Formación
ciudadana para una cultura de la legalidad, una asignatura estatal
experimental. Revisión de la práctica implementada en el aula y su contexto.
Jaime Navarro
Saras
Asesor técnico
pedagógico de la Dirección de Educación Secundaria General y docente de la
Escuela Normal Superior de Jalisco
Introducción
La asignatura
Formación ciudadana para una cultura de la legalidad, en educación secundaria,
forma parte de los compromisos institucionales que la SEJ (Secretaria de
Educación Jalisco) ha comprometido con la SEP (Secretaria de Educación Pública)
en cuanto a la experimentación de programas e iniciativas emergentes que las
necesidades coyunturales van requiriendo. Este tipo de situaciones y contextos
nos llevan a revisar los procesos de actualización para la asignatura, las
prácticas de los docentes, el rendimiento de los estudiantes y la propia
evaluación del proyecto. El hecho de que la Formación ciudadana para una
cultura de la legalidad pase por un proceso experimental representa una
envidiable oportunidad para analizar en un periodo corto el impacto que una
nueva asignatura tiene en todos los agentes involucrados, principalmente en los
docentes.
El proceso del trabajo ha generado que
la asignatura se establezca en la cultura docente de los espacios donde se
desarrolla, también en los discursos y por supuesto en la idea mítica que una
reforma, una adecuación o la puesta en marcha de una iniciativa educativa
generará cambios sustanciales en la escuela secundaria, cuando se sabe por los
resultados y evaluaciones muestran que esta modalidad educativa representa el
punto más crítico de la SEP, la investigación y las pruebas Enlace y Pisa han
señalado datos alarmantes en cuanto al manejo de habilidades y competencias de
los estudiantes.
Formación
ciudadana para una cultura de la legalidad parte de que esta asignatura es el conjunto de
valores, percepciones y aptitudes que los individuos tienen hacia las leyes y
las instituciones que se encargan de su cumplimiento y ejecución. Además que
contempla también el conocimiento que una sociedad tiene sobre el derecho, las
normas de convivencia e instituciones que los rigen, así como el respaldo
social, el consenso y la confianza que existe hacia estas instancias.
Las
competencias que se intentan desarrollar son: apego a la legalidad y sentido de
justicia; autorregulación y ejercicio responsable de la libertad y; comprensión
y apego a la democracia.
Antecedentes
El Centro
Nacional de Información Estratégica (NSIC) dirigido por Roy Godson en Estados
Unidos promovió la idea de trabajar estos temas desde las escuelas a las
Secretarías y Ministerios de Educación de otros países de Latinoamérica. Ello
comenzó por México, dada la problemática fronteriza, los resultados alarmantes
de las encuestas mundiales de valores y las visiones que se tienen de México en
el extranjero, en 1998 algunos maestros de Tijuana, Mexicali y otros más de San
Diego California; participaron en una capacitación ofrecida por Roy Godson y su
equipo (datos de los Materiales de apoyo de la asignatura, presentación en
power point).
Interesados
por la propuesta de un cambio cultural y un trabajo con los jóvenes de
secundaria, se realizó una guía para maestros en la cual recogieron contenidos
de NSIC y se conjuntaron con inquietudes particularmente de los maestros,
relacionados con la naturaleza humana y la vinculación de los temas de la
delincuencia y la corrupción con la formación en valores.
Esta
asignatura opcional la están implementado diferentes estados de la república
como Baja California, Baja California
Sur, Chihuahua, Distrito Federal, Durango,
Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y
Zacatecas el impacto y los resultados son variados ya que la aplicación no se
dio de manera homogénea, algunos la llevan de manera sistemática desde hace
varios años, otros recientemente como Jalisco que sólo la experimenta debido a
que la asignatura opcional actual es Historia
y geografía de Jalisco para tercer año y con la reforma reciente Historia regional de Jalisco y se lleva
en primer año. La primera implementación de Formación ciudadana para una
cultura de la legalidad en nuestro estado inició en febrero y culminó en julio
de 2007 donde participaron 4 secundarias generales y 9 técnicas, posteriormente
(el ciclo escolar 2007-2008) se incorporaron 4 generales y 38 técnicas más. Es
la visión del legalismo y el intento que desde el aula se cambien los
paradigmas sociales y de justicia vigentes, que para nuestro país son añejos.
Entrar
en un modelo diferente de país requiere un cambio permanente de sus prácticas,
la democracia como tal tiene características muy especiales, crear un escenario
donde todos quepan no es tarea fácil (Touraine, 1994), sin embargo, desde la
escuela es posible, aunque sea sólo un ejercicio virtual y las mediaciones
dependan de aquellos profesores que proponen permanentemente propuestas
didácticas innovadoras y con intención de hacer otro tipo de práctica.
