Desarrollo socioeconómico y equipamiento de medios de comunicación

 

Joan María Corbella

 

Una investigación realizada entre 1983 y 1985 ha buscado poner en relación el sistema de co­municación con algunas de las principales magnitudes económicas y sociales. Centrado en el territorio de Cataluña y para el inicio de la década de los años 80, los resultados permiten pro­puestas para un desarrollo máximo del sistema de comunicación propio.

 

El punto de partida de la inves­tigación hay que situarlo en la necesidad de ver la relación existente entre el marco eco­nómico de un sistema de co­municación y la evolución de los medios, para poder enten­der la dinámica comunicativa de cualquier te­rritorio (Estado, región, comunidad autónoma, o regiones pluriestatales). Al mismo tiempo, pen­sando en la necesidad de apoyo y estímulo que toda sociedad debe dar a su capacidad para dotarse de medios de comunicación propios ‑con la mirada puesta en el intento de evitar la dependencia foránea‑ parece evidente la im­portancia de analizar el citado marco. A partir de este hecho será importante también ver las condiciones en que debe hacerse efectivo el soporte (económico, institucional, etc.). Sólo así se pueden rentabilizar al máximo las acciones que se emprenden en pro de un sistema de co­municación propio de cada comunidad, y evitar el despilfarro de los recursos económicos, hu­manos y de tiempo que hay que destinar.

 

En el caso catalán, estos objetivos generales se particularizan mediante unos objetivos con­cretos:

 

1.    Ver el peso real de los diversos me­dios de comunicación en los distintos territorios que componen Cataluña (las comarcas), y especialmente la realidad de la comunicación local en cada uno.

 

2. Justificar o acotar la creencia de que los medios locales tienen un gran peso en el conjunto del sistema de comuni­cación catalán.

 

3. Ver la solidez de su implantación de acuerdo con el marco económico en el que se incluyen.

 

    4. Poner de relieve los desequilibrios existentes entre las distintas comarcas.

 

5.Plantear cuáles pueden ser las pautas de desarrollo de los medios de comu­nicación ‑en Cataluña‑ en un futuro próximo.

 

Con los objetivos planteados se limita este estudio a los tres medios de comunicación de masas con mayores posibilidades de desarrollo en el ámbito local (comarcal): prensa y radio debido a su actual implantación, muy desarrollado en determinadas partes de Cataluña, y la televisión, puesto que en el período analizado estaba¿ emergiendo una nueva forma de comunicación de ámbito reducido: la televisión local.

 

LOS INDICADORES ANALIZADOS

 

Lógicamente, el marco económico y socia del sistema de comunicación puede analizarse con una gran profusión de indicadores, por lE cual era necesario establecer prioridades y seleccionar unos pocos, que ofrecieran una visión suficientemente válida de las relaciones entrE desarrollo socio‑económico y desarrollo de equipamiento de medios de comunicación propios. Con esta intención se establecieron cuatro grandes áreas:

 

‑ En primer lugar, la estructura territorial: e: estudio de la dinámica de una sociedad no e: ajeno al de las relaciones que se establecen en­tre los territorios que incluye, a la posición de cada uno en el conjunto, y de la estructura de las funciones y dependencias de sus munici­pios, puesto que éstos presentan enormes va­riedades de tamaño, de concentración en co­marcas y de comunicabilidad.

 

‑ En segundo lugar, la dinámica demográfi­ca de cada una de las comarcas, pues es tam­bién evidente que las condiciones de número de habitantes, densidad de población, tasas de crecimiento, tamaño de los hábitats, etc., son un factor clave para explicar las diferencias que se registran en la actividad social.

 

‑ El tercer campo se refiere a la actividad productiva. El tipo de actividad dominante, el personal dedicado a ella, la polarización, diver­sificación o especialización, así como el impac­to del paro en las comarcas pueden ser ele­mentos de identificación fiel de las distintas zo­nas.

 

‑ El último factor analizado se refiere al ni­vel de renta per cápita e indicadores afines, que permite poner en relación el equipamiento de medios de comunicación con el más claro exponente del nivel de desarrollo (comparativa­mente) de las comarcas.

