ADEMÁS
DEL LIBRO DE TEXTO...
LA
BIBLIOTECA ESCOLAR COMO RECURSO PARA EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA LECTO‑ESCRITORA
José García Guerrero (*)
El
autor propone que, mediante el trabajo en equipo, cada centro contemple en su
planificación la utilización de la biblioteca
escolar como recurso importante para desarrollar la competencia lecto‑escritora
del alumno, el acercamiento gozoso al hecho lector y la adquisición de hábitos
de trabajo que conlleven el uso de fuentes documentales distintas al libro de
texto como única fuente de in/formación. Asimismo, invita a crear ambientes
lectores y escritores en cada colegio que conviertan la lectura y la escritura
en actos cotidianos, desmitificando las falsas ideas que aún perduran respecto
al libro, la lectura, la escritura y el propio acto de estudiar y aprender.
Verbigracia: leer es un acto difícil, aburrido, sin utilidad; para escribirse
requiere un don especial, pues el referente sigue siendo todavía literario;
estudiares un deber apático y tedioso.
Crear
un programa de lectura y escritura coherente
Si, como escribía Eveline
Charmeux (1992), leer no es necesariamente un placer (pero constituye una
necesidad) y, por otro lado, un proyecto lector coherente debe compaginar y
complementar situaciones de lecturas funcionales (leer para aprender, para
informarse, para comprender, para conocer el manejo de un artilugio, etc.) y
situaciones de lecturas placenteras (leer para distraerse, gozar, mejorar la
formación y la personalidad, etc.), pues entonces, es preciso que en el colegio
creemos programas lectores/escritores cuyas estrategias y técnicas incidan en
la consecución de las capacidades que posibiliten el cumplimiento de las dos
funciones citadas y en la creación de un ambiente lector que derive, en última
instancia, en aquellas acciones que permitan al alumnado leer y escribir con
verdadero sentimiento de seguridad.
Por tanto, cuestión
previa es diseñar el programa lector/escritor del centro que se llevaría a cabo
en y desde la biblioteca escolar. A modo de propuesta, los elementos básicos
del proyecto serían los siguientes:
a)
Situacíón general de partida. Será preciso el análisis y conocimiento real
del contexto sociocultural, los hábitos lectores, escritores y de trabajo del
grupo con el que se desarrollará el programa, los fondos bibliográficos
existentes en la biblioteca del centro ‑su adecuación a los niveles del
alumnado‑, las características del espacio dedicado a biblioteca escolar
y los recursos disponibles.
b) Selección de los fondos. La
biblioteca debe dotarse con fondos bibliográficos actualizados, adaptados a
las edades, y equilibrados, siguiendo la proporción de las recomendaciones
internacionales: 70°/o de libros documentales e informativos y 30% de libros de
imaginación. Esencial es el conocimiento por parte del profesorado de los
criterios selectivos a seguir, la adecuación de los textos seleccionados a las
etapas lectoras y las propuestas editoriales existentes en el mercado. De esta
manera dejaremos a un lado la dotación y selección arbitraria de los fondos
necesarios para llevar a cabo un programa de lectura y escritura rico y con
diversidad de materiales y fuentes documentales.
c) Métodos y recursos dinámicos. Todos los
medios utilizados para desarrollar el programa deben permitir que el ambiente
lector sea dinámico y participativo y se aproxime a la realidad vital del
alumnado. Entre los métodos y recursos imprescindibles señalaremos:
‑ Los acercamientos al libro, la lectura y la
escritura mediante el diseño y aplicación de técnicas motivadoras y creativas
(las denominadas técnicas de animación a la lectura). Existe una abundante
bibliografía al respecto.
‑ Las estrategias integradoras (procedimientos
e intervenciones de desarrollo del hábito lectorlescritorj, mediante la
utilización en las estrategias de libros completos (con actividades antes‑durante‑después
de la lectura), la combinación de lectura y escritura en todas las propuestas
de trabajo, procurando el dominio de diferentes tipos textuales y otorgando
importancia a la función de los alumnos como agentes de su formación.
‑ Las técnicas de documentación y habilidades
para investigar. Técnicas de trabajo intelectual.
