Europa Sur: Desequilibrios teóricos y geográficos

 

Las experiencias de Francia y España, con referencias a Italia, Grecia y Portugal

 

Miquel de Moragas Spa

 

El balance de la investigación sobre comunicación y nuevas tecnologías en los cinco paises de la Europa del Sur revela profundas disparidades, escasa cooperación mutua y desequilibrios teóricos notables.

 

INTRODUCCION

 

A favor de la comparación contra la extrapolación

 

La relación entre las tecnolo­gías y los medios de comuni­cación se interpreta hoy, como ya había sucedido en etapas anteriores cuando se produjo la expansión de los medios, extrapolando, generalizando a todo el mundo, aquello que sólo suce­de en los países más desarrollados.

Las nuevas tecnologías se presentan, equivo­cadamente, como agentes de un proceso unifor­mizados. Pero, de hecho, este proceso sólo se verifica plenamente en la práctica comunicativa de algunos países, y aún en ellos de manera desequilibrada según los sectores o agentes so­ciales.

El análisis comparativo y sumario de las ex­periencias de Francia, Italia, España, Grecia y Portugal nos permitirá aportar algunas ideas so­bre las distintas formas de implantación de las nuevas tecnologías en los sistemas comunicati­vos.

 

Países y desarrollos distintos en Europa‑Sur

 

Entre los cinco países mediterráneos citados existen semejanzas culturales que justificarían un esfuerzo político de cooperación en materia de investigación y desarrollo de sus sistemas comunicativos o, sobre todo, en sus políticas de producción cultural‑audiovisual. Sin embargo esta cooperación parece hoy subordinada a la lógica de sus diferencias en materia de desa­rrollo tecnológico.

Estas diferencias son antiguas, incluso po­drían cuantificarse acudiendo a los datos sobre implantación del sistema televisivo convencio­nal.

 

 Número de receptores por 1.000 habitantes

                                                      Año 1980

Italia.........................................................386

Francia......................................................354

España......................................................252

Grecia.......................................................156

Portugal.....................................................141

 

Atendiendo al desarrollo alcanzado por estos distintos países en materia de nuevas tecnologías, deberíamos cambiar este orden sólo en un punto: colocando a Francia en cabeza de la lis­ta.

En todo caso la novedad se manifiesta por el hecho de que estas diferencias podrían ahora ampliarse como consecuencia de la propia di­námica del desarrollo tecnológico. Puede afir­marse que las nuevas tecnologías lejos de igua­lar situaciones espontáneamente, determinan nuevas diferencias.

Por esto las necesidades de cooperación y solidaridad se hacen ahora más urgentes que nunca.

 

Diferencia entre países con investigación aplicada y países con divulgación

 

Entre las diferencias existentes entre estos países destacaré aquí como particularmente significativa la que se está produciendo en la propia área de la investigación en comunica­ción, investigación que ya no podemos enten­der como un factor ajeno a la lógica de la prác­tica comunicativa de nuestro tiempo.

Los países que aquí comparamos se diferen­cian por el hecho de que no todos pueden rea­lizar una investigación en materia de comunica­ción y de nuevas tecnologías capaz de conver­tirse en antecedente y apoyo decisional al pro­pio desarrollo comunicativo, cultural e indus­trial.

Veremos con mayor atención que esto sólo sucede en algunos países del mundo ‑Francia entre ellos‑, que están en condiciones de apli­car su política de desarrollo económico y social en el eje de la transformación telemática.

 

Divulgación antes que investigación

 

Las primeras investigaciones que se desarro­llan en esta área del sur de Europa sobre nue­vas tecnologías y sociedad (1) fueron especula­ciones prospectivas o divulgaciones hechas a raíz de las experiencias desarrolladas en los países más desarrollados del mundo: Japón y Estados Unidos.

Ejercieron en este sentido una gran influencia las traducciones de las obras de Toffler: (1972, 1980, 1983), El Shock del futuro, publicada en España en 1972, y La tercera Ola, traducida al español en 1980. Una influencia similar tendría la obra de ServanSreiber (1981): El desafío mundial, traducida del francés al español en 1981. Estas obras, más propiamente destinadas al gran público que a los especialistas (2), pre­sentaron el advenimiento de las nuevas tecnolo­gías como un fenómeno irreversible ante el cual la sociedad debía adoptar una actitud recepti­va, sin temores, en la confianza de que éstas significarían un progreso efectivo para la huma­nidad. En este mismo punto ha quedado la di­vulgación periodística que se realiza sobre nue­vas tecnologías en muchos países de Europa.

 

El Informe Nora/Minc primer testimonio de investigación prospectiva autóctono

 

La primera evidencia de una nueva investiga­ción propiamente autóctona con los meritorios antecedentes de Naville (1963) y Touraine (1969) hecha con vistas a la planificación del desarrollo industrial de las nuevas tecnologías y de sus distintas repercusiones sociales, se sitúa en Francia con el encargo y posterior publica­ción, en 1978, del informe "Nora/Minc", a solici­tud del entonces Presidente francés Giscard d'Estaing a Simon Nora y Alain Minc.

 

El "Informe Nora/Minc" marca, efectivamente, un punto de inflexión básico en la historia de la investigación sobre comunicación social estableciendo una diferencia radical entre los modelos de investigación desarrollados en los distintos países del mundo según que precedan o sigan al desarrollo tecnológico.

 

De los países estudiados sólo en Francia, y desde el año 1981, es indisoluble la investiga­ción en materia de comunicación y la experi­mentación, especialmente en relación con el vi­deotexto (3).

Esto no significa que la conciencia sobre la importancia de las nuevas tecnologías y el inte­rés por la evolución tecnológica no se haya ge­neralizado en todos los países de Europa. Son muchas las instancias interesadas en este desa­rrollo tecnológico que han iniciado una inter­vención animadora en este sentido.

En países como España, por ejemplo, puede decirse incluso, que la única financiación dispo­nible para la organización de debates o simpo­siums sobre comunicación es la que se ha cana­lizado hacia actividades divulgadoras de esta problemática.

Ahora bien, entre investigación propiamente dicha y conciencia o divulgación existe una gran distancia práctica. En algunos países, como España, Grecia o Portugal, en mayor o menor grado, esta conciencia a duras penas su­pera el nivel de la divulgación periodística, con proliferación de mesas redondas. En Francia, principalmente ‑y en menor medida también Italia‑, esta conciencia consigue transformarse en planes de investigación, incluso de carácter cooperativo, sobre el impacto cultural de las nuevas tecnologías (4).

Las investigación italiana, comparada con la francesa, apenas se refiere a sus propias expe­riencias, pero manifiesta una especial y desta­cada capacidad de apertura a las corrientes in­ternacionales. En Italia se manifiesta la voluntad de alcanzar un conocimiento global (Grandi, 84) de valorar las primeras experiencias desarrolla­das en los países punteros ‑con la publicación, por ejemplo, del Informe Nora/Minc, Convivere con el Calcolatore, ya en 1979. Desde entonces se publican en Italia remarcables ensayos di­vulgativos que comparan la experiencia inter­nacional con el estado de desarrollo en Italia (Basevi, E., Grandi, R., Richeri, G., 1981, Richeri, G., 1984, Barbano, 1982).

En España, y aún a mayor distancia Portugal y Grecia, el seguimiento de la experiencia in­ternacional se dirigirá directamente a Japón y Estados Unidos, perdiendo la oportunidad de reconocer experiencias intermedias, por ejem­plo, la italiana, mucho más próxima para una extrapolación prospectiva.

 

Cooperación europea más que espacio cultural latino

 

Ya ha quedado dicho que Francia, Italia, Es­paña, Portugal y Grecia que conservan espacios culturales comunes, también presentan proble­mas y estados de desarrollo muy dispares en relación con las nuevas tecnologías.

Para profundizar en el análisis comparativo es ahora conveniente preguntarse por los progra­mas y las posibilidades de colaboración entre estos países en orden a un desarrollo común. Debe destacarse entonces, y en primer lugar, que la colaboración no se plantea a nivel latino, sino al nivel más general de Europa. Los crite­rios de la colaboración son antes los del merca­do que los de la cultura. Efectivamente, al mar­gen de algunos esporádicos planes de coopera­ción en materia de producción televisiva (Mat­terlart, A, X Delcourt, M. Matellart 1984), no puede hablarse de cooperación en materia de nuevas tecnologías entre los países de Europa Sur. La relación se establece entre el Sur y el Norte, pero no entre Sur y Sur. Así por ejemplo, las relaciones entre Portugal y España en mate­ria de investigación social son prácticamente inexistentes.

De nuestro análisis, por ejemplo, no se dedu­ce que pueda hablarse de una auténtica cola­boración entre Francia y otros estados del Me­diterráneo. Francia sigue, más bien, una estra­tegia competitiva con el Norte, con esporádicas colaboraciones de investigación con Italia a tra­vés de los distintos programas de cooperación europea: ESPRIT (5), RACE (6), EUREKA, FAST.

Se habla hoy insistentemente de la necesidad de crear el "espacio europeo". Pero antes que razones culturales son razones tecnológicas, económicas y militares las que impulsan la creación de este espacio.

Para algunos comentaristas fue el plan nortea­mericano de la Guerra de las Galaxias quien despertó en Europa la necesidad de encontrar formas cooperativas de desarrollo económico y tecnológico articulables con los planes milita­res.