 

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LAS COMARCAS

 

Desde la segunda mitad de los años 70, el sistema de comunicación catalán (como el es­pañol) se ha desarrollado en la dirección de la pluralidad de la oferta de medios informativos, aunque haya tenido escaso eco en cuanto a au­diencias o consumos. Especialmente relevante ha sido el caso de radio y prensa, y de forma un poco incipiente la televisión. Para cada uno de los tres se puede establecer una tipología de las comarcas catalanas según la forma en que se ha desarrollado el medio, y especial­mente discriminándolas en función de su propia generación de prensa, radio y televisión. De esta forma se pueden valorar los objetivos ex­puestos anteriormente, de acuerdo con el inte­rés por la capacidad de autodotarse de unos vehículos propios de expresión.

 

A: LA PRENSA

 

Para la prensa, el inicio de la década de los 80 presenta un panorama de bastante centrali­zación, que hay que matizar. La prensa diaria de información general y deportiva (especiali­zada) se realiza toda en Barcelona, y se distri­buye ‑sea por venta directa o por suscrip­ción‑ de forma más o menos eficaz por todas las comarcas (preferentemente en los munici­pios de más de 500 habitantes). Al mismo tiem­po existe un número importante de diarios de información local en algunas de las principales ciudades catalanas. Por lo que se refiere a se­manarios, los de información general ‑proce­dentes de Madrid y Barcelona‑ se distribuyen prácticamente en todo el territorio, pero hay que añadir un número considerable de publica­ciones de información local con unos tirajes res­petables, y con ámbito de difusión centrado en las grandes ciudades sin diarios propios. Final­mente, hay que señalar la existencia de un gran número de publicaciones de periodicidad más relajada e infrastructura empresarial mucho más elemental, que completan el panorama me­socomunicativo catalán.

Mención aparte merecen las iniciativas de al­gunos periódicos barceloneses para establecer suplementos diarios de información local en al­gunas zonas, claramente competidores de la gran prensa comarcal, pero que no llegaron a triunfar a lo largo de los primeros 80.

A partir del análisis de la oferta de publicaciones propias de cada comarca (puesto que la prensa de información general, diaria y sema­nal, o de superior periodicidad, llega a todos los rincones, o puede hacerlo) puede hacerse la tipología que luego se confronta a los indica­dores socio‑económicos:

 

TIPOLOGIA DEL EQUIPAMIENTO DE PRENSA PROPIA DE LAS COMARCAS

 

1. Comarcas con cobertura de prensa propia mínima: son las zonas que únicamente disponen de revistas de periodicidad mensual o superior (estruc­tura de producción de prensa mínima). Pueden tener una cobertura de prensa exterior local completa (diarios y semanarios locales que se ocupan de la zona), intermedia (sólo diarios locales externos que se ocupan de la zona), simple (sólo semanarios exte­riores locales), y no tener cobertura exterior de nin­gún tipo.

 

2. Comarcas con cobertura de prensa propia baja: son las zonas que, además de las revistas loca­les mensuales producen publicaciones comarcales quincenales o estrictamente locales y semanales (publicaciones que implican una mínima infraestructura de producción). Por lo que se refiere a la cobertura exterior (sin las publicaciones de información gene­ral, por el hecho de abarcar toda Cataluña, al me­nos), los cuatro tipos se mantienen invariables a lo largo de la tipología.

 

 

3. Comarcas con cobertura de prensa propia mediana: Son aquellas que, además de las publica­ciones de los tipos anteriores, tienen semanarios de alcance comarcal o intercomarcal, por lo que ya dis­ponen de una estructura productiva empresarial ma­yor, para hacer frente a un ritmo de producción su­perior y a unas necesidades de distribución más complejas.

 

4. Comarcas con cobertura de prensa propia alta: Se trata de las zonas que disponen de diarios de información local producidos en su interior, ade­más de los tipos anteriores, y que, por tanto, dispo­nen de unas empresas periodísticas ya muy comple­jas.

El mapa 1 ilustra cual es la situación de cada una de las comarcas, tomando como elemento principal (1 a 4) los tipos de cobertura propia, y secundario (A, B, C, D) los que se refieren a la cobertura exterior (ordenada según se presentó, de mayor a menor).