Como
un apoyo contextual, el programa de la asignatura afirma que estudios
nacionales e internacionales evidencian que en México la ciudadanía vive en una
realidad preocupante en la que se realizan actividades con escaso apego a la
ley: prevalecen la corrupción, la inseguridad, los altos índices delictivos y
la impunidad (Programa de Formación ciudadana para una cultura de la legalidad,
2005).
Organización del proceso de trabajo
El presente
trabajo se centra fundamentalmente en tres aspectos de estudio y análisis:
·
por un lado la revisión del programa, sus propósitos, las
actividades y la base teórica que lo guía,
·
por otro lado la forma de aplicación del docente, al mismo
tiempo que sea capaz de corregir lo que no produce su práctica así como las
desafortunadas acciones que propone el programa o los enfoques teóricos que lo
sustentan y que se pueden desde la responsabilidad del profesor modificarlas o
adaptarlas, finalmente,
·
identificar las competencias que el docente va
desarrollando con los alumnos y poder dar cuenta de ello mediante instrumentos
de evaluación.
En el
contexto educativo hay una necesidad permanente por transformar la escuela
desde todos los ámbitos diversos, el currículo por ejemplo. En este sentido
temas como formación ciudadana y cultura de la legalidad, los cuales (desde la
visión del programa) pretenden generar espacios flexibles y democráticos que
permitan, a través de mediaciones diversas y desde los primeros grados
escolares, reconocer conceptos como democracia y legalidad y su importancia en
la vida constitucional y la permanencia del estado de derecho.
La
escuela, vista como la institución responsable de educar, atiende la formación
de ciudadanos, fomentando en los alumnos actitudes, prácticas y valores que los
preparen como sujetos que tienen derechos y obligaciones como entes sociales, responsables,
participativos, críticos y propositivos, así como que sean capaces de diseñar
un proyecto de vida personal que constituya el principio de su ciudadanía
(Programa Formación ciudadana para una cultura de la legalidad, 1995).
De
igual manera, es propósito de los documentos de la asignatura modificar
paradigmas, prácticas y visiones de la práctica social de los sujetos tanto en
el plano individual como en el colectivo, por lo cual se requiere de una
implementación sistemática de esta asignatura y otras más para que, desde el
aula, niños y jóvenes pongan en práctica lo que después harán como
ciudadanos.
Método
El
trabajo consistió en revisar la visión del docente, su proceso de capacitación
acerca de los lineamientos y enfoques del programa el cual se realizó en un
taller de tres días, desde allí firmó un compromiso de llevar la materia en los
siguientes meses (marzo, abril, junio y julio) en sustitución de la asignatura
estatal vigente para Jalisco que es Historia
y geografía de Jalisco de tercer año.
Dicha asignatura se lleva en estados como Baja California y otros
más y en el caso de Jalisco sólo la llevan como una aplicación piloto 4
secundarias generales y 9 técnicas y recientemente se incorporaron 4 generales y 38
técnicas más.
La primera tarea implementada consistió en analizar el programa,
los enfoques, la metodología de trabajo y posteriormente se hizo un plan de
trabajo clase por clase.
Con los alumnos se habló y se explicaron los propósitos de la
materia, se les aplicaron dos instrumentos: una evaluación inicial a 39 alumnos
del 3º “F” (que es parte de los instrumentos del programa) sobre clima escolar,
ambiente de aula, contexto socioeconómico y competencias ciudadanas, fueron 112
preguntas de opción múltiple y donde los alumnos manifestaron sus visiones
personales y cuyas preguntas los llevan a situaciones concretas (Evaluación de
la asignatura opcional, Formación ciudadana para una cultura de la legalidad,
2006).
89.-
Colaboro con mis profesores y director para resolver situaciones conflictivas
mediante el respeto a las normas escolares.
a)
Totalmente de acuerdo
b) De
acuerdo
c) En
desacuerdo
d)
Totalmente en desacuerdo
Además de un examen de
los contenidos que se verían a partir del inicio de la materia, éste se
aplicaría en tres momentos, al inicio del proyecto, a fines de mayo y al final
del ciclo escolar.
El
proceso seguido con alumnos también ha permitido saber que en este tipo de
materias no hay respuestas correctas o incorrectas, simplemente hay respuestas
y con ellas se pueden generar condiciones para dialogar, discutir y reconstruir
escenarios como el de la democracia, la inclusión, la confianza, la autoestima,
los valores y la legalidad, por citar algunos.