Las razones económicas que impulsan a la necesidad de cooperación son ampliamente co­nocidas. En los años 70 los 10 países de la Co­munidad Europea ‑antes de la reciente entra­da de España y Portugal‑ gastaron el doble que el Japón en R&D (Investigación y Desarro­llo) en materia de nuevas generaciones de mi­croprocesadores, materias primas de las nuevas tecnologías. En contrapartida, Japón había con­seguido el 40% de este mercado, mientras que Europa, que importa hasta el 85% de sus micro­procesadores, sólo había conseguido el 10%.

¿Cuál es el coste de la no‑Europa?, se pre­guntan hoy los responsables de la política eco­nómica de los estados europeos: "la separación absurda entre industria civil y militar, junto con la compartimentación de los mercados naciona­les, contribuyen a gravar inútilmente los presu­puestos de los Estados de la Comunidad" (7).

 

La cooperación europea y la investigación social. El programa FAST

 

Aunque con notables diferencias presupues­tarias, la cooperación (8) europea también se ha desarrollado en el campo de las ciencias socia­les. En este campo uno de los programas de cooperación más importantes es el Programa FAST (Forecasting and Assessment in Science and Technology) de la Dirección General para la Ciencia, la Investigación y el Desarrollo de la Comisión de las Comunidades Europeas (9).

Este programa ya en 1979/80 introdujo la te­mática de la Sociedad de la Información entre sus tres temas básicos de investigación: Trabajo y desempleo / sociedad de la Información/Bio­sociedad.

Con el tiempo, y ya en 1980, son cuatro los te­mas principales de investigación del Programa FAST:

 

1 Las relaciones tecnología, empleo, trabajo.

2 La mutación de los servicios y los cambios tecnológicos.

3 La emergencia de los nuevos sistemas industriales estratégicos en los campos de:

 

      ‑ la comunicación

      ‑ y la alimentación

 

4 El desarrollo integral de los recursos naturales renovables.

 

Por lo que respecta al programa de la comunicación éste se desarrolla de acuerdo con los siguientes apartados:

 

1 Industria de las telecomunicaciones: opciones técnicas, confluencias y retos industriales.

2 La industria de los "media". (Prensa, televi­sión, banco de datos, publicidad, radio...)

3 Condiciones de funcionamiento del mercado.

4 La demanda final (de comunicación).

5 Efectos estructurales de las técnicas de comunicación sobre otras industrias.

6 Función de comunicación: retrospectiva y prospectiva.

7 La educación en la sociedad comunicatizada.

8 Consecuencias de una red mundial sobre la autonomía y la pertinencia de los espacios nacionales.

9 La prensa telematizada.

 

La selección de estos nueve proyectos demuestra una atención generalizable en los paí­ses más desarrollados de Europa por temas ta­les como: el mercado y la demanda previsible de aplicación de las nuevas tecnologías: la de­pendencia entre el crecimiento de las nuevas tecnologías y el crecimiento industrial y econó­mico en general; los efectos sobre el empleo; las consecuencias políticas y culturales que pueda tener cada Estado; la aparición de nue­vos espacios de comunicación que acompaña a la implantación de las nuevas tecnologías.

A los efectos de nuestro análisis es particular­mente relevante el hecho de que de todas estas investigaciones únicamente tres tengan participación de alguno de los países del área Euro­pa‑Sur.

La investigación n.° 1 ("Industrie des telecom­munications: options techniques et enjeux indus­triels") es confiada al IDATE de Montpellier (Francia) en colaboración con PACTEL y la Universidad de Nápoles (Italia).

La investigación n.° 5 ("Effets structurants des techniques de communications sur les autres in­dustries") es confiada junto a una participación belga a un equipo de investigación italiano (OS­PRI) de la Universidad Comercial L. Bocconi.

La investigación 6 ("La function de commu­nication: retrospective et prospective") es con­fiada al grupo francés CEGOS en colaboración con la Unidad de Historia Contemporánea (UCL), también francés.

La incorporación de España y de Portugal a las Comunidades Europeas en enero de 1986 debería significar la ampliación de estos pro­gramas cooperativos, pero también la inclusión de nuevos temas relativos a los distintos grados de implantación de las nuevas tecnologías.

 

LOS NUEVOS PROBLEMAS DE LA INVESTIGACION DE LA COMUNICACION ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

 

Las nuevas tecnologías no deben tomarse como el único y principal problema de la investigación sobre los medios

 

Contra "la moda" debemos decir que las nue­vas tecnologías AFECTAN en proporciones muy distintas a los diversos sistemas comunica­tivos. Equivocarse en esta proporción PUEDE TENER unas consecuencias tan negativas como las que produjo la aplicación a países en vías de desarrollo de las teorías difusionistas y desa­rrollistas del funcionalismo en los años cincuen­ta y sesenta.

En los países menos desarrollados el princi­pal problema de la investigación en comunica­ción y nuevas tecnologías es el de un correcto diagnóstico sobre la fase exacta en que se en­cuentra su sistema comunicativo. Cuando se plantean los problemas en términos prospecti­vos sin posibilidad de experimentación, y más aún si se sigue para ello la experiencia de los países punteros en desarrollo tecnológico, se incurre fácilmente en el error de calificar como viejas y sustituibles las estructuras disponibles. Se deja entonces de prestar atención a los prin­cipales problemas de sus políticas de comuni­cación.

Algunos autores italianos han sido especial­mente lúcidos en este sentido (Mazzoleni, 1985; Richeri, 1984; Vaca, 1984) reconociendo la posi­ción de retraso de Italia respecto de los países más desarrollados de Europa:

"Francia, Alemania, Gran Bretaña son los tres países de Europa que han realizado un mayor avance en el terreno de las políticas de las nue­vas tecnologías en general y de los nuevos mass media electrónicos en particular" (Mazzo­leni, 1985: 31).

"Quiero señalar que los efectos de la telemá­tica y los problemas de la sociedad de la infor­mación en un sentido pleno, será materia de los años noventa en Italia. Por el momento están actuando algunos servicios que ciertamente nos permiten hablar de telemática como una reali­dad existente incluso entre nosotros; pero al margen de algunas opciones de orientación económica e industrial, se trata sólo de premi­sas de un fenómeno nuevo, que verá su plena maduración dentro de un decenio, pero no an­tes" (Vaca, 1984: 171).

La investigación en comunicación y nuevas tecnologías puede desarrollarse desequilibra­damente. Desequilibradamente si la investiga­ción exclusiviza su atención y sus recursos con las nuevas tecnologías, olvidando otros proble­mas "reales" de la política comunicativa que tie­ne más que ver con "la vieja" que con "la nueva" tecnología. Desequilibradamente, si la política de implantación sigue las pautas de los intere­ses de expansión industrial de otras áreas del mundo y no se ajusta a las necesidades de de­sarrollo del país en el que se aplican.

 

Interpretar la información como eje del desarrollo económico social

 

Hasta hace unos años las principales funcio­nes atribuidas a la comunicación social eran las funciones políticas y culturales. Más reciente­mente con la expansión de la industria cultural y del mercado publicitario empezaron a desta­carse nuevas funciones económicas. La transfor­mación tecnológica moderna fuerza a un nuevo cambio, ahora sustantivo de las funciones de la comunicación, al situar el desarrollo de la trans­misión de la información en eje del desarrollo global de una sociedad. No es suficiente afirmar que la información es importante económica­mente cuando se ha convertido, por lo menos para algunos países, en el motor mismo del de­sarrollo económico y en factor determinante de algo tan fundamental y trascendente como es la pérdida o el mantenimiento de los puestos de trabajo.

En Francia, por ejemplo, la política francesa del actual mandato presidencial, del "septenat", se centra claramente en el desarrollo industrial de la electrónica; en otros países ‑Italia y Es­paña‑ se habla de esfuerzos para no perder "el tren del progreso".

 

Complejidad de interrelaciones

 

No es de extrañar que la palabra clave que oriente la investigación más avanzada en mate­ria de comunicación y nuevas tecnologías sea la palabra francesa "enjeux", que podemos tradu­cir al español por "encrucijada", y que aparece en numerosos enunciados, incluso en el título de algunas instituciones académicas (10). Se ha­bla de "enjeux" económicos/"enjeux" tecnológi­cos/ "enjeux" jurídicos/"enjeux" políticos/"enjeux" culturales y sociales. Se habla, en definitiva, de interrelación o permeabilidad entre los distintos sectores (tecnología, industria, cultura, defensa, economía, etc.).

Nunca como ahora se había hecho tan evi­dente la condición de "encrucijada" del fenóme­no informativo.

Giuseppe Richeri (1985), uno de los principa­les investigadores italianos en estas materias, ha señalado las insuficiencias de cuatro determi­nismos muy al uso en la interpretación de la im­plantación de las nuevas tecnologías en nuestra sociedad: el determinismo económico, el deter­minismo tecnológico, el determinismo ideológi­co y el determinismo político. El estudio de la información debe ser hoy el estudio de la com­plejidad.

 

R&D e investigación de la comunicación

 

Iniciaba este ensayo haciendo referencia a las distintas posibilidades de desarrollo de la investigación de la comunicación según que ésta pueda articularse o no con proyectos de aplicación concretos.