 

B: LA RADIO

 

Los primeros años de la década presente re presentan para el medio radiofónico un momento de gran desarrollo, en Cataluña como en toda España, ya que a las emisoras y cadena; existentes desde tiempos atrás se añaden experiencias de muy diversa índole. En 1979 se pone en marcha una emisora ilegal que cataliza el movimiento de las radios libres de FM (1),

imagen de lo que sucede en otros puntos dE Europa. Posteriormente dos nuevos tipos dE emisoras nacen en este mismo segmento de espectro radiofónico: las llamadas radios inde­pendientes (comerciales sin legalización) y la; municipales (al amparo de los Ayuntamientos; (2).

Al extraordinario desarrollo de la oferta ra­diofónica de la primera mitad de los 80 contri­buyó también la concesión oficial de nueva: emisoras de FM en el conjunto del Estado, y de las cuales algo más de treinta corresponden a Cataluña. Estas concesiones se hicieron efecti­vas a finales de 1982 y principio de 1983, y como resultado el panorama radiofónico catalán presentaba en 1984 un fortalecimiento de las cadenas existentes de ámbito estatal o catalán, la aparición de otras nuevas, la creación de las emisoras de la Generalitat, y finalmente el reco­nocimiento tímido para algunas emisoras muni­cipales (quedando aparcado el problema de le­galización de otras muchas).

Como en el caso del medio prensa, a partir del estudio de la ubicación de las emisoras en las comarcas catalanas se puede elaborar una tipología de la oferta radiofónica propia de cada área, entendiendo que no sólo estas emisoras pueden ser escuchadas en ellas, sino que son las únicas que pueden obedecer a los intereses informativos locales en su integridad. Para ello, la tipología distingue entre las estaciones no vinculadas a cadenas (estrictamente locales, sean radio municipal, libre o comercial) y las que lo están, ya sea para el ámbito catalán o es­pañol. Se han considerado también de cobertu­ra superior a la local las emisoras que por su potencia de emisión o por operar en onda me­dia llegan a la mayor parte del territorio de Ca­taluña:

 

TIPOLOGIA DE LA OFERTA DE RADIO DE CADA COMARCA

 

1. Comarcas sin cobertura propia: Son aquellas que en el período estudiado no disponían de emiso­ras ubicadas en ninguno de sus municipios.

 

2. Comarcas con cobertura propia simple: Pue­den ser de dos tipos.

2.A. Comarcas que únicamente disponen de emisoras locales sin vinculación a cadenas.

2.B. Comarcas que únicamente disponen de una emisora, y ésta pertenece a una de las cadenas esta tales o catalanas.

 

3. Comarcas con cobertura propia intermedia:

Son aquellas que disponen de una emisora vinculada a cadenas o grupos de radiodifusión no local, y al mismo tiempo disponen de emisoras de ámbito ex­clusivamente local (municipales, comerciales, libres).

 

4. Comarcas con una cobertura propia alta: Pueden ser de dos tipos.

4.A. Comarcas que tienen dos emisoras vinculadas a cadenas de ámbito superior al local, además de las emisoras locales que haya en sus municipios.

4.B. Comarcas que disponen de más de dos emi­soras vinculadas a cadenas de ámbito estatal o cata­lán, o de alcance de la mayor parte del territorio, además de las estrictamente locales.

 

El mapa 2 ofrece la visión general de la ubicación de cada comarca en esta tipología de la oferta radio­fónica propia.

 

C: LA TELEVISION

 

Los primeros años de la presente década sig­nifican la ruptura del monopolio de difusión te­levisiva por parte de RTVE, proviniente de dos campos distintos. Por una parte, desde el 11‑9­83 se iniciaron las emisiones del tercer canal de televisión catalán (TV3), y por otra, desde unos años atrás en distintos municipios catalanes se vienen produciendo emisiones locales con ma­yor o menor periodicidad y con unas expectati­vas de continuidad variable. Dejando de lado un primer paso en Cadaqués en 1974, a partir de 1979‑80 arrancan las emisiones locales en Cardedeu, Figueres y Granollers (3), la primera de las cuales es especialmente exitosa, puesto que ha llegado a ser el paradigma de las emi­siones mesotelevisivas.

