Internet y Didáctica de la Historia

 

Fernando Hernández Sánchez y Almudena Doncel López

Profesor de CC.SS. Geografía e Historia        Profesora de Lengua y Literatura

                                                  

   El desarrollo exponencial que está experimentando la Red y su penetración en el sistema educativo, como herramienta de exploración de datos e instrumento de apropiación de saberes, ofrece a los profesores en general, y a los de Ciencias Sociales, Geografía e Historia en particular, un inmenso depósito de información cuya acumulación cuantitativa no podrá dejar de operar transformaciones cualitativas en el propio proceso de aprendizaje: la búsqueda autónoma de fuentes diversas, la interactividad, el diseño de itinerarios personalizados para la aprehensión de los conocimientos concorde a los intereses específicos de cada alumno, la autoevaluación... no van a dejar indemne la actual estructura (con demasiada frecuencia todavía unidireccional y jerárquica) del proceso educativo. En estos momentos existen tres grandes áreas de actuación para aplicar los principios de este nuevo paradigma a una más eficaz pedagogía de la Historia:

1.Como base de datos, para su uso en la elaboración de unidades didácticas por el profesorado y de trabajos personales por el alumnado.

2.Como recurso didáctico en el aula.

3.Como herramienta de investigación epistemológica.

1.Internet se ha convertido en la mayor base de datos jamás existente y en aquella cuyo acceso es más simple. Un reciente estudio revela que, a comienzos del año 2.000 la Red contiene más de mil millones de documentos, albergados en más de cinco millones de sitios web. La globalización de la información, la digitalización de textos y bibliotecas, la emisión periódica y constante de informes y series estadísticas por parte de institutos oficiales y organismos públicos de cualquier ámbito (local, regional, nacional o internacional), la edición electrónica de los principales periódicos y la disponibilidad de sus hemerotecas, la continua producción de páginas personales de temática histórica, coloca las fuentes documentales con las que están habituados a trabajar el historiador y el docente a un solo clic del ratón.

     Pero lo que cuantitativamente supone uno de los logros más espectaculares de la Red puede erigirse, al propio tiempo, en uno de sus mayores inconvenientes: semejante volumen de información se encuentra muy disperso; los motores de búsqueda y los grandes portales de acceso que se van configurando contienen información acumulativa, encuadrada bajo el epígrafe ``Historia" sin otro criterio de clasificación que el de contar con dicho término en su cabecera. De esta manera,  decenas de páginas con contenidos aprovechables en el aula se pierden en el maremagnum  de la web, a menos que una navegación errática arribe a ellas en un auténtico golpe de suerte. Azar que día a día se torna más improbable; baste un ejemplo para comprender la magnitud de la producción de webs de tema histórico en los últimos años: En 1.995 se databan más de 70.000 páginas que hacían alguna referencia a la palabra ``historia", de las que algo más de 4.000 abordaban específicamente contenidos de carácter historiográfico. El crecimiento mensual de la información sobre Historia se estimaba en un 100 % . A comienzos de febrero del 2.000, motores de búsqueda como Yahoo ofrecen acceso a cerca de 4.500 sitios web en castellano y 20.145 en inglés; Voilá, a algo más de 234.000; y Lycos, a 59.377 en español y a 3.256.834 en lengua inglesa ... En cualquier caso, la cantidad de tiempo perdido en la búsqueda de información constituye un obstáculo al empleo de la Red en el aula de Ciencias Sociales, habida cuenta de la insuficiencia de medios con que cuentan, por lo general, los centros educativos (pocos ordenadores conectados por módem, coste del tiempo de conexión y ralentización de la velocidad de transferencia en horario punta...); de la densidad de las programaciones didácticas, que desincentivan el empleo de recursos alternativos por parte del profesorado, habitualmente quejoso del escaso tiempo con que cuenta para cubrir los contenidos básicos; y de la aún no satisfactoria formación técnica complementaria de una buena parte de los  docentes. Desde un punto de vista técnico, conviene asimismo considerar que no pocos recursos nominalmente didácticos priman más los efectos (imágenes, animaciones, sonidos)  que los contenidos, lo que unido a las conexiones parsimoniosas, el gran tamaño de las páginas, la confusa organización y la sobrecarga gráfica puede contribuir a incrementar la lentitud de acceso .