Finalmente
la revisión de la práctica del docente mediante videograbaciones, registros
míos (uno por semana) y otros que hacen los alumnos de un cuaderno que circula
por número de lista clase a clase. Con los datos en mano se caracterizó la
práctica del docente, se identificaron las secuencias didácticas y se hizo un
comparativo entre lo que hace el maestro y lo que demanda el programa.
Resultados
La comparación
como una forma de identificación de problemáticas docentes implica ejercitar
visiones precisas para intervenir e innovar en lo inmediato aquellas cosas que no
van bien o aquellos resultados no esperados, ello se debe a que el programa,
como todas las iniciativas educativas, pone muy altos los propósitos y los
docentes encuentran serias dificultades para llevarlos con éxito a las aulas.
En este primer corte encontré que el programa exige
mediaciones tales como:
a) Brindar múltiples oportunidades para poner en
práctica las competencias.
b) Propiciar ambientes de
confianza, apertura y diálogo.
c) Promover actividades que problematicen y estén relacionadas con la
vida cotidiana de los estudiantes.
d) Diseñar proyectos.
En cuanto a los procesos sugeridos plantea una
forma de trabajo que sistematiza los procesos de enseñanza, favorece la
colaboración en equipo, la participación de los alumnos en la elección de los
temas y la organización de las actividades; asigna responsabilidades, delimita
actividades, trasciende la clase y se sitúa en una planeación que involucra
mayores espacios de tiempo y de trabajo fuera de los límites de la escuela. El
proyecto, como método, da como resultado productos que pueden ser evaluados
cualitativamente en tanto reflejan los diferentes momentos por los que
atravesaron los alumnos para su realización (Programa Formación ciudadana para
una cultura de la legalidad, 2005).
En la práctica el docente sigue la lógica del trabajo que realiza en las
demás materias a su cargo (Historia y geografía de Jalisco e Historia
universal) las mediaciones que utiliza comúnmente están relacionadas análisis de
noticias, ensayos, exámenes, actividades en el cuaderno, reporte de lectura,
cuadros comparativos, investigaciones en la biblioteca, estadísticas, lecturas
de comprensión, colorear y dibujar mapas, ejercicios de
resumir, sintetizar, presentar trabajos en equipos y hacer trabajos donde se
debate entre el maestro y los alumnos, lo que prosigue es una sesión normal de
clases:
Los alumnos se
forman
El maestro pasa
lista,
les llama la
atención.
comienza a dar la clase
realiza una lectura
define la palabra
injusticia
explica la palabra
explica con ejemplos
dicta unas preguntas
explica el dictado a los
alumnos
terminó de dictar
los juntó en equipo
eligieron la mejor opción
les bajó puntos a 2
alumnos por hablar y no trabajar
les
preguntó
les
cuestionó
les
dijo un ejemplo
les
dictó preguntas
terminaron de contestar
les preguntó
el
profe comentó la última pregunta,
dijo que debemos obedecer respetar las leyes, sino, ¿qué
sería de nuestro país? Y así terminó la clase (registro de alumno, 2 marzo de
2007, 10:55 a. m., 3º “F”).
Este
comparativo me llevó a dialogarlo con el docente y ello ha propiciado que se
generen otras formas de trabajo donde la participación del alumno sea
determinante y que a su vez pueda ser un indicador de evaluación del programa
(Martínez Rodríguez, 2005), y donde se busca que el profesor no abuse de la
explicación, el dictado y que se base en el trabajo colegiado y cumpla otro rol
distinto al del registro presentado.
Por
otro lado es importante señalar que este tipo de materias implica romper los
esquemas de los alumnos, los cuales también están hechos a un estilo (dictados,
copias, resúmenes, exposiciones, etcétera) y cuándo algún docente de pronto les
pide participación se resisten.
Empezaron
los comentarios de esa esas preguntas y después el maestro le preguntó a un alumno
y no respondió y le dijo que deberían ponerse a estudiar porque iba muy mal y
dijo ahí terminaba la clase (Registro alumno, 29 de marzo, 11:05, 3º “F”).
Finalmente
los datos de la encuesta presentan resultados poco homogéneos, tenemos por
ejemplo que la pregunta 47 les pregunta lo que son las leyes y las respuestas
son:
a) Protegen los
derechos de los mexicanos con 12 respuestas.
b) Permiten evitar
conductas antisociales con 7 respuestas.
c) Sirven para
castigar actos violentos con 10 respuestas. Son normas jurídicas para
todos a quienes definen el sistema
legal como ciudadanos con 10 respuestas.
