EL DIÁLOGO EN LA INTERACCIÓN COMUNICATIVA

Ana Rey González

Mª Teresa Rodríguez González

Gonzalo Álvarez González

 

La expresión oral ha de adquirir en el aula un protagonismo mucho ma­yor que el que hasta ahora poseía en las programaciones de Ba­chillerato. Esta idea se ha visto, además, reforzada de un modo "ofi­cial" por los planteamientos de la nueva Educación Secundaria Obligatoria (Real Decreto 1.007/91, de 14 de junio, BOE) que ya refleja, en lo que se refiere a las enseñanzas mínimas, la importancia de un tratamiento didáctico de los usos y formas de la comunicación oral. Este planteamiento ha sido confir­mado con la publicación por parte del MEC, del volumen que recoge la nor­mativa y la información necesaria para el desarrollo del Área de Lengua Caste­llana y Literatura de la Educación Secundaria Obligatoria. En él encontramos afirmaciones como "el dominio básico de la lengua oral es una condición pre­via para dominar la lengua escrita [...]. Lenguaje oral y escrito se apoyan mu­tuamente, lo que obliga a plantear su enseñanza y aprendizaje en estrecha rela­ción" (MEC: Secundaria Obligatoria: Lengua Castellana y Literatura. Ma­drid, 1992). Además, este interés por las manifestaciones orales queda perfecta­mente reflejado en los dos primeros de sus objetivos generales:

1. "Comprender discursos orales y escritos, reconociendo sus diferentes finalidades y las situaciones de comunicación en qué se producen".

2. "Expresarse oralmente y por escrito con coherencia y corrección, de acuerdo con las diferentes finalidades y situaciones comunicativas y adoptando un estilo expresivo propio." (MEC, 1992).

También lo encontramos en dos de sus cinco bloques de contenido: en el primero de ellos, "Usos y formas de comunicación oral", y en el último, "Sis­ternas de comunicación verbal y no verbal".

Para la elaboración de esta unidad didáctica hemos centrado nuestro in­terés en el "diálogo", al ser ésta una de las formas más importantes en el uso oral de la lengua. Al igual que otros usos orales, ha sido relegado. en el apren­dizaje escolar al centrar éste su interés en la lengua escrita, aquella que tradi­cionalmente tiene más prestigio. Además, también ha influido en este aban­dono la consideración de que el alumno posee una competencia oral suficiente para desenvolverse en su vida cotidiana y de que la adquisición de esta compe­tencia ya no puede ser modificada a determinadas edades; pero existen aspec­tos pragmáticos, socioculturales, discursivos (normas de cortesía, intencional¡­dad, gestión de los turnos de palabra...) cuyo estudio y atención en el aula puede mejorar la adecuación y competencia lingüística de, los hablantes. En nuestro caso, hemos trabajado estos aspectos con alumnos de 2° de BUP y con edades en torno a 15 y 16 años.

Por lo que respecta al modelo didáctico del que partimos, éste se encuen­tra en el ámbito de la opción comunicativo-funcional, por considerar lo acer­tado de ésta al hacer hincapié en el "desarrollo general de la capacidad de uso de la lengua a partir de discursos reales y de las propias producciones lingüísti­cas del alumno, trasladando la atención hacia el conocimiento de la lengua en uso, tanto en el ámbito interpersonal como en el de la comunicación social" (MEC, 1992):

Por ello, analizaremos tanto discursos reales de los alumnos en distintos contextos y situaciones (más o menos informales) como otro tipo de diálogos emitidos por personas ajenas al aula (debates grabados en televisión), para que el tratamiento de la lengua oral en el aula pueda ensanchar el repertorio verbal de los alumnos en situaciones variadas. No obstante, hemos de señalar que, debido a que la unidad didáctica ha de ser desarrollada en el aula en un pe­riodo de tiempo muy breve, nos vemos obligados a abandonar alguna de las manifestaciones más importantes del diálogo, tales como. el coloquio, la entre­vista, e incluso no podremos abordar todos los aspectos que se refieren a las diferencias entre el diálogo estrictamente oral y aquel que aparece en textos es­critos más o menos literarios. En este proceso de, selección hemos decidido centrar nuestro interés únicamente en la argumentación, el debate y la conver­sación, por resultar éstos, según nuestra opinión, más próximos e interesantes para los alumnos y por ser aquéllos en que la interacción comunicativa puede ser más fácilmente analizable. Además, podemos utilizar como apoyo la hora semanal de tutoría, en la que el debate es una de las actividades que se realizan de una forma casi sistemática.

Hemos de señalar también que la unidad didáctica no se ha desarrollado de una forma pormenorizada, sobre todo en lo que se refiere a la periodiza­ción de las tareas dentro del tiempo total previsto. Esto obedece a que el desa­rrollo o la puesta en-práctica de la unidad didáctica tuvo que adaptarse a las programaciones que ya existían en los distintos centros en los que la experiencià se llevó a cabo. En realidad; constituye, un marco general o punto de refe­rencia para el trabajo en el aula:

I. FINALIDADES

Trataremos únicamente de establecer las finalidades más generales que se persiguen con esta unidad didáctica. No intentaremos matizar o enumerar los fines concretos a los que se pretendería llegar a través dé una planificación precisa y minuciosa de cada actividad.

