La enseñanza de la lengua

A lo largo de estos dos últimos años, en esta sección de iWorld se han ido recogiendo proyectos y opiniones de los profesores de enseñanza media sobre Internet. Así hemos sabido de sus desvelos por los alumnos y de sus frecuentes diferencias con las administraciones educativas, que escamotean fondos para dotar mejor a los centros y no reconocen ni pagan el trabajo y el tiempo que muchos maestros dedican a intentar incorporar las prestaciones de la red a sus clases.
Y, aunque como es lógico, en estas páginas sólo aparecen quienes trabajan con Internet, de sus opiniones hemos extraído la conclusión de que siguen siendo en muchos lugares la excepción y no la regla.

La falta de medios, la desidia que se instala en un medio mal considerado y mal pagado, así como la confusión que prevalece entre los novicios, carentes de pautas para aprovechar las ventajas de Internet, son motivos a tener en cuenta cuando se analiza el por qué de la resistencia de muchos maestros a en-trar en un mundo que a otros compañeros les añade trabajo no remunerado. Estas y otras razones, que no vienen al caso en esta ocasión, nos han llevado a dedicar algunos artículos, comenzando por este, a buscar y ofrecer a los maestros los recursos que puedan ser útiles para las asignaturas a su cargo.
En la correspondencia electrónica recibida por esta sección se nos ha sugerido que, sin dejar de reflejar, como de costumbre, las experiencias de docentes usuarios, se podría dedicar espacio a sugerir recursos que pudieran estar al alcance de quienes, por distintos motivos, no son usuarios habituales de Internet.
Para comenzar, se ha elegido la enseñanza de la Lengua Española. Hay que decir que la oferta de la Red en esta cuestión es muy desigual, y que poco o casi nada existe en términos de reflexión sobre la aplicación de Internet a la pedagogía de nuestra lengua. En todo caso, hay en la Red suficientes recursos que pueden ser un acicate para adoptar esta nueva herramienta, evitando que se ensanche la brecha entre usuarios y refractarios. Con esta sección, iWorld se propone facilitar el trabajo a los muchos docentes que leen nuestra revista.

Web personales
Un número creciente de maestros, a título individual, vuelca sus trabajos en Internet y los pone a disposición de sus colegas. Un ejemplo encomiable es la página Lengua y Literatura Española, de J. Ascorbe (www.geocities.com/Athens/Oracle/6807). En esta dirección los profesores de lengua pueden encontrar un programa completo de la asignatura: generalidades y morfología, sintaxis y otros aspectos lingüísticos. Hay que destacar el interés del apartado dedicado al nuevo lenguaje tecnológico que ha propiciado nuevas formas de comunicación, y en el que el hipertexto es uno de sus mayores logros.
Miguel Angel Monjas (www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/instic.html) ofrece una selección de páginas dedicadas a la lengua. La estructura escogida por el autor se divide en diecisiete apartados, en los que aparecen enlaces con instituciones, publicaciones electrónicas, cursos de español, diccionarios y léxicos, gramática, fonología y un largo etcétera de temas que presentan indudable interés para los profesores de esta asignatura
Muchos de los enlaces de la página anterior provienen a su vez de La página del idioma español (www.el-castellano.com), realizada con mucho entusiasmo por el periodista Ricardo Soca. Aunque no tiene una orientación docente, esta página recoge, con frecuente actualización, muchos recursos que serán útiles en el aula. Desde los principales periódicos publicados en castellano en la Red, hasta los debates que se plantean continua-mente sobre la lengua española. A destacar la selección de diccionarios enlinea, los foros, los enlaces dedicados a la gramática española o la información sobre cursos para extranjeros y nativos.
José Antonio Candalija (www.geocities.com/athens/delphi/9934/telesipa.html) es profesor de scundaria, y en su página propone a sus colegas un intercambio de información sobre la lengua española y su experiencia docente.
Por su parte, Mariano Santos (www.roble.pntic.mec.es/~msanto1/ortografia) y Pep Cardona (www.atlas-iap.es/~pepcardo/grafia.htm) mantienen en la WWW dos interesantes páginas dedicadas a la ortografía castellana. Juan Ramón Arana, por su parte, ofrece catorce ejercicios interactivos de gramática (leia.ursinus.edu/~jarana/ejercicios.html). Y para aquellos profesores curiosos que quieran saber algo más sobre el spanglish, aquí tienen dos web para abrir boca: la —para nosotros— divertida página que desde Texas elabora Yolanda Rivas (www.actlab.utexas.edu/~seagull/spanglish.html) y la de Francisco Javier Díez, de la UNED (www.dia.uned.es/~fjdiez/spanglish) que ha recopilado información sobre esta cuestión.

