LA IMAGEN SOCIAL DEL PROFESOR Y DE LA ENSEÑANZA...A TRAVÉS DE LOS OJOS DEL CINE.



Directores:

Felicidad Loscertales Abril

Julio Cabero Almenara

Trinidad Núñez Domínguez,

Antonio Cabero,

Rosalía Romero,

Ana Duarte,

Soledad Domenech,

Antonio Feria,

Ignacio Aguaded, y

Pedro Román.



Universidad de Sevilla

 



INTRODUCCION

La sociedad actual es hoy muy sensible a la evaluación de los profesionales que la integran (médicos, jueces, abogados, periodistas...). La comunidad, más crítica y más madura, es capaz de poner en marcha mecanismos para valorar, atacando o defendiendo a las personas que trabajan en ella. Y los M.C.D. se ha convertido en un vehículo normal de expresión donde estas valoraciones, buen/mal profesional, errores profesionales, demandas de los profesionales, etc. quedan reflejadas.

Por el peso específico que está adquiriendo esta circunstancia, se están desarrollando en los equipos de investigación de la Universidad de Sevilla, "Comunicación y Rol Docente" y "Grupo de Investigación Docente", una serie de estudios centrados en el análisis de lo que el espejo de la realidad que son los Medios de Comunicación Social recoge, en concreto, sobre los profesionales de la Enseñanza y la Educación.

El objetivo que este trabajo, que digámoslos desde el principio se encuentra en sus momentos iniciales, se plantea es conocer las formas, características y prevalencia de la atención a los profesores en el cine. Y podemos definirlo como un objetivo doble, en la medida en que vamos a considerar al docente como profesional inmerso en un colectivo de trabajadores y en el Sistema educactivo y, a la vez, como persona que pertenece a una sociedad concreta, recibiendo de ellas mensajes con demandas y expectativas que marcan su trabajo profesional.

Al realizar el análisis de contenido de los documentos seleccionados, surgían una serie de interrogantes: Por un lado, nos preguntábamos sobre unas dimensiones que están vinculadas a la comunidad general y a la relación que se establece, desde ella, con los docentes: ¿Se puede encontrar en los M.C.M. suficientes datos como para que el público adquiera una información consistente y válida sobre ellos? ¿Qué roles se le asigna, en la actualidad, a los docentes? ¿Existe un cambio de actitud ante los profesionales de la enseñanza en nuestra sociedad? Por otro lado, nos preguntábamos sobre otras cuestiones que tienen que ver con los profesores como colectivo de trabajadores: sus demandas, inquietudes, relaciones laborales, etc. y cómo estas se canalizan a través de las películas en donde aparecen.

El estudio de estas interrogantes nos llevará a concluir con una serie de reflexiones que, sin duda, serán la base de futuros trabajos.

 

REFERENCIAS TEORICAS.

Las aportaciones teóricas en la que apoyamos nuestro trabajo están relacionadas, fundamental­mente, con la Psicología Social de la Comunicación. Incluyéndose, dentro de esta vertiente de estudio, a los M.C.M. como amplifica­dores de la comu­nicación misma y como hilo conductor de la sociedad. Así como potenciadores y creadores de valores y actitudes en sus receptores potenciales: los ciudadanos.

A partir de trabajos como los de Klapper en 1960 sobre los efectos de los "mass-media", la investigación sobre los M.C.M. en su interacción con el público, ha puesto de manifiesto que los mensajes elaborados por ellos se pueden interpretar como "un espejo donde se refleja la cultura de un país y de una época y el crisol, la matriz en la que aquella se forma y se transforma" (Pérez Serrano, 1984, p. 15).

Autores como Mota (1988), por ejemplo, exponen un esquema muy claro sobre las funciones que ejercen los M.C.S. en la sociedad actual, desdoblándolas en dos grandes apartados:

1. Funciones de Comunicación

- Informativa

- De orientación (del pensamiento, de opiniones...)

- De expresión (de valores, de acciones sociales...)

- De presión

2. Funciones psicosociales

- De relación hombres-grupo

- De diversión

- De psicoterapia social

Asimismo, nos apoyamos en las líneas de investigación psicosocial sobre el rol docente (Loscertales, 1987, Peiró y otros, 1991; Abraham, 1993). Entendemos que en las aulas de los Centros Docentes se pone en marcha uno de los procesos psicosociales básicos como es el de la "influencia social" que se establece a través de la interacción personal. Por tanto, son ambas funciones las que encuadran nuestro trabajo.

