha sido fortuito, puesto que en 1985 fueron puestos en órbita los dos primeros satélites domésticos de telecomunicaciones del país: los Morelos I y II (7).

La mayoría de las reflexiones han sido ‑y tienen razón para serlo‑ duras críticas a los motivos políticos, económicos e ideológicos del Estado Mexicano, que, más allá de los simples decretos, decidió improvisadamente incorporar al país dentro de las nuevas tecnologías, pero en calidad de consumidores de modelos tecno­lógicos importados y con problemas nacionales más elementales y prioritarios de salud, alimen­tación, educación, marginación social, desem­pleo, inflación, marginación, inmigración, colo­nización política y cultural, etc.

Por otra parte, y dentro del mismo contexto, se empieza a cuestionar el desarrollo de la in­formática y las telecomunicaciones en el sector servicios, cuyo avance muestra el atraso que existe en otras tecnologías de punta, dentro del sector agropecuario o industrial. Sólo a través de las instancias educativas, científicas y tecno­lógicas se inicia lentamente el ya largo camino recorrido por otros países en la biotecnología, la microelectrónica, la óptica o los nuevos mate­riales.

Sin embargo, ¿qué hacer?, ¿qué hacer con to­das las nuevas tecnologías, y específicamente de información, para un pueblo que no resuelve aún sus grandes problemáticas nacionales?, ¿quizá parte de las esperadas, pero tan incier­tas, soluciones estén en las nuevas tecnologías?

Es evidente que la respuesta no se encontra­rá a la vuelta de la esquina y tal vez no sea de­masiado optimista, sino que tendrá un carácter de "pesimismo crítico", el cual, como diría en España F. Savater, sería el que permitirá propo­ner, crear, hacer, rectificar, retomar y trabajar dentro de cualquier cuestionada actividad dia­ria como la de la comunicación.

En este sentido, los proyectos de nuevas tec­nologías de información para y del Sistema Na­cional de Educación Tecnológica ‑y desde sus fases de planeación, diseño, desarrollo y pro­ducción‑ deben ser indiscutiblemente pasos para construir un futuro más alentador en la búsqueda del bienestar de la sociedad mexica­na. Esta expresión no tiene ningún afán triunfa­lista o demagógico, puesto que al mismo tiempo delimita las claras responsabilidades de estos proyectos que la evaluación permanente y la crítica constructiva deben hacer cumplir cabal­mente. Ahora que es seguro que no habrá posi­bilidad de retroceder y que la instalación y el uso de las nuevas tecnologías de información es prácticamente un hecho, las actividades o tra­bajos que se preparen o se efectúen alrededor de ellas tienen que surgir como un reto crítico que asegure el máximo valor social de su apli­cación educativa.

 

El programa Micro‑SEP

 

La necesidad de apoyar el proceso enseñan­za‑aprendizaje en el sector educativo ha moti­vado que, desde 1974, la Secretaría de Educa­ción Pública haya instrumentado el Programa Micro‑SEP, con el objetivo de inducir a estu­diantes y profesores al conocimiento y aplica­ción de una de las más poderosas herramientas de nuestra época: las computadoras.

Es así que, con el apoyo total del COSNET en las instalaciones del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN, grupos de espe­cialistas han venido trabajando en el diseño y fabricación de prototipos de microcomputado­res para empezar a dar respuesta a los requeri­mientos que plantea el desarrollo tecnológico en el plano educativo actual.

En la fase actual, el Programa Micro‑SEP con­templa la posibilidad de que en cuatro años la Secretaría de Educación Pública disponga de 50.000 microcomputadoras, con las cuales esta­rá en condiciones de atender la demanda de capacitación de más de 600.000 estudiantes del bachillerato tecnológico, brindándoles, por lo menos, una hora diaria de práctica en el cono­cimiento, manejo y programación de computa­doras en el campo de la educación. Asimismo, la SEP ha dispuesto la dotación de equipo Mi­cro‑SEP a escuelas de enseñanza básica y se­cundaria, para ampliar el uso y extender los be­neficios que implica el manejo de las computa­doras en la enseñanza.

Por otra parte, la denominada Red Micro­SEP, considerada en el Programa del mismo nombre, ha sido estructurada con base a la complementación de recursos de las diversas instituciones involucradas. La participación de estas instituciones asegurará desde la instala­ción y el mantenimiento de equipo hasta la in­vestigación de alto nivel acerca del uso de la computación en el campo de la enseñanza.

En cuanto a su estructuración, la Red Micro­SEP está integrada por:

 

‑ Centros Regionales: localizados en diversos puntos geográficos del país, estos centros atienden la instalación y mantenimiento del equipo informativo dotado a los planteles seleccionados, así como de la capacitación y asesoría al personal docente y de la promoción de los paquetes educativos de in­formática.