A finales de 1983 el panorama de televisión en Cataluña ofrecía una triple oferta. Por una parte TVE, con su circuito estatal y catalán, cu­bría buena parte del territorio, excepto las zo­nas de sombra en los Pirineos y puntos aislados del resto de la geografía. Por otra parte TV3 es­taba a punto de iniciar su programación regu­lar, y estaba organizando su propia red de ree­misores que debía cubrir en 1985 la misma po­blación que TVE. En tercer lugar había más de treinta experiencias aisladas y periódicas de mesotelevisión en distintos municipios catalanes (con emisiones semanales, dos días por semana o esporádicas con motivo de las fiestas patrona­les) que han significado la base para la consoli­dación de la televisión local, que puede prever­se para un tiempo cercano, y que deberá ser recogido de alguna forma por la legislación fu­tura.

Habida cuenta de que TVE y TV3 se reciben o no independientemente de la voluntad de los habitantes de cada comarca, pues obedece su recepción a las condiciones orográficas, la ti­pología de la experiencia televisiva se refiere únicamente a la densidad de proyectos o reali­dades de mesotelevisión para el período anali­zado. Estos son en realidad los que pudieran te­ner relación con el nivel de desarrollo económi­co y social de cada zona:

 

 

 

 

TIPOLOGIA DE LA EXPERIMENTACION DE TELEVISION LOCAL EN LAS COMARCAS

 

Se han configurado tres grupos de comarcas, según el número de proyectos o realidades de mesotelevisión conocidos, independientemente de las características de emisión (periodicidad, potencia, contenidos).

 

1. Comarcas sin experiencias conocidas de TV local: Son aquellas de las cuales no ha trascendido a la opinión pública la existencia en su interior de mu­nicipios en los que se efectúen pruebas de TV local (pudiera ser que existieran y no se dieran a conocer para evitar cierres gubernativos).

 

2. Comarcas con pocas experiencias conocidas de TV local: Se trata de las comarcas en que se tie­ne conocimiento de hasta tres experiencias de meso­televisión.

 

3. Comarcas con muchas experiencias de TV lo­cal: Se trata de aquellas en las que se han producido más de tres experiencias.

 

El mapa 3 ofrece la posición de cada comarca en la tipología de la televisión local. Hay que observar, no obstante, que se trata de una tipología provisional, puesto que es un medio todavía en una fase de desa­rrollo incipiente, y la información recogida puede ser incompleta. Con todo, se ha incluido para ver las pri­meras pautas de despliegue del medio en relación con la prensa y la radio, puesto que los resultados que a continuación se expondrán permiten llegar a conclusiones importantes.

 

 

 

 

ANALISIS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA ESTRUCTURA TERRITORIAL

 

El análisis de estas tipologías de los medios de comunicación desde el punto de vista terri­torial se ha centrado en cinco indicadores: la pertenencia a unas regiones socioeconómicas actuales y a unas regiones oficiales establecidas en 1936 (con ligeras diferencias entre sí), el tipo de ciudades o de centros de actividad que in­cluyen en su interior, la distancia de la capital comarcal al centro territorial más cercano (las cuatro capitales de provincia y Manresa, en el centro de Cataluña), y la distancia a Barcelona.

Los resultados obtenidos permiten establecer algunas conclusiones:

 

En la mayoría de las regiones (de ambos tipos) hay una comarca que dispone de un equipamiento informativo propio superior a las demás, y es la que incluye la capital regional.

 

Las regiones con un equipamiento de me­dios propios inferior son las situadas al sur de Cataluña y en la parte occidental, para todos los medios (corresponden al sur de la provincia de Tarragona y a la de Lérida).

 

Se comprueba la existencia de una rela­ción directa entre el incremento de la distancia a los grandes centros territoriales y la disminu­ción del equipamiento informativo propio. Este hecho es muy evidente para la prensa y la tele­visión local, pero no lo es tanto para la radio, excepto el caso de las emisoras municipales.

 

La misma relación, pero más acentuada, se observa con relación a Barcelona, especial­mente con la radio municipal, puesto que en los años estudiados se trataba de un fenómeno bá­sicamente metropolitano de Barcelona.

 

La presencia de emisoras de radio vincu­ladas a cadenas se da a partir de los 60 Km. de distancia a Barcelona (como tendencia general), mientras que las comarcas cercanas a esta ciu­dad son las que tienen mayor cantidad de emi­soras locales.

