LA PROBLEMATICA DEL CAMBIO DE LOS VALORES EN LA FORMACION DE ADMINISTRADORES EN PROGRAMAS DE EDUCACION ABIERTA Y A DISTANCIA PARA LA POSTMODERNIDAD ORGANIZACIONAL. 

 

José Gpe. Vargas Hernández, M.B.A.; Ph.D.

División de Posgrado

Instituto Tecnológico de Colima

Avenida Instituto Tecnológico 1

Villa de Alvarez, Colima

28970, Mexico

telefax +52 331 26393

E-mail: vargasjo@cgic.ucol.mx

 

Resúmen.

            El propósito de este trabajo es analizar, a partir de un esquema de algunas variables a niveles macro y micro que influyen en la determinación de las tendencias para el cambio de valores en los programas de formación y desarrollo de administradores y implicaciones futuras a las crecientes demandas de un medio ambiente de las organizaciones cada vez más complejo e incierto. La revolución tecnológica está modificando ya los actuales procesos educativos de tal forma que hace más flexible el tiempo y el espacio a través del uso de programas cada vez más transdisciplinarios de educación abierta y a distancia que contribuyen a la formación de un "nuevo tipo de administrador", con nuevas habilidades, comportamientos y valores.  

Palabras clave.

           Valores, formación y desarrollo de administradores, educación abierta, educación a distancia.

 Abstract.

             The purpose of this paper is to analyze, starting from a scheme of some variables at macro and micro levels, which influence the determination of trends towards the changing of values in managerial training and development and future implications to the increasing demands of an organizational environment every time more complex and uncertain. The technological revolution is already modifying the actual educative processes, in such a way that it makes more flexible time and space through the use of programs everytime more transdisciplinary of open and distance education which are contributing to the formation of a "New type of manager" with new abilities, behaviors and values.

 

Key words.

               Values, managerial development, open education, distance education.

 

Introducción.

            El cambio continuo es el signo de los tiempos actuales que todo lo modifica. Este cambio constante arrastra la transición de las organizaciones modernas hacia las manifestaciones de la postmodernidad, las cuales se expresan tanto en los comportamientos individuales que se integran mediante procesos tecnológicos en las estructuras mismas. Dos nuevas variables entran en escena para definir la postmodernidad de las organizaciones: su complejidad y la incertidumbre de los ambientes en que se encuentran inmersas. 

            El ritmo de este cambio organizacional dramático se acelera cada vez exponencialmente, dejando como consecuencia una enorme inseguridad humana ante la rigidez de las  estructuras de las instituciones económicas, sociales, políticas, culturales, etc., que resultan incapaces de absorber las incertidumbres derivadas de los cambios, dificultan en vez de facilitar, la adaptabilidad de las personas y entorpecen el aprovechamiento de los beneficios que pueden derivarse de la gran ola de la revolución tecnológica de la información, la cual se ha convertido en un movimiento autotransformante y transformatorio de las oportunidades de desarrollo y progreso humano. Si bien se incrementan estas oportunidades, también resulta evidente el aumento de fenómenos amenzantes que profundizan los sentimientos de fragilidad e inseguridad humana, las cuales propician la inestabilidad que alienta las asechanzas y peligros  para la misma supervivencia del género humano. 

El administrador del futuro, el futuro de la administración.

            El problema para que, tanto los individuos como las organizaciones aprovechen las oportunidades y tomen las ventajas que proporcionan este ritmo de cambio acelerado, se reduce a su control y manejo, el cual encuentra su fundamento en  la premisa de la planificación de los cambios, como el sustento teórico del desarrollo de la organizaciones que aspiren a la  transición hacia los nuevos tiempos marcados por la postmodernidad. Las transiciones organizacionales responden a las expresiones actuales de las tendencias hacia la globalización e internacionalización de los mercados, las cuales se han apropiado de los avances que la revolución tecnológica-informática le proporciona, mientras que en la base misma, cada vez la sociedad es más activa, más participativa y más exigente de mejores condiciones y mayores exigencias de desarrollo humano y calidad de vida:  mayor justicia social, formación de culturas que respeten  las diversidades y propicien su solidaridad y reconozcan los derechos humanos. 

