Tendencias para los primeros años del Milenio: ¿Internet o no Internet?

Javier Solá
Director - Asociación de Usuarios de Internet
jsola@aui.es


Tras seis años de uso comercial de Internet en España, este artículo pretende analizar el estado actual de las tecnologías relacionadas con Internet, su integración con otras y el uso que se les está dando o se les puede dar en España en los primeros años del nuevo milenio.

Dos nuevos medios de comunicación han confirmado , en la última década, que es cierta la afirmación de que las nuevas tecnologías crecen de forma exponencial: Internet y la telefonía móvil. Ambas han entrado en un periodo de crecimiento acelerado. La telefonía móvil superará este año, en número de terminales activos, a la telefonía fija, un logro que, hace sólo dos años, era imposible de predecir. Internet, por su parte, llegará a principios de este año a los cuatro millones de usuarios, un 10% de la población española.

Una de las grandes diferencias entre estas dos tecnologías está en el coste del terminal necesario para su uso. La telefonía móvil requiere un terminal específico (el teléfono) de bajo coste y de uso inmediato, ya que no es muy diferente del teléfono tradicional y conocemos perfectamente sus ventajas.

Internet, sin embargo, se ve limitado por la necesidad de contar con un terminal más caro (el ordenador personal) y que requiere una formación para su uso. Afortunadamente, España cuenta con varios millones de ordenadores, pero el crecimiento del número de unidades no es exponencial, por lo que crea una barrera (techo) a la curva de crecimiento de usuarios de Internet en nuestro país.

El crecimiento del número de ordenadores no es suficiente para absorber nuestras necesidades de comunicación, por lo que se buscan nuevas opciones, que en muchos casos pasan por evitar este techo utilizando otro tipo de terminal.

La primera opción que ha analizado el mercado, ya hace un par de años, es la utilización de la televisión como terminal, añadiendo una nueva caja (el llamado settop-box) a las múltiples que ya existen en los hogares (decodificadores, vídeos, etc.), con intención de convertir nuestra televisión en un terminal de Internet. Por el momento esta opción no parece haber sido acogida por los usuarios. Las razones para esta indiferencia pueden ser varias, aunque difíciles de evaluar. Entre las barreras de entrada podrían mencionarse: 1) A la hora de gastar dinero en el acceso a Internet las familias prefieren gastar algo más y comprar un PC, que tiene un uso mucho más completo. 2) La televisión, dada su resolución, no permite acceder a Internet igual que desde un PC, por lo que es necesario programar Webs específicos para televisión, algo que los productores de información no parecen estar preparados para hacer todavía. 3) La televisión es un elemento familiar, mientras que el acceso a Internet es personal, por lo que no permite acaparar el aparato familiar en las horas de mayor audiencia, momento que coincide con el de mayor uso de Internet en el entorno familiar (10 a 12 de la noche).

Dos opciones más empiezan a despuntar, con grandes inversiones detrás: el uso del teléfono móvil para acceder a informaciones específicas en formato de datos (WAP, Wireless Access Protocol) y la televisión interactiva.

Estas dos tecnologías parten de un nuevo principio: no se busca un acceso completo a Internet, éste se relega los ordenadores. Se intenta dar servicios específicos para los que se requieren telecomunicaciones, pero para los que no son necesarias todas las capacidades gráficas del ordenador.

Entre los usos que se prevén para esta tecnologías están todo tipo de operaciones transaccionales, sea dirigidas al gran público (operaciones bancarias, reservas) o a su uso empresarial, como puede ser la comunicación inmediata entre una compañía y sus agentes comerciales y técnicos, con información que se mantiene en la base de datos central de la compañía


WAP

La gran ventaja de WAP es le número de usuarios de teléfono móvil que ya existen en nuestro país. Es posible que a principios del año 2001 el 50% de la población española cuente con un terminal propio. Los teléfonos actuales no incluyen todavía la capacidad de hacer operaciones a través de WAP, ya que hace falta que el teléfono tenga una pantalla gráfica y el software necesario. Los teléfonos preparados para WAP han comenzado a distribuirse en España a finales de 1999, por lo que el número de teléfonos útiles para esta tecnología es todavía muy bajo. Las buena noticia es que la rotación de terminales es muy alta: los usuarios cambian de teléfono cada seis meses (de media) y que el precio de los nuevos teléfonos, todavía alto, bajará significativamente a lo largo de este año. El año 2001 comenzará con varios millones de terminales adaptados a esta nueva tecnología.

