La explotación del lenguaje del cine en el currículum

 

 

M. Esther del Moral Pérez

Universidad de Oviedo

 

 

 

La imagen audiovisual en la enseñanza ha supuesto un cambio considerable en la presentación de la información que hasta hace poco era transmitida oralmente. El fenómeno de representación a través de las imágenes en movimiento adoptado por el cine generaba un poder hipnótico que captaba la atención de todos los espectadores. El impacto y los resultados que las imágenes cinematográficas suscitaban en el público habían contribuido a la adopción de determinados modos y costumbres afianzándose su poder homogeneizador. Así pues, desde el ámbito educativo se iniciaron los primeros pasos para extrapolar todo aquello que, si bien era patrimonio del séptimo arte, también podría ser adoptado para la transmisión de aspectos vinculados con la educación, y a la transmisión de determinados valores, así como a facilitar la interiorización de conceptos, procedimientos y actitudes.

Aunque, efectivamente, el cine se utilizó a principios del s. XX con un carácter pseudo-intructivo y/o adoctrinador en tanto vehículo de las distintas ideologías que sustentaban los poderes dominantes de determinados momentos históricos. Sin embargo, esta idea de utilizar las imágenes con un valor educativo que inicialmente tenía un gran atractivo, no cuajó como tal hasta algo avanzada la segunda mitad del siglo XX con la generalización de los vídeos domésticos que reproducían las películas cinematográficas adaptadas al formato televisivo, y con el diseño de materiales audiovisuales dirigidos específicamente al campo de la educación.

Hoy existen posturas orientadas a integrar el cine como recurso para apoyar las tareas educativas, sin olvidar que además es un gran medio de expresión artística, de comunicación y de manifestación cultural. En palabras de McLuhan, el cine ofrece como producto propio la más mágica de las mercancías de consumo: los ensueños.

El trabajo que abordaremos aquí se halla más en sintonía con la enseñanza de las destrezas necesarias para la identificación de los elementos constitutivos de cualquier material audiovisual que pasa necesariamente por una previa lectura denotativa tanto de los elementos fílmicos, como cinematográficos. Es tan importante diseccionar los elementos propios del denominado lenguaje cinematográfico (movimientos y angulaciones de cámara, montaje, iluminación...), como aislar aquellos otros ajenos al medio pero plasmados en él: trama argumental, referentes iconográficos, sonoros, sociológicos, psicológicos, culturales y estéticos.

La apuesta por la introducción del cine en el aula lleva anexionada todo un análisis pormenorizado de los elementos y mecanismos que hacen posible su puesta en marcha. Una perfecta utilización didáctica de cualquier film debe permitir la explotación posterior del potencial del mismo: aprovechamiento de las evocaciones históricas, recreaciones literarias, provocación de emociones y sentimientos...

Entendemos que el cine puede utilizarse como recurso para la enseñanza, con el fin de mejorar la calidad de la misma y constituir un puente de unión entre la escuela y el contexto socio-cultural en el que viven y se relacionan los estudiantes. La LOGSE plantea el reto de integrar los medios audiovisuales en el currículo, para que se conviertan en un elemento activo del mismo y puedan colaborar a la transformación de la práctica educativa. En Primaria, los bloques de contenidos se refieren a las siguientes áreas: Conocimiento del Medio Natural y Social; Educación Artística; Educación Física; Lengua Castellana y Literatura; Lenguas Extranjeras; Matemáticas. Mientras que en Secundaria, los nuevos medios audiovisuales deben considerarse en el primer nivel de concepción del diseño curricular del área de Educación Visual y Plástica. El tratamiento curricular de los medios audiovisuales tiene que desarrollarse en todos los niveles del sistema educativo, por tanto, se tienen que articular los mecanismos necesarios para aprovecharlos. Es preciso que las películas que se quieran utilizar con finalidad educativa se adecuen a las características intrínsecas de los estudiantes, y a las del área curricular en donde se vayan a trabajar, además se deberá contemplar cuál va a ser la estrategia didáctica que se empleará para su mejor explotación.