‑ La utilización permanente de la biblioteca
del centro, de aula y la promoción de la biblioteca personal del alumno
‑
El uso de los medios de comunicación social y de las nuevas tecnologías:
Medios de expresión,
información y comunicación. Vídeo, radio, diaporama, fotografía, prensa, deben
permitir una trascendencia de los trabajos de producción propia desarrollados.
La utilización de la informática es primordial tanto para la autoedición como
para la gestión de los recursos.
‑
La organización anual de jornadas de animación a la lectura y escritura
como culminación de un
trabajo de animación continuado en el aula y en el centro a través de la
dinamización de las bibliotecas de aula y escolar durante todo el curso.
d) Estructuras organizativas operativas. Organización
del alumnado (equipos de lectores, de monitores de biblioteca, de
ilustradores, de encuadernadores, encargados de exposiciones, etc.) y del
profesorado. Es interesante para crear un clima motivador promover la creación
de un Club de Lectores y la redacción de un Reglamento de Organización y
Funcionamiento del Club consensuado.
e) La
familia. A través de la acción tutorial el profesorado tiene que ofrecer a la
familia asesoramientos, orientaciones, e invitarla a participar en determinadas
fases del proyecto. Es un objetivo del programa sensibilizar a la familia
sobre el valor de la lectura y los libros en la formación de sus hijos.
f) Formación
del profesorado. Desarrollo de distintas fases y niveles de formación para
rentabilizar al máximo la aplicación del programa (información, experimentación,
investigación) y darle rigor y sistematización al trabajo. Esto permitirá la
innovación en la escuela, elemento clave para el desarrollo profesional y la
mejora de la calidad de la enseñanza. Por otra parte, es muy conveniente crear
unos materiales curriculares organizados en un fondo documental que sirva al centro
y, de esta manera, no desaprovecharla labor realizada.
g)
Evaluación del programa. Reflexión sobre los procesos de trabajo, conocimiento
de la marcha del proyecto por medio de la aplicación de instrumentos de
evaluación específicos.
De
la biblioteca escolar. Funciones y requisitos
Priorizar el
funcionamiento de la biblioteca escolar (y de las bibliotecas de aula en
conexión con la biblioteca central) es el primer paso para iniciar el programa
de lectura y escritura con las características de esta propuesta escrita que
tienes ante ti, querido lector. Ciertamente, en algunos casos se trataría de
crear este servicio (empezar de cero, pero empezar), en otros de ponerlo en
marcha y en otros casos de redefinir los objetivos y las funciones del mismo.
La voluntad y sensibilidad de los equipos directivos ‑de la
administración educativa‑, en este sentido, son aspectos esenciales para
ir creando la infraestructura necesaria en recursos humanos y materiales que
precisa una biblioteca escolar viva.
La
biblioteca escolar es un recurso más para propiciar un ambiente lector y de
autoaprendizaje en el centro. La biblioteca debe ser una biblioteca viva para
todos, que se utilice cada día, integrada en el Plan Anual y en las
planificaciones anuales de aula, transformada en un lugar agradable, cálido y
muy visitado.
Consecuentemente,
diremos que la biblioteca escolar, recurso esencial para la promoción lectora y
el aprendizaje con sentido, es una parte indispensable del centro que permite
llevar a cabo las nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje, cumpliendo
las siguientes funciones básicas:
a) La
biblioteca escolar es un recurso para desarrollar estratregias que permitan el
acercamiento a los libros. Es el marco ideal para crear un ambiente lector que
favorezca el gusto por los libros, la lectura y la escritura ‑Biblioteca
como centro de animación lectora/escritora‑. Desarrolla, por tanto, una
función animadora. Desde la biblioteca escolar el profesorado podrá fomentar el
gusto por la lectura y los libros en un programa continuado de animación
lectora: acercamientos lúdicos al libro para que el alumno se contagie del amor
a la lectura y adquiera el hábito lector, y lo prolongue más allá de su
estancia en la institución escolar.
b) Debemos
contribuir, con el trabajo en la biblioteca, a que los alumnos construyan su
propio conocimiento, investiguen, sepan documentarse, adquieran habilidades de
trabajo intelectual y se conviertan en «autoaprendices» ‑Biblioteca como centro de documentación y recursos‑. En
este caso se impulsa la función propia de un centro de recursos y
documentación. El alumno deberá adquirir habilidades en el tratamiento y
selección de la información y podrá acceder a soportes distintos al formato
libro (CD Rom, vídeos, diapositivas, etc). La investigación y el conocer y
saber utilizar los fondos aportarán al estudiante un elemento clave en su
desarrollo personal: aprender a investigar, aprender a aprender.