Por su lado, las organizaciones privadas cuyo trato con sus clientes es específicamente transaccional (los bancos y las compañías de transporte, por ejemplo), ya se están preparando, creando Webs específicos para WAP, muy sencillos gráficamente y eminentemente prácticos, creando un nuevo canal de distribución parecido al de Internet (y con muchos factores en común), pero con dos grandes ventajas: 1) Seguridad (el terminal móvil es personal, se auto-identifica y permite encriptación) y; 2) Su uso en cualquier momento y desde cualquier lugar.

El permitir que los usuarios accedan directamente al ordenador de una compañía transaccional no es nuevo: los bancos llevan ya casi tres décadas permitiéndolo a través de cajeros automáticos. Los cajeros han permitido a los bancos crecer sin tener que aumentar su personal, pero han visto multiplicarse el número de transacciones que realiza cada cliente de media, por ejemplo, un usuario tiende a retirar cantidades más pequeñas de un cajero automático de las que retiraría si tuviera que hacer cola en una ventanilla cada vez que opera, por lo que efectúa más operaciones a lo largo del mes para retirar la misma cantidad. El banco no ha necesitado aumentar el número de ventanillas en cada oficina, pero sí que ha debido incrementar la potencia de su ordenador central para aceptar más operaciones simultáneas. Internet ha dado una entrada más a este ordenador central, permitiendo operaciones que no era posible hacer a través de un cajero (por ejemplo operaciones con valores).

No parece que WAP, por su lado y por el momento, vaya a permitir hacer nuevos tipos de operaciones que no hayan sido ya ofrecidas a través de cajero, Internet o teléfono (voz), pero sí permitirá realizarlas con mayor sencillez y más a menudo, desde el teléfono móvil, aumentando el número de usuarios que efectúan operaciones directas simples, y seguramente el número de operaciones por usuario. No desplazará, sin embargo, a los otros canales de las entidades que permitan este nuevo acceso, ya que operaciones más complicadas, o que se realicen desde la oficina, seguirán utilizando Internet desde el ordenador (cuyo uso crecerá) y otros canales tradicionales.

De la misma forma que la Internet que conocemos ahora (el Web) es la unión de tecnologías que habían existido por lo menos una década antes, el WAP abre una puerta de unión entre el teléfono móvil y otro aparato que, aunque todavía de bajo uso en España, cuenta con varios millones de usuarios en EE.UU., el ordenador de mano o agenda electrónica. Los palm-top han ido mejorándose, incluyendo comunicaciones. Las últimas versiones que aparecen empiezan a incluir un módem y la posibilidad de utilizar la telefonía móvil para conectarse. Todo indica que nos dirigimos a un nuevo tipo de terminal móvil que incluirá todas las funcionalidades de una agenda electrónica y de un teléfono móvil, uniendo los dos aparato. Aunque todavía no se fabrique para tecnología GSM, ya aparecen, tímidamente, los primeros modelos mixtos de nuevo aparato de comunicación global que incluyen una pantalla del tamaño del teléfono mismo.

Estos nuevos aparatos, que permitirán un uso más desarrollado de WAP, ya que sus pantallas, aunque pequeñas comparadas con las de un ordenador, dejarán atrás las de los teléfonos móviles actuales, permitiendo un acceso más fácil a los procesos transaccionales. A estos nuevos terminales se sumará, en los próximos años, una mayor velocidad de comunicación a través de las redes de telefonía movil, lo cual permitirá también algo que se esperaba de la telefonía fija pero que no ha llegado: la videoconferencia sin ordenador ni equipos específicos. Requerirá sencillamente que estos nuevos aparatos incluyan una pequeña cámara, algo que ya es posible hacer sin un gran salto tecnológico. Puede parecer irónico que estas ventajas lleguen antes de la mano de la telefonía móvil que de la fija, pero tenemos que tener en cuenta parámetros como la baja rotación de aparatos de teléfono doméstico (contra la alta rotación de móviles) y que la penetración de aparatos digitales (GSM) es varias magnitudes mayor, ya a esta altura, que la de líneas digitales terrestres (RDSI, ADSL).