 

 

 

1. El cine como transmisor de valores culturales

 

Nuestra cultura evidentemente está impregnada del séptimo arte. Todos nuestros valores culturales y nuestros valores intelectuales se han forjado al calor de este medio. La capacidad que posee el cine para formar e informar, de modo simultáneo, en un contexto distendido y motivador junto a su gran potencial lúdico, es una de las cualidades de las que más partido puede extraer la educación. Así pues, el cine puede convertirse en un instrumento mediador del proceso de enseñanza-aprendizaje, y en un corrector entre nuestra realidad y la vida en las aulas, logrando que se produzcan auténticos aprendizajes significativos.

La preocupación que, desde algunos sectores sobre todo educativos, se está haciendo cada vez más patente es la de formar críticamente para saber ver el cine, dado que se trata de un vehículo cultural y social muy importante por su capacidad "hipnótica" y modelizadora. Los valores culturales, así como las costumbres, las formas de vida y de relación vienen en numerosas ocasiones pautadas por los modelos representados a través de la gran pantalla. Lo cual puede conllevar cierto riesgo sobre todo para los más jóvenes, sin embargo en este momento no vamos a detallar aspectos puntuales relativos a las repercusiones directas o indirectas que esto implica, al reproducir por imitación las conductas y los comportamientos violentos, consumistas, etc., que de modo sistemático aparecen en las películas. Aquí nos vamos a centrar más en el modo como se están sustituyendo elementos culturales idiosincrásicos de nuestra cultura por otros ajenos a la misma.

Si bien es cierto que, la riqueza expresiva y la representación de la realidad mediada a través del cine nos permite llegar a conocer otras culturas, otros lugares, a gentes diferentes a las nuestras, con formas totalmente distintas de vida... y todo lo que ello implica de enriquecimiento personal; no lo es menos, el que un bombardeo sistemático y con carácter unívoco puede abocarnos a tomar como referente único y exclusivo el que se nos impone, en este caso el modelo de cultura norteamericana.

Esa aniquilación semántica en la representación cultural, a la que tristemente estamos asistiendo, nos lleva a desconocer aquello que a fuerza de no ser representado, de obviarse, de ocultarse, de no priorizarse... llega a olvidarse si es que se conocía previamente, o a producirse un vacío considerable en el conocimiento de lo que por parecerles a algunos no apropiado, no moderno, etc., ha de ser eliminado y sustituido por lo nuevo, moderno y extranjero. Pero para no teorizar, podemos referirnos a aspectos concretos de nuestra cultura, formas de vida, de alimentación, manifestaciones artístico-culturales... que para algunos pueden resultar demasiado arcaicas o ancestrales considerando lo propio como desechable a priori.

De ahí que pensemos que es clave dotar de recursos a los estudiantes para facilitarles la decodificación, la lectura y el análisis de la imagen para evitar la manipulación que este lenguaje ejerce sobre todos. Los más jóvenes cada vez consumen más horas de imágenes y sus referencias culturales y maneras de pensar están mediatizadas por ellas, de ahí que aboguemos por una formación del espíritu crítico y reflexivo frente a lo que de modo indiscriminado ven. Debemos enseñar la forma en que se generan las imágenes, se estructuran, transmiten contenidos, conforman mensajes, en definitiva habrá que realizar un pormenorizado análisis, descubrir el lenguaje cinematográfico, comprobar la semántica y el funcionamiento de las secuencias, hablar de la visión de cómo la estética se presenta y utiliza en cualquiera de las corrientes cinematográficas que han existido y existen...

Además, habrá que subrayar que el cine no es simplemente un proceso técnico, una explosión de efectos deslumbrantes si no una representación del mundo, una realidad, y por supuesto, una forma de expresión, de ahí que otro de los objetivos que deberíamos fijarnos los educadores es enseñar no sólo a analizar las escenas de las películas si no también a disfrutar de este arte. El cine aporta contenidos (historia, arte, geografía); sentimientos (llorar o reír con emblemáticos personajes); valores (solidaridad, violencia, venganza); diversión; arte; comedia; música... Hay que aprender disfrutando con el cine.