En primer lugar, señalaremos como dos finalidades generales:

• El desarrollo de las capacidades de expresión y comprensión de mensa­jes producidos en situaciones y, contextos distintos dentro del campo en el que nos movemos: el diálogo.

• También se intenta desarrollar la capacitación simultánea para la refle­xión sobre los mensajes. Éstos entroncan perfectamente con los se­ñalados para la Educación Secundaria Obligatoria (MEC, 1992).

Aparte de estos objetivos, comunes a cualquier actividad de uso oral, po­demos señalar otros más específicos del diálogo y de las distintas manifestaciones de éste, relacionados con los intercambios verbales.

En este sentido, conviene hacer hincapié en el principio de negociación que se encuentra presente en la comunicación cara a cara; los alumnos han de ser conscientes de que los intercambios orales están orientados hacia la conse­cución de un acuerdo, hacia la obtención de algo: obtener información, com­partir opiniones...

Para que el intercambio funcione son necesarios la comprensión, el análi­sis y la adecuada utilización ,de los llamados rituales de la interacción: las fór­mulas estereotipadas de la cortesía, la formulación directa o indirecta de los actos de habla, la reparación de malentendidos...

Otro objetivo ineludible, relacionado con la organización de los inter­cambios, será la distribución de los turnos de habla en la conversación y en el debate. Ésta es una de las finalidades concretas, que mejor se puede ver refle­jada en el aula, ya que los alumnos son observadores e intervienen con fre­cuencia en los actos en los que la comunicación y colaboración necesarias se ven rotas por una mala organización de los turnos de intervención.

Otros objetivos serían, también, el reconocimiento de los recursos verbales y no verbales que utilizan los hablantes -muchas veces de forma inconsciente­ para obtener la palabra, mantenerla o cederla, y la percepción de aquellas inter­venciones que constituyen comentarios marginales sin relación con el tema. La observación de estos y otros aspectos ha de conseguir que el alumno o la alumna sea capaz de distinguir una actuación adecuada de otra inapropiada y, con el análisis de sus propias actuaciones, mejorar su competencia comunicativa.

El conocimiento y la utilización consciente, en determinados contextos, de los factores cinésicos y proxémicos que se encuentran presentes en la comu­nicación cara a cara. Su análisis en las fichas de observación, con las que se tra­bajará, (tanto de actuaciones en directo como grabadas) han de ayudar a cono­cer y mejorarla interacción comunicativa.

El análisis y el estudio de distintos tipos de debates y conversaciones ha de hacer posible que el alumno distinga y sea capaz de adecuarse a los distin­tos contextos en los que la comunicación ha de llevarse a cabo: público/pri­vado, afectivo/distante, formal/informal...

II. CONTENIDOS

Los contenidos relacionados con la expresión oral, tradicionalmente desa­tendidos en las programaciones de Bachillerato, se consideran ahora fundamen­tales como soporte razonado para lograr una mejor comprensión y expresión de los alumnos. En consecuencia, los tres tipos de contenidos, que sirven por igual a la consecución de este objetivo, han de ser interdependientes e insepara­bles. Se ha tenido en cuenta la interrelación de estos contenidos con los que aparecen en el Bloque V del marco general de Lengua Castellana y Literatura presentado por el MEC (1992) para la Educación Secundaria Obligatoria: "Sis­temas de Comunicación Verbal y no Verbal". También se ha planteado la posi­bilidad de un trabajo interdisciplinar con los contenidos de asignaturas optati­vas, como "Educación visual y plástica" o "Lenguaje de la imagen".

Los contenidos conceptuales, así como los procedimentales y actitudinales, todos ellos importantes en el desarrollo de la unidad didáctica, son los que se citan a continuación:

 

1. Hechos, conceptos y principios

- Caracteres generales de la lengua oral.

- Los elementos verbales del diálogo oral.

- Los tipos de diálogo oral: clasificaciones diafásicas, diastáticas, según su finalidad, contexto, participantes, etc. (conversación, coloquio, de­bate, entrevista, argumentación...).

- Los elementos no verbales del diálogo oral.

 

2. Procedimientos

- Producción (planificación, realización y evaluación) de varios diálogos orales.


- Interpretación y análisis (transcripción y evaluación) de un diálogo oral.

- Reflexión sobre los caracteres del diálogo oral que pueden ser interpre­tados como comunes a otros procedimientos interactivos orales.

- Diversos ejemplos de diálogo oral (televisivo, informal, entre alum­nos..,).

- Análisis de las muestras de diálogo oral: constatación de sus variacio­nes, investigación sobre sus elementos.

- Argumentación oral sobre los diferentes orígenes, usos y finalidades "por y para" los que han sido producidos en los ejemplos anteriores.

- Realización de un esquema jerárquico con los diferentes elementos del diálogo oral.

- Breve argumentación escrita sobre la clasificación de los distintos tipos de diálogos orales posibles.

- Clasificación de los diversos ejemplos presentados.,

- Elección, justificación y defensa de un "modelo de diálogo".

- Interpretación y exploración de las posibilidades comunicativas y ex­presivas de los elementos no verbales presentes en el diálogo oral: pos¡­ción del cuerpo, gestos (cara y manos), ruidos (asentimiento, oposi­ción, etc.).