Debemos profundizar ahora en esta cuestión señalando' dónde se encuentran y cuáles son los distintos controles que permiten u obstaculizan esta aplicación sobre la investigación. Por de pronto, debemos afirmar que el desarrollo de la investigación sobre comunicación está hoy fuer­temente limitada por dos condiciones. Una ya conocida: la provisión de fondos; otra menos co­nocida y nueva: la posibilidad de experimenta­ción.

El análisis del futuro de los medios está hoy en manos de las grandes empresas especializa­das en el sector del marketing, o de las propias multinacionales del sector. La investigación in­dependiente y universitaria cada día aparece como más ajena y al margen de estos procesos de investigación. Así lo atestigua, por ejemplo, una valoración de las tesis universitarias (11).

Este control de la investigación no sólo deter­mina que los resultados sean cada día más se­cretos y reservados, sino que se teorice con la idea de que lo único verdaderamente nuevo e interesante es lo que hace referencia a los pro­blemas de la oferta. Es desde esta perspectiva desde la que se estudian los escenarios, las fuerzas que determinan las respuestas y la for­ma de adaptar las decisiones (inversiones) a las posibles respuestas ‑que no a las condicio­nes‑ de la demanda.

La investigación no procede, como sería de­seable, advierte Richeri (1985, a), comenzando por singularizar las expectativas y los deseos de la sociedad, para singularizar, acto seguido, cuáles son las tecnologías disponibles, adaptán­dolas para dar satisfacción a aquellas expectati­vas y deseos. Se procede, por el contrario, individualizando las nuevas posibilidades tecno­lógicas ofrecidas por el progreso científico, e individualizando, posteriormente, las necesida­des sociales que pueden satisfacerla.

No es de extrañar, en consecuencia, que de todos los procesos investigadores en materia de comunicación y nuevas tecnologías, el que se encuentra más atrasado sea, precisamente, el de sus usos culturales: somos capaces de dise­ñar un satélite pero no los usos culturales que de él puedan derivarse (Mattelart y Stourze, 1982, Marhuenda, 1983; Godelier, 1982).

No podremos extrañarnos tampoco de que las distintas opciones en materia de liberaliza­ción del sector de la comunicación (público‑pri­vado) tengan su corolario en la investigación.

En Francia, por ejemplo, el estado controla hasta el 90% (Sorberts, 1984) de la investigación sobre información (" filiére électronique) en el que se inscribe la investigación sobre las nue­vas tecnologías y los medios. En este mismo en­sayo haré varias referencias a los encargos de investigación hechos por el Gobierno francés, como etapa previa y necesaria para toma de grandes decisiones.

Es importante destacar en este sentido que la presencia en Francia de la iniciativa pública en el sector de la investigación (Sorbets, 1984) ha permitido que estos encargos no se limiten a los conocimientos necesarios para la planifica­ción de estrategias de la oferta, sino que tam­bién se hayan interesado por los problemas, más propiamente sociales, de la demanda.

La tendencia a la privatización de la investi­gación, al margen de lo ya dicho sobre Francia, encuentra otras resistencias en Europa Sur, es­pecialmente en las universidades y en los pro­gramas de investigación de los medios públicos de comunicación, destacando, muy especial­mente el caso de la RAI italiana (12).

El desarrollo de la investigación en comuni­cación sólo es complejo cuando cubre los cam­pos del desarrollo tecnológico y del desarrollo social, cuando contribuye doblemente a la des­centralización y planificación cultural y a la reestructuración y modernización del aparato productivo nacional (Sorbets, 1984: 11; Lauferr, R. y Paradeise, C., 1982).

La importancia de la investigación en el de­sarrollo de los aspectos estrictamente tecnológi­cos ha experimentado un extraordinario creci­miento. En países como los Estados Unidos la investigación (R&D) experimenta un crecimien­to anual que llega hasta el 14% en USA, ten­diendo a convertirse en uno de los elementos clave del control del mercado internacional.

Es lógico que en estas perspectivas resulta­sen sorprendentes las palabras pronunciadas por el Presidente norteamericano Ronald Rea­gan, en 1985 durante su última estancia en Ma­drid:

"Si depositamos nuestra confianza en los "ex­pertos" y nos ponemos en manos de sus conoci­mientos a la hora de forjar nuestro destino, nos condenaremos a vivir en el pasado, ¿por qué?, ¿cómo pueden ser expertos en aquello que to­davía no ha sido inventado, que no existe aún" (13).

En este mismo discurso y entre un conjunto de argumentos a favor de la libre empresa y del libre mercado, Reagan afirmó que el pro­teccionismo, debería llamarse "destruccionis­mo" y que el paradigma del crecimiento econó­mico se encuentra en "ilusiones en la mente o en inspiraciones en el corazón" como la que tu­vieron en su día los jóvenes estudiantes que fundaron APPLE en un garaje de Silicon Valley.Las ideas redactadas por los asesores del Pre­sidente norteamericano esconden la realidad y la importancia de la relación R&D en un país como España, teniendo en cuenta que los EE.UU. es el primer país en el mundo en inver­sión, miles de millones de dólares, y cada día más, en la investigación.

 

Nuevos medios y privatización. De la discusión sobre televisión privada / televisión pública a la discusión sobre el modelo de telecomunicaciones

 

La privatización del sistema comunicativo se ha convertido en el núcleo básico de las estra­tegias comunicativas de nuestro tiempo. Pero también este debate tiene profundas diferen­cias según cual sea el grado de desarrollo tec­nológico de cada país.

En algunos países. Grecia, España, Portugal, este debate se circunscribe a la polémica en torno a la privatización de los medios audiovi­suales, particularmente de la televisión. Esta te­mática, que se convierte en el eje de todas las discusiones y las políticas sobre los medios, tie­ne que ver con la profunda transformación del sistema empresarial en el campo de la informa­ción, de la distribución de la inversiones publi­citarias, etc.

En otros países más desarrollados ‑Francia, y en menor medida en Italia‑ sin ser ajenos a la polémica anterior, el debate sobre la privati­zación se sitúa a niveles de mayor complejidad y trascendencia económica: el del control y la producción en el sector de la informática y de las telecomunicaciones.

Un debate de esta naturaleza sobre la privati­zación adquiere unas dimensiones que desbor­dan por completo la especificidad de lo comu­nicativo. Ingenieros, economistas, políticos susti­tuyen en el debate social a los antiguos "espe­cialistas en comunicación".

Entre los países a los que aquí hacemos refe­rencia, encontramos, "grosso modo", países como Italia que parecen optar por la máxima liberali­zación del sector en la línea emprendida por la Gran Bretaña, y también países, como Francia, que apuntan más claramente hacia una decidi­da intervención del Estado en el desarrollo y planificación de su crecimiento industrial‑tecno­lógico. Otros países ‑como Portugal o Gre­cia‑ ni siquiera han planteado, por lo menos pú­blicamente, sus posiciones. En España conflic­tos de competencias entre los diversos actores interesados (Telefónica, RTVE, Ejército, Minis­terios de Industria, de Telecomunicaciones, etc. ), así como la cuestión pendiente de la priva­tización de la televisión, han impedido avanzar en el trámite de la Ley de Ordenación de las Comunicaciones (LOC), dejando para la próxi­ma legislatura las correspondientes decisiones.

 

CENTRALIDAD DE LA EXPERIENCIA FRANCESA EN VIDEOCOMUNICACION

 

Con el acceso al poder de los socialistas en Francia en 1981 (De la Haye, 1982), éstos debie­ron pasar de una defensa global y genérica de la democratización de las comunicaciones a la toma de decisiones en importantes sectores del desarrollo tecnológico.

Ya en 1981 Farnoux, antiguo cuadro dirigente de Thomson, fue encargado por el Ministerio de Investigación e Industria de la elaboración de un informe (sería el Rapport Farnoux) so­bre desarrollo industrial en materias de nuevas tecnologías de lo que se definiría como "filiére électronique". Este desarrollo se interpreta como una referencia clave para la propia indepen­dencia de Francia. El objetivo es que Francia se sitúe a la cabeza del desarrollo mundial des­pués de EE.UU. y Japón.

En 1982 el Gobierno acuerda invertir en cinco años la cifra de ciento cuarenta mil millones de francos para recuperar el atraso de Francia en materia de industrias electrónicas. El Gobierno se propone un plan de coordinación del sector con el objetivo de equilibrar la balanza comer­cial y crear nuevos empleos. De esta forma el Gobierno socialista confía en conseguir otros objetivos prioritarios: la independencia nacio­nal, la descentralización del poder, la mejora de la calidad de vida y de la vivacidad cultural.

Ya en 1982 se aprueba‑la‑ nueva ley de comu­nicación que estructura el sistema comunicativo francés en torno a una suposición técnica que deberá tener grandes repercusiones sobre su sistema de comunicación: la futura homogenei­zación de la transmisión a través del cable.

El cableado se presenta como una salida in­dustrial básica para el futuro en Francia, priori­taria respecto de los satélites o de la reutiliza­ción de la red éter. Con este objetivo se ponen en funcionamiento planes a largo plazo. El Go­bierno a la vista del llamado "Informe Mexan­deau' decide, en noviembre de 1982, el cablea­do en tres años de 1.500.000 de hogares, para llegar a los 6.000,000 de hogares en 1992. El Es­tado financiará en un 70% la instalación de estas redes, con la colaboración de los municipios lo­cales en un 30%. El objetivo final del programa es conseguir una Francia complemente tablea­da en 1995...,para ganar la carrera industrial de las fibras ópticas.