c) La
tercera función tiene que ver más con el trabajo en equipo, la participación
de la comunidad educativa y la dinamización cultural que desde la biblioteca
podamos generar ‑Biblioteca como
centro de dinamización cultural‑. La biblioteca escolar, abierta a la
comunidad, puede crear un clima lector y cultural mediante actividades en las
que colaboren y participen los distintos sectores implicados en la acción
educativa. La participación de padres, bibliotecario municipal, asociaciones,
etc, no sólo en actividades, sino en buscar medios para la apertura de la
biblioteca en horario extraescolar, apoyar las intervenciones encaminadas a
mejorarla dotación y actualización de los fondos, etc, ayudará a tomar
conciencia de su importancia en el hecho educativo.
Al poner en
marcha la biblioteca es muy conveniente cubrir previamente algunas fases y
requisitos:
‑ El
equipo directivo del centro debe proponer a comienzos de curso el plan de
utilización de la biblioteca escolar. Asimismo, los equipos de ciclo incluirán
en sus programaciones los objetivos y las actuaciones que llevarán a cabo en la
biblioteca con sus respectivos grupos de alumnos. No debe olvidarse en el Plan
dedicar varias sesiones durante el curso a la formación del profesorado
respecto a las funciones y las posibilidades de uso de la biblioteca.
‑ Se
debe nombrar bibliotecario escolar al maestro más cualificado para desempeñar
esta función. También se elegirán los componentes del equipo multidisciplinar
de biblioteca y se definirán las estructuras organizativas más adecuadas a la
realidad del centro.
‑ Se
establecerá con claridad el calendario de visitas a la biblioteca escolar tanto
en horario lectivo como no lectivo.
‑ El
profesorado debe tener fácil acceso a los documentos específicos (fichas‑tipo
para la explotación de la biblioteca, que le orienten a la hora de llevar a
cabo las cuatro acciones que más adelante se describen), con el fin de
proporcionarle los recursos suficientes para sacar el máximo rendimiento de la
biblioteca. Reiteramos la necesidad de ir creando un fondo documental
específico que se enriquecerá cada año con nuevas aportaciones.
Acciones
para desarrollar el programa
En relación
con este último punto, es evidente que la utilización de la biblioteca
conlleva proporcionar al profesorado del centro un conjunto de actividades que
le permita disponer de orientaciones de intervención a la hora de realizar un
programa de visitas a la biblioteca escolar con el grupo‑clase durante
todo el año. Para cubrir este objetivo sugerimos que el profesorado elabore
cuatro bloques de actividadestipo correspondientes a una tipología que tiene
en cuenta las funciones de la biblioteca escolar ya descritas. Por tanto, en
la biblioteca desarrollaríamos a lo largo del curso las cuatro acciones
siguientes:
Acción 1:
Título:
Conece tu biblioteca escolar
Características:
El equipo de
maestros elaboraría un conjunto de fichas que contemplarán actividades para que
el alumnado conozca todos los recursos que la biblioteca le ofrece y sepa
aprovecharlos. A través de ellas el alumno conocerá:
‑ La
organización de los fondos y el material disponible (sistema de clasificación
tanto de libros como de vídeos, CD Rom, cintas de casete, los distintos
ficheros de consulta, uso del ordenador...).
‑ La
distribución de los espacios (rincón de edición, de encuadernación, ubicación
de los distintos elementos...).
‑ Las
normas que deben cumplirse para un buen funcionamiento de los servicios ‑ROF
del club de lectores‑, los horarios de visitas (lectivo, extraescolar,
horario de préstamo, reuniones de equipos, etc.).
Acción 2:
Título:
Anímate a leer y escribir
Características:
Las
actividades que se proponen en la acción 2 tienen como objetivo animar a la
lectura y la escritura al alumnado, ya que consideramos la adquisición de estos
hábitos como fuente de gozo y enriquecimiento personal. Mediante técnicas de
animación y acercamiento al libro provocaremos el interés por la lectura de
imaginación y también de libros documentales.