 

3. Actitudes, valores y normas

- Interés y valoración de la "utilidad" o rendimiento comunicativo y so­cial del diálogo oral.

- Comprensión y conocimiento de los factores sociales que determinan la producción del diálogo oral.

- Comprensión, conocimiento y juicio crítico sobre los valores sociales que refleja y transmite el diálogo oral.

- Valoración crítica del papel de los sujetos emisor-receptor en el diálogo oral.

- Respeto hacia la posible diversidad de estos participantes en el diálogo oral.

- Respeto y valoración de la diversidad lingüística ejemplificada en el diálogo oral.

- Comprensión, valoración y respeto por las normas que rigen el inter­cambio comunicativo en los diálogos orales.

- Interés por el dominio de las normas y técnicas del diálogo oral apro­piadas a cada situación y contexto.

- Valoración de los mensajes contenidos en los elementos no verbales presentes en el diálogo oral.

- Sensibilidad para adaptar las propias habilidades o aptitudes a tipos concretos de diálogos orales.

- Gusto por la interacción oral dialogada en pequeño o gran grupo.

 

La relación de todos estos contenidos entre sí y con las actividades de en­señanza y aprendizaje que serán descritas más adelante se puede observar en la siguiente exposición, que trata de reflejar la SECUENCIACIÓN DE ESTOS CONTENIDOS.

Todos los contenidos enumerados con anterioridad se hallan en interrela­ción continua en las tareas y actividades propias del desarrollo de la unidad di­dáctica en el aula. Por lo tanto, está secuencia de contenidos no pretende sino ser una simple guía que marque, de manera orientativa y general, un cierto or­den lógico.

Teniendo esto presente, cabe partir de la adquisición, por parte del alumno, de algunos contenidos conceptuales considerados como fundamentales:

- La producción (planificación, realización y evaluación) de un diálogo oral. Más específicamente, se tratará de un debate entre los alumnos integrantes de un grupo y que tendrá lugar en el ámbito del aula. De­bate en el que los alumnos y el profesor ejercerán "roles" bien diferen­ciados y previamente consensuados.

Este contenido propiciará la adquisición, o por lo menos comprensión, de los primeros contenidos conceptuales:

- Caracteres de la lengua oral.

- Caracteres específicos del diálogo oral.

Y el desarrollo y la aplicación lógica de este último daría lugar,    su vez, a un nuevo procedimiento que insistiría en los conceptos marcados por él:

- Interpretación y análisis (transcripción y evaluación) del ejemplo obte­nido durante el debate en clase.

Una vez presentadas las bases teóricas (características diferenciales del diá­logo oral) y prácticas (los textos orales de producción propia o ajena) que van a ser objeto de enseñanza, se intentaría ahondar en su estudio e ir delimitando claramente los elementos que confieren su especificidad al diálogo oral, para lo cual aparecerán tanto contenidos de conceptos (C.C.) como de procedi­mientos (C.P.), a saber:

- Los elementos verbales del diálogo oral (C.C.). para cuyo tratamiento debe ser utilizado el ANEXO 2.

- Reflexión sobre los caracteres del, diálogo oral que pueden ser inter­pretados como comunes a otros procedimentos interactivos orales (C.P.) (ANEXO l).

-Los tipos de, diálogo oral. Clasificaciones diafásicas, diastáticas, según su finalidad, contexto, participantes, etc.: conversación, coloquio, de­bate, entrevista, argumentación (ANEXO 2).

Puesto que esta presentación inicial, tras la que el alumno ha debido de fijar ya los aspectos esenciales y diferenciadores del diálogo oral, resulta, qui­zás, excesivamente amplia, convendrá que las actividades vayan encaminadas a resaltar los elementos verbales, caracteres y tipos más frecuentes y utilizados por los propios alumnos o su entorno. Así, entre los tipos de diálogo oral se­rán objeto de estudio preferente la conversación, el debate y la argumentación, a los que fundamentalmente harán referencia las actividades proyectadas.

Lógicamente, será ahora el momento propicio para ejemplarizar con ca­sos concretos todas las aportaciones teóricas ya asimiladas y constatar en las muestras de diálogo oral los citados caracteres. Nos encontramos ahora con una serie de contenidos de marcado carácter práctico y procedimental:

- Diversos ejemplos de diálogo oral (debate televisivo, diálogo informal entre alumnos...) (C.P.).

- Análisis de estás muestras de diálogo oral: constatación de sus varia­ciones, investigación sobre sus elementos (C.P.). En este punto se pre­cisarán las marcas verbales y formales que los diferencian, su diversa organización y la estructuración de las ideas principales y secundarias, y la diversidad u homogeneidad de sus participantes:

Argumentación sobre los diferentes orígenes, usos y finalidades "por y para" los que han sido producidos los ejemplos anteriores (C.P.).

En este punto se investigarán las distintas situaciones y contextos en que se ha producido el debate en el aula, un debate televisado y una conversación informal mantenida por varios alumnos en la cafetería del instituto. También se prestará atención a las diferentes finalidades que cada uno de ellos persigue: didáctica en el primer caso, argumentativa o "televisiva" en el segundo y lú­dica o expresiva en el tercero.