Las empresas compiten en base a precio y servicios prestados. La tecnología WAP permitirá ofrecer mayor servicio y reducir costes por operación, abriendo la puerta a una mayor libertad a la hora de fijar precios, por lo cual puede convertirse en una tecnología estratégica para las empresas que realizan operaciones transaccionales con sus clientes.

Es importante considerar, sin embargo, que WAP no desplazará a otros canales, incluyendo el Web, por lo que las empresas que consideren utilizar este acceso no deben descuidar sus otras formas de interactuar con sus clientes. El uso de Internet seguirá creciendo, no solamente en el número de usuarios, sino en el uso que den a Internet los usuarios mismos, incrementando el número de organizaciones con las que se relacionan a través de este medio, sea para el acceso a servicios, para operaciones de compra o para su ocio.

TELEVISIÓN INTERACTIVA

Sin necesidad de adquirir nuevos aparatos, muchos hogares cuentan ya con ordenadores conectados a su televisión, aunque no se les reconozca como tales: los decodificadores, sean de televisión por satélite o de módem. Estos ordenadores, que han entrado en los hogares como un electrodoméstico más, tienen muchas más posibilidades de las que se les sospecha, incluyendo la interactividad con el usuario y la posibilidad de comunicarse en ambos sentidos con la compañía proveedora (existe la posibilidad de no sólo recibir señales, sino también de enviarlas). La comunicación entre el usuario y el emisor de señales permite una comunicación similar a la de Internet.

Aunque las limitaciones para el acceso a Internet mencionadas arriba siguen siendo aplicables, la Televisión Interactiva rompe algunas de las barreras. Para empezar, ya no es necesario adquirir un nuevo aparato de amortización dudosa, sino que todos los elementos físicos necesarios ya están en el hogar. Segundo, la Televisión Interactiva, al igual que el WAP, no pretende dar un acceso total a Internet, sino que busca ofrecer servicios y productos específicos para el público que se instala delante del televisor, sean de ocio o de comercio electrónico.

No está claro que este medio sea aceptado por el público para operaciones transaccionales (con el banco, por ejemplo), pero algunas entidades ya están dando los primeros pasos en este sentido. En estos casos la Televisión Interactiva tendrá que competir con Internet y con WAP y, aunque el coste de las operaciones por WAP será sensiblemente más caro (llamada a través de móvil) para el usuario, éste ya está acostumbrado a utilizar su terminal móvil de forma habitual y no está claro que el coste sea el factor más importante. Por otro lado, el número de ordenadores conectados a Internet en los hogares crece sensiblemente, coincidiendo en muchos casos los hogares con ordenador con aquellos que tienen decodificadores. Para salir adelante, la Televisión Interactiva tendrá que tener factores diferenciadores muy claros, ventajas que Internet no pueda dar (basados, sobre todo, en la velocidad de transmisión).

Uno de los problemas que la Televisión Interactiva, todavía en pañales, tendrá que superar es la falta de estándares y la dificultad de su desarrollo, ya que los programas tendrán que funcionar en decodificadores muy diferentes que ya están instalados en los hogares. La falta de estándares hace necesario efectuar desarrollos específicos para cada decodificador, lo que dificulta enormemente su implementación y mantenimiento.

Es interesante también destacar la diferencia entre el acceso por cable y por satélite, ya que, por el momento, el canal de retorno (comunicación de usuario a proveedor) para el satélite es el teléfono, mientras que el cable es bidireccional, permitiendo el retorno por el cable mismo a alta velocidad. Los servicios que necesiten una velocidad alta de retorno tenderán a utilizar el cable, mientras que aquellos que no la necesitan (la mayoría) podrán trabajar en los dos entornos.


COMERCIO ELECTRÓNICO

El análisis tecnológico es importante, pero no puede separarse de las necesidades del mercado. Los nuevos avances tecnológicos sirven de válvulas de escape a una presión que Internet a través de ordenador no es capaz de contener dentro de sus techos y limitaciones. El comercio electrónico, aunque todavía muy limitado en nuestro país, debido a condiciones específicas (cómo falta de costumbre en la compra a distancia) sigue –sin amilanarse por los problemas- un ritmo de crecimiento imparable, sin despreciar ninguna tecnología que pueda darle compradores potenciales o formas de contacto entre empresas.