      Todo ello  convierte en muy necesaria la tarea de unificar el mayor número de referencias posibles, de indexar páginas con un aceptable criterio de calidad didáctica, de acuerdo a una taxonomía clara, en un conjunto identificable de portales de acceso especializados en este campo. Hasta ahora, los índices de recursos se han organizado por criterios cronológicos (por edades históricas), por áreas geográficas, por temas específicos ( Historia militar, local, de género...), por instituciones educativas promotoras de la web (Universidades, Organismos públicos o instituciones privadas...). Facilitar el empleo de la Red en el aula de Historia requeriría, en primer lugar, de una clasificación de los recursos por niveles curriculares (Primaria, Secundaria, Bachillerato...), lo que ya realizan las páginas de algunas editoriales y revistas especializadas en el ámbito educativo; de una baremación de calidad de acuerdo a unos criterios normalizados (contenidos, ejercicios, facilidad de navegación, interactividad, estímulo de la creatividad, posibilidad de autoevaluación...), con la atribución de una calificación  que orientara al profesorado en la elección de los recursos; y, por último, de una continua actualización, tanto para detectar nuevos recursos como para corregir o eliminar los enlaces rotos, localizar las páginas redireccionadas y descartar las URL que ya no funcionen.

     Otro elemento a tener en cuenta es el destinatario final de la web educativa de temática didáctica relacionada con la Historia. Con carácter general, un estudio sistemático de un porcentaje indicativo de webs educativas ha puesto de relieve que poco más del 4 por ciento de las páginas analizadas tiene como destinatarios a los alumnos, ya sean de los niveles de Primaria o Secundaria. De la totalidad de las páginas, menos del 8 por ciento tiene un nivel medio de interactividad, mientras que el restante 92 % manifiesta niveles bajos . Es importante compensar esta actual desproporción si se tiene la voluntad de que la Red opere como un eficaz auxiliar en la formación del alumnado, potenciando la interactividad de las páginas, la inclusión de actividades de autoevaluación y el fomento de la iniciativa del alumno en la adquisición de sus propios aprendizajes. En este sentido, un buen ejemplo de página con recursos de tema histórico destinados a estudiantes de Secundaria y Bachillerato lo constituye la revista digital Clío (http://clio.rediris.es).

2. El aprovechamiento didáctico que se deriva del empleo de Internet en el aula es evidente. Facilita el aprendizaje por descubrimiento, permite la retroalimentación de la adquisición de los saberes mediante la experimentación práctica y la autoevaluación, y concede a los alumnos, con unas simples nociones de manejo de procesadores de texto como el Word 97 ó 2.000, o programas como FrontPage, la exposición y edición en la red de sus propios trabajos de aula, lo que refuerza su compromiso con la adquisición de los conocimientos propios del área  y refuerza su autoconcepto.

     La navegación hipertextual, a través de enlaces que conducen de una página a otra, o que abren la posibilidad de consultar fuentes complementarias ubicadas en otros lugares de la Red, permite avances no solo en progresión lineal, sino también horizontal o diagonal (ver fig. 1), contribuyendo a romper el viejo esquema de áreas estancas y facilitando la interconexión de distintas materias cuya trabazón, desde una perspectiva clásica, era dificilmente abordable. El hipertexto potencia la ruptura del orden secuencial en la lectura y escritura de un documento y, de esta forma, implica e interpela a sus usuarios, que tienen la oportunidad de variar la estructura de organización de la información y de seleccionar el itinerario didáctico de acuerdo a sus características personales, gustos y aspiraciones.   Otra ventaja de las páginas didácticas es que no explicitan todas las posibilidades que ofrecen, sino que invitan a un cierto esfuerzo de exploración para encontrar aspectos ocultos en los contenidos y rompen con la pasividad en la apropiación de la información, lo cual consiste en una poderosa excusa para motivar y desarrollar la creatividad, factores fundamentales no solo para aprender conocimientos, sino para aprehender conceptos y nociones abstractas. En este sentido, el hipertexto promueve el aprendizaje individualizado y la motivación intrínseca  alentados por las corrientes  pedagógicas que sustentan al actual sistema educativo.

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                                   Fig.1 Modelo de navegación hipertextual

     Tomemos como ejemplo una unidad didáctica sobre el siglo XVII español. Partiendo de una página de acceso en la que se contextualiza el periodo histórico que vamos a abordar, podemos continuar avanzando a lo largo de tres ejes temáticos, correspondientes a áreas independientes, pero vinculadas en este tema: La Historia Moderna propiamente dicha, la Literatura y el Arte del Siglo de Oro, y la Historia de la Filosofía y de la Ciencia.

     La didáctica clásica abordaría el estudio del tema desde una perspectiva diacrónica: la sucesión en el tiempo de los hechos o estructuras (económicas, sociales, políticas...) que suceden o caracterizan un periodo de tiempo. Así, en nuestro caso, comenzaría por contextualizar el ``tiempo histórico" del siglo XVII, y continuaría por un análisis del ámbito económico (el mundo rural, la economía agraria y sus crisis, la manufactura y el comercio colonial...); seguiría por el campo social (estratificación, mentalidades, religiosidad...); y terminaría en el terreno de la política (monarquías absolutas, relaciones internacionales, conflictos bélicos...) . Otro tanto puede decirse de la Literatura y el Arte – que proseguirían las clásicas secuencias ``movimiento – género – autor – estilo" -  o la historia de la Filosofía y la Ciencia (ver fig.2).