 

 

2. El cine como representación artística

 

La imagen fílmica suscita un sentimiento de realidad por producir la creencia en la existencia objetiva de lo que aparece en pantalla. El cine cuenta historias humanas, que reconocemos y hacemos nuestras. Provoca una proyección, y hace que surja el interés, la emoción, y la ilusión. Sus historias entran a formar parte de nuestra propia historia, dilatan nuestra vida. Esta identificación nace de enfrentarnos a algo que reconocemos como auténtico. El cine tiene el poder de enseñar a la humanidad a partir de sus representaciones. Puede revelarnos un mundo interior más profundo, su misterio, sus contradicciones, su inquietante imperio de luces y sombras traspasadas de sentimiento, de instinto, su pequeñez, su grandeza, su dignidad, el don de su libertad. Además, puede mostrarnos al hombre y a la mujer tal como son, la verdad del ser humano; una verdad que se yergue ante la propia vida, y que la impulsa.

Hay que aprender a leer una película, a descifrar el sentido de las imágenes al igual que se descifra el de las palabras y el de los conceptos, para comprender las sutilezas del lenguaje cinematográfico. En cada película caben tantas interpretaciones como espectadores. El sentido de la imagen depende tanto del contexto fílmico creado por el montaje, como del contexto mental del espectador, cada cual puede elaborar su propia interpretación, y ésta estará en función de sus conocimientos y experiencias previas, de sus opiniones morales, ideológicas y sociales, así como de sus prejuicios, miedos y esperanzas.

En primer lugar, la imagen reproduce lo real, en segundo lugar, y eventualmente, puede afectar a nuestros sentimientos, en tercer lugar esas imágenes representadas pueden adquirir un significado de carácter ideológico o moral, -según Eisenstein-, la imagen podría convertirse en un vehículo que nos conduciría al sentimiento (al movimiento afectivo), y éste a su vez, a la idea. Pero, esta evolución no se da en todos los espectadores, sólo aquellos que adoptan una postura crítica e imparcial frente a lo que las imágenes pueden transmitir, manteniendo distancia, no creyendo en la realidad material y objetiva de lo que representan, y que tengan conciencia de que lo que se ve es sólo un reflejo, un espejismo, o tan sólo un espectáculo... participarán de este goce desde una actitud estética al recrearse en contemplar una creación artística más.

 

3. Propuesta de actividades de explotación didáctica del cine

 

El uso que tradicionalmente se ha hecho del cine en tanto recurso educativo, venía condicionado por la finalidad educativa que se le quería asignar:

- Elemento introductorio de una temática concreta, al facilitar datos y representaciones concretas de fenómenos y sucesos.

- Elemento motivador para suscitar cambios de actitudes frente a un hecho polémico.

- Elemento clarificador al facilitar la dramatización y representación de algún acontecimiento.

- Elemento integrador, en la medida que presenta las diferentes interpretaciones de un mismo hecho, fenómeno o acontecimiento.

A pesar de todo, el cine debería ser integrado en los centros de enseñanza, no sólo como un instrumento didáctico para potenciar la motivación de los alumnos/as, sino como un lenguaje con entidad propia. Si se quiere sacar partido a este fabuloso recurso, es necesario fijar una serie de pautas metodológicas para aproximarnos a su utilización en el aula:

- Seleccionar la película en función de los temas que pretendemos trabajar, y en función de los estudiantes (edad, gustos, conocimientos previos...).

- Establecer unos objetivos y organizar una pequeña unidad didáctica para la explotación de la película.

- Realizar actividades previas al visionado.

- Visionado de la película, o del fragmento seleccionado.

- Realizar actividades postvisionado (fórum, debates, análisis de personajes...).