 

Se puede establecer una relación directa entre el nivel de equipamiento informativo pro­pio de las comarcas y el tipo de centro comar­cal que incluyen. Así, el equipamiento mínimo se corresponde con las comarcas que tienen sólo centros de áreas poco activas o de influen­cia limitada, el mediano con las comarcas que incluyen centros locales en crecimiento o de desarrollo turístico, y el equipamiento alto se corresponde con las comarcas que disponen de centros territoriales o grandes ciudades de tradición industrial.

 

ANALISIS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA DEMOGRAFIA

 

Para este análisis se utilizaron como indicado­res el número de habitantes por comarca, el in­cremento de población entre 1975 y 1981, la densidad de población en esta fecha, el índice de población rural (residentes en núcleos de menos de dos mil habitantes), estructura de los tamaños de municipio por comarcas, porcentaje de población comarcal en el municipio mayor.

A partir del estudio de la relación entre tipo­logías de los medios y los indicadores mencio­nados se llegó a las siguientes conclusiones:

 

Como era previsible, la relación entre nú­mero de habitantes y equipamiento informativo es muy cerrada.

 

Aparece una relación clara entre las zonas con decrecimiento demográfico y su bajo nivel de equipamiento de prensa escrita, mientras que no se cumple de forma evidente para la ra­dio y la televisión.

 

Densidad de población e índice de pobla­ción rural son dos indicadores muy vinculados entre sí, y ofrecen una relación con el equipa­miento de prensa, de forma que a menor densi­dad, menor oferta de publicaciones propias. Para el segundo caso sucede lo mismo con la radio municipal. Debemos añadir que las zonas que tienen un índice de población rural supe­rior al 50% son las que tienen un nivel general de equipo informativo propio más bajo.

 

Las comarcas con municipios de más de dos mil habitantes tienen en general mayor equipamiento propio. Asimismo, hay una rela­ción evidente entre las comarcas que disponen de mayor equipamiento de prensa y su alto porcentaje de población residente en munici­pios de más de 10.000 habitantes. Para el caso de la radio municipal se observa el mismo he­cho, pero a partir de los 2.000 habitantes.

 

En definitiva, pues, mientras la prensa tiene bastante relación con la estructura demográfica comarcal, la radio no mantiene las mismas in­tensidades de vinculación, posiblemente debi­do al hecho que las emisoras vinculadas a ca­denas, estén donde estén ubicadas, se dirigen a la vez a varias comarcas. Para el caso de la televisión, la información disponible no permite llegar a conclusiones destacables.

 

ANALISIS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA

 

Como indicadores de la actividad productiva se eligieron en este análisis la caracterización productiva global de las comarcas, los porcen­tajes de población dedicada a cada sector, la polarización en la producción, y los índices de paro en 1981 y su evolución entre 1981 y 1983. Como conclusiones más destacadas se ofrecen las siguientes:

 

Destaca en general la débil identificación entre la forma y valores de la actividad produc­tiva y los tipos de equipamiento de prensa, ra­dio y televisión local. No obstante, hay algunos hechos remarcables.

 

Hay una aproximación bastante ajustada entre el equipamiento mínimo de medios de co­municación propios y la pertenencia a zonas de especialización agraria.

 

La radio municipal es un fenómeno que se da especialmente entre las comarcas de com­ponente básica industrial.

 

La televisión local se da en los mismos ti­pos que la radio municipal.

 

El nivel de máximo equipamiento de prensa y de radio propias se da en las comar­cas con una especialización en el sector servi­cios, puesto que contienen las capitales provin­ciales, en las cuales hay las sedes de las princi­pales empresas informativas.

 

El factor paro no mantiene ningún tipo de relación con las distintas posibilidades de oferta de medios propios.

 

En resumen, pues, desde el punto de vista dc la actividad productiva es destacable solamente la afinidad existente entre zonas agrarias y es casa dotación de medios propios.

 

ANALISIS SEGUN EL NIVEL DE RENTA PER CAPITA COMARCAL

 

Para realizar este análisis fue preciso reunir los datos correspondientes a todos los municipios catalanes (4) en 1981 y agregarlos por comarcas, y comprobar su relación con los quE ofrece un estudio anterior correspondiente

1979 (5). En virtud de estos datos se establecieron tres grandes indicadores: el nivel de renta per cápita global para cada comarca, el correspondiente al primer 25°/o de población (de ma­yor nivel de renta), y el correspondiente al 50% de los habitantes. De esta manera se podían perfilar mejor los resultados que a continuación se ofrecen:

 

Del conjunto de las tablas confeccionada: y estudiadas se deduce que la relación entre tipo de equipamiento informativo y nivel de renta es muy débil, a pesar de que existe.