            La formación de un profesional en administración que tome en consideración no solamente el énfasis de la currícula tradicional, que se ha dado en la asimilación de conocimientos de la tecnología administrativa, sino también del desarrollo de las habilidades y destrezas requeridas para la implementación instrumental de los cambios, pero sobre todo, la formación del administrador profesional que responde eficazmente con las actitudes y los valores que fundamenten su practica para enfrentar los retos que las demandas y requerimientos de las situaciones derivadas de un  medio ambiente caracterizado por  complejo e incierto. 

            En vez de desarrollar su trabajo -haciéndolo mejor, para llegar a ser más conocedores y habilidosos- tendrán que ser logradores o conseguidores. Habrán de ser capaces de buscar y comandar recursos, determinar estrategias y romper limitaciones para implementarlas. En vez de  concentrarse en el uso consistente de sistemas de administración, políticas y reglas de la compañía y enfocarnos a altos estándares, se convierten en operativos: operadores con un conjunto de valores, principios y modelos, pero operadores a pesar de todo, motivados por voluntad y habilidad para lograr.           

            Es razonable preguntar "¿lograr qué?", pero la respuesta a esto descansa en el futuro;  este futuro que, sin duda, incluirá los medios para hacer mejor uso de cualquier recurso disponible para nosotros, para mejorar la calidad de vida y por tanto nuestro crecimiento y desarrollo.           

            El administrador del futuro claramente tiene que ser, como se dijo anteriormente, un buen operador, una persona motivada que puede obtener y controlar recursos de clase para lograr resultados, un administrador altamente desarrollado y altamente autoconfiable. Esta persona se puede encontrar entre los graduados de altos rangos de las Universidades. Hasta que las Universidades puedan de nuevo enseñar una teoría de acción, no se puede "encontrar" a este desarrollado ser humano, de tal manera que se tiene que "hacer". En otras palabras, el desarrollo de los administradores va a llegar  a ha ser, mucho más que una necesidad de sobrevivencia como lo es ahora. 

            En este diagrama se sumarizan algunas maneras en las cuales el futuro puede ser visualizado:

 MACRO                                              MICRO                                   IMPLICACIONES FUTURAS 

Cambios en el medio ambiente mundial de la comunidad de ne gocios resultados de:

Impacto en los administradores individuales que conduce a       

Acercamiento alternativos para los administradores:

Mejoramiento de productividad de los negocios.

Sobrecarga de información Demanda por una absorción continuada del conocimiento.

Educación contínua local / distancia formal / informal más grande

Globalización de las relaciones de los ne gocios

Comprensión del tiempo          

Concentración en el desarrollo de personal

Cambios económicos    y Tecnológicos

 Turbulencia     

Cambios rápidos de dirección y estilos fluidos   

Requerimiento de cambio para los asesores administrativos Más grandes y tem pranas responsabilidades.

Cambios en las carreras organizacionales

 Retiro tempranos Actividades reducida / sin movimiento

 

             Hablar del desarrollo de administradores implica un cambio en la educación, de tal forma que ésta sea el resultado de experiencias, no de adiestramiento de la memoria. La educación deberá ser un proceso creativo-innovador, (que algunos futurologos identifican como el rasgo característico de una nueva fase de la revolución tecnológica que vivimos en nuestros días) en el que el administrador logre desarrollar confianza, ideas, comunicación e interacción. 

            Las Compañías japonesas llevan a la practica el siguiente proceso Según Raymond (1988):

1)         Lo que ha aprendido y hacia donde puede llevar este conocimiento.

2)         Cómo el conocimiento anterior podría incorporarse y aplicarse al marco de un              nuevo puesto.

3)         Cómo puede mejorar una situación nueva al seguir adelante.

            Este proceso debería de ser incorporado también a nuestras organizaciones, pues con él no solo se está aprendiendo en forma constante, sino que también se esta pensando y aumentando el conocimiento base, todo el tiempo, así como aplicando nuevos conocimientos al mismo; y avanzando hacia el liderazgo.        Lo anterior nos ayuda a manifestar que la educación debe existir para la realidad y para el futuro.

            Desde un punto de vista organizacional se necesita tener, una mayor demanda  de administradores que sean capaces de cooperar, y por lo tanto, con habilidades de liderazgo. Desde el punto de vista individual se tendrá más auto-actualización.  

            Por lo anteriormente señalado, es evidente la existencia de una inevitable revolución en las prácticas administrativas que tiene impactos globales y que modifica todas las variables organizacionales: comportamientos, estructuras y tecnologías. A la generación actual, se le llama educada en los "teclados". 