Las técnicas
de animación buscan motivar, contagiar, despertar el interés y la sensibilidad
por la lectura/escritura, crear oportunidades para leer/escribir, mostrar al
alumnado las riquezas contenidas en los libros. Para ello ofrecen vías de
acceso al libro lúdicas y atractivas, sin el peso de la obligatoriedad, el
examen posterior, o la calificación de la nota al uso. Las técnicas de acercamiento
se aplican preferentemente en secuencias temporales cortas.
Acción
3:
Título: Aprende a
investigar e informarte
Características:
Para llevar
a cabo la acción 3, elaboraríamos fichas de trabajo que tengan como objetivo
posibilitar que el alumno desarrolle hábitos de estudio y adquiera habilidades
de trabajo intelectual, aprenda a documentarse, a buscar y seleccionar la
información, en definitiva, que a lo largo de su período escolar se convierta
en autoaprendiz.
Las
actividades incidirán en la utilización permanente de estrategias para pensar,
investigar, comprender, expresarse por escrito, analizar y criticar informaciones
no verbales, etc, con la finalidad de conseguir un aprendizaje cada vez más
autónomo.
Acción 4:
Título:
Participa en la vida cultural de tu biblioteca
Características:
Las
actividades que se proponen en esta acción tienen como objetivo crear un
ambiente lector y cultural vivo en la comunidad educativa. La biblioteca
escolar, con su club de lectores, se convierte así en un centro de dinamización
cultural donde alumnos, maestros y padres, junto a otros sectores, pueden
desarrollar actividades en torno al libro, la lectura y la escritura.
Las fichas‑modelos
que se elaboren deberán promover a través de actividades programadas y abiertas
la participación del alumnado en los distintos equipos (lectores, ilustradores,
encuadernadores, cuentacuentos...), de los padres (actividades de animación en
la biblioteca, narración de experiencias lectoras/escritoras, etc), de los
maestros (elaboración junto a los alumnos de boletines informativos, revistas,
charlas, etc.) Se definirán también en distintas fichas los mecanismos de
colaboración con la biblioteca pública y las actividades complementarias que
se van a llevar a cabo durante el curso.
Secuenciación
de las acciones
La acción 1
debe ponerse en práctica a principios de curso, aunque durante todo el año será
preciso la formación del usuario y, por tanto, habrá que incidir en
intervenciones relacionadas con ella. El conjunto de actividades de las
acciones 2, 3 y 4 se distribuirá a lo largo de cada trimestre, alternando de
forma progresiva actividades de cada acción (de menor a mayor grado de
dificultad), con el fin de integrarlas en una intervención globalizada y
equilibrada.
Una
propuesta de evaluación
Es básico
saber que la evaluación debe ser un
proceso continuo y actualizado; debe ser una crónica del desarrollo (Valencia.
S, 1993). Por tanto, interesa el análisis de las situaciones de partida del
alumnado (hábitos lectores, experiencias lectoras y escritoras, posibilidades
de acceso a los libros, relaciones con los libros, ambientes y climas en los
que el libro esté o no presente...), del profesorado (conocimiento de
literatura infantil y juvenil y de libros documentales para todos los niveles,
de técnicas de acercamiento y de estrategias de fomento de la
lectura/escritura, de actividades para la elaboración de trabajos de
investigación y documentación, de los recursos idóneos para apoyarla
animación...), de los sectores implicados y del contexto de trabajo
(disponibilidad de los padres y madres, espacios, bibliotecas, librerías,
personas con las que contar, información...).
El
profesorado que dedique energías y tiempo al fomento y desarrollo de la lectura
y la escritura debe adoptar unas actitudes que le permita perseverar a la hora
de poner en práctica un programa lector/escritor. Entre ellas, cabe citar las
siguientes:
‑ No
esperar resultados espectaculares a corto plazo. Ser pacientes, ya que los
frutos se recogen a largo plazo, persistiendo.
‑
Partir siempre del convencimiento de que a cualquier edad puede surgir el deseo
de leer y, por tanto, el hecho de poder desarrollar el hábito.
‑
Desechar el cliché de que animar a la lectura es «más fácil» actuando con
alumnos de edades y ciclos inferiores que con alumnos de ciclos superiores. ‑
No empecinarse en que los niños y jóvenes lean y «devoren» muchos libros.