Una vez lograda la puesta en práctica de los contenidos conceptuales, pa­rece lógico añadir ahora a este aprendizaje teórico-práctico, que seguirá refor­mulándose, aquellos contenidos de tipo actitudinal que implican una concien­cia y una valoración del papel social y comunicativo, en sentido amplio, que el diálogo oral puede tener, y de su importancia. Primarían, pues, a partir de este momento -aun sin dejar de aparecer como continuo recordatorio los C.C. y C.P.- los contenidos actitudinales (C.A.):

- Interés y valoración de la "utilidad" o rendimiento comunicativo y so­cial del diálogo oral (C.A.).

- Comprensión y conocimiento de los factores sociales que determinan la producción del diálogo oral (C.P.).

- Realización de un esquema jerárquico, con los diferentes elementos del diálogo oral: participantes, ideas, elementos verbales, etc. (C.P.). Comprensión, conocimiento y juicio crítico de los "valores" sociales que refleja y transmite el diálogo oral (C.A.).

- Valoración crítica del, papel de los sujetos emisor-receptor en el diá­logo oral (C.A.).

- Respeto hacia la posible diversidad de estos participantes en el diálogo oral (C.A.).

Para la enseñanza de estos contenidos deberán centrarse las actividades sobre la muestra de un debate extraído de la TV que gira en torno a "la cues­tión Palestina". En dicho ejemplo podrá investigarse y discutirse el "rendi­miento social" de la argumentación, las distintas extracciones sociales de los participantes, así como sus distintas filiaciones ideológicas y socio-políticas, las razones de sus discusiones, etc.

Respeto y valoración hacia la diversidad lingüística (C.A.) ejemplifi­cada, bien en el diálogo entre dos alumnos en el bar del Instituto, o bien, en un nuevo ejemplo de conversación informal obtenido en el Ayuntamiento en el que participan dos funcionarios y un ciudadano. En cualquiera de los dos casos, se observará la presencia de rasgos propios del "asturiano" y se analizatán éstos como posibles muestras de un fenómeno de bilingüismo.

En este punto, el proceso de enseñanza-aprendizaje volverá a reformu­larse desde un principio y completará con una serie de actividades de análi­sis y síntesis que permitan al alumno la ejecución de contenidos de recapitula­ción y redefinición; que reafirmen y completen los conceptuales y procedimen­tales ya llevados a cabo:

- Breve argumentación escrita sobre los distintos tipos de diálogos posi­bles: clasificación de los ejemplos tratados anteriormente (C.P.). Elección, justificación y defensa de un "modelo de diálogo" (C.P.).

En ambos casos, el alumno debe aunar requisitos teóricos, formales, co­municativos y sociales deforma personal y, por lo tanto, que son susceptibles de todo tipo de novedades u opciones mixtas, sobre todo a la hora de definir lo que, individual o socialmente, debe ser el diálogo "adecuado". Asimismo, a partir de este momento, en que se suponen consolidadas las bases conceptuales de la unidad didáctica, mediante el ejercicio de los procedimientos prácticos, el aprendizaje debe darse en contenidos actitudinales como:

Comprensión, valoración y respeto por las normas que rigen el inter­cambio comunicativo en los diálogos orales (C.A.). Así, el alumno, que se supone posee ya las "reglas de juego", tendrá que demostrar esa adquisición en un último ejercicio programado en las actividades como un debate.

Interés por el dominio de las normas y técnicas del' diálogo apropiadas para cada situación y contexto (C.A.).

El alumno deberá haber llegado, en este momento del desarrollo,de la unidad didáctica, a la comprensión de los valores formales y sociales del diá­logo oral, una comprensión global que ha de permitirle, en un proceso de asi­milación e interiorización graduales, situarse; aunque sólo sea mentalmente, como sujeto del diálogo oral, y asumir todos aquellos, valores no explícitos que, sin embargo, están presentes en él; es decir, debe estar en condiciones de aprender a interpretar, gracias a los signos-verbales y no verbales que lo com­ponen, el contenido ideológico del discurso oral, su sentido figurado; doble sentido, etc. En este último intento de aprehender lo no evidente sobre las manifestaciones orales del diálogo se inscriben los siguientes contenidos:

- Los elementos no verbales del diálogo (C.C.).

- Interpretación y exploración de las posibilidades, comunicativas y ex­presivas de estos elementos no verbales presentes en el diálogo oral (C.C.).

Se investigarán, de modo especial, los tres más utilizados y fácilmente identificables para los alumnos de esta edad y nivel de conocimientos: posición del cuerpo, gestos (de las manos y cara) y ruidos (señales acústicas no verbales de asentimiento, oposición, duda, etc.) (ver ANEXO 3).

Valoración y respeto de los mensajes contenidos en los elementos no verbales presentes en el diálogo oral (C.A.).

Para lograr esta actitud, así como las dos últimas que aparecen citadas a continuación, será imprescindible integrar de la forma más personalizada posi­ble al alumno en las actividades correspondientes. Sólo así será posible que el desarrollo de la unidad llegue a buen término y que el final culmine con lo que se pueden considerar dos logros que, pese a estar inscritos en la órbita de las actitudes, valores o normas, no son sino el resumen o la integración de todos los contenidos anteriores, ya que suponen un aumento del nivel expresivo del alumno en el plano oral, además de una toma de conciencia del valor social de la palabra. En suma, un aumento de la competencia comunicativa personal que coincidirá con los objetivos que la unidad didáctica comparte con el resto de los contenidos del bloque 1. Estos dos últimos contenidos actitudinales serán:

- Sensibilidad para adaptar las propias habilidades o aptitudes (verbales o no verbales) a tipos concretos de diálogos orales.