Web Institucionales
Quien fuera director de la Real Academia Española, Fernando Lázaro Carreter, dio un impulso modernizador a la institución que tiene su más claro exponente en la página de la misma en Internet (www.rae.es). Los profesores de lengua deberían visitarla con frecuencia. Por ejemplo, el servicio encargado de resolver dudas (ortográfia, léxico y gra-mática) también recoge sugerencias encaminadas a mejorar las obras de la Academia. La consulta a los diccionarios es otra de las prestaciones que esta página va agregando con el tiempo. Entre las posibilidades de consulta, destacan dos bases de datos: CORDE (Corpus Diacrónico del Español) y CREA (Corpus de Referencia del Español Actual), que figuran entre los trabajos más ambiciosos de la Academia.
El CORDE recoge palabras de todas las épocas y lugares, desde los inicios del idioma hasta 1975, año en que limita con el CREA. Las fuentes del CORDE son textos escritos de muy diferente género, en prosa y verso, y ya cuenta con más 60 millones de palabras, si bien su cifra final se estima en 125 millones, cuando termine su confección el año próximo. Esta base de datos ya se está utilizando para autorizar palabras y documentar su primera aparición. Los lexicógrafos de la Academia responden consultas, con el objeto de saber si una palabra o expresión fueron de mucho uso en determinada época o país. Sin duda un trabajo de especialistas, imprescindible para todos los que tengan una relación profesional con la lengua. Pero también puede ser una fuente de ideas para hacer más atractivo el aprendizaje de la lengua en el aula.
También la Academia Norteamericana de la Española (georgetown.edu/academia) tiene su sitio en la WWW, aunque poco añade de interés. Es una pena que otras academias latinoamericanas no dispongan por el momento de sus propias páginas, que también podrían dar mucho juego en el trabajo docente para mostrar la riqueza de una lengua que hoy recoge muchísimas influencias de aquel continente.
Es bien conocido que el Instituto Cervantes (www.cervantes.es) institución creada para la promoción del español en el mundo, tiene también su sitio en la Web. Además, ha creado el Centro Virtual Cervantes (www.cvc.cervantes.es) que proporciona un excelente acopio de recursos. Por su parte, en su sede neoyorquina, el Instituto Cervantes mantiene sus páginas en inglés (con versión española) (users.interport.net/~cervante), en las que el idioma, la literatura y la cultura española son los ejes.
Otro clásico es la Página del Español Urgente, mantenida por un departamento de igual nombre dentro de la Agencia EFE (www.efe.es/deu.asp), que atiende consultas sobre el idioma. En otra dirección (efenet.efe.es/vademecum) la misma agencia ha recopilado un glosario de incorrecciones frecuentes en el uso de la lengua.
Todas las direcciones mencionadas tienen el interés añadido de que, casi todas, remiten a otras páginas relacio-nadas con la lengua. Para los maestros poco avezados en el uso de procedimientos de búsqueda, pueden servir de mucha ayuda. Pero lo más importante reside en que brindan una posibilidad de romper la barrera subjetiva que parece existir entre muchos docentes de esta asignatura y el uso de la tecnología. Trabajar con los alumnos conectando a Internet no tiene por qué ser una práctica exclusiva de los profesores de ciencias. No es difícil imaginar el aliciente que para muchos alumnos —a menudo desmotivados con la materia— podría representar el trabajo en común sobre los materiales que pueden encontrarse en los recursos indicados. Un modo, entre otros, de luchar contra la indiferencia y la abulia que, nos dicen los lectores, invade las aulas.

 Piedad Bullón. [01/09/1999 ]