Entre las comarcas con niveles superiores hay grandes diferencias de equipamiento de pendiendo de la base en que se sustenta el nivel que mantienen: por ejemplo, las zonas que disponen de un alto nivel debido a su industria turística tienen, en general, un equipamiento inferior que las que tienen una base diversificada en el sector servicios.

Por otra parte, se pone de manifiesto que las zonas con un nivel inferior de renta son tam­bién, en general, las que disponen de un equi­pamiento informativo propio inferior.

 

Para perfilar estos resultados se tomaron en cuenta algunos indicadores auxiliares, como el referente al incremento del número de oficinas bancarias y de cajas de ahorro, que confirma­ron la existencia de esta débil relación con el nivel de equipamiento.

 

Conclusiones

 

El balance global del estudio de los cuatro grandes aspectos socio‑económicos permite lle­gar a formular dos conclusiones básicas:

 

1. No hay una estrecha relación entre los as­pectos económicos y sociales de las comarcas catalanas y la capacidad que éstas tienen para desarrollar sus propios medios de comunica­ción.

2. Entre los varios puntos de vista adoptados, el que ofrece una mayor vinculación con la si­tuación del sistema de comunicación de las co­marcas es el de la estructura territorial, junto a algunos aspectos de la evolución demográfica.

Estos resultados permiten asegurar que el panorama general del sistema de comunicación de las comarcas deberá experimentar algunas transformaciones si en realidad pretendemos que se consolide como modelo de mesocomuni­cación propio de Cataluña. Para ello habrá que conseguir que algunas zonas dispongan de dia­rios o semanarios propios, en cuanto que sus condiciones económicas y sociales se lo permi­ten (en aras de asegurar su viabilidad, puesto que no siempre va a ser posible su realización). Asimismo deberá destinarse una buena canti­dad de esfuerzos para dotar de medios de comunicación local propios aquellas comarcas más desatendidas actualmente, y totalmente de­pendientes del exterior en materia informativa (publicaciones locales, emisoras municipales de radio y televisión, etc.).

 

LOS DESEQUILIBRIOS EN EL EQUIPAMIENTO INFORMATIVO

 

Siguiendo el hilo de las conclusiones que se han ofrecido, es posible presentar las caracte­rísticas de las zonas más desfavorecidas en pro­ducción propia de medios de información, y a las cuales hay que destinar los esfuerzos cita­dos:

 

Son las zonas situadas principalmente en el sur, la franja occidental y los Pirineos.

Muy especialmente hay que tener en con­sideración la zona de los Pirineos, con una do­tación escasísima de publicaciones propias, emisoras locales y proyectos de televisión lo­cal, pero que además presenta las peores con­diciones para la recepción de las grandes ca­denas televisivas y radiofónicas, y en la cual la distribución de prensa de información general presenta las perspectivas más negras. (6).

Se trata de comarcas con municipios de escasa población, con lo cual los centros urba­nos tienen poca actividad económica.

La especialización productiva de estas zo­nas es básicamente agraria, y en la mayoría de

los casos sin otra dedicación suplementaria (ex­cepto las que tienen un fuerte componente de actividad turística).

Son las zonas que tienen en común la pér­dida de población acentuada a lo largo de los años 70, con la excepción del Valle de Arán.

Su densidad de población es también baja, y el índice de población rural muy eleva­do.

El nivel de renta de estas zonas es bajo respecto al nivel medio de Cataluña, si bien hay que exceptuar las comarcas de considerable desarrollo turístico.

 

ALGUNAS PROPUESTAS DE ACTUACION

 

A la vista de los resultados explicitados hasta este punto, y con el objetivo descrito inicial­mente para el desarrollo máximo del sistema de comunicación propio, tanto para Cataluña como para cada comarca, a continuación se ex­ponen algunas propuestas para modificar el ac­tual panorama y enriquecer la oferta.