- Gusto por la interacción oral dialogada en grupo.

 

III. ACTIVIDADES

Ya hemos señalado en otro momento cómo los contenidos deben ser ob­jeto de un tratamiento que fomente la creación, la interrelación la reflexión, y, por extensión, que aumente la competencia expresiva oral del alumno, su ca­pacidad crítica y su consciencia del entorno social en que la expresión oral se produce. Los alumnos de Bachillerato no han tenido, por lo general, acceso al estudio sistematizado de la lengua oral, y, por lo tanto, de sus manifestaciones, entre las que el diálogo oral ocupa un lugar importante. Por ello, este primer conocimiento, aunque no exhaustivo, ha de servir para fomentar su interés por el diálogo oral y su capacidad para caracterizar, identificar y valorar sus elementos esenciales. Ha de existir un tratamiento recurrente y, sobre todo, pragmático de los contenidos, con el fin de que la aparición del nuevo "tema" resulte innovadora, grata y fomente el interés del alumno por los contenidos actitudinales, que resultarán básicos para el tratamiento de otras unidades di­dácticas posteriores. Serán, por lo tanto, fundamentales las actividades de aná­lisis y comprensión, síntesis y reconocimiento, sin que por ello dejen de reapa­recer las de producción, valoración, etc.

Dado que el tiempo previsto para el desarrollo en el aula de la unidad temática es -en principio- de cuatro semanas, a razón de cuatro horas sema­nales, y las actividades propuestas quizá demasiado numerosas, se ha previsto una selección (si el desarrollo y las circunstancias así lo aconsejan) de las acti­vidades más significativas y adecuadas a los intereses y capacidades de los alumnos. También podrán añadirse todas aquellas que puedan complementar­las o que puedan ser propuestas durante el desarrollo de la unidad.

Debemos señalar que, puesto que los contenidos así lo requieren, el profesor y los alumnos tendrán a su disposición para el desarrollo de las actividades el material audiovisual del que disponen los centros: cámara de vídeo, magnetos­copio, radiocassette, etc.; y, lógicamente, lo que con ellos se puede producir o reproducir: cintas de vídeo, audio... Todos ellos han de integrarse en el aula de la forma más natural posible, teniendo en cuenta, que se utilizarán en aulas con mesas móviles, que permitan a los alumnos el trabajo en grupo. Se ha de intentar en todo momento que estos medios técnicos no contribuyan a que las perso­nas se sientan cohibidas ni alteren demasiado su comportamiento habitual. Como criterio para ordenar las actividades, se ha seguido uno de los usa­dos tradicionalmente para las programaciones de unidades didácticas: activi­dades del profesor-actividades de los alumnos. Aunque muchas actividades, sean "comunes", esta clasificación presenta la ventaja de definir claramente los roles o funciones de cada uno de los participantes en este "proceso de co­municación". No se hace además fácil una clasificación según las capacidades que fomente cada actividad o los contenidos que potencie porque, en numero­sas ocasiones, las actividades propuestas sirven a varios de ellos a la vez.

 

 

(A) Actividades del profesor

- Indagación sobre el concepto de "diálogo" que poseen los alumnos..

- Explicación del concepto de "interacción comunicativa".

- Breve explicación sobre las caracteres propios de la lengua oral: espon­taneidad, carácter fragmentario, no linealidad, multidireccionalidad, influencia del contexto, etc.

- Identificación y exposición de los caracteres propios del diálogo oral: ver ANEXOS 1, 2, 3 y mención del 4.

- Propuesta y negociación de un tema para un debate oral en el aula.

- Dirección del debate: negociación del tema manteniendo la cohesión del grupo, elección de observadores, concesión de turnos de palabra, reparaciones...

- Grabación de vídeo del debate en el aula.

- Grabación de un diálogo informal y espontáneo entre alumnos en la cafetería del instituto.

- Muestra de un modelo de transcripción y evaluación de un diálogo oral (según el modelo propuesto por Amparo Tusón. ANEXO 4).

Aplicación de dicho modelo al diálogo. mantenido por los alumnos en la cafetería del instituto.

- Evaluación y corrección, siguiendo el concepto de lo que es "apropiado", de esta aplicación.

Propuesta y desarrolló de actividades para reflexionar sobre el diálogo oral e identificar sus rasgos comunes con otros procesos de comunica­ción.

- Presentación de una cinta de audio: preparación para su escucha (diá­logo coloquial en el Ayuntamiento de Oviedo entre un ciudadano y dos funcionarios).

- Presentación de una cinta de vídeo: preparación. para su visionado (de­bate en el programa de TV1 "A Debate" sobre "La cuestión palestina").

- Propuesta para el análisis de una de las dos muestras: indagaciones y actividades para la identificación de finalidades, personajes que inter­vienen, estructuras variables, diversidad de elementos formales, etc.

- Ayuda a la investigación de la procedencia social de los participantes en el diálogo del Ayuntamiento o en el debate televisivo, marcas formales en el discurso (morfológicas; sintácticas, propiedad...). Ver ANEXO 4.

- Proposición y exposición esquemática de varios modelos de diálogos orales (ver ANEXO 2): conversación, coloquio, debate, entrevista, ar­gumentación, etc.

- Motivación e incitación a la exposición y enumeración oral de elemen­tos no verbales presentes en los ejemplos de vídeo (debate en clase y te­levisado): posición del cuerpo, gestos, ruidos, etc.

- Confrontación de estos elementos con los ofrecidos por las muestras grabadas sólo en audio (diálogos en el Ayuntamiento, en la cafetería). Exposición de la opinión personal sobre el valor de estos signos no ver­bales en el diálogo oral y su rendimiento práctico real.

- Reformulación, redefinición, resumen de las cuestiones claves de la  unidad didáctica: lo específico del diálogo oral (finalidades, elementos, tipos) y su valor social.

- Ilustración con un ejemplo de actualidad del "efecto social" o de las consecuencias del diálogo oral (por ejemplo: entrevista de trabajo).

- Ejemplificación de los valores implícitos de los elementos no verbales presentes en los diálogos orales, por ejemplo: los profesores; los prisioneros americanos en Irak.

- Comprobación de estos valores en un nuevo visionado de la cinta gra­bada en el aula en la que intervienen los propios alumnos.

- Propuesta de un debate sobre "¿qué es dialogar?, ¿sirve para algo?, ¿para qué sirve?".

 

B. Actividades de los alumnos

B.1. Individuales

 

- Anotación y resumen de los contenidos proporcionados por el profesor en sus exposiciones teóricas sobre "interacción comunicativa”, los carácteres propios de la lengua oral y, más en concreto, del diálogo oral.

- Observación y transcripción de un ejemplo de diálogo, aplicando para ello el modelo diseñado por Amparo Tusón.

- Selección y análisis por escrito de alguno de los elementos -sujetos, contextos-presentes en algunas de las muestras de diálogo elegidas y en comparación con los restantes factores del diálogo.

Identificación y análisis de un signo no verbal de los empleados por los "actores" del vídeo: algunos sobre el debate en el aula, otros sobre el debate televisivo.

- "Traducción" o explicación por escrito del valor del signo no verbal analizado.

- Reflexión sobre las propias habilidades verbales y no verbales y sobre su adecuación o inadecuación a las necesidades comunicativas del diá­logo oral:

 

B.2. Socializadas

B.2.1. EN GRUPO PEQUEÑO (los alumnos por parejas)

 

- Deducción de los caracteres propios .del diálogo oral sobre el primero de los ejemplos propuestos y a partir de la explicación del profesor.

- Elección de uno de estos ejemplos.

- Investigación sobre la probable procedencia social de los participantes en dicha muestra de diálogo oral, preferentemente en el debate de TV1. Análisis de las marcas formales, fónicas, morfológicas, etc., pre­sentes en el texto.

- Comparación de los diversos tipos de diálogos' orales propuestos por el profesor: conversación, entrevista, debate, coloquio, argumentación, etc.

 

B.2.2. EN GRUPO MEDIANO

- Debate sobre una cuestión consensuada en clase.

- Evaluación de la transcripción de un diálogo oral efectuada por un compañero y de los carácteres del diálogo oral que pone de manifiesto.

- Actividades de identificación de las reglas comunes con otros procesos comunicativos.

- Puesta en común (oral) de los resultados obtenidos por cada alumno tras la selección y análisis de los materiales audiovisuales y de los ele­mentos del diálogo presentes en ellos.          

- Puesta oral en común sobre los problemas de comprensión surgidos tras la explicación por parte del profesor de los "distintos tipos de diá­logos orales" existentes.

- Aportación o recuerdo de ejemplos similares a los ofrecidos por el pro­fesor, que evidencien el valor real o social de los elementos no verbales presentes en el diálogo oral.

 

B.2.3. DE GRAN GRUPO

 

- Respuestas a las cuestiones iniciales sobre el diálogo planteadas por el profesor.

- Audición de los diálogos grabados en el Ayuntamiento de Oviedo, en la cafetería del instituto.

- Visionado de los debates grabados en el aula y del programa de TV1 "A Debate".

- Participación en el debate sobre "¿Qué es dialogar?, ¿sirve para algo?, ¿para qué sirve?".

 

IV. EVALUACIÓN DE LA UNIDAD

 

A) Evaluación de los alumnos

Según nuestro criterio, y de acuerdo con las nuevas orientaciones pedagó­gicas, la evaluación debe ser formativa y continua, es decir, un proceso simul­táneo al de enseñanza-aprendizaje. Por lo tanto, los conceptos adquiridos por el alumnado; así como los procedimientos que utilice y las actividades adopta­das, han sido progresivamente evaluados a lo largo de las sesiones en el aula y mediante los trabajos, individuales o grupales, orales o escritos, de forma to­talmente integrada en el desarrollo de los contenidos y actividades propuestas. Así, pues, partiendo del diagnóstico inicial de cada alumno y del grupo en ge­neral, la evaluación procurará ser sumativa y orientadora del aprendizaje; para que éste se produzca de acuerdo a las necesidades y aptitudes de cada alumno y grupo, y debe detectar las insuficiencias y corregir las disfunciones en dicho aprendizaje o en las actividades diseñadas por el profesor.