Consideramos importante conocer desde qué óptica está hecha la película, destacando la sociedad que se retrata, los valores culturales que la caracterizan... El uso del cine permite trabajar y aproximar a los estudiantes a las áreas transversales del currículum: educación para la paz, la tolerancia, la multiculturalidad, la igualdad entre lo sexos, la educación medioambiental, para la salud, vial... Y también, puede servirnos para abordar distintos temas interdisciplinarmente. De lo que no cabe duda es que el cine permite motivar a los alumnos/as para que investiguen y reflexionen sobre su propio mundo y el ajeno.

Por todo lo anterior, entendemos que este taller es el marco idóneo para proponer y desarrollar algunas actividades orientadas a analizar, estudiar, e Inter.pretar los mensajes y el discurso cinematográfico, entre los que podemos destacar:

- Selección de fragmentos de diversos materiales audiovisuales con un carácter instructivo valorar qué teoría del aprendizaje subyace; qué recursos técnicos utiliza para vehicular la información; y a qué mecanismos psicológicos apela para asegurar la asimilación de los mensajes que transmite.

- Disección de un documento fílmico para delimitar cada una de sus partes integrantes; linealidad del discurso en off, recursos audiovisuales que complementan la información, hilo conductor etc.

- Elección de una película que por su contenido argumental podría ser trabajada desde algunas de las áreas transversales del currículum y explicar cómo se procedería a su análisis y decodificación.

- Elaboración de un esquema de análisis de un film desde el punto de vista pedagógico.

- Justificación de qué elementos expresivos contribuyen a la asimilación del mensaje transmitido a través de una película...

- Análisis del modo en el que determinadas producciones cinematográficas pueden contribuir a desmitificar el mundo real y el de ficción.

- Enumeración de los aprendizajes que una película nos ha proporcionado a nivel formativo e informativo.

- Relación de los hechos que se narran en un film y los conocimientos previos que se tenían sobre determinado tópico.

- Contextualización socio-histórica del fenómeno narrado fílmicamente.

Un esquema de análisis de un filme podría recoger los siguientes aspectos:

- Sinopsis de la película.

- Localización en las coordenadas espacio-temporales de lo que se narra.

- Identificación del momento histórico en el que se produce la película.

- Definición del punto de vista: relación entre lo enunciado y la enunciación; perspectiva narrativa.

- Referencias culturales de la época.

- Conflictos sobre la vida y la época de los personajes.

- Tratamiento iconográfico: encuadre, composición y profundidad de campo, angulación, iluminación, colorido...

- Tratamiento narrativo.

- Construcción de la estructura narrativa: tipo de montaje, elipsis significativas, movimiento de cámara, uso del sonido...

Un estudio más minucioso, por parte de los educadores, podría llevarnos a indagar sobre algunos de los elementos constitutivos del cine, utilizando la plantilla siguiente (Del Moral, 1998):

 

ANÁLISIS DE UNA PELÍCULA

 

DATOS GENERALES:

- Título:

- Género:

- Público al que va dirigido:

- Objetivo/s de la película:

- ¿Está verbalizado?

- ¿En qué momentos?

- Características a destacar:

- Tipo de producción:

- Nacionalidad:

ASPECTO EDUCATIVO

- Objetivo implícito:

- Temática:

- Tratamiento:

- Lenguaje:

- Elementos didácticos:

ASPECTO SOCIOLÓGICO

- Personajes:

- Roles sociales que se identifican:

- Valores que predominan:

- Mensajes que se transmiten:

- Explícitos:

- Implícitos:

- ¿Existe algún tipo de crítica?, ¿Cuál?

ASPECTO PSICOLÓGICO

- Teoría del aprendizaje que subyace:

- Estrategias psicológicas utilizadas:

- Elementos motivadores.

- Tipo de ritmo:

ASPECTO ESTÉTICO

- Decorados y ambientación:

- Vestuarios:

- Colorido.

- Banda sonora:

ASPECTO TÉCNICO

- Estructura interna:

- Animación:

- Realización.

- Montaje:

- Adecuación imagen y sonido: