La traducción especializada del campo de la fisioterapia

 

 

Emma de Dios Álvarez

Universidad de Valladolid

 

 

“We must intensify our efforts to procure more and better documents for our classes and to find more and better ways to use them with our students.” (Maier, 1993: 157)

 

1. Introducción

El presente trabajo presenta la traducción como una estrategia comunicativa efectiva para la enseñanza del inglés para fines específicos y defiende la esencial utilización de textos paralelos, así como la activación del conocimiento base en este tipo de situaciones para realizar con éxito esta tarea.

Para desarrollar este trabajo seguimos los siete pasos típicos de una investigación científica: identificación del problema, realización de hipótesis, diseño de la investigación, medición, recogida de datos y conclusión[1]. Desarrollaremos primero una serie de ideas generales sobre la traducción de especialidad. Continuaremos con la importancia de la documentación adecuada para la realización de una traducción de calidad, para posteriormente exponer el experimento llevado a cabo y derivar las oportunas conclusiones.

2. Desarrollo

La traducción se ha venido practicando desde tiempo inmemorial y se ha convertido en elemento transmisor de conocimientos, de ciencia, en una palabra, a gran escala, no hace más de cien años, ya que con anterioridad, solamente verdaderas obras de arte se sometían a este proceso. Como definición, podemos tomar la de Álvarez Calleja que reza así: “forma parte del proceso de difusión de información a escala internacional, que resulta indispensable para el funcionamiento de la sociedad moderna: una civilización tecnológica como la nuestra depende para su supervivencia de un intercambio de conocimientos muy diverso y a muchos niveles (…).” (1991: 138)

Últimamente, la traducción de este tipo ha avanzado de forma extraordinaria, en lo que a términos cuantitativos se refiere, frente a la literaria, aunque ésta última sigue ocupando todavía el primer puesto a un nivel mundial si contamos el número de publicaciones recogidas. Hemos pasado de enfatizar lo literario a resaltar lo lingüístico, del arte a la destreza, de la proposición a la comunicación. No obstante, su calidad ha disminuido probablemente a favor de una mayor presión de tiempo y mayores beneficios económicos.

Por traducción científico-técnica se entiende la representada por aquellos textos escritos utilizando lenguajes para fines específicos, como el caso que nos ocupa, relativo al campo de la fisioterapia. No sólo es necesario conocer adecuadamente tanto la lengua origen como la meta, sino también, comprender el tema del que trata el texto y ser capaz de escribir tal y como lo hacen los investigadores del campo en cuestión.

Durante largo tiempo se ha debatido calurosamente si el mejor traductor es aquel que tiene la formación técnica y conoce las lenguas, o, por el contrario, posee la formación lingüística y adquiere más tarde la técnica. Sea como fuere, en este experimento se ha buscado un compromiso de la manera que sigue: se entiende que los alumnos poseen los conocimientos técnicos necesarios para traducir y a través de la clase de Inglés para fines específicos, van a adquirir los lingüísticos, confluyendo así, en un feliz compromiso entre las dos tendencias. Quizá todo se reduzca a que el alumno debe conocer la materia lo suficientemente bien como para saber usar referencias de forma eficaz, imitar el estilo de escritura de los especialistas, detectar posibles anormalidades y producir un texto que le lleve a comunicar lo recogido en el original.

La traducción técnica se distingue de otros tipos de traducción, en primer lugar, por la terminología. Además, su estilo carece de emotividad, connotación, efectos sonoros, etc., que se sustituyen por claridad, concisión y corrección. Sin embargo, al igual que ocurre en el resto de los tipos de traducción, el traductor ha de producir un documento comprensible en la lengua meta y que refleje el contexto del documento original, manejando con cautela los rasgos semánticos, pragmáticos y sintácticos, principalmente, de los dos textos.

Sin embargo, una confianza excesiva en la traducción como método para la enseñanza de la lengua extranjera, por parte del método de gramática y traducción, hizo que la traducción con este propósito se desestimara durante algún tiempo. El método de la audiolengua reducía la traducción a una parte mínima de sus prácticas. En el método directo, se cultiva sólo en etapas muy avanzadas, como consecuencia de que en líneas generales esta corriente elimina la lengua origen, y por lo tanto, la traducción. A pesar de ello, no deja de ser otra actividad más de carácter comunicativo como lo puede ser la conversación, los juegos de rol o la representación de una obra teatral. Según argumenta Zohrevandi (1992: 182-3):

“Translation as a modern pedagogical and communicative tool is used quite differently in the TEFL class. It is no longer a dominant activity but serves purposes that otherwise could not be met. It does not create monotony but prevents it. Whereas it once demanded individual hard work and reflection by the students and a diligent teacher to correct the same mistakes in 30 or more papers, it is now done orally within peer groups and followed by lively discussions; corrections are mostly done by students and occasionally by the teacher. (…) Translation is quite effective in learning a foreign language for special purposes (LSP). Teachers need merely bear in mind that translation is not the ultimate goal or end in itself but a means and a resourceful tool.”

 

En definitiva, se busca que la traducción no sea un sustituto de otro tipo de actividades, un fin por sí misma, sino un medio para el aprendizaje de una segunda lengua, integrada con el resto de actividades. De esta manera, se intenta que tenga un propósito para los alumnos, que no dure demasiado tiempo, añada variedad al mismo tiempo y tenga coherencia con el resto del programa. Es frecuente hallar la traducción considerada como la quinta destreza, y la más importante desde un punto de vista social, en la enseñanza de una lengua a un nivel avanzado, ya que se convierte en una verdadera actividad comunicativa necesitada de la consulta de diccionarios, enciclopedias, expertos, y fusión de conocimientos culturales y científicos. (Newmark, 1993: 62). Tampoco hemos de olvidar que en el caso que nos ocupa, no existe una necesidad primordial de aprender la lengua de una manera oral, como ocurre en la enseñanza de una lengua con carácter general frente al especializado, ya que los alumnos principalmente la necesitarán en la comunicación escrita y en la lectura. Según Newmark (1993: 50-1), "[translation from the home to the foreign language is] the quickest and most efficient and objective method of testing the grammar and the vocabulary that should already be known."

Se ha escrito muy poco sobre la pedagogía de la traducción, aparte de las características ideales que han de reunir tanto profesor como alumno. Desde luego, es imprescindible que la actividad traductológica aparezca en el programa, que los alumnos estén informados debidamente de sus obligaciones, y que cuenten con la información necesaria en lo que a manejo de diccionarios monolingües, bilingües y de colocaciones se refiere, tesauros, glosarios, libros sobre traducción, y otros materiales.

El profesor ha de asegurarse de que el alumno conoce cuál es el tema sobre el que versa el texto, en consecuencia, el alumno debe entender el texto desde un punto de vista lingüístico y referencial, sin olvidar la intención del autor, a quién va dirigido, así como las principales ideas que recoge.

En nuestro caso se buscó un texto que impusiera un reto a los alumnos, como consecuencia de su actualidad y del tema que trataba, con el fin de ejercitar la imaginación, y habilidades lingüísticas de los alumnos.

La enseñanza de la traducción siempre resulta complicada, por la sencilla razón de que estamos hablando de una destreza, un arte y un área de gustos personales. Además, a diferencia de la enseñanza de una segunda lengua que puede y debe comenzar a una temprana edad, la traducción se ha de abordar más tarde, debido a las implicaciones, lo complejo y sofisticado de la actividad.

         De sobra es sabida la necesidad de documentarse[2] que un traductor técnico necesita, ya que no estamos hablando de algo que fácilmente se pueda improvisar. Tampoco es necesario insistir en la ya conocida idea de que los diccionarios bilingües no bastan y de la tendencia a calcar y a traducir palabra por palabra, de la imposibilidad de progresar a la misma velocidad que la disciplina o de los desenfrenados avances científicos, y sus colegas monolingües no proporcionan toda la información o todo el rigor que pudiéramos necesitar. De donde se deriva la inminente necesidad de documentarse de manera adecuada. Siguiendo a Caturla (1998: 39-43), el proceso es de lo general a lo particular, partiendo de los denostados diccionarios, seguimos con monografías, folletos o catálogos, léxicos ilustrados, las normas de AENOR, la Clasificación Decimal Universal (CDU), revistas especializadas o de divulgación, publicaciones especializadas de las Naciones Unidas, memorias de traducción, inventarios de traducciones, para continuar con la colaboración de expertos en el campo, no aquellos que lo estudian en el abstracto, sin olvidar la gran utilidad de los diccionarios en CD-ROM de la Real Academia Española y María Moliner, o el Oxford inglés-español y el acceso telemático al CREA y al cajón de sastre que forma la red. El correo electrónico nos permite acceder a los foros de especialidad o de traducción de forma casi inmediata.

 

3. Experimento

Los sujetos, un total de 18, todos ellos estudiando el primer o segundo año de la Diplomatura en Fisioterapia en la Escuela Universitaria de la misma especialidad en el campus de Soria, perteneciente a la Universidad de Valladolid[3], recibían dos horas de instrucción formal a la semana, más una hora no presencial en la que su tarea era la de ahondar en los conceptos abordados en la clase. La traducción de textos de especialidad formaba parte del programa oficial de la asignatura.

El procedimiento consistió en que los alumnos necesitaban traducir[4] del inglés al español[5] un texto de divulgación bajado de la red[6], que no había sido analizado en clase, perteneciente a su campo de especialidad. La dificultad añadida consistió en que debían ajustar el registro de su traducción a tres niveles bien distintos: un fisioterapeuta, un adulto sin conocimientos especializados y un niño de 14 años aproximadamente. Con el fin de preservar la utilidad de la tarea, y evitar que fuera considerada una simple actividad de clase, se les indicó que era un encargo que una agencia de traducción les hacía como especialistas en la materia. Se les aconsejaba que tradujeran tanto cuanto les fuera posible y con la mayor calidad que pudieran alcanzar, ya que se valoraba tanto la cantidad como la calidad. Además se añadió que con el trabajo estarían contribuyendo a su nota final en la asignatura (un porcentaje de un 5%) y que contaban con un plazo de dos semanas para trabajarlo en casa. Por supuesto, contaban con el apoyo del profesor durante sus horas de tutoría con el fin de esclarecer dudas de cualquier tipo y ofrecer ayuda o guía.

A continuación, se pidió a los sujetos que rellenasen un cuestionario que incluía preguntas sobre la situación pragmática del texto a traducir (fuente, receptores y grado de especialización), de la que todos eran conocedores perfectos. Era evidente que los alumnos no habían recibido instrucción en la realización de traducciones especializadas o de ningún tipo, ya que todos se limitaron a consultar diccionarios bilingües que de poca utilidad pueden ser para una traducción de la envergadura de la de este experimento (todos coincidieron en señalar la dificultad de comprensión del texto original, a pesar de no ser muy especializado—se trataba de un anuncio de servicios de un centro fisioterapeútico).

Siendo conscientes de la necesidad de conocer el tema del texto que se va a traducir con el fin de mejorar su comprensión y traducción, procedimos a realizar una lectura con preguntas sobre la misma, con el fin de activar el conocimiento base de los alumnos y prepararlos para la tarea que les aguardaba. De esta forma también se vio disminuida la ansiedad que una tarea nueva como ésta puede conllevar.

Dado que el texto que se les había asignado era de una longitud considerable, decidí concentrarme en el análisis de ciertas dificultades que el texto contenía, olvidándome de aspectos menos esclarecedores para nuestros propósito. Las siguientes tablas reflejan los elementos sujetos a análisis para determinar hasta qué punto los alumnos adaptaron su traducción al nivel de comprensión y especialización del receptor. Para ello, seleccionamos ciertas siglas, y algunos términos del campo de especialidad y comprobamos que los alumnos no habían culminado su tarea con éxito. Algunos no simplificaron la terminología cuando el texto iba dirigido a adultos no especialistas, como demuestran 9, 10 y 12. Tampoco especificaron en qué consistían los métodos de evaluación del número 8. Las siglas fueron eliminadas en su gran mayoría, pero no se buscó un posible equivalente en lengua española, como en el caso de 2 y 6. Otros casos oscuros como los números 7 y 11 se dejaron, a pesar de que oscurecían la comprensión del texto. Por lo tanto, se puede concluir que los alumnos no supieron hallar los puntos de diferenciación de una traducción para especialistas y no especialistas, o al menos, sólo descubrieron una mínima parte.

La explicación del fenómeno que acabamos de describir pudiera ser que los alumnos se limitaron a consultar diccionarios bilingües y en menor número de ocasiones monolingües. Ninguno acudió a la utilización de documentación paralela, a pesar de que sí habían sido instruidos en su uso. Ni siquiera consultaron Internet alegando un difícil acceso a esta fuente, ni acudieron a profesores especialistas en la materia por estar todos muy ocupados.

1. No siglas MVA

X[7]

X

-

-

-

X

-

-

X

X

-

-

-

-

-

-

X

-

2. Inclusión de siglas EHF

X

-

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

3. Musculoesquelético/músculo y esqueleto

-

X

-

-

-

X

-

-

-

-

-

X

-

-

-

-

X

-

4. Esquinces repetidos/torceduras

-

X

X

X

-

-

-

-

-

X

-

X

-

-

-

X

-

X

5. No siglas WSIB

-

-

-

-

X

-

-

-

-

X

X

X

-

-

X

X

X

-

6. EHF (Evaluación de Habilidades Funcionales)

-

X

-

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

-

-

X

X

7. w.r.t.[8]

X

-

X

X

-

-

X

X

-

X

-

X

X

X

-

-

X

X

8. Evaluaciones ARCON/Isernhagen[9]

-

X

X

X

X

-

X

X

-

X

-

X

X

X

X

X

X

X

9. Lumbalgia/dolor de espalda

X

X

X

-

-

X

X

X

X

-

X

X

-

X

X

X

-

X

10. Cefalalgia/dolor de cabeza

X

X

-

-

-

X

-

X

X

X

X

X

-

X

X

X

-

X

11. QEW

X

X

-

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

-

X

X

X

12. Ortopédico/ayudado de un aparato

-

X

X

X

-

X

X

-

X

-

X

X

X

-

-

X

X

X

Comparación entre traducción para especialista y adulto.

 

Con relación a la traducción dirigida a un niño menor de 14 años, todos los alumnos coinciden en señalar que les resultó la más difícil de realizar. Solamente dos alumnos hicieron uso de recursos comunes en textos para este tipo de público: aumento del tamaño de letra e inclusión de dibujos para facilitar al comprensión. El resto se limitó a añadir explicaciones de términos o conceptos que consideraban podían presentar dificultad de comprensión, por lo que la longitud de la traducción destinada a este tipo de receptor era considerablemente más larga. Algunos también simplificaron su registro (números 2, 3, 4 y 10 de la tabla). Deberíamos señalar que muy pocos se atrevieron a mutilar la traducción en aras a una mejor comprensión del texto, quizá por considerar que no estaban siendo fieles al texto original. De ahí que se incurriera en dar detalles irrelevantes para un niño de la edad propuesta (véase números 1, 5, 6, 7 ó 9 de la tabla). En la siguiente tabla se reflejan los problemas que analizamos:

 

1. siglas en inglés

-

-

X

X

X

-

-

X

X

-

X

-

X

-

-

X

-

-

2. terapia manual/trabajar con las manos

-

-

-

-

-

X

-

-

-

-

X

-

-

-

-

-

-

-

3. estiramiento y refuerzo/alargar y dar fuerza

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

X

4. lesiones por movimientos repetidos/ torceduras repetidas

-

-

-

-

-

X

-

X

X

-

X

-

-

-

-

X

-

-

5. información sobre tipos de ejercicios

X

X

X

X

-

X

X

X

X

-

X

X

-

-

X

X

-

X

6. información sobre formas de pago

X

X

X

X

-

X

X

-

X

-

-

X

-

-

X

X

-

X

7. evaluaciones de ARCON e Isernhagen

X

X

X

X

-

-

X

X

X

-

X

X

X

X

X

X

-

-

8. dolores musculares

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

9. información de localización de instalaciones

X

X

X

X

-

-

X

-

-

-

-

X

X

X

X

X

-

X

10. musculoesquelético/músculos y huesos

-

-

-

-

-

X

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

 

Comparación entre traducción para adulto y niño de 14 años aproximadamente.

 

4. Conclusiones

En definitiva, las tecnologías facilitan el trabajo, aunque lo que sigue importando es la fiabilidad del traductor y su capacidad para documentarse debidamente. Traducir textos de fisioterapia no solo exige el conocimiento del especialista y la traducción correcta de los términos, sino que también las habilidades filológicas y estilísticas son imprescindibles.

            Sin embargo, hemos de plantearnos una serie de puntos derivados de la investigación llevada a cabo. En primer lugar, todos estamos de acuerdo en afirmar que las tecnologías ayudan sobremanera al traductor. No obstante, no sirve de mucho si los alumnos no las encuentran a su disposición para poderlas utilizar, razón que los alumnos de este experimento aludieron. De aquí se deriva la necesidad de hacerlas más accesibles a la población universitaria para el desarrollo de su actividad estudiantil. De hecho, la calidad de nuestra traducción hubiera sido mucho mayor si los alumnos hubieran tenido estos medios a su alcance.

         En segundo lugar, hemos comprobado que la traducción especializada se beneficia de una conjunción entre especialistas y traductores. Por otro lado, vemos que nuestros alumnos no acceden a ella cuando se encuentran ante una tarea que conlleva bastante dificultad. Estamos ante una situación que necesita de acción inmediata para conseguir una colaboración que conduzca al éxito y a la buena comunicación.