Los medios idóneos para la aplicación de este modelo de evaluación son, ante todo, cualitativos: el análisis y valoración de los trabajos (escritos y ora­les) realizados, la observación sistemática de los llevados a cabo en el aula (so­bre todo aquéllos realizados en grupo) y la constatación de los procedimientos y actitudes (preguntas-respuestas en clase a cuestionarios, etc.) de los alumnos a lo largo de todo el proceso y también cuando éste haya finalizado. Además, se potenciará, en todo momento, la autoevaluación y coevaluación de los pro­pios alumnos sobre sus trabajos, a través de debates, puestas en común, etc., y se atenderá, lógicamente, a sus opiniones y sugerencias sobre el funciona­miento de la unidad didáctica.

Como ya se ha señalado al describir las actividades propuestas y el carác­ter evaluativo de las mismas, no parece preciso volvera insistir en él, ni por lo tanto realizar "exámenes" para constatar los resultados obtenidos. Una vez terminada la puesta en práctica, el docente podrá -en función de los resulta­dos obtenidos, sus observaciones, el tiempo y los medios empleados- evaluar a los alumnos y lo ajustado de sus propuestas de trabajo a la realidad del aula, pudiendo así dar lugar a correcciones o reajustes.

 

B) Evaluación del funcionamiento de la unidad

 

Por último, deben extraerse conclusiones sobre lo adecuado del proceso, del trabajo, del profesor y del desarrollo concreto de la unidad. Es decir, com­probar si los objetivos eran adecuados al nivel y conocimientos previos del grupo (de 2° de BUP) si los contenidos eran apropiados para conseguir esos objetivos, si las actividades eran variadas, atrayentes, motivadoras, etc., si la actuación del profesorado se ha ajustado a las exigencias de la unidad y de los alumnos (participación, innovación, individualismo, espontaneidad ...), etc.

En este sentido, los alumnos deberán evaluar, mediante un breve cuestionario escrito, anónimo y posteriormente comentado, lo adecuado de las activi­dades y lo atractivo de los contenidos. Cuestionario en el que habrá lugar para "sugerencias" y algunas de cuyas cuestiones serían del tipo:

 

1. La utilización de recursos didácticos (el vídeo, el cassette) te ha parecido:

          Excesiva.

Mucha.

Suficiente.

Deficiente.

2. La actividad (p. ej., la transcripción, la "imitación", etc.) te ha parecido:

Muy atractiva.

Bastante atractiva.

Insuficientemente atractiva.

Poco atractiva.

Nada atractiva.

3. Durante el desarrollo de esta unidad has aprendido:

Mucho.

Bastante.

Suficiente.

Poco.

Nada.

4. Las cosas nuevas que te ha ofrecido la unidad han sido:

Muchas.

Bastantes.

Suficientes.

Pocas.

Ninguna.

Si la respuesta es positiva, especifica cuáles.

Además, para contribuir a la evaluación de esta unidad y de su progra­mación en el aula, se contará con un observador externo (en este caso, un compañero docente) que llevará a cabo un completo programa de registro de actividades, evaluación de los contenidos y procedimientos puestos en evi­dencia en el aula, etc. Observador cuyos resultados conocerán, al fin de la pro­gramación, tanto el docente como los alumnos participantes en la unidad di­dáctica y que, en todo caso, puede contar con una participación activa y di­recta en el aula si la ocasión lo aconseja. Sin embargo, en todo caso, sólo la experiencia permitirá más adelante adecuar los planteamientos de la unidad a cada situación concreta.

 

V. ANEXOS

ANEXO N° 1

CARACTERES DEL DIÁLOGO ORAL COMUNES CON OTROS PROCEDIMIENTOS INTERACTIVOS ORALES

Todo acto comunicativo oral posee una serie de elementos comunes. Así, los rasgos de los participantes (edad, estatus social, personalidad...) influirán decisivamente en la mayor o menor "colaboración" entre emisores y recepto­res. De igual forma, el contexto en el que se produce la interacción determi­nará algunas de las características fundamentales de ésta. También serán co­munes muchos de los recursos, tanto lingüísticos corno no lingüísticos, que pueden utilizarse en la comunicación oral -elementos prosódicos, selección léxica, gesticulación- y que lo caracterizan frente a la lengua escrita.

Pero si tratamos de establecer algunos rasgos que identifiquen y peculiari­cen las formas orales en que vamos a centrar nuestro interés, podemos decir que, en aquellas que hemos elegido (conversación, debate....) se refleja con mayor intensidad la interacción entre emisor y receptor, al estar necesariamente los dos presentes en la comunicación e invertir continuamente sus papeles. La influencia mutua que se produce por el uso de recursos, tanto lingüísticos -ritmo, cambios de registro...- como no lingüísticos -gesticulación...-, es mayor que en otras manifestaciones (charla, entrevista, etc.).

 

ANEXO N° 2

ELEMENTOS VERBALES, LINGÜÍSTICOS Y RETÓRICOS

 

En primer lugar, se repasarán con el alumnado aquellos elementos que intervienen en la comunicación oral: EMISOR-RECEPTOR, CANAL, CÓDIGO..: que ya ha estudiado en el curso anterior (1° de BUP) para poder centrarnos en aquellos aspectos que vamos a analizar con mayor detenimiento:

 

1°) Elementos prosódicos

- Articulación, vocalización adecuada.