En la actualidad ya no es tan fácil referirse a la relación profesores - alumnos; hay que contextualizar esa relación dentro de la Comunidad Educativa y esta, a su vez, dentro de la Comunidad General. Por tanto, ahora más que nunca tenemos que centrarnos, como decíamos, en la comunicación social y no tanto en la comunicación individual.

Desde esa perspectiva y elevándonos a un cierto nivel de filosofía social, el profesor es, en primer lugar, el representante de la sociedad, que le confiere la misión de incorpo­rar a sus nuevos miembros, dándoles la oportunidad de ser ciudadanos de pleno derecho y personas, en toda la extensión de la palabra.

Es decir, todo profesor debe ser consciente de que ha de ofrecer respuestas a una serie de demandas, de expectativas sociales. Y aquí es donde el panorama real de esas expectati­vas sociales a través de un amplificador tan cualificado como el de los M.C.S. se convertiría en un elemento de estimable valor. No podemos olvidar que, según la Teoría de Sistemas y el Enfoque Sistémico, la sociedad se constituye como un sistema externo que englobaría al sistema educativo dentro del cual se encuentran otros sistemas como, en nuestro caso el colectivo de docentes.

Si tenemos en cuenta, con Marín (1992), que los estímulos a los que estamos sometidos durante nuestra vida de relación social son la causa de las conductas que desplegamos habitualmente y que, a la vez, esas conductan son capaces de modelar el medio social, podemos entender que los M.C.S. podrían ser vehículo no sólo de información mediante los cuales la Sociedad se vincula a determinados profesionales, sino que, a la vez, (y a modo de boomerang), la información canalizada, de alguna manera, refleja lo que la comunidad espera de ellos y marca el propio trabajo de estos profesionales. Del mismo modo, los docentes como colectivo, con su actividad diaria, delimitarían la información que llega a los medios. Una contí­nua retroalimentación que establece el proceso de la Educación en la Sociedad Actual como una situación dinámica.

En esta línea irían las palabras de Peiró (1983):

"Las organizaciones para alcanzar sus fines necesitan coordinar acciones y hacer prede­cible la conducta. Es decir, necesitan ejercer influencia sobre sus miembros para que estos hagan aquello que se espera de ellos y que la organización necesita y desea que hagan".

El desempeño del rol docente se estructura, por tanto, en una doble vertiente: la del yo íntimo (que tiene que ver con la personalidad del profesional) y la del yo profesional (que tiene que ver con las expectativas sociales). Coordinando ambas dimensiones en una representación unitaria, obtendríamos la Identidad Profesional; el rol del profesor.

Sin embargo, y como recoge la profesora Loscertales (1991), de una forma cada vez más generalizada y a causa de unas demandas excesivas, contradictorias y ambiguas, muchas veces no se consigue el balance deseable entre lo que el profesional puede percibir como expectativas sociales y lo que puede ofrecer para satisfacerlas.

Según todo lo que queda dicho, las líneas de investigación psicosocial sobre el rol docente podrían orientarse a delimitar la "identidad profesional" utilizando un término claramente específico. Es importante aclarar que no se trata de hacer estudios de personalidad, puesto que no se ha podido demostrar que para ser profesor sea preciso tener un determinado perfil personal o ciertos rasgos característicos (Abraham, 1993). Sin embargo, lo que sí está claro es que el ejercicio de una profesión confiere determinadas dimensiones a la vivencia del sí mismo y eso es lo que se conoce como identidad en Psicología Social.

En este tipo de investigaciones está siendo un complemento muy útil el recurso a ciertos conceptos de las teorías psicodinámicas tales como las dimensiones públicas y privadas del yo, el nivel de aspiraciones, lo real y lo ideal, etc. Mientras que la Teoría General de Sistemas aporta sus planteamientos para la comprensión de las dimensiones generales de los sistemas social y educativo que sirven de marco a esta actividad profesional.

¿De dónde viene las expectativas que generan el rol profesional?

a) de las demandas sociales para cubrir determinadas necesidades de la población y del cuerpo social,

b) de la integración en la conciencia del sujeto de las directrices recibidas en su formación profesional,

c) de los mensajes introyectados en el super yo a dos niveles, primero durante la infancia y la adolescencia en tanto que valores humanos absolutos para construir su identidad individual y, después, durante la socialización laboral por las presiones del colectivo profesional con el que se he de identificar el sujeto para construir su identidad profesional.