         En tercer lugar, es imprescindible hacer saber a los alumnos quién es el destinatario de su traducción, ya que aunque no consigan reflejarlo a la perfección, si existe un intento de hacer diferencias. En la sección de comentarios personales, los alumnos reflejaban su descontento a la hora de adecuar su traducción al destinatario, lo cual quiere decir que eran conscientes de las diferencias aunque no de cómo llevar a cabo la actividad.

         Por último, concluir que la gran mayoría de los alumnos coincidieron en reconocer la utilidad de la traducción en la clase de inglés para fines específicos, si bien se vieron necesitados de una mayor cantidad de instrucción formal para poder llevar a cabo su tarea con éxito. Entre otras ideas, podríamos destacar la instrucción en la utilización de documentos paralelos, diccionarios especializados, búsquedas bibliográficas, tratamiento de las siglas y un largo etc.

5. Bibliografía

Álvarez Calleja, M.A. (1991): Estudios de traducción (inglés/español): teoría, práctica, aplicaciones. Madrid: U.N.E.D.

Caturla Poch, L. (1998): “La documentación del traductor técnico en general y del biosanitario en particular.” En Félix Fernández, L., y P. San Ginés Aguilar (coords.): Traducción e interpretación en el ámbito biosanitario. Granada: Comares.

Maier, C., y F. Massardier-Kenney (1993): “Toward an Expanded Pedagogy of Specialized Translation.” En Wright, S.E., y L.D. Wright (eds.): Scientific and Technical Translation. American Translators Association Scholarly Monograph Series. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins Publishing Company. (6) .

Newmark, P. (1993): About Translation. Clevendon/Philadelphia: Multilingual Matters Ltd.

Romero Pérez, M.E. (1999): “Procedimientos didácticos en la clase de traducción.” En Álvarez Lugrís, A., y A. Fernández Ocampo (eds.): Anovar/Anosar: estudios de traducción e interpretación. Servicio de Vigo: Publicacións da Universidade de Vigo (3) 207-12.

Zohrevandi, Z. (1992): “Translation as a Resource: Teaching English as a Foreign Language. En de Beaugrand, R., A. Shunnaq, y M.H. Heliel (eds.) Language, Discourse and Translation in the West and Middle East. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins Publishing Company.



[1] Éste último paso puede dar lugar a crear otras hipótesis que investigar en el futuro.

[2] El buen traductor, aparte la identificación de los términos, es consciente de que la traducción no solo implica una identificación de los mismos sino su correcta inserción en la sintaxis adecuada y el estilo utilizado en el campo de especialidad en cuestión.

[3] La motivación y preparación de los alumnos son excelentes, ya que la selección de acceso a los estudios es muy rigurosa (solamente aquellos alumnos con una media superior a 8 quedan admitidos).

[4] Se hace necesario reseñar que los alumnos no habían recibido ningún tipo de instrucción formal en lo que a técnicas de traducción se refiere, ya que esta asignatura no pertenecía a una licenciatura en Traducción, sino a una asignatura optativa dentro del plan de estudios de la Diplomatura de Fisioterapia, cuya función era que el inglés se convirtiera en herramienta útil para su futura práctica en calidad de fisioterapeutas.

[5] Por razones de limitación de tiempo, no se experimentó con traducción indirecta español/inglés, lo que no quiere decir que deje de lado. La autora considera que es un buen método para que los alumnos tengan confianza en sí mismos y en su dominio de la segunda lengua.

[6] El texto con el que trabajamos se puede hallar en la siguiente dirección de Internet: http://www.beamsvillephysio.on.ca/services/htm [07/05/01]

[7] “X” significa que los alumnos no resolvieron con éxito el problema de traducción. “-” significa que sí lo lograron resolver.

[8]Adjuntamos la definición hallada en la página de incio de ARCON e Isernhagen, respectivamente: "ARCON provides a complete line of computerized strength, work capacity and range of motion evaluation hardware and software for disability, whole body impairment, functional capacity and pre-placement evaluations. With nearly 1000 installations worldwide, ARCON is the world leader in functional evaluation!". http://www.arcon-rehab.com/ [15/05/01].

"Isernhagen Work Systems is an international training and consulting firm dedicated to the prevention and management of work injuries. It is the first and only firm to combine injury prevention education, prework screeing, ergonomic analysis, risk control management and "safe" early return to work programmes into strategies that are designed to reduce injuries and their related costs." http://www.isernhagen.com/ [15/05/01].

[9]"with respect to" weights