‑ Salas‑Plantel: espacios físicos donde se ins­talan los equipos informáticos y que funcio­nan de forma similar a una biblioteca, taller o laboratorio, en cuanto que son lugares de contacto e interacción del usuario con las computadoras y sus recursos disponi­bles.

 

El programa Videorradio‑SEP

 

A fin de proponer y establecer paquetes de vídeo ligero y estaciones de radio con equipos y metodologías operacionales propias de los centros educativos y de investigación del Siste­ma Tecnológico, se prepara en la actualidad el presente programa, que comprende tres fases esenciales:

 

1. El desarrollo de la tecnología de equipos de vídeo ligero semiprofesional y de radiotransmisión, cuyas características y especificaciones serán definidas en función de los recursos ma­teriales existentes, así como de su utilización en el Sistema Educativo Nacional y de la produc­ción del equipo a una escala de prototipo o in­dustrial.

2. La elaboración de dos manuales técnicos y de uso de los equipos de vídeo y radio y de la serie de guías metodológicas para la produc­ción y evaluación de materiales educativos au­diovisuales, con el fin de dar respuesta a los re­querimientos de capacitación, operación y ma­nejo eficaz del equipo de vídeo y radio que se instale en las distintas instituciones de la Red Videorradio‑SEP.

3. Del mismo modo que se diseñó la Red Mi­cro‑SEP, se integró la idea de "Red Videorradio­SEP" dentro del programa de "Comisiones Re­gionales de Divulgación de Tecnología y Cien­cia", y que establece las estructuras coordina­doras de las actividades de comunicación edu­cativa que se generan al interior de las institu­ciones del Sistema Tecnológico en los distintos estados y regiones de la República Mexica­na.

Tal como vimos anteriormente, las Comisio­nes Regionales serán los centros regionales Red Videorradio‑SEP, que tendrán a su cargo to­das las actividades de capacitación y uso de los equipos de vídeo y radio que se instalen en los diversos centros de enseñanza e investigación tecnológicas.

 

El programa tecnodifusión SEP

 

Este programa ha tenido su origen en la in­vestigación que el COSNET realizó en 1984 so­bre los usos educativos que en materia de difu­sión podía ofrecer el Sistema de Satélites More­los; los resultados de la investigación, de carác­ter interno, revelaron en aquel año los diversos espejismos que se reflejaban a la opinión públi­ca sobre las ventajas que llegarían a la socie­dad mexicana, y al sector educativo en particu­lar, con la utilización del satélite.

Sin una infraestructura adecuada y con una producción audiovisual insuficiente para soste­ner una programación educativa y cultural per­manente, la investigación mostró no obstante los ejes de acción que se debían seguir para un posible uso óptimo de las telecomunicaciones que surgían con la puesta en órbita de los saté­lites Morelos; a saber:

El fortalecimiento de la producción y evalua­ción regional de materiales educativos audiovi­suales ligado a los programas Videorradio‑SEP y Comisiones Regionales de divulgación de Tec­nología y Ciencia, citados en páginas anterio­res.

La elaboración de una estrategia de radiodi­fusión que permita la transmisión vía satélite, microondas o cable de todos los programas educativos audiovisuales que se realizan o se realizarán en el Sistema Tecnológico para una difusión e intercambio de señal nacional, inte­rregional, regional, interlocal y local.

 

El programa intercomunicación SEP

 

A medida que evolucionan las necesidades y prestaciones de servicios informativos clásicos ‑mensajería, transmisión inmediata de datos administrativos o estadísticas, acceso y consulta de documentación sistematizada, etc., en el Sis­tema Nacional de Educación Tecnológica se debe ir estudiando las posibilidades que ofre­cen las nuevas telecomunicaciones, tanto en sus aspectos de servicio público como de sus apli­caciones educativas.

En este contexto, y aprovechando las infraes­tructuras de telecomunicaciones que existen, o existirán en México a mediano plazo, el papel de la telemática será fundamental no solamente para resolver problemas de conexión interacti­va entre los centros de enseñanza e investiga­ciones tecnológicas, sino también para relacio­nar entre sí a los diversos estratos de la comunidad tecnológica, educativa e industrial, des­parramada geográficamente por todo el país.

Esbozado en dos etapas para la introducción y consolidación de sus servicios, el programa de "Intercomunicación SEP" comprende:

 

1.° El acceso y consulta unidireccional a los centros de documentación y bases de da­tos del Sistema Tecnológico, una vez ac­tualizados y automatizados informática­mente.

2.° El envío simultáneo de datos y documen­tación seleccionada entre los diferentes organismos del Sistema Tecnológico,

 

De esta forma, estos servicios telemáticos permitirán, además de la mensajería electróni­ca, y explotando adecuadamente todas sus po­sibilidades de servicio, los telecursos o telecon­ferencias, la teleorientación educativa, y sobre todo, por qué no, la teleinvestigación científica y tecnológica.