No es este el lugar donde describir las nume­rosas consecuencias concretas de estas gran­des decisiones, pero sí de señalar las posibili­dades del Estado en una planificación del desa­rrollo tecnológico que procure una ampliación de la participación democrática.

En estas mismas fechas se encarga una mi­sión de interés cultural sobre el plan de expan­sión de las industrias audiovisuales, que será di­rigida por Patrice Flichy (CNET) y Philippe Chauvet (INA) (Flichv, P., v Ph. Chauvet, 1985).

En 1982 el Estado francés mantiene el mono­polio de la difusión y lo suprime para la progra­mación, facilitando la iniciativa privada en el "suministro" de información. La televisión en Francia da pasos importantes para la indepen­dización del poder político con la institucionali­zación de la Haute Autorité.

 

Italia y la influencia del sector privado

 

Contrariamente a lo que sucede en Francia donde este una voluntad y un plan explícito de mantenimiento del protagonismo del Estado en el sector de las telecomunicaciones, la evolu­ción del sistema telecomunicativo en Italia pa­rece inclinarse más bien hacia el modelo inglés o japonés con fuerte incidencia del sector pri­vado. Más aún, algunos recientes acontecimien­tos de la política italiana en materia de teleco­municaciones parecen desmentir las posibilida­des de política europea conjunta en este vital sector de la industria telemática.

Los analistas italianos (Mattucci, 1984; Mor­ganti, 1984; Richeri, 1985 y Volpato, 1984) consi­deran particularmente significativa la venta de una parte importante de las acciones de la fir­ma italiana Olivetti (primera de Europa en el sector informático) a la gran empresa nortea­mericana PTT (telecomunicaciones). Este com­promiso permite la entrada de ATT en Europa y presupone la expansión americana de Olivet­ti, sobre todo en el sector de la "ofimática", pero no garantiza planes de cooperación europeos para hacer frente a las grandes multinacionales japonesas y norteamericanas.

Esta tendencia italiana queda aún más en evidencia con los acuerdos posteriores firmados entre la financiera estatal italiana STET, que gestiona a través de la SIP la telefonía italiana, con otra gran multinacional norteamericana, esta vez del sector informático, la IBM.

En este juego de acuerdos los analistas cita­dos adivinan un ejemplo de cómo los intereses privados, y la falta de planificación pública en este sector, pueden perjudicar el desarrollo de la industria nacional y europea.

 

Expansión tecnológica, sector público y desarrollo de la investigación en Francia

 

Desde 1980 las instituciones francesas de in­vestigación dedicadas a los nuevos medios de comunicación se han ido multiplicando, hasta ofrecer el catálogo más completo de investiga­ción en Europa.

Las instituciones académicas francesas, anti­guamente tan importantes en el panorama de la investigación europea de los medios de comu­nicación, tales como el Instituto Francés de Prensa, el CETSAS en París, el ILTAM de Bur­deos, o las escuelas de periodismo de Lille y Estrasburgo (Mattelart, A,, Sturdze, Y., 1982; Moragas, 1981), así como los nuevos departa­mentos de comunicación en las universidades de Rennes y Grenoble (14), sin dejar de mante­ner su contribución, han visto aumentar el pro­tagonismo de una serie de centros de investiga­ción creados por los distintos centros de la Ad­ministración responsables de las políticas de comunicación o por instituciones investigadoras directa o indirectamente relacionados con los propios medios de comunicación implicados (CNRS, CNET, IDATE, INA, etc.) (15), (16).

También es cierto que con ello la sociología crítica de la cultura ha perdido uno de los prin­cipales puntos de referencia internacional.

En Francia, contrariamente a lo que sucede en otros países de Europa Sur, no se duda de la "rentabilidad" de la investigación en comunica­ción, sobre todo a la vista de los enormes cos­tes de los programas de comunicación y de los riesgos implícitos en las grandes inversiones en el sector (17).

Los grandes Ministerios relacionados con la comunicación: Ministerio de Cultura, Ministerio de Investigación e Industria, Ministerio de Co­municación y Ministére des Postes, Télécom­munications, Télédiffusion (PTT), han creado centros y han impulsado programas específicos de investigación. Por su parte, han ampliado su influencia y sus recursos algunas grandes agen­cias de investigación de opinión, tales como SOFRES y NIELSEN, empresas que se fusionan en 1985, MEDIAMETRIE una de las primeras empresas que utilizan el audímetro para sus análisis de audiencia, el CESP (Centro d'Etudes des Supports de Publicité).

 

La investigación en el Ministére des PTT y su Direction Generale des Telecommunications (DGT)

 

Una mención especial merece el trabajo en investigación desarrollado por la DGT. Desde 1983, cuando se definen las competencias de las PTT en torno a tres grandes ejes: telecomu­niciones, burótica e informática. Las numerosas iniciativas investigadoras de su DGT se organi­zarán a través del SPES (Service de la Prospec­tive et des Etudes Economiques).

Este servicio tiene diversos programas, los más directamente relacionados con la temática de los medios son los denominados, respectiva­mente, "Groupement B ‑ Prospective industrie­lle‑Gestion de l'innovation" y "Groupement C ‑Prospective socio‑economique" (18).

El Groupement C‑Prospective socio‑economi­que distribuye su trabajo en las dos siguientes áreas:

 

1 Recopilación de datos sobre los tres sectores citados: telecomunicaciones, burótica e informática.

2 Aspectos socio‑económicos de futuros servicios (prospectiva).

 

En los dos últimos años se ha puesto especial atención en los problemas socioeconómicos del videotexto, posibilidades del "nuevo" dinero electrónico, evolución del consumo sobre la in­formática, problemas jurídicos de la comunica­ción, problemas geopolíticos, servicios de imá­genes, etc.

Por lo que respecta a los objetivos básicos de la investigación del Groupement B du SPES (Prospective Industrielle‑Gestión de l'innova­tion), se propone un modelo de experimenta­ción capaz de garantizar la rentabilidad y/o ra­cionalidad de la gestión de innovación en los tres sectores citados, determinando los factores de fracaso y de éxito de los nuevos productos telemáticos, estableciendo los factores de con­sumo y de competitividad.

Respecto a los ejes temáticos que se propone desarrollar el Ministerio de las PTT a través de SPES en el año 1985 figuran los tres siguientes:

 

‑ Refuerzo del eje informática‑telecomunicacio­nes.

‑ Promoción del área de la burótica.

‑ Promoción del eje videocomunicación, tanto desde el punto de vista de las redes como de la industria del audiovisual en general.

 

Estrategia R&D de las PTT

 

La investigación desarrollada por las PTT se inscribe plenamente en la lógica del esquema R&D (Investigación y Desarrollo), como formas de paso de la investigación a la aplicación/in­dustrialización.

a) Formalización de un método de análisis ‑formalización de matrices‑ que permitan la valoración de las innovaciones en el mercado. Este planteamiento responde a la necesidad de resolver las múltiples variantes que intervienen en la rentabilidad de las implantaciones de in­novaciones.

b) Propuesta de acciones puntuales, de ca­rácter político‑práctico tendentes a orientar las decisiones de la Administración. Procurando acortar las diferencias de calendario entre las exigencias de las decisiones políticas y los des­cubrimientos de la investigación.

c) Tomar iniciativas para hacer emerger los grandes problemas, nudos estratégicos y que no son considerados por los sectores sociales. Esta necesidad de emergencia se convierte, de hecho, en uno de los principales retos de la in­vestigación en comunicación en la actualidad.

 

DESPLAZAMIENTO DE INTERÉS: DEL SATÉLITE AL CABLE

 

En los primeros años ochenta la investigación en nuevas tecnologías de la comunicación puso su máximo interés en las consecuencias de la implantación de los satélites en los ámbitos cul­turales y comunicativos de Europa. La publica­ción en 1983 del número especial "satelliti e nuove tecnologie televisive" en la colección Do­cumenti e Studi de la RAI (Richeri, G., 1983), o la publicación de una monografía de este mis­mo tema en las publicaciones de IORTV en Es­paña (Monpín, 1983), son testimonios de esta preocupación. En pocos años, con los continuos atrasos en la implantación de los satélites de di­fusión directa, y la progresiva extensión de los programas de cableado, los proyectos de siste­mas mixtos de televisión cable‑satélite (Moragas, 1985), han determinado un cambio per­ceptible de interés hacia el cable como esce­nario fundamental de la transformación tecnoló­gica de los medios.

Este interés por el cable es también desigual en nuestros cinco países.

Contrariamente a lo que sucede en Francia, donde, como hemos visto, existe un amplio plan de desarrollo de la red telemática, en España, Grecia o Portugal no se conocen programas de implantación inmediata de una red integrada de servicios telecomunicativos.

En 1984 se anunciaron en Italia los primeros pasos para esta implantación proponiéndose un plan de diez años para la creación de una red nacional integrada de telecomunicaciones (Ri­cheri, 1985, c).

Estas previsiones, que sepamos, no han sido ejecutadas y estarían pendientes de las solucio­nes finales a las que lleguen los distintos pactos antes mencionados entre las industrias italianas del sector y las correspondientes multinaciona­les asociadas a ellas. En todo caso es importan­te destacar que hoy, en Italia, el debate político, económico y jurídico fundamental sigue girando en torno de las posibilidades del éter.

