La LOT necesita ser desarrollada por importantes reglamentos técnicos

 

Diego López Garrido

 

La Ley de Ordenación de las Telecomunicaciones, recientemente promulgada, necesita ser de­sarrollada por importantes reglamentos técnicos. En este articulo se describe, desde un punto de vista juridico, el modelo que esta ley establece para las telecomunicaciones españolas.

 

LA LEY DE ORDENACIÓN DE LAS TELECOMUNICACIONES

 

La Ley de Ordenación de las Telecomunicaciones nace en la coyuntura legal obligada de la caducidad del contrato del Estado con la Compañía Tele­fónica Nacional de España. Una primera consecuencia de su publicación es que la posición omnipotente de la CTNE se atendrá en algunos aspectos hasta que se firme un nuevo contrato.

La LOT, de otro lado, necesita ser desarrolla­da por importantes Reglamentos Técnicos o de Prestación de Servicios.

La LOT, a pesar de todo, fija un cierto mode­lo para las telecomunicaciones, que, con las cau­telas antes señaladas, tendría los siguientes ras­gos:

 

1. Servicios Portadores

 

La LOT llama Servicios Portadores a "los que proporcionan la capacidad necesaria para la transmisión de señales entre puntos de termina­ción de red definidos". Esto incluiría técnica­mente:

 

a) Infraestructura de las telecomunicaciones.

b) Sistemas de transmisión (lo que permite la creación de circuitos).

c) Redes, conmutadas y no conmutadas.

 

Cuando estos elementos físicos se organizan y explotan económicamente, nacen los Servi­cios Portadores, que la LOT resume en los si­guientes:

 

‑ Conmutación de Paquetes

‑ Conmutación de Circuitos

‑ Red Telefónica Conmutada

‑ Télex

‑ Alquiler de circuitos punto a punto

 

El régimen legal básico de estos Servicios es:

 

1.° Los Servicios Portadores se prestan "en régimen de monopolio por gestión directa o in­directa, por entidades que sean a su vez explo­tadoras de Servicios Finales de Telecomunica­ción... en las condiciones que se determinen en los Reglamentos Técnicos y de Prestación de cada Servicio" (artículo 14.5 LOT).

2.° El concesionario debe poseer la naciona­lidad española. Si fuere persona jurídica la par­ticipación extranjera no puede superar el 25% de capital (art. 15.2).

3.° Las concesiones no pueden ser subcontratadas, salvo excepciones "que reglamentaria­mente se determinen" (art. 15.3c).

4.° El área de cobertura debe ser todo el te­rritorio español (art. 16. 1. a).

5.° La explotación de Servicios Portadores lleva aparejado el derecho a establecer la Red e Infraestructura necesaria para la prestación de los mismos (art. 17.1).

6.° Para la explotación de Servicios Portado­res es necesaria la aprobación de los corres­pondientes Reglamentos Técnicos y de Presta­ción de Servicios.

 

2. Servicios Finales

 

Son aquellos "teleservicios" definidos por su aplicación para el usuario final, porque incluyen las funciones de terminal. Son, pues, aquellos que proporcionan la capacidad completa de co­municación entre usuarios (art. 13.1).

Esta definición podría teóricamente incluir a todos los llamados Servicios de Valor Añadido; sin embargo, la LOT diferencia:

 

‑ Servicios Finales

‑ Servicios de Valor Añadido

 

Lo hace para dar un mismo tratamiento jurídi­co a los Servicios que la LOT llama Finales y Servicios Portadores.

La LOT hace una lista de lo que, a efectos le­gales, hay que entender por Servicios Finales. Son los siguientes:

 

‑ Teléfono

‑ Telegramas

‑ Télex

‑ Teletex

‑ Telefax

‑ Burofax

‑ Datafax

‑ Videofax

‑ Videoteléfono

‑ Móvil marítimo radio telegráfico

 

Cada uno de estos Servicios se presta en ré­gimen de monopolio, y las entidades concesio­narias pueden, por esa razón, serlo también de los Servicios Portadores.

 

3. Terminales

 

La LOT liberaliza los equipos terminales, ya que pueden ser comprados por el usuario a cualquier entidad. Pero el ritmo en el que se al­canzará esa situación lo deberán marcar los Re­glamentos Técnicos de cada Servicio.

 

4. Los Servicios de Valor Añadido

 

Los que añaden otras facilidades al servicio soporte o satisfacen nuevas necesidades espe­cíficas de telecomunicación se prestan en régi­men abierto, no monopolista. Sin embargo, lo anterior se relativiza bastante cuando se obser­va que los titulares de Servicios Finales y Porta­dores (léase CTNE) pueden explotarlos, lo mis­mo que cualquier otra persona física o jurídica.

La LOT distingue varias situaciones.

 

‑ Los SVA que utilicen redes de telecomu­nicación conmutadas no se consideran servicio público y, por ello, requieren sólo autorización administrativa, que se entien­de concedida por el transcurso de un mes desde la notificación del inicio de la ex­plotación al Ministerio de Transportes sin que se haya producido resolución admi­nistrativa (art. 21).

‑ Los SVA que no utilicen redes de teleco­municación conmutada se rigen por el ré­gimen más rígido de la concesión admi­nistrativa.

‑ Se exige también concesión administrati­va para los SVA que requieren redes de telecomunicación distintas de las de los ti­tulares de S. Finales y Portadores, o sea, distintas de las redes de la Telefónica, la cual siempre podrá sustituir aquellas re­des (art. 23).

‑ Las entidades explotadoras de S. Finales y Portadores necesitan autorización admi­nistrativa para explotar SVA conjuntamen­te con otras entidades (art. 24.5).

‑ El Gobierno puede, en determinadas cir­cunstancias (no existencia de iniciativas, interés público y social), excluir del régi­men de concurrencia a algunos SVA (art. 24.4).

 

5. Los Servicios de Difusión

 

Comunicación en un solo sentido y recepción simultánea en varios puntos están regulados bajo la fórmula genérica de exigencia de con­cesión administrativa.