De la identificación con todas estas expectativas que, cuan­do han sido aceptadas y apropiadas por el "cuerpo" o "grupo profesional" ya son sus características definitorias, surge la noción de identidad profesional. Para entenderla resulta muy adecuada la teoría de Lersch (1967) sobre el "sí mismo"

sí mismo del rol, según la posición desde la cual se integra cada sujeto en sus grupos de pertenencia;

sí mismo del grupo, por categorización con los demás miembros del grupo y sus ideales, objetivos y normas;

sí mismo del espejo, según sea la imagen que a daca uno le devuelve el colectivo social en el que se desenvuelve.

La imagen social en la sociedad de la comunicación masiva es un constructo hipotético que se refiere a una serie de conceptos que se suponen presentes en el imaginario social con respecto a ciertas realidades que son importantes para ese cuerpo social. Se habla en psicología dinámica del inconsciente colectivo, o en la psicología social de las representaciones. Por lo tanto, para una aproximación simple a este tema desde la aproximación psicosocial, podría afirmarse que corresponde al sí mismo del espejo.

Pero ¿qué espejo? La sociedad actual como sociedad de comunicación masiva tiene un "espejo" muy peculiar y es el de los M.C.M. Porque, en efecto, puede ser caracterizada como la sociedad de la comunicación. Si ha podido hablarse de algunos pasos decisivos en la historia de la humanidad como hitos que marcaron época, el fenómeno de la comunicación masiva es uno de ellos. Con esto queremos decir que la generalización "planetaria" de la comunicación de masas ha marcado el comienzo de una nueva época y será estudiada por la Historia como una de las grandes revoluciones que alteraron muy significativamente la vida de los hombres y de las sociedades.

Este planteamiento conduce a la consideración de las formas que adquiere el fenómeno actual de la comunicación y el alcance social de estas nuevas dimensiones. Y aunque se trate de una calificación poética, literaria o si se quiere utópica, los M.C.M. son, en un amplio sentido, "el cuarto poder". Lo cual quiere decir que su presencia en la sociedad que se asoma al umbral del siglo XXI no es inocua ni poco significativa. Antes al contrario, tiene un peso de gran importancia si no totalmente decisivo.

Los nuevos estilos y técnicas de comunicación (la "aldea global" de Mc Luhan ha de ser traída aquí a colación) representan para la sociedad actual una evidente y radical transformación. Ahora bien, pese a esta evidencia, el mundo académico no había sido muy consciente hasta hace muy poco tiempo de la necesidad de interesarse por este tema por lo que los desarrollos científicos en torno a él son escasos y parciales.

Y, sin embargo, el impacto que la labor de los profesionales de los M.C.M. produce en sus públicos es, en la mayoría de sus dimensiones, de carácter psicosocial y merece la pena poner de relieve esta circunstancia. Insistiendo, además, en que no solamente hay que conocer los efectos de los M.C.M. con el interés del científico en su laboratorio o en su torre de cristal, sino dentro de una dinámica más completa que, sin abandonar este matiz científico, afronte también la responsabilidad de la intervención directa.

 

METODOLOGIA

Nuestra investigación sobre la imagen social de los profesores se ha centrado por lo tanto en el reflejo que los M.C.M. dan de la realidad de la docencia y sus protagonistas. Esta problemática de investigación no es nueva, sino que se apoya en una serie de trabajos previos realizados por nosotros sobre medios de comunicación específicos. Para trabajos anteriores fué seleccionada en un primer momento la publicidad a través de la promoción que hizo la Junta de Andalucía sobre la figura del docente. Posteriormente estamos haciendo estudios sobre la prensa y la televisión como medios mas generales en su alcance y en su difusión; y en la actualidad estamos entrando de lleno en el análisis de otro de los medios de comunicación social más significativo de nuestro tiempo: el cine.

Como podrá imaginarse el lector, la metodología general que utilizaremos se apoya en las investigaciones precedentes y adopta como estrategia de investigación la técnica del análisis de contenido (Muchielli, 1984, Weber, 1985; Bardin, 1986; Kripperdorff, 1990; Clemente y Santallana, 1991), técnica de investigación, que persigue como objetivo describir de forma objetiva y cuantitativa los contenidos manifiestos de una comunicación expresada en algún tipo de texto, sea éste impreso, audiovisual, o no verbal.

En la investigación se están realizando varias fases, algunas de ellas simultaneadas en el tiempo, que en líneas generales reflejan las fases propuestas por los autores citados para la aplicación del análisis de contenido:

Acopio de películas y Preanálisis,

Formación del Sistema Categorial,

Codificación,

Análisis e interpretación.