            Una de las formas para incrementar el acervo de esas prácticas administrativas, son los esquemas de aprendizaje a distancia que están desarrollando hasta el nivel donde las habilidades de la administración pueden ser auto-enseñadas. Con el uso de material especial de texto, ejercicio y vídeo ejemplos, la responsabilidad de aprendizaje puede ser ampliamente transferida. Experimentos han mostrado que el contacto del tutor puede ser exitosamente designado fuera de los programas y que las asignaciones de tareas pueden ser determinadas de tal manera que la autoevaluación es posible. 

            Con la implantación de la telemática, se adecuó la educación al cambio constante que se esta operando en las organizaciones, dando lugar así, a que ésta ya no se centren en las relaciones preestablecidas entre el maestro y alumno y se ponga mayor énfasis en el vinculo que se da entre la información que recibe el alumno y este; con lo que se redefine el proceso de aprendizaje.          

            La falta de interacción personal puede ser una deficiencia, pero al mismo tiempo puede ser reemplazada por las técnicas modernas interativas de vídeo. Esto permite al usuario ver eventos administrativos en la pantalla y luego preguntar, explorar, responder y decidir viendo los resultados de sus conclusiones desplegadas enfrente de él. Esto es parecido a un simulador de vuelos donde los pilotos de entrenamiento pueden probar sus habilidades de vuelo sin riesgo. El administrador puede probar diferentes métodos en alguna problemática sin exponerse, y en un corto espacio de tiempo.

            Con la educación a distancia se da la transferencia del control del proceso de enseñanza-aprendizaje al individuo; éste decide qué necesita conocer y luego hace el mejor uso de los recursos de aprendizaje disponibles para él.  

            Al desarrollarse la tecnología la educación continua es impulsada cada vez más y diseñada por el individuo adecuándola a sus propios deseos y necesidades, motivando así su auto-desarrollo. Algunos acercamientos de este auto-desarrollo, están empezando a emerger.  

            Estos novedosos desarrollos de educación a distancia están operados sobre bases globales. Instituciones de educación a distancia ganarán, al tener una audiencia en todo el mundo, pero tendrán que seguir vinculándose con esta audiencia de países extranjeros,  por medio de consultores. 

            Por supuesto, una de las mejores maneras de aprender en la actualidad, es haciendo. Un poco menos drástico son los esquemas de aprendizaje activo, donde los ejecutivos conducen proyectos especiales ya sea dentro de sus propias áreas o en cualquier otra parte como un proceso planeado de exposición. Estos esquemas que han estado con nosotros por varios años, tienen también la ventaja del valor del proyecto y la prueba de la audacia de los administradores. Estos proyectos pueden involucrar acción individual o conducir a un proyecto de equipo, usualmente de una naturaleza multidisciplinaria. 

            En el pasado el tiempo tomado para obtener experiencia y madurez ha hecho a la administración una provincia de hombres más viejos, cuyas energías y fuerzas de creatividad están inevitablemente debilitándose.  

            Uno tiene solamente que mirar hacia atrás, para ver que los hombres jóvenes han sido capaces de crear cuando una oportunidad ha llegado a las personas de gran talento. Los jóvenes profesionales ejecutivos, con una cultura urbana, entrenados en universidades privadas, también conocidos como los "yuppies", son los que más rápidamente están asimilando los avances tecnológicos e incorporándolos a las prácticas directivas y administrativas de las organizaciones.           

            Para estar acorde con los cambios actuales las organizaciones no solo deben incorporarse a la tecnología sino que los individuos deberán tener un cambio mental como un cambio en las relaciones organizacionales y deberá de haber un cambio en el estilo de administración. 

            La incorporación de la tecnología a las prácticas directivas y administrativas y el uso de la telemática hace posible que las organizaciones estructuren sus esquemas administrativos más acorde con las necesidades y condiciones socioeconómicas del país y con ello se mejora la posición competitiva frente al nivel internacional. Lo anterior ha dado como resultado la vinculación de los profesionales administradores con los sectores productivo y social.  

Conclusión.

            Concluyendo, los administradores del futuro tendrán que ser agentes del desarrollo de las organizaciones a las que se integren, deberán ser líderes creativos e innovadores con una clara conciencia de su responsabilidad social, con una disciplina fuerte de trabajo, con una formación académica de alto nivel, y que sepan apreciar los valores culturales y sociales de diversos países.

 Referencia.

Raymond, H. Alan (1988). "Administración en la Tercera Ola. Los Contornos Competitivos, CECSA.