Hasta ahora Internet ha sido un medio único para diferentes formas de comercio electrónico, tanto el dirigido a consumidor final como el negocio entre empresas. No se ha diferenciado entre ocio y operaciones transaccionales (reservas, etc…). Las nuevas tecnologías parecen dirigirnos hacia una especialización del canal. Mientras, por un lado, la televisión interactiva puede convertirse en un perfecto canal de distribución de todo tipo de ocio, especialmente el que tiene como público objetivo el grupo familiar, WAP tenderá más al negocio y servicio transaccional y a operaciones internas de compañías (contacto con la Intranet corporativa)

Internet mantendrá su liderazgo en comercio elctrónico genérico, debido a varios factores: 1) El ordenador seguirá siendo el método casi único de acceso a la información y al comercio electrónico por parte de las empresas (como compradores), así como de las capas de mayor poder adquisitivo dentro de la población de consumidores; 2) Es mucho más barato (así como efectivo y de fácil mantenimiento) crear sitios web tradicionales para ordenador que crear sitios para WAP o televisión interactiva; 3) Internet permite utilizar varios modelos económicos, como puede ser el cobrar por publicidad, a los usuarios, a la empresa de telecomunicaciones… no está claro como estos modelos se podrán exportar a WAP, aunque, en el caso de la televisión interactiva, quizás sea posible utilizarlos, e incluso más sencillo.


CONCLUSIÓN

Nos encontramos en un momento en que se está descubriendo que la carrera del oro de Internet ya se ha corrido, y que quedan pocos ganadores por aparecer. Para que los negocios serios prosperen en Internet ahora nos damos cuenta de que son necesarias inversiones importantes, como en cualquier otro negocio que quiera florecer rápido. Los negocios en Internet no se plantean como los de nuestros abuelos, pensando en crear un imperio en 30 años. Nosotros intentamos hacerlos en 3 años, y eso requiere invertir en capital todo el trabajo que hubiéramos realizado en esos otros 27 años. La publicidad y la promoción son mucho más importantes que la preparación de la base técnica del negocio, y la competencia es cada vez más encarnizada.

WAP y televisión interactiva abren una nueva carrera, nuevas posibilidades que pueden llevar a negocios florecientes o a nuevas ideas que funcionen y que sólo se puedan implementar con esa tecnología, o que encuentren su público adecuado.

Las diferencias con la carrera del oro de Internet son claras: las nuevas tecnologías crean posibilidades de acceso, pero la revolución ya ha llegado a su apogeo, ya que el gran cambio ha ocurrido con Internet: hemos aprendido a utilizar la información en grandes cantidades como herramienta comercial. Lo que puedan aportar las nuevas tecnologías será siempre menor.

Tenemos, sin embargo, algunas ventajas. La principal es que ya hemos vivido una revolución de gran tamaño, algo que las generaciones anteriores a nosotros no han vivido (desde la revolución industrial), y hemos aprendido personalmente lo que se puede hacer y lo que no, y cuales son las oportunidades de negocio.

Internet ha traído en los últimos dos años algo que no existía en nuestro país de forma abierta: el capital-riesgo tecnológico, inversores que, de forma abierta y pública afirman tener dinero y estar dispuestos a invertirlo en negocios relacionados con tecnología en los que crean. El cambio de mentalidad de los inversores españoles es impresionante.

Pero todo esto no es más que el "glamour" de Internet y de sus tecnologías. Las empresas reales que están bien situadas en su mercado utilizando canales tradicionales tienen formas muy diferentes de ganar con Internet. Formas más sencillas basadas en ir acostumbrando sus empresas a las telecomunicaciones y a ir subiendo su nivel tecnológico para transaccionar con clientes y proveedores a través de Internet, así como para buscar nuevas relaciones profesionales o nuevos mercados a través de Internet. Está informatización paulatina, sin dolor, nos está llevando a una sociedad que maneja mayores cantidades de información, y por tanto se va sustentando en las herramientas que proporcionan y permiten mover esta información: la informática corporativa a nivel interno e Internet para la comunicación externa. WAP es una herramienta que puede entrar muy sencillamente en las empresas, mejorando las comunicaciones internas de forma sencilla y con un coste bajo. En los próximos dos años veremos si es cierto o no, si los proveedores son capaces de convencernos del interés de estas tecnologías… o sí, por el contrario, sólo las veremos como un juguete o una moda que pasa… y pasará…

Yo, personalmente, creo en ellas y pienso que las aplicaciones serías aparecerán muy pronto… pero la verdad sólo nos la dirá el tiempo… mi bola de cristal no siempre funciona bien.