La
pregunta 92, ¿participo en las decisiones que se toman en clase?, las
respuestas fueron:
a)
Totalmente de acuerdo, 8 respuestas.
b) De
acuerdo, 12 respuestas.
c) En
desacuerdo, 10 respuestas.
d)
Totalmente en desacuerdo, 11 respuestas.
Las
respuestas dan muestra de lo que son los adolescentes y como parte del contexto
de la clase genera que los resultados que manifestaron sean tomados con
reservas, no así la conducta que manifiestan el aula (actitud, participación,
empatía con la asignatura y su relación con los compañeros, voluntad por hacer
las cosas y el profesor).
El
adolescente como un ser cambiante y en constante formación requiere de tiempos,
consistencia y sistematización y lo más importante, que sus respuestas deben
ser tomadas en cuenta al margen del contenido de éstas, ya que según los
docentes que están llevando la asignatura, señalan que Formación ciudadana ha
provocado que los estudiantes encuentren un espacio atractivo y donde se
sienten bien porque allí les permiten expresarse y lo que saben de la calle o
su casa si se valora y es parte de la clase del maestro.
Conclusiones
Independientemente
de los propósitos del programa de Formación ciudadana para una cultura de la
legalidad, lo cierto es que éste deberá ser adaptado por el profesor de acuerdo
a sus necesidades, basándose fundamentalmente en el contexto institucional, los
intereses de los alumnos y las competencias docentes que utiliza.
En
este sentido, es una excelente oportunidad para que el docente desarrolle un
proceso de intervención de su práctica mediante pequeñas innovaciones pero con
una sistematización y seguimiento del trabajo.
Los
rituales que el docente va desarrollando y que se fundan en usos y costumbres,
muchos de los cuales no entran en algún proceso racional salvo lo que los
modelos de la inercia van generando, y que de acuerdo a la idea de este trabajo
y otros en la misma línea, deben ser repensados, reconstruidos y por supuesto,
replanteados.
El
trabajo implementado desde marzo ha arrojado retos simples y complejos, los
primeros son de forma y los segundos de contenido. Los primeros han logrado que
tanto docentes como alumnos se adapten a un nuevo estilo de trabajo, las
características que deben tener el aula, la manera de tomar acuerdos, el tipo
de disciplina, los momentos de la clase y los segundos son más lentos, ya que
incide en la transformación de prácticas, de criterios y de visiones acerca de
la vida y las relaciones humanas que se dan en ello y principalmente en la
cultura de hacer las cosas.
De
igual manera, y de acuerdo con Luciano González (Educar, 1997), analizar la
práctica requiere de prevenciones y atención a problemas concretos, referidos a
lo metodológico, a la adquisición de habilidades y al uso de herramientas e
instrumentos de diferente orden.
Hemos
ido aprendiendo todos, yo como acompañante del docente, el propio docente y los
alumnos que se pueden corregir los procesos desde allí mismo, siempre y cuando
se sepa lo que se hace, cómo se hace y lo que generan en la realidad, una vez
que se es consciente de ello se replantean las cosas y la práctica tiene
diversos sentidos, los resultados entonces serán otros y se caracterizarán por
promover la educación inclusiva.
Bibliografía
Chávez,
Concepción y Antonio Ugalde,
Cultura de la legalidad, México, McGraw-Hill, 2004.
González Velasco,
Luciano, “La recuperación de la práctica en la formación de docentes”, en Revista Educar, núm. 1, SEJ,
Guadalajara, abril-junio de 1997, pp. 28-39.
Laveaga, Gerardo, La cultura de la
legalidad, UNAM, México,
2000.
Martínez
Rodríguez, Juan Bautista, Educación para
la ciudadanía, Morata, Madrid, 2005.
SEP, Programa Formación ciudadana para una
cultura de la legalidad, SEP, México, 2005.
SEP, Guía para el docente de Formación ciudadana
hacia una cultura de la legalidad, Subsecretaría de Educación Básica,
Dirección General de Desarrollo de la Gestión e Innovación Educativa.
Coordinación Nacional de Formación Ciudadana, SEP, México, 2006.
SEP, Programa de estudios, Asignatura opcional
1993. Formación ciudadana hacia una cultura de la legalidad. Situaciones
sociales de impacto en la vida de los adolescentes, Subsecretaría de
Educación Básica, Dirección General de Desarrollo de la Gestión e Innovación
Educativa. Coordinación Nacional de Formación Ciudadana, SEP, México, 2006.
Touraine, Alain, ¿Qué es la democracia?, FCE, México,
1994.