El Ordenador en la Formación Práctica de los alumnos de las asignaturas de "Tecnología Educativa", "Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación" y "Nuevas Tecnologías y Educación de las personas con dificultades"

Francisco Antonio Díaz Sánchez

Facultad de Ciencias de la Educación

Universidad de Málaga

 

I. INTRODUCCIÓN

Durante el curso académico 1.996-1.997 he sido, junto a otros compañeros de Departamento, uno de los profesores encargados de las clases prácticas que se han desarrollado en las asignaturas de "Tecnología Educativa" (especialidad de Pedagogía), "Nuevas Tecnologías de la Educación" (sendas especialidades de Magisterio) y "Nuevas Tecnologías y Educación de las personas con dificultades" (diversas especialidades de Magisterio), todas ellas de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga.

Con este trabajo pretendo mostrar brevemente la dinámica interna que ha caracterizado la marcha de estas sesiones prácticas desarrolladas con ordenadores.

 

2. OBJETIVO

El objetivo fundamental que guiaba el desarrollo de las sesiones prácticas era, no sólo el de brindar la oportunidad de ofrecer a los alumnos el conocimiento de determinado software educativo que podía serles útil, en primer lugar, en su propia formación práctica como alumnos de Ciencias de la Educación y, en último término, en su futuro quehacer profesional sino, también, el buscar la "desmitificación" de ese artefacto tecnológico que a veces puede asustarnos un tanto su utilización y que cuando se tiene la posibilidad de conocerlo y manejarlo, se comienza a tener conciencia de que no tiene por qué resultar imposible su uso si se pone como base una formación adecuadamente planificada y progresivamente desarrollada en función de los logros conseguidos.

 

3. MATERIALES Y ESPACIOS

Los computadores de los que hemos hecho uso son los ubicados en el aula 1.01 de nuestra Facultad y que corresponde a la sala de los PC (Personal Computer) -Existe otra aula de MAC (Macintosh) cuya utilización correspondía a otro compañero-. De estos ordenadores, los hay del tipo 386 (ordenadores con microprocesador 386), de no solamente mayor antigüedad sino además más "lentos" y, por consiguiente, más incómodos en su manejo, y los recientemente incorporados Pentium (ordenadores con microprocesador 586), de mayores prestaciones para el usuario.

De otro lado, destacar, también, que los programas educativos utilizados en nuestras clases, han sido aquéllos de los que disponíamos, merced a la gestión de otros compañeros, en el Departamento, y de los que en función de su disponibilidad y de nuestras necesidades hemos ido seleccionando y presentando a los alumnos para su manejo y análisis.

 

4. DINÁMICA GENERAL DE LAS PRÁCTICAS

Debemos comenzar mencionando la disparidad que a nivel de horas de dedicación hemos tenido en los distintos grupos de prácticas, en función de razones que ahora nos es relevante su explicación como, por ejemplo y entre otras, la distinta carga de créditos prácticos de unos grupos respecto a otros.

A pesar de esas variaciones, en todos los casos se estimó conveniente comenzar con una primera sesión de toma de contacto con los ordenadores en la que se vio: reconocimiento de torre, teclado, pantalla, ratón, acción de encendido-apagado, así como unas brevísimas nociones del funcionamiento interno de un ordenador y algunos comandos para desenvolverse mínimamente con el sistema operativo MS-DOS.

En estos primeros momentos, aquellos alumnos que tenían ciertos conocimientos de informática y que voluntariamente querían actuar como "monitores" de sus compañeros, fueron invitados a participar activamente en su proceso de enseñanza-aprendizaje actuando conjuntamente conmigo en la resolución de aquellas cuestiones planteadas por el resto del alumnado. De esta manera, se conseguía un gran dinamismo en el desarrollo de las sesiones. A estos alumnos que voluntariamente contribuyeron al aprendizaje de sus compañeros, nuevamente (en su día ya la tuvieron) mi gratitud.

A partir de aquí, y en ulteriores sesiones, el planteamiento didáctico era el de comenzar con un brevísimo comentario por mi parte, y el manejo y análisis en grupos de 3-4 personas del correspondiente software educativo. Por supuesto, y como en Educación se trabaja con personas de distintos intereses, motivaciones y aprendizajes previos, cada grupo de alumnos era distinto también en esos aspectos, e incluso dentro de cada grupo, como podrá entenderse, también existía variedad entre unos estudiantes y otros, de tal modo que me encontré con alumnos más motivados e inquietos que se dedicaban, pasada alguna sesión y, por tanto, tras haberse ido incrementando los programas que, a su vez, y para mayor comodidad, se iban dejando grabados en el disco duro de los distintos ordenadores, se dedicaban, decía, a explorar otros programas por su cuenta, cosa que me pareció del todo satisfactorio ya que de esta manera irían avanzando según su propio ritmo de trabajo, sus propios intereses y motivaciones, en el análisis y manejo de un conjunto ya instalado de programas. En otros casos, se iba siguiendo el ritmo y pauta que yo iba marcando; de cualquier forma, tanto unos casos como los otros dan buena fe de lo fascinante que resulta el mundo de la enseñanza para quienes estamos "enamorados" de la misma, por cuanto de enriquecedor resulta el contacto con las personas a veces muy parecidas, otras bastante dispares y singulares, pero siempre capaces de enseñar al que enseña y de enriquecerle como persona.

El por qué de grupos reducidos de 3-4 alumnos por ordenador, estriba en mi intención de hacer que éstos pudiesen compartir opiniones, reflexiones, que el manejo del programa en cuestión les fuese suscitando, así como las preguntas que en una ficha les entregaba para que en grupo fuesen contestando para posteriormente entregármela. La ficha, tenía la finalidad de "obligar" a analizar el software que se iba utilizando y de esta manera, ir compartiendo en grupo un trabajo colectivo de reflexión que les ayudase a centrar su atención en las prácticas como alumnos que eran de Ciencias de la Educación y no como meros espectadores de un "juego divertido" a jugar a través del ordenador.

 

5. ANÁLISIS FINAL

Para terminar, y a modo de análisis de toda la experiencia destacar dos hechos que me han supuesto una profunda satisfacción tanto profesional como personal: de una parte, constataba que llegando el final de las distintas sesiones prácticas (cada una era de una hora y media) a veces tenía que insistir para que fuesen abandonados los ordenadores porque ya había finalizado la clase, ante la continuidad de algunos alumnos en su práctica; por otro lado, comentarios por parte de los alumnos tales como "cuando llego a esta clase me relajo" o "¿ya se ha terminado?", me dejan el "buen sabor de boca" de haber apreciado la conjunción de dos hechos, a mi modo de ver, cruciales para que la Educación, como proceso y en su sentido más amplio y extenso, pueda acontecer: aprendizaje y motivación personal por ese aprendizaje; y a ello ha contribuido, sobremanera, el empleo del ordenador como herramienta formativa.