‑ No
prestar excesiva atención a la lista de libros más leídos o más vendidos para
realizar una selección de textos y recomendar lecturas.
‑ Aprender a
trabajar en equipo, a experimentar, investigar y evaluar.
Pensar y planificar la evaluación. Es función
del equipo de maestros planificar y llevar a cabo la evaluación del conjunto
de elementos y agentes que intervienen en el programa. La evaluación
cualitativa del proyecto lector/escritor exige posibilitar que todos los
sectores implicados manifiesten sus opiniones, valoraciones, a través de
entrevistas, encuestas, encuentros, reuniones, etc. Es necesario tomar conciencia
de que hay que realizar una autoevaluación en las reuniones de los equipos, así
como un seguimiento y atención del programa que desarrollamos en la biblioteca
escolar. Así, se consigue explicitar y dedicar un tiempo para la reflexión y
evaluación. De esta forma el profesorado participante realizará un esfuerzo
para habituarse a dialogar, reflexionar, recopilar, registrar y, sobre todo, a escribir sobre los diferentes aspectos
de la evaluación. Esto permite que la información recogida no se pierda y pueda
ser consultada y utilizada cuando sea necesaria.
Las carpetas personales del proyecto lector/escritor
(ver cuadro). Esta propuesta de evaluación del programa
lector/escritor para el grupo clase se inspira en el «método de carpeta» (Valencia, S, 1993), un modelo de evaluación
informal, bastante intuitivo y con limitaciones, pero que, en el caso que nos
ocupa, puede resultar de enorme interés y posibilitar un acceso más
personalizado y enriquecedor al conjunto de datos sobre los trabajos y logros
del alumno respecto al desarrollo de los hábitos de la lectura, la competencia
escritora y las habilidades de trabajo utilizando otras fuentes documentales.
Cada alumno
tendría una carpeta del proyecto lector/escritor. Previamente el equipo de
maestros acordaría y determinaría aquellos materiales que deben incluirse en
las carpetas, ajustándose a los objetivos formulados en el programa y a las
acciones en marcha en y desde la biblioteca escolar. Con la carpeta también el
alumno autoevalúa sus progresos. Las carpetas pueden mantenerse y utilizarse
durante un curso o un ciclo.
A modo de
sugerencia, una carpeta personal del programa lector/escritor contendría:
informes que registren la evolución en los procesos de composición de textos,
libros leídos, uso de las bibliotecas de aula y escolar, participación en
actividades del club de lectores, etc; fotocopias periódicas ‑un
trimestre‑ de las fichas personales de lecturas de la biblioteca de aula
y de centro, de las recomendaciones que realiza el alumno a toda la clase, de
la ficha de datos del club de lectores (préstamos, intervención en equipos,
etc); recortes de prensa de su autoría; borradores de escritos; cintas de
casete de programas de radio en los que participe de forma activa; cintas de
vídeo de los programas en que intervenga; libros y escritos realizados por el
alumno ‑diccionarios personales, cuentos, artículos, relatos, trabajos de
investigación‑; diapositivas, fotos o transparencias realizadas por el
alumno en una técnica de acercamiento o en una estrategia integradora de
fomento de la lectura/escritura; y todos aquellos materiales que se considere
que van a proporcionar un conocimiento rico y completo de la evolución del
alumno en sus dominios y gustos lectores y escritores.
Consideraciones
finales
‑ El
libro de texto no puede ser la única fuente de información y el exclusivo
instrumento de trabajo del alumno. Acercarce a libros diferentes, a otras
fuentes y documentos en distintos soportes es aportar riqueza, variedad en las
opciones de aprendizaje e incrementar las situaciones para una enseñanza con
más sentido.
‑
Intentar garantizar la apertura de la biblioteca del centro en horario
extraescolar es poner un importante grano de arena para descompensar desigualdades
y motivar al alumnado a utilizar un centro de recursos y documentación que
invite a desarrollar su autonomía como estudiante.
‑ La
biblioteca escolar es un recurso importante del centro educativo que debe estar
integrada en el currículum. Compartimos la definición que de ella hacen Monica
Baró y Teresa Mañá (1996): «La biblioteca
escolarse define como el conjunto ordenado de todos aquellos materiales que la
escuela necesita para llevara cabo su labor docente y que pueden ser utilizados
por todos los individuos que componen la comunidad escolar. La biblioteca debe
considerarse un elemento básico e indispensable para la función educativa:
todos, en la escuela, necesitan la información para su formación».