 

Generalización de las experiencias de videotexto y excepcionalidad de las experiencias de teletexto

 

Deberemos distinguir entre las experiencias de teletexto y las experiencias de videotexto, según que su difusión se realice por medio de los canales ya habituales del éter o por medio de las nuevas redes cable.

Las experiencias en teletexto ‑gestionadas por los entes televisivos‑ son conocidas en Es­paña, Italia y Francia, sin embargo no conoce­mos que éstas se hayan producido en Grecia o Portugal. En España estas experiencias han dado lugar a comentarios y descripciones di­versas (Barrasa, 1985, a; Bethencourt, 1985; Ce­brián, 1985; Torre Cervigón, 1985), las experi­mentaciones, sobre todo a raíz de los mundiales de fútbol en 1982, se han centrado en proble­mas de su emisión y producción audiovisual.

Por lo que respecta al videotexto, en Italia, donde se le denomina "videotel", se han produ­cido ya las primeras experimentaciones, con un estudio sobre 1.400 usuarios (Dan¡, 1984). En Francia, como veremos a continuación, esta ex­periencia presenta ya hoy un amplio y variado desarrollo.

 

La experimentación en videocomunicación en Francia

 

Con el videotexto, nuevo media surgido del teléfono directamente, las instituciones de tele­comunicación se ven implicadas en sectores hasta entonces ajenos a sus actividades: el sec­tor de la imagen, la venta de información y la interactividad (Ancelin, 1983).

También en España, como veremos, es una Fundación de Telefónica, FUNDESCO, quien se ocupa con mayor interés y competencia de la investigación en comunicación. Así sucede tam­bién o sobre todo en Francia, donde el desarro­llo de la red telemática que impulsaron las PTT determinó un amplio programa de experimen­tación en el videotexto, o, más en general, en la videocomunicación.

Esta experimentación social ha intentado dar respuesta a tres principales problemas.

¿Para qué sirve el videotexto a los usuarios?

¿Cómo incide el videotexto en la organiza­ción empresarial de los suministradores de in­formación?

¿A qué intereses industriales y a qué apues­tas de futuro tecnológico sirve la instalación de la red telemática?

Desde 1981 ‑desde el momento en que las administraciones locales empezaron a tomar sus iniciativas en el sector‑ las experimentaciones han empezado a ser incontables: Biarritz, Gre­noble, Nantes, Velizy, Estrasburgo, etc. (19). (Marchan/Ancellin, 1984).

Estas experimentaciones parten de la hipóte­sis de que el videotexto es capaz de suministrar tres servicios fundamentales: informarse, expre­sarse y actuar (transacciones, reservas, etc.).

Las experiencias han desmentido las exage­raciones de unas previsiones y promesas que no tuvieron en cuenta las dificultades y obstácu­los de diversa índole que debe afrontar su apli­cación social: obstáculos técnicos, de los emiso­res y de los consumidores, servicio inadecuado a las expectativas reales.

"Menos informativo que el diario o la enciclo­pedia, menos distraído que la radio o la televi­sión, menos inteligente que el micro‑ordenador, menos convivencial que el teléfono, el videotex­to encuentra difícilmente su lugar en un univer­so ya jalonado de prácticas reales o imagina­rias" (Ancelin, 1985).

Las experiencias (Ancelin, Marchand, 1984) han demostrado las inadecuaciones entre el suministro de información y las necesidades de recepción de información. Los resultados de las investigaciones, sujetas a un presupuesto y a una duración marcada con frecuencia por ca­lendarios políticos, también dejan entrever que las hipótesis no son neutras, demostrando que "la participation et les propositions des divers intervenants sont des indicateursclé des repré­sentations des intéréts et des stratégies mises en oeuvre dans un champ sectoriel donné" (Sor­bets, 1984:24).

 

LAS VIEJAS TECNOLOGIAS SON NUEVAS EN EL SUR DE EUROPA: ESPAÑA, GRECIA Y PORTUGAL

 

El corpus elegido para nuestro análisis com­parativo, cinco países con un desarrollo tan de­sigual, será útil a la comunidad de investigado­res europeos para comprender cuál no será la desigualdad, mucho más radical, que se produ­cirá entre Europa y otras zonas del mundo me­nos desarrolladas (20).

El corpus tan heterogéneo nos ha puesto tam­bién de manifiesto que el desarrollo de las nue­vas tecnologías no debe interpretarse en el marco de una conceptualización universal, sino en los diversos marcos que ofrece la contextua­lización histórica.

Para verificar estos puntos de vista debemos preguntarnos por los aspectos comunes del de­sarrollo del sistema comunicativo entre tres paí­ses situados en lo que hemos denominado "el sur del sur de Europa": Grecia, Portugal y, algo más al norte, España.

 

Televisión y monopolio

 

Los tres países tienen en común el hecho de haber salido de una dictadura y de partir de unos sistemas televisivos fuertemente monopoli­zados.

Por lo que respecta a la gestión del monopo­lio televisivo, especialmente en Grecia y en Portugal, son numerosas las herencias de la dic­tadura: centralización del control, ausencia de formas de participación democrática, insuficien­tes mecanismos de control parlamentario plura­lista.

En Portugal, donde la propia Constitución de­clara el carácter público de la TV, los principa­les cargos de la televisión lo son por designa­ción (21). La ausencia de independencia profe­sional en estos medios queda en evidencia ante el hecho de que entre 1974 y 1984, la RTP (TV) y la RDP (radio) hayan totalizado hasta 130 direc­tores (22).

En Grecia el monopolio viene legislándose desde 1953, hasta la consolidación del monopo­lio de la ERT (Radio y Televisión Griega) en 1975 con la Ley 230/1975 que consagra el mono­polio de radio y TV. Hasta hace escasamente tres años, en 1982, no finalizó el control por par­te de las fuerzas armadas de la actual segunda cadena pública de TV, actualmente ERT‑2. El gobierno de la ERT es confiado a un consejo de 7 miembros nombrados todos por el Gobierno (23).

A este programa, de "viejos problemas" y de "viejas tecnologías", le corresponde una com­pleta ausencia de política estatal en materia de nuevas tecnologías de la comunicación. Como evidencia de esta marginación debe citarse, por ejemplo, la explícita oposición del Gobierno griego a participar en el proyecto europeo de satélites de comunicación (Dimitras y Doulkeri, 1984) o el voto en contra de Grecia al libro ver­de de la televisión de la CEE.

 

Temas de interés no tecnológico

 

Es perfectamente lógico que en este contexto la preocupación por la incidencia de las nuevas tecnologías sea un tema marginal en el debate de las políticas comunicativas de estos países.

En Grecia (24) los principales temas de inte­rés son, hoy por hoy, temas tales como la objeti­vidad de las noticias y el control por parte del Gobierno de la información, la calidad de los programas transmitidos ‑y la influencia ideológi­ca de la presencia de la producción norteame­ricana, las estaciones privadas de radio y de te­levisión.

Recientemente, en las elecciones de junio de 1985, la oposición conbervadora ya introdujo en sus programas la plataforma neo‑liberal en ma­teria de comunicación, reclamando radios y TV privadas y las, posibilidades de instalación de cable.

En Portugal, por su parte, y de forma muy pa­recida a lo que sucede en Grecia, los temas de mayor interés en el debate sobre políticas de comunicación son, principalmente, problemas de relación entre la clase política, el Estado y los medios de comunicación. Problemas de li­bertad de información e intervención del Esta­do ‑no debería olvidarse que en Portugal los principales diarios pertenecen al sector público‑. Control gubernamental de la televisión. Todo esta intervención política se traducirá en una amplia y compleja legislación en materia de medios de comunicación (TV, Radio, Pren­sa) (25) y en un amplio debate. periodístico (26).

En Portugal, donde existen muchos rincones que no reciben adecuadamente las dos cade­nas de su televisión, la investigación académica (27) debe afrontar unos "nuevos problemas" que son todavía los "viejos" y fundamentales proble­mas de la era del éter.

 

El desarrollo de la investigación en nuevas tecnologías en España

 

Instituciones y condiciones de la investigación

 

Son numerosos los agentes e instituciones que se atribuyen la responsabilidad de desa­rrollar la investigación en comunicación y nue­vas tecnologías en España. Entre estos agentes, que cumplen con su propósito de manera muy irregular, deben mencionarse los siguientes:

La Universidad. Particularmente las Escuelas Superiores de Ingenieros en Telecomunicacio­nes, las Facultades de Ciencias Sociales y las Facultades de Ciencias de la Información (Bar­celona, Bilbao, Madrid, Pamplona).

La Administración Central y Autonómica a través de los Ministerios de la Presidencia, Cultu­ra, Educación y Ciencia, Industria y Energía, Transportes, Turismo y Comunicaciones.

Los entes públicos de Radiotelevisión. (Prin­cipalmente la cadena del Estado RTVE, pero también las cadenas de las Autonomías: CCRTV en Cataluña, Euskal Televisa en Euskadi y RTG en Galicia).

La Compañía Telefónica Nacional de España y los centros de investigación y fundaciones de la misma, particularmente FUNDESCO.

Las asociaciones profesionales y las empre­sas del sector de la informática y de las teleco­municaciones.