 

A MODO DE CONCLUSIÓN

 

Es posible que este texto pueda verse tal vez como un espejismo delirante, o un documento de fe o de buenos propósitos, en toda aquella gente que "conoce o se informa" sobre la situa­ción actual de México; pero es un hecho evidente que en países tan complejos y contradic­torios ‑surrealistas, dirían otros‑ surgen pro­yectos alternativos, y no se pretende que éste lo sea, que modifican a veces el curso de la his­toria.

Sin embargo, existen también múltiples facto­res que podrían contribuir a la modificación o estancamiento del propio proyecto: falta de continuidad por cambios políticos sexenales, in­suficiencia de recursos humanos y materiales, indebida atención al proyecto de conservadu­rismo, burocratismo o afán de protagonismo, etc., y existe conciencia de ello.

En consecuencia, quizá sea hoy el momento de evaluar el proyecto, enriqueciéndolo con las dudas que se tengan al respecto; puesto que, como se ha venido manifestando a lo largo de estas líneas, el avance del proyecto no reside en poder llegar al mismo nivel que otros países en materia de nuevas tecnologías de informa­ción, sino en sentar las bases y condiciones más favorables para su uso óptimo, a partir de re­querimientos específicos.

Por lo anterior, podemos concluir que consti­tuiría un gran error aceptar tanto la sentencia definitiva del atraso irremediable de nuestros países, como todos los modelos tecnológicos impuestos, y que es preciso trabajar en todas las direcciones y campos que se abren con las nuevas tecnologías, y en especial de informa­ción.

 

NOTAS

 

 

(1)                           Con la intención de uniformizar todas sus actividades de comuni­cación institucional, y así "vestir" en cierto modo sus campañas de propaganda política, el Gobierno Mexicano consideró en el presente sexenio (1982‑88) denominar con el término de Comu­nicación Social a todas sus dependencias y actividades dedica­das a la difusión de mensajes informativos, promocionales y de orientación, dirigidos a la sociedad en general.

(2)                           Dependiente de la Secretaria (Ministerio) de Educación Públi­ca/SEP, el Sistema Nacional de Educación Tecnológica lo inte­gran las siguientes.‑ Entidades Centralizadas: Direcciones generales de: ‑ Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA).

 

Educación Tecnológica Industrial (DGETI).

• Ciencia y Tecnología del Mar (DGCYTM),

• Institutos Tecnológicos (DGIT).

Centros de Capacitación (DGCC).

‑ Instituciones Desconcentradas,

Instituto Politécnico Nacional (IPN),

Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI),

 

‑ Organismos Descentralizados,

• Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN (CIN­VESTAV).

• Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONA­LEP).

Centro de Enseñanza Técnica Industrial (CETI) de Guadala­jara.

• Instituto Nacional de Astrofísica, óptica y Electrónica (INAOE).

 

(3)  En México, al igual que en todos los países del mundo, la inves­tigación en comunicación siempre ha sido cuestionada, si ésta no tiene una aplicación comercial rentable; así pues, todo proyecto de investigación se enfrenta a los prejuicios más comunes que ejercen los responsables administrativos; es decir que:

a) La investigación en comunicación es una actividad poco útil ante la inevitable urgencia que existe siempre para la produc­ción y difusión de mensajes.

b) La investigación en comunicación es un ejercicio para los centros de estudio de las universidades, y no para las institucio­nes públicas con tareas de comunicación más prioritarias.

 

(4) A partir de un esquema general de capacitación y formación en comunicación del COSNET, los cursos y talleres para las Comi­siones Regionales se estructuran con la finalidad de preparar re­cursos humanos sin o con pocos conocimientos en comunicación y que puedan a corto y mediano plazo dedicarse a la produc­ción y evaluación de materiales impresos y audiovisuales según el caso.

(5) Por disposiciones del Reglamento de Radio y Televisión, las es­taciones y canales privados deben otorgar para la difusión de mensajes gubernamentales y de carácter social el 12,5 por cien­to de su tiempo de transmisión diaria, así como una media hora suplementaria cotidiana y una hora semanal más.

(6)  Esta investigación comprende un estudio documental y testimo­nial de especialistas sobre el tema, una propuesta metodológica y un modelo de evaluación práctico para las actividades de co­municación educativa del Sistema Tecnológico.

(7)  La capacidad de transmisión del sistema de satélites en el área de telecomunicaciones representa la incorporación de más de 20 millones de habitantes al servicio telefónico, un desarrollo ili­mitado para los servicios telemáticos y una amplia cobertura en todo el territorio nacional de 3 millones de kilómetros cuadrados para la televisión comercial y educativa.

Cabe mencionar que para alcanzar la máxima capacidad del sis­tema satelital "Morelos" será necesario instalar una amplia in­fraestructura terrena, la cual se ha empezado a construir con un plazo mínimo de cuatro años.