Para el acopio de películas se han tenido en cuenta los principios que Bardin (1986, 72-73) apunta en relación a la selección del material: exhaustividad, representatividad, homogeneidad, y pertinencia a los objetivos del estudio y a las características del material. Las dificultades de obtención de las cintas está representando una dificultad añadida a pesar de lo cual contamos ya con un archivo de más de treinta títulos.

Se está preparando en el momento actual la elaboración del sistema categorial y el cuestionario que servirá como instrumento de medida y recogida de datos.

Al mismo tiempo, como una base de verificación y de contraste, también hemos tocado la exploración directa del público a través de técnicas de investigación social predominantemente cualitativas como la de los "grupos de discusión" (Krueger, 1990). Se han realizado varios de estos grupos con distintos colectivos y del estudio del material recogido ha podido establecerse que la imagen social del profesorado proviene de:

Proyección de los propios problemas y dimensiones vita­les de los sujetos estudiados,

Recuerdos infantiles y posiciones actuales... desde regresiones al rol del alumno,

Exigencias y expectativas formuladas al docente (la sociedad):

que cuiden

que guarden de peligros,

que eduquen

que instruyan en las ciencias y saberes.

(Un dato muy interesante que ha aparecido en las discusiones y que todavía está en estudio es el debate sobre enseñanza pública / enseñanza privada).

 

RESULTADOS

En este trabajo se presenta, como una muestra piloto, el "cine como espejo" y es importante tener en cuenta que lo que aquí se va a exponer a partir de ahora es lo que nos enseña el espejo... Puede ser que los profesores seamos así, pero también hay que considerar el otro aspecto, la posibilidad de que tengamos enfrente un espejo distorsionado como los de las barracas de feria... por lo tanto tengamos cuidado al sacar conclusiones ya que nos pueden inducir a error o producirnos penas o alegrías innecesarias. Los resultados que, hasta el momento, podemos ofrecer sobre la imagen social del profesorado en el cine son, a grandes rasgos, los siguientes: Contradicciones, Estereotipos y "Grandes" temas.

I).-CONTRADICCIONES

Lo más destacado y llamativo que se advierte, en una primera aproximación, es una serie de fuerte contrastes -o mejor se podría decir de contradicciones- entre una idealización muy elevada, poética incluso, y la más dura visión de la realidad puesta de manifiesto con tintes que a veces parecen de aguafuerte goyesco o de caricatura agresiva.

Ideales elevados que nos presentan "una gran misión social" (con las notas de embellecimiento del ideal). Y frente a ellos la realidad cotidiana en la que se encuentra "una simple profesión" (con las dificultades de las que se basan en relaciones humanas)

II).- ESTEREOTIPOS

Los estereotipos son contenidos cognitivos gratuitos y no verificados que, no obstante, se basan siempre en algunos datos reales que son los que dan consistencia a las creencias que desencadenan. Su función primordial es la economía de esfuerzos en la tendencia a la integración con el grupo de referencia. En los datos que estamos obteniendo por lo general y de la misma forma que hemos encontrado dos líneas en el apartado que hemos denominado "contradicciones", hay también dos líneas de estereotipos, en cierto modo paralelas que reflejan los positivos y los negativos.

ESTEREOTIPOS POSITIVOS QUE MUESTRAN LA IDEALIZACION

El profesor lo da todo de sí mismo, trabaja por vocación,

Es el "salvador" de la humanidad y de cada ser humano,

Forma, educa y transmite ideales y valores,

Se comunica bien y comprende al alumnado,

Sabe cuidar de su clase y mantenerla con equilibrio entre la disciplina y la libertad,

ESTEREOTIPOS NEGATIVOS QUE MUESTRAN LA DEPRECIACION

El profesorado está mal conceptuado y mal pagado,

Los profesores son autoritarios y distantes (están subidos en la "tarima"),

Sólo le interesan los conocimientos científicos,

Los alumnos y el profesorado no se comunican ni se quieren bien,

Los profesores son violentos y reciben violencia,

III).- ALGUNOS DE LOS "GRANDES" TEMAS

Las bases filosóficas

Los objetivos de "formación humana"

Profesionalidad / "carisma"

Los alumnos no son adecuadamente estimulados

Inadaptación y fracaso escolar

Enseñanza tradicional / enseñanza renovada"

Temas sociales: Racismo, marginación y pobreza, etc.

Estos "grandes" temas, que aparecen con una frecuencia estadísticamente significativa en el análisis de contenido, se podrían entender como las manifestaciones de las más destacadas necesidades sociales. O bien, desde una perspectiva psicoanalítica, como una afloración del inconsciente colectivo, de aquellos problemas que más le importan a la sociedad que los profesores resuelvan.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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