Esta proliferación de instituciones que se atri­buyen la responsabilidad de la investigación no se corresponde con su desarrollo efectivo. El análisis de lo que se realiza en España pone en evidencia, ante todo, que:.

a. En materia de comunicación los proble­mas no se centran "todavía" en la problemática de los "nuevos medios". Los ejes de discusión central son ahora los de la reorganización em­presarial y la necesidad de una nueva regla­mentación jurídica del espacio audiovisual. Los temas "emergentes" son los de la desregula­ción, la privatización y la transformación multi­media de las empresas de información (tema estudiado en profundidad desde Francia (Gui­llou, 1984).

b. Con excepciones, que confirmarían la re­gla, la producción teórica sobre comunicación y nuevas tecnologías que circula en España es mayoritariamente de producción ajena. Como sucede en general en los países menos desa­rrollados, la escasa investigación que se realiza se centra, casi exclusivamente, en la divulga­ción de ideas y de experiencias de los países más alejados de la propia realidad nacional: el Japón y Estados Unidos.

c. La influencia de esta producción ajena de­termina una multiplicidad de equívocos ante las posibilidades potenciales de las nuevas tecno­logías. Se confunden las capacidades potencia­les de las nuevas tecnologías, que sólo se ac­tualizan en los países más avanzados, con el al­cance previsible que éstas puedan tener en el contexto específico de España.

d. La investigación sobre las nuevas tecnolo­gías y medios de comunicación sigue los pasos de la investigación científica de posible aplica­ción militar y a los estudios sobre opinión públi­ca, y tiende a privatizarse o a convertirse en re­servada e inaccesible.

e. Los objetos de investigación se constriñen o limitan a las necesidades de la oferta, de la misma forma que las investigaciones sobre opi­nión pública se constriñen o limitan a las de­mandas de los intereses persuasivos de la polí­tica o de la publicidad.

f. Las entidades responsables de la red de telecomunicaciones tienden a adquirir el máxi­mo protagonismo en los programas de divulga­ción e investigación en comunicación y nuevas tecnologías. El interés social y la dimensión cul­tural de la transmisión de información se con­vierte entonces en una preocupación subsidia­ria de la preocupación central por los aspectos económicos y tecnológicos de la implantación de las redes de transmisión,

g. La pobreza de la investigación experimen­tal y aplicada contrasta con la proliferación de mesas redondas y simposiums. Estas actividades, programadas con el objetivo de promover la imagen y el protagonismo de sus organizado­res, ponen en evidencia la ausencia de un pro­grama competente de experimentación social sobre la incidencia y la prospectiva de la im­plantación de las nuevas tecnologías en el sec­tor de los medios de comunicación.

 

Programas de investigación en España. El protagonismo de FUNDESCO

 

La Universidad. Investigación individual y experimentación

 

Debe distinguirse aquí claramente entre la investigación de carácter individual, hecha ge­neralmente sobre libros e ideas, y la investiga­ción experimental propiamente dicha. Los tra­bajos universitarios en materias de Ciencias de la Comunicación se limitan, hoy por hoy, a la primera de estas modalidades de investigación (28). Por lo que respecta a la segunda modali­dad: la de la investigación experimental, debe decirse que ésta es escasa y muy limitada no sólo en la Universidad, sino, más en general, en España. En cualquier caso, y en este sentido, más que hablar de investigación universitaria debe hablarse de colaboración de algunos pro­fesores universitarios en otros tantos programas de instituciones públicas y privadas (29).

 

Las empresas de información

 

Las empresas de información españolas se han planteado hasta la fecha dos principales problemas: la necesidad de proceder a una ex­pansión de carácter multimediático y la necesi­dad de proceder a la reconversión tecnológica de las redacciones e imprentas de sus diarios. La primera de estas preocupaciones se resuel­ve, por el momento, al margen de lo que se en­tiende estrictamente por nuevas tecnologías. La experiencia internacional, principalmente la in­glesa, la francesa y la alemana ha sido suficien­te para justificar la reconversión tecnológica de los diarios (30).

 

La Administración

 

Por lo que respecta a la Administración espa­ñola, se conocen escasas investigaciones relati­vas al impacto social de las nuevas tecnologías. La mayoría de investigaciones realizadas, y que giraron hasta 1984 en torno al Plan Electrónico e Informático Nacional (PEIN), se interesan más directamente en el desarrollo industrial y la pla­nificación de su crecimiento que en las conse­cuencias sociales. Deben citarse, por lo menos, tres excepciones.

El Ministerio de Cultura organizó en 1985 un simposium, cuyas ponencias fueron publicadas posteriormente en 1985 (Rispa, 1985), sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en los distintos sectores culturales y medios de comuni­cación españoles. Este documento es un testi­monio de la limitada implantación de estas nue­vas tecnologías en España y, subsidiariamente, de la escasa investigación realizada en este sector.

Los Ministerios de Educación y Ciencia, y de Industria y Energía, junto con las Universidades Politécnica de Barcelona y Madrid, pusieron en funcionamiento en 1984 el llamado Plan Atenea, dedicado a la introducción de la informática en la Escuela (31).

El sociólogo M. Castells recibió de Presiden­cia del Gobierno un encargo para realizar un estudio sobre las repercusiones de las nuevas tecnologías en la sociedad española, con énfasis preferencial en las consecuencias que estas nuevas tecnologías puedan tener en la organi­zación laboral y su incidencia en la disminución de los puestos de trabajo.

 

RTVE

 

Al margen de los consabidos estudios de au­diencia, el Ente Público de Radio y Televisión (RTVE) no ha conseguido articular una política de investigación. A través del Instituto Oficial de Radio y Televisión Española (IORTV) ha rea­lizado, en cambio, una meritoria tarea de forma­ción profesional, con la publicidad de numero­sos libros de esta especialidad y de divulga­ción.

Debe mencionarse la atención del IORTV al fenómeno del satélite de comunicación con la publicación de la monografía Televisión directa vía satélite (Monpin, 1983, y Bethencourt, 1985, b), y al videotexto y teletexto (Bethencourt, 1985 a, Torre Cervigón 1985).

 

Publicaciones especializadas del sector de la informática y las telecomunicaciones

 

Una mayor actividad dentro del sector, sobre todo divulgativa, es la que tienen las publicacio­nes especializadas vinculadas a sectores de la industria electrónica e informática.

Existen en España, como en Italia (PATTO­NO, A., FILOSA, F., LAVAZZA, S., 1984), un gran número de publicaciones especializadas en informática, hasta 30 revistas localizadas en 1984 (Bertrand, B. 1985).

Otras revistas dirigidas claramente al sector industrial han jugado un importante papel. Este es el caso de Mundo electrónico de Boixareu Editores, de alguna forma comparable a la revista italiana Millecanalli, dedicada a cuestiones técnicas de la industria electrónica, informática y de las telecomunicaciones, con numerosos ar­tículos de divulgación, generalmente apologéti­cos, sobre la incidencia de las nuevas tecnolo­gías en la sociedad. Actualidad Electrónica, re­vista quincenal, del mismo editor y de las mis­mas características, aunque con mayor informa­ción de actualidad y de carácter coyuntural. Bo­letín de Telecomunicaciones, revista de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, UIT, que se edita en francés, inglés y español, dedicada básicamente a cuestiones técnicas.

 

Institutos Científicos y Academias. El ejemplo del Institut d'Estudis Catalans

 

Las instituciones dedicadas al desarrollo y a la planificación científica en España, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, dedican un escaso interés por las repercusio­nes sociales o culturales de las nuevas tecnolo­gías. En general, la atención institucional por las ciencias sociales, cuando no responden a inte­reses comerciales o políticos concretos, es muy escasa.

Por ello merece ser especialmente destacada la iniciativa del Institut d'Estudis Catalans (IEC) de encargar en 1984 al profesor de la Universi­dad Autónoma de Barcelona J. Gifreu, una in­vestigación prospectiva sobre las consecuen­cias que pueda tener la transformación tecnoló­gica en las culturas minoritarias, o culturas sin Estado, como es el caso de la cultura catalana. Estas culturas se encuentran sometidas a una doble presión en contra de su supervivencia: la centrífuga de las multinacionales, y la centrípe­ta de los estados modernos que ya han iniciado sus propias estrategias de protección del patri­monio cultural sin atender a las diferencias cul­turales que se producen dentro de cada Estado.

La Diputación de Barcelona ha impulsado la organización de diversos seminarios sobre estas mismas materias y un seminario específico, diri­gido por el autor de estas líneas, sobre las Polí­ticas Nacionales de Comunicación en las comu­nidades nacionales sin Estado.

Estas investigaciones aportan la perspectiva de las naciones a la nueva definición de espa­cio de comunicación en Europa.

 

El papel de FUNDESCO

 

FUNDESCO (Fundación para el Desarrollo de la Función Social de las Comunicaciones) es una Fundación dependiente de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE), empre­sa de 'capital mixto público‑privado, propietaria y gestora de la red telefónica en España. La CTNE, con la progresiva influencia de las redes de transmisión en la vida social, tiende a con­vertirse en el principal protagonista de las tele­comunicaciones en España, junto con el Ejército y, ya a una mayor distancia, de RTVE, propieta­ria y gestora de la red de transmisión vía éter.

A través de FUNDESCO, y de su amplio con­junto de actividades y publicaciones, la CTNE ha procurado, y ha conseguido, convertirse en la principal animadora del debate social sobre nuevas tecnologías en España.