En el sector prensa sería de interés incre­mentar las actuales ayudas a las empresas pe­riodísticas con el fin que aquellas que quieran ampliar su periodicidad (pasar de mensual a semanal o de semanal a diaria) o el radio de cobertura (de local a comarcal, y de comarcal a provincial o regional) puedan intentarlo, siem­pre que se demuestre que las condiciones eco­nómicas y sociales de la zona lo permite. Igual­mente, parece básico que desde los distintos niveles de la Administración (Generalitat, Dipu­taciones, Ayuntamientos o consejos comarcales) se hagan los esfuerzos necesarios para dotar a las zonas que hoy carecen de publicaciones propias de los recursos mínimos que les garan­ticen las posibilidades de expresión propia.

Por último, sería importante, en aras de llegar a distribuir la gran prensa de Barcelona a todos los rincones del territorio catalán, la creación de una central única de Distribución, que ga­rantizara la posibilidad de adquirir la prensa de información general en todos los municipios de más de 300‑400 habitantes.

Por lo que se refiere a la radiodifusión, la pri­mera medida a reivindicar sería que las próxi­mas concesiones de emisoras en Cataluña (de acuerdo con los planes internacionales que per­miten a España ampliar el número de las exis­tentes en FM) se hagan pensando en la necesi­dad de dotar las comarcas con este medio de expresión.

 

Paralelamente deberán ser legalizadas todas las emisoras municipales en funcionamiento, re­gulando su potencia y la frecuencia en la que operan. Asimismo las instituciones públicas de­berían promover la existencia de este medio en todas las comarcas, especialmente en la mitad occidental y sur de Cataluña, la más falta de medios de expresión propios. Posteriormente se puede pensar en dotar la intraestructura ne­cesaria para constituir en determinadas ocasio­nes una nueva red radiofónica formada por las emisoras municipales, que resulte competitiva con las comerciales, pero descentralizada.

Para el medio televisión las medidas urgen­tes deben dirigirse en una doble dirección. Por una parte los organismos de televisión pública RTVE y CCRTV (TV3) deben asegurar la per­fecta recepción de sus emisiones en todas las zonas que en 1985 todavía tienen dificultades. La segunda medida se refiere a la necesidad que la futura ley de televisión reconozca la po­sibilidad de desarrollar experiencias de meso­televisión, sea por procedimientos hertzianos o mediante sistemas de cable. De la misma ma­nera que se ha anunciado en los casos de pren­sa y radio, las instituciones públicas deberán fo­mentar el desarrollo de estos canales locales, pues es de vital importancia para el reequili­brio del sistema de comunicación en Cataluña que en este nuevo medio no se reproduzcan las abultadas diferencias existentes entre la mi­tad occidental y oriental del territorio catalán para la prensa y la radio.

 

NOTAS

 

(1) El estudio del fenómeno de las radios libres ha sido llevado a cabo profusamente por Emilio Prado. Véanse, entre otras publica­ciones: Prado (1980), "El desenvolupament de les radios lliures a Es­panya", dins "Análisi”; 1, Bellaterra, juny, Prado (1981), 'El movimien­to por la libertad de emisión en España'; en Ll Basets (ed): De las ondas rojas a las radios libres, Barcelona, Gustavo Gil¡.

(2) A finales de 1984 se llegó al centenar de emisoras municipa­les, con una gran diversidad de programación, horarios y tipos de vinculación con el municipio.

(3) A. Garriga Paituví (1984): "L'experiéncia de la televisió en l'àmbit mesocomunicatiu. (Bases per una televisió local a Espanya)", en Primeres Jornades sobre mesocomunicacació a Catalunya (Sant Cugat del Vallés, marzo 1984).

(4) Elaboración a partir de Banco Español de Crédito (1983): Anuario Banesto del Mercado español.

(5) Castells/Perellada/Sicart (1982): "Estimació de la renta i els di­pósits de las comarques i els principals municipis de Catalunya", en Revista Económica de Banca Catalana, número 66, diciembre. Bar­celona.

(6) Castillo/Maten (coord.) (1981): El Fallars Jessá. Estructura só­cio‑económica i territorial del Pallars Jussá i de l' Alta Ribagorpa. Barcelona, Caixa de Catalunya. Col.leció Catalunya comarcal. Este texto analiza las dificultades de la distribución de la prensa de Bar­celona y el resto de España en las comarcas pirenáicas, en su capí­tulo dedicado a las comunicaciones. Incide también en las difíciles perspectivas para desarrollar sus propios vehículos de expresión.