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                         Fig. 2  Modelo de navegación diacrónica o clásica.

 

   En todos los casos, habríamos cubierto un mismo periodo cronológico, pero desde áreas inconexas, o lo que es más habitual, con puntos de solapamiento y reiteración que manifiestan un deficiente ensamblaje entre materias que, en lugar de discurrir por cauces paralelos, podrían colaborar mutuamente.

     La didáctica basada en una navegación hipertextual creativa e integradora posibilita, como alternativa, una selección sincrónica y evolutiva de contenidos (ver figura 3): el alumno puede trazar su propio itienerario de apropiación de los conocimientos, por ejemplo insertando la obra de arte en su contexto histórico: ``La rendición de Breda" de Velázquez conduce a la información sobre las guerras de los Países Bajos, el imperio español y los conflictos de religión del siglo XVII, ilustradas asimismo en novelas como la ``Vida de Estebanillo González". O tomando la obra como pretexto para ilustrar la filosofía política del periodo: el retrato del Conde-Duque de Olivares, del mismo autor,  permite adentrarse en el estudio de la iconografía del Poder como expresión de la fundamentación del absolutismo, enunciada por Hobbes y Bodin, y que encuentra su difusión para el gran público en piezas de teatro como ``El mejor alcalde, el rey", de Lope de Vega. Los avances de la revolución científico-técnica (Newton y Kepler) y la persistencia de las mentalidades populares (herejías y brujería);  la vida miserable en las ciudades a través de las novelas picarescas; la pintura flamenca, el avance de la burguesía, del capitalismo comercial y de la nueva ética protestante que lo legitima....; son ejemplos todos ellos de desarrollos múltiples y abiertos que pueden desarrollarse, de forma tutelada o autónoma, por parte de un alumnado que, mediante cuestionarios de autoevaluación anexados a cada página, puede valorar por sí mismo el avance de su aprendizaje y ser sujeto de una tutoría a distancia.

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                             Fig. 3 Modelo de navegación integradora

 

3. Un último ámbito en el que la Red ofrece posibilidades de renovación y profundización teórico-práctica al profesorado es el de la investigación epistemológica. La aplicación en la práctica de las programaciones didácticas es uno de los clásicos motivos de reflexión docente. La problemática en torno a qué se enseña realmente en nuestras aulas puede ser motivo de intercambio de experiencias utilizando los recursos existentes en la Red. Uno de los clásicos es la utilización de las listas de distribución, que operan mediante el correo electrónico. En nuestro país, las más importantes se encuentran englobadas en la Rediris. Las que tienen el estudio y discusión de la  Historia como núcleos de interés son COLON  (Historia y Nuevas Tecnologías de la Información), LAPEPA (Historia Contemporánea de España) y SIGLOXVIII (centrada en el debate sobre la citada centuria en los ámbitos español e hispanoamericano). A todas ellas se accede por suscripción, enviando un mensaje personalizado a su correspondiente dirección ( por ejemplo COLON@LISTSERV.REDIRIS.ES).  Pero la simplificación del proceso de construcción de páginas personales también puede aprovecharse para recabar información mediante encuestas, formularios y foros abiertos a la participación de los navegantes interesados. Los autores de este artículo tienen una página abierta para la discusión de la didáctica de la Historia reciente de  España (http://members.es.tripod.de/histodidac/index-2.html) que canaliza las opiniones acerca de este importante campo de la práctica docente en nuestro actual sistema educativo.

 

EL MUNDO, 28/1/2000.

 SOLER, Joaquín: ``Internet y los recursos de Historia Local para investigadores. Un nuevo valor añadido para la comunidad". Clío, revista digital de Historia (http://clio.rediris.es)

 Datos con fecha 8/2/2.000.

  BRAVO REYES, Carlos: ``El sistema multimedia en el proceso pedagógico", Quaderns Digitals; ROMERO, Rafael: ``Diseño de páginas para una Red accesible", Quadrens Digitals.

 GUTIÉRREZ FERRER, Mª Luisa: ``Webs educativos: Herramientas para la enseñanza". Comunicación y Pedagogía, abril, 1.999.

 Un magnífico paquete de aplicaciones para la elaboración de actividades de autoevaluación es  ``Hot Potatoes", elaborado por la Universidad de Victoria (Canadá), con posibilidad de conversión en castellano. Se puede descargar en la siguiente dirección: http://web.uvic.ca/hrd/halfbaked/index.htm . Un ejemplo de su aplicación práctica puede verse en la página de los autores ``Un libro leído al revés"(Una aproximación didáctica al mundo de la Arqueología), http://members.es.tripod.de/arqueoweb/indice.html.htm .