La primera reflexión sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en la sociedad española ya fue promovida por FUNDESCO en 1980 con la organización de una serie de seminarios in­terdisciplinares (FUNDESCO, 1983a, 1983b, 1983c), cuyos debates tuvieron el principal o único interés de significar la emergencia de la nueva problemática. Como punto de compara­ción recuérdese que en 1978 se publica, tam­bién en español, el "Informe Nora/Minc", fran­cés.

Desde entonces, FUNDESCO ha desarrollado una amplia labor de divulgación. Estre sus pu­blicaciones debe destacarse la revista TELOS. Cuadernos de comunicación, tecnología y so­ciedad (principal revista española, no sólo en nuevas tecnologías, cuestión de su especiali­dad, sino más ampliamente en medios de co­municación).

En TELOS y otras publicaciones de FUNDES­CO (32) pueden encontrarse informaciones so­bre el estado de la cuestión a nivel internacio­nal, pero igualmente sobre el estado de las nuevas tecnologías en España, en temas tales como: el teletexto (Cebrián, 1985; Barrasa, 1985), los satélites (Barraca, G., y López, L., 1984; Moragas, M. 1984), la informática en la es­cuela (Galvan, Pfeiffer, 1984), el mercado inter­nacional de la tecnología (Triana, Galván, 1984), la inteligencia artificial (Valle, Barbera y Ríos, 1984), trabajo y nuevas tecnologías (Manzana­res, 1985), situación de la tecnología del "softwa­re" (Gamella, M., 1984), etc.

 

INVESTIGACIONES DE FUNDESCO

 

FUNDESCO ha procurado estimular y reco­ger las iniciativas investigadoras que realizan en España otras instituciones ola propia iniciativa individual. Se ha demostrado, con todo, que en este sector no es previsible un desarrollo es­pontáneo de la investigación. La propia FUN­DESCO se vio obligada a declarar desierto su primer premio a la investigación en estas mate­rias a la vista de la escasa calidad de los traba­jos presentados al premio.

La investigación en materia de comunica­ción y nuevas tecnologías no es posible sin la planificación de los recursos para la investiga­ción.

FUNDESCO ha impulsado algunas investiga­ciones que deben ser destacadas. A finales de 1985 realizó el estudio "Delphi", sobre prospec­tiva del uso de la videoconferencia y la teledis­tribución rígida en España, evidenciando la ur­gente necesidad de la implementación de un Plan Nacional de Telecomunicaciones.

Se ha realizado igualmente un estudio sobre las actitudes y la percepción de los españoles frente a las nuevas tecnologías, (Castilla, A., y Alonso, M.a C., 1985). En esta investigación se verifican las hipótesis de que la juventud y los sectores con un mayor desarrollo cultural y económico son los que adoptan una actitud más favorable ante las nuevas tecnologías. Que éstas se perciben como una condición de la moderni­zación de la sociedad española, lo que, a su vez, deberá suponer una mejora en la calidad de vida. Se verifica asimismo que la principal percepción negativa de la implantación de las nuevas tecnologías se deriva de la creencia ge­neralizada (72%) de que éstas supondrán una importante disminución de los puestos de traba­jo.

 

ALGUNAS CONCLUSIONES

 

Por lo que hace referencia a las relaciones entre desarrollo tecnológico e investigación en nuevas tecnologías

 

-              Francia se encuentra a la cabeza mundial del desarrollo en materia de nuevas tecnologías de la información. A ello le correspon­de un mayor desarrollo de la investigación.

-              Italia se encuentra en un punto medio de desarrollo, con un alto conocimiento de la experiencia internacional, que puede permi­tirle tanto la adaptación de sus estrategias industriales, como el desarrollo de una teoría global sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en la sociedad.

-    Grecia y Portugal se encuentran en un esta­dio ajeno a los problemas planteados por las nuevas tecnologías en los medios de comu­nicación.

-    En España se ha producido una alta con­cienciación sobre la importancia social de la transformación tecnológica, pero esta con­cienciación no ha conseguido transformarse en planes concretos ni en una planificación de la investigación en estas materias.

 

Por lo que hace referencia a los desequilibrios teóricos

 

De una manera general puede afirmarse que la investigación en materia de nuevas tecnologías se centra en las finalidades in­dustriales y económicas, minimizando o de­satendiendo las consecuencias sociales.

La investigación tiende a planearse de acuerdo con las estrategias de la oferta y, muy raramente, atendiendo a las necesida­des de la demanda.

Esta atención por las consecuencias socia­les, aun y siendo subsidiaria, recibe una ma­yor atención en los países en los que la ini­ciativa pública colabora o impulsa a la inves­tigación. En este sentido parece insuficiente ‑aunque reconozcamos la aportación de la RAI italiana‑, la tarea realizada por los en­tres públicos de RTV, sobre todo interesa­dos en sus análisis de audiencia.

Sólo los países más desarrollados ‑en nuestro caso, Francia‑ consiguen realizar una política de investigación que sirva como base y disminución de riesgos en la toma de decisiones.

 

Por lo que hace referencia a la naturaleza la investigación

 

En materia de investigación no existen pro­gramas de cooperación propiamente latinos. Las relaciones se producen en el marco más general de Europa.

Los países más atrasados buscan, equivoca­mente, en la evolución de los países más de­sarrollados, los modelos teóricos para definir su prospectiva. La falta de flujo teórico entre los países de desarrollo medio (entre Espa­ña y Portugal, o Italia y España), resulta es­pecialmente negativo en este terreno.

 

Por lo que hace referencia a la naturaleza de la investigación

 

‑ La experimentación global no es posible sin una desregulación del uso de los canales de transmisión de la información.

‑ La investigación sobre las nuevas tecnolo­gías y medios de comunicación sigue los pa­sos de la investigación científica de posible aplicación militar y de los estudios sobre opinión pública, tendiendo a privatizarse o a convertirse en reservada e inaccesible.

 

Por lo que hace referencia a la temática

de investigación

 

‑ La problemática de las nuevas tecnologías tiende a ser interpretada por la comunidad científica internacional como un fenómeno de expansión homogénea. La primera tarea de la investigación es la de describir con ri­gor el estado concreto de este desarrollo en cada país.

‑ En materia de investigación de comunica­ción el tema de las nuevas tecnologías tien­de a presentarse como el único y verdadero problema. Esta tendencia parece destinada a incrementarse como consecuencia de los intereses económicos presentes en el sector y que inciden directamente sobre la investi­gación y su divulgación.

‑ Una atención inicial por los satélites de co­municación ha dado paso a un mayor interés por los procesos de videocomunicación.

 

Esto ha completado el interés por el espacio europeo (megacomunicación) con el interés por los espacios locales y regionales de co­municación.

‑ El punto de referencia básico de la pros­pectiva se sitúa hoy en el eje de las relacio­nes entre informática y telecomunicaciones.

 

Por lo que se refiere a las instituciones de investigación

 

La complejidad de la investigación y su nece­sidad de articulación experimental hacen cada día más irrelevantes las investigaciones volunta­ristas y de carácter individual.

El protagonismo de la investigación pasa de la Universidad a las empresas privadas de in­vestigación o a centros gestionados por los dis­tintos Ministerios. En todos los países emerge un nuevo protagonismo: el de los entes de tele­comunicaciones, principales, cuando no únicos actores de la investigación y la experimenta­ción.

 

Por lo que se refiere a la colaboración

 

En la actualidad la única vía de colaboración disponible para la gran mayoría de países es la que éstos establecen con los países más desa­rrollados. Parece necesario ampliar estas vías a la colaboración entre países con grados simila­res de desarrollo; especialmente con aquellos con los que existan semejanzas culturales.


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NOTAS

 

(1) Para una información más completa sobre estos primeros pa­sos de la investigación, véase RICHERI (1984), concretamente el pri­mer capítulo titulado "Tecnología de la información y transformación de la sociedad".

(2) Sólo la sociología francesa presenta un conjunto de trabajos significativos sobre la nueva sociedad (NAVILLE, 1963; TOURAINE, 1969; MORIN, 1981). Entre las influencias de la sociología internacio­nal deberá destacarse la ejercida por la obra de Daniel Bell El ad­venimiento de la sociedad postindustrial, publicada originalmente en 1973 y traducida al español en 1977.

(3) Concretamente desde la inauguración en 1981 de la experien­cia de Vél¡zy, la apertura en 1982 de la red Télétel, la inauguración en 1983 del servicio anuario electrónico, la difusión en 1984 de va­rios centenares de miles de terminales minitel, etc.

(4) En este sentido merece ser destacado el inicio de actividades investigadoras en el sector de comunicación y nuevas tecnologías de la sociedad FAST, de la Comisión de las Comunidades Europeas, con una destacada participación de investigadores franceses (Mer­cier, 1983), y la más ocasional participación italiana.

(5) Atendiendo a la importancia que la investigación en nuevas tecnologías de la información tiene para el desarrollo la Comunidad Económica Europea, ésta pone en marcha el programa ESPRIT (Eu‑, ropean Strategic Programme for Research and Development in in­formation Technologies). El objetivo fundamental de este programa es la investigación sobre Tecnologías básicas microelectrónica/tra­tamiento avanzado de la información/tecnología del software: Robóti­ca: ofimática (oficinas)/producción o fabricación con ordenadores.