‑
Carecemos de un marco legal que garantice la puesta en marcha de las
bibliotecas escolares en los centros de educación infantil y primaria. Los
presupuestos metodológicos de la reforma educativa exigen que la biblioteca se
convierta en un centro de recursos y de documentación integrado en el Proyecto
Educativo de Centro. Ante la ausencia no sólo de cobertura legal, sino también
de verdadera sensibilización por parte del profesorado de la importancia que
para el proceso de enseñanza/aprendizaje tiene la biblioteca escolar, toda
actuación de utilización de este recurso en la situación actual adquiere
tintes innovadores. Pues señor, habrá que ponerse manos a la obra y hacer
hincapié a partir de ahora en crear las condiciones que posibiliten la
integración de la biblioteca escolar en el trabajo cotidiano del centro.
‑
Esperamos que la biblioteca escolar se convierta poco a poco en un recurso
clave para la animación lectora, el acceso en pie de igualdad a la información,
las fuentes documentales y la cultura, en todos los centros de educación
obligatoria no universitaria de nuestro país.
-
La continuidad de las acciones, el trabajo en equipo
y la implicación de los sectores de la comunidad, coadyuvarán a que todo
programa que se inicie en el centro tenga una mayor trascendencia dentro y
fuera de él y, a la vez, aporte luz y seguridad a lo que hacemos entre todos en
la escuela.
-
|
Carpeta personal del
proyecto lector/escritor |
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Nombre: Curso: |
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L E 0... |
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Títulos Género |
|
Juan el de la vaca . Un cuento |
|
Con la cabeza a pájaros . Una novela |
|
Se inaugura un nuevo colegio . Un artículo |
|
El dragón y el caballero Teatro |
|
Doña Pitu Piturra . Un poema |
|
La luz . Libro Documental |
|
Querido Juan . Una carta |
|
ESCRIBO... |
|
Títulos Tipo |
|
Una hora con el librero Entrevista |
|
Mis abuelos . Descripción |
|
Cómo se hace el arroz con leche . Una receta |
|
Mi diccionario del primer trimestre . Diccionario |
|
Querido Cervantes (borrador) . Carta |
|
Querido Cervantes II . " |
|
El niño'triste . Cuento |
|
La Constitución . Trabajo de documentación |
|
Refranes y canciones . Recopilación |
|
PARTICIPO EN ACTIVIDADES DEL PROGRAMA: |
|
Equipo Actividad |
|
Monitor de biblioteca Enseño a otros alumnos/as cómo está organizada
la biblioteca del |
|
centro (Primer y segundo trimestre 96/97). |
|
Servicio Exposiciones En las jornadas de animación explico las
características |
|
de los trabajos expuestos (23-04-97). |
|
Vídeo --- Recomiendo un libro a través del video (Navidad, 1.997). |
|
Radio . Entrevisto al bibliotecario (Octubre, 1997). |
|
A nivel individual Presento un libro escrito por mí, titulado «El
oso del bosque» (14-05-97). |
|
OTROS MATERIALES: |
|
Borradores de escritos, hojas e informes del maestro, diapositivas,
fotos, transparencias realizadas |
|
por el alumno durante la aplicación de técnicas y estrategias de
fomento; informes, comentarios y |
|
opiniones de los compañeros respecto a intervenciones en clase;
fotocopias de la ficha de datos de |
|
socios del club de lectores... |
Bibliografía
AA.VV.
(1995): La biblioteca escolar en el
contexto de la reforma educativa.
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CASSANY
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los porqué, los qué y los cómo» Revista Comunicación, Lenguaje y Educación, 19‑20, pp. 69‑75.
Madrid.
(*)
José García Guerrero es maestro de Educación Primaria en el Colegio de
Educación Infantil y Primaria "Ntra. Sra. del Rosario" de Teba
(Málaga) y Coordinador del Proyecto "Don
Quijote" de animación a la lectura
y biblioteca escolar.
Dirección:
C/ Nueva.l, 2°‑ B. 29327. Teba. (Málaga). Télf.: 95 274 91 26.