Por lo que respecta a la participación de los países de Europa Sur en este programa debe destacarse, junto con la exclusión de Espa­ña y Portugal ausentes de la Comunidad hasta su entrada en enero de 1986, la mínima participación de Grecia, la limitada participación de Italia (GASPARRI, 1985) y la presencia fundamental de Francia.

(6) Debe destacarse, igualmente, el programa de cooperación de­nominado Programa RACE (Research and Development in Advan­ced Communucations Technologies for Europe), previsto para ser desarrollado entre 1986 y 1991, dedicado al desarrollo de las teleco­municaciones, y a la unificación de los sistemas de transmisión de banda ancha.

(7) Willy Hélin, Eureka ¿De verdad lo han encontrado?", en Co­munidad Europea, Año XX, n.° 28, 1985.

(8) Estos proyectos cooperativos se realizan con financiación mixta entre los países paricipantes y la Comunidad. Para ellos se constitu­yen los correspondientes equipos formados por centros de investi­gación, universidades, industrias, laboratorios, siempre con partici­pación de por lo menos dos países distintos de Europa .

(9) Véase FAST, Objetives et programme de travail 1984‑1987, FAST, Bruselas, 1984.

(10) Este es el caso del centro que dirige B. Miége en Grenoble. Groupe de recherche sur les enjuex de la comunication.

(11) GRANDINETTI, M. (1983), "Censimento delle tesa di laures sull informazione”, en Problemidell Informazione, julio‑septiembre, 1983.

(12) La RAI no se ha limitado al desarrollo de los estudios de au­diencia, sino que en colaboración con diversos investigadores ha impulsado la investigación en interés social en múltiples campos, in­cluidos los problemas culturales y de contenido. Véase AGOSTINI, A. B. FENAT (1985), Abstracts in Italian and English of a few Research Studies, RAI, Prix Italia.

(13) Boletin de la Fundación Juan March, 1985.

(14) Entre los centros universitarios que prestan una mayor aten­ción a la problemática de los nuevos medios debe citarse el GRE­SEC (Groupe de recherche sur les enjuex de la communication) de la Universidad de Grenoble 3, centro dirigido por Bernard Miége, así como el departamento de Comunicación dirigido por Armand Mattelart en la Universidad de Rennes.

(15) Entre los principales centros franceses de investigación de­ben citarse.

CNRS (Centre Nationale de Recherche Scientifique). Creó en 1985 el programa Action de Recherche Intégree (ARI) para la promoción de investigaciones pluridisciplinares sobre ciencias de la informa­ción con un presupuesto de 2'2 millones de francos.

CNET (Centre Nationale d'études des Telecommumcations). Ha establecido en los últimos años un amplio programa de desarrollo de la investigación.

Ha puesto en marcha el programa "Sciences pour les télécommu­nications" y un subprograma sobre "communication el sciences so­ciales". Cuenta con el departamento ESA ("Etude el Expérimentation des services de Communication Audiovisuelle") y ha creado igual­mente la asociación promotora de investigaciones IMEDIA.

IDATE (Institute pour le développment el l'aménagement des télé‑communications el de l'economie). Centro de investigaciones de Montpellier, gestor de numerosas investigaciones en el sector y organizador de importantes coloquios internacionales sobre los nue­vos medios de comunicación. En la actualidad participa en un plan de investigación cooperativa del programa FAST en colaboración con la Universidad italiana de Nápoles, sobre la industria de las tele­comunicaciones, las opciones técnicas y los compromisos industria­les.

INA (Institut National de la Communication audiovisuelle). Editor de 24 números de la serie Problemes Audiovisuels y, más reciente­mente de Dossiers de lAudiovisuel.

(16) Podrían citarse igualmente, aunque en segundo término:

BIPE (Boureau d’informations el de Prévisions Economiques), Caisse des Dépots el Consignations, Electricité de France, Centre d'Etudes pour les Systémes el Techniques Avancé, Agence pour le dévelop­pement de l’informatique, Service de Programmation Polítique Scientifique, T.D.F.TéleDifusión de France, CCETT Centre Comun d'études de télevision el de télécommunications.

(17) Sur le Vif, publicación de la DGT, aduce a este propósito el déficit de 500.000.000 de francos que ha significado la primera anda­dura del "Canal Plus".

(18) Véase: Prospective industrielle‑Gestion de linnovation, Bilan d'activites 1984. Plan dáction 1985. Ministere des PTT, DGT, París, enero de 1984. Véase: Rapport d' activite 1984 du groupement C. Prospective socio‑economique. Ministere des PTT, DGT, París, ene­ro de 1984.

Las más importantes publicaciones de SPES son unos cuadernos de actualidad en materia de comunicación y nuevas tecnologías con el titulo de Sur le Vif, cuyo primer número apareció en 1984 y un dossier informativo titulado Prospective et Télécom.

(19) Cableado en Biarritz. Proyectos AnuopeOrep en Pau y Tele Promotion Rurale, en RhóneAlpes de experimentación de teletexto en un medio rural, Telem‑Nantes, videotexto situado en un lugar pú­blico y de acceso directo, para estudio de la relación entre munici­pio y suministradores de información. Claue en Grenoble para uso de los agentes municipales, investigación dirigida por B. Miége y el INA. Telétel en Vélizy y Gretel en Strasburgo, para estudio del uso del videotexto en domicilios particulares.

(20) A título de ejemplo, y como testimonio de su aislamiento, po­demos citar el hecho de que en la AIERI/IAMCR no se encuentra ni un sólo investigador portugués o griego.

(21) Véase el Decreto‑Ley n.° 167/84 del Estatuto de la Radiodifu­sión Portuguesa, Diario de la República, 22 de marzo de 1984,

(22) DIMITRAS, P., "Electronic Media Policy in Greace", ECRP Re­search Grup, mimeo, 1984.

(23) SOARES LOURO. J. Instabilidade e sobressaltos ne radio a na Televisáo, en Diario de noticias, Lisboa, 24, 4, 1984.

(24) Resumiendo las características básicas del sistema comunica­tivo en Grecia pueden destacarse los siguientes datos (Véase "L’in­formation dans l'Europe des dix" en Trogramme Journalistes en Europé', CFJ, París, 1984),

Prensa: 100 ejemplares por 1.000 habitantes.

Radio: 352 receptores por 1.000 habitantes.

Televisiones: 174 receptores por 1.000 habitantes.

La televisión absorbe hasta el 48% de la publicidad.

Sólo dos diarios consiguen superar la tirada de 100.000 ejemplares Elefiherotypia: 130.000 y Ta Nea: 184.500.

(25) Para una información exhaustiva de los artículos aparecidos en la prensa sobre medios de comunicación puede consultarse el Bolehm Bibliográfico, para una información igualmente exhaustiva sobre legislación puede consultarse Comunicaçao Social. Legisla­çao, ambas publicaciones de la DirecçaoGeral de comunicaçao So­cial.

(26) Como ejemplos de la discusión periodística sobre los temas de actualidad en políticas de comunicación en Portugal pueden ci­tarse.

DE BARRIOS (1983), Anteprojecto Almeida Santos O repúdio foi geral, O'diario 31, 12, 1983.

CINTRA TORRES, N„ "Televisáo: msatisfacáo a necessidade de concorrénciá". Diario de Noticas, 2 de limo, 1985,

CINTRA TORRES, N., "Televisáo privada Realismo e espir préti­co". Diario de Notiças, 2 de junio 1985.

DIARIO POPULAR, "Primeiro projecto protugues de tecnología de informaçao”. Diario Popular, Lisboa, 10 de mayo de 1984.

DE BARROS, L. (1983), Anteprojecto Almeida Santos "O repudio fol general", en O'Diano, Lisboa, 1983.

ARONS DE CARVALHO, A, "A informaçáo a o Governo, en O’jonel, 9, 3, 84, Lisboa.

(27) Entre los centros de investigación de la comunicación debe citarse el Departamento de Comunicación en la Facultad de Cien­cias Sociales de la Universidad Nova de Lisboa. El Centro de Estu­dios de Comunicaçáo e Linguagens es editor de la Revista de Co­municaçáo e Linguagens, y no puede interpretarse como un hecho casual que esta revista, aparecida en marzo de 1985, haya dedicado su primer número, integramente, a la censura.

(28) Entre los trabajos de autor, de carácter individual, deben men­cionarse los nombres de Gubern(1986), Giner (1985), Racionero ( ), Fernández Show (1985).

(29) En noviembre de 1985, y por el breve espacio de tres días, RTVE realzó una experiencia sobre la recepción de programas vía satélite y de programación local en la ciudad de Cuenca. Los resul­tados de esta experiencia, que se realizó bajo la dirección de los profesores de semiótica L. Vilches y J. M. Pérez, está pendiente de publicación.

(30) Véase la Revista AEDE, nº 5, dedicada a las nuevas tecnolo­gías y a su incidencia en la Prensa y DIAZ NOSTY, B. (1985).

(31) De este programa surgió la revista Cuadernos de Educación y Nuevas Tecnologías, editado por FUNDESCO.

(32) Fundesco dispone de las siguientes colecciones: "Colección Informes", "Colección Impactos", "Colección Aplicaciones Sociales", "Colección Estudios y Documentos", FUNDESCO, Serrano, 187, 28002‑Madrid.

 

Debe reseñarse, igualmente, el Boletín de FUNDESCO de carác­ter mensual (el último de 1985 es el nº 52), con diversas informacio­nes de carácter coyuntural sobre el sector.