- Velocidad adecuada o no en la emisión del hablante. Cambio de ritmo. Análisis en las causas de esta variación.

- Entonación: Variación en las distintas modalidades oracionales que se pueden utilizar (enunciación, interrogación, exclamación...).

- Pausas: Diferenciación entre aquellas necesarias por razones fisiológi­cas de separación de enunciados y aquellas que sirven de "apoyo" al hablante o que resultan innecesarias. Análisis de las pausas entre dis­tintos interlocutores en los turnos de intervención.

- Acentuación enfática.

 

2º) Selección léxica

- Aquí se analizará la riqueza o pobreza en la utilización del vocabula­rio, así como los errores de inadecuación que se cometen:

 

3°) Selección sintáctica

- Se insistirá en las diferencias de estructura que la ordenación oracional presenta en los mensajes orales: predominio de relación paratáctica; presencia de subordinaciones implícitas en lugar de explícitas; oracio­nes inacabadas.

 

4°) Variedades usadas. Cambio de registro

- Se contrastarán las diferencias existentes entre los distintos contextos en los que se produce el diálogo (distinto grado de "formalidad"...) e incluso los cambios de registro que sé pueden observar en un mismo emisor.

 

5°) Coherencia semántica del mensaje

Gracias a la posibilidad de reproducción con el magnetófono, cada alumno puede analizar si entre "lo que ha dicho" y "lo que ha querido decir" no existe una diferencia que imposibilite la comunicación. Se insistirá también en las posibles contradicciones y malentendidos que se puedan producir. Se analizarán aspectos como:

- La selección adecuada de la información.

- Claridad.

- Orden en la exposición de las ideas.

- Digresiones, paráfrasis...

 

6°) La intencionalidad

Se intentarán observar las distintas actitudes de persuasión, indiferencia, ironía..., tanto en su manifestación directa como indirecta. Se analizará la im­portancia de la entonación, así como la de los llamados "recursos no verbales" (que posteriormente analizaremos).

 

ANEXO N° 3

 

ELEMENTOS NO VERBALES

 

Influyen "decisivamente en la interacción comunicativa y, más aun, en las manifestaciones del diálogo que vamos a estudiar: conversación, debate, argu­mentación, por la especial interdependencia q relación que se produce entre emisor y receptor.

Su observación puede resultar bastante compleja, ya que son muchos los elementos cinésicos o proxémicos a tener en cuenta. Por ello, nos centraremos sólo en aquellos que resulten más fácilmente observables y que inciden o refle­jan la colaboración o su ausencia entre emisor y receptor.

 

1º) Posición del cuerpo:

- Relajado, rígido...

- Inclinación -hacia delante, hacia atrás...- y el "significado" que puede conllevar: actitud combativa, defensiva...

 

2°) Gesticulación

Centraremos la atención en aquellas partes del cuerpo expresivas:

- La cara. Reflejando algunas de las múltiples expresiones que el gesto pueda conllevar: agresividad, aburrimiento, atención, apatía...

- Manos. En movimiento, apoyadas en la cara sosteniéndola, cruzadas...

 

3°) Ruidos:

- De oposición, asentimiento, extrañeza...

 

4°) Distancia o aproximación entre los interlocutores.

 

ANEXO N° 4

FICHA DE OBSERVACIÓN (para el alumno)

 

Esta actividad se realizará partiendo del debate en pequeños grupos (má­ximo seis alumnos) llevado a cabo en el aula sobre un tema elegido por ellos. Como la actividad tendrá una duración de dos sesiones, en cada una de ellas dos miembros de cada grupo se encargarán de realizar la observación sin inter­venir en el debate. Como los aspectos a analizar son múltiples y variados, y sería imposible mantener simultáneamente la atención sobre todos ellos, la ob­servación se dividirá en dos apartados.

FICHA DE OBSERVADOR 1 (adaptado de Amparo Tusón)

a) Actitud de los participantes:

- Agresiva.

- Conciliadora.

- Pasiva.

- Equilibrada.

- Cambios de actitud.

 

b) Turnos de palabra, organización del debate

- Distribución de los turnos: orden, protagonistas...

- Recursos verbales y no verbales para mantener obtener o ceder la pa­labra.

- Relación de los turnos entre sí:

- ¿Tiene relación con el anterior?

- ¿Posee alguno una finalidad fática para mostrar al interlocutor la propia atención...?

- ¿Existen soliloquios, comentarios marginales sin apenas relación con el tema?

- Interrrupciones del discurso de los interlocutores.

- Intentos vanos de tomar la palabra.

 

FICHA DE OBSERVADOR 2 (adaptado de Amparo Tusón)

 

a) Aspectos lingüísticos y retóricos:

- Variedades usadas. Posibles cambios de registro.

- Elementos prosódicos: entonación, pausas, acentuación enfática.

- Selección léxica.

- Ordenación y estructuración sintáctica:

- Recursos de apoyo: muletillas, silencios...

- Posibles malentendidos.

- Manifestación directa de indirecta de la intencionalidad (ironía, persua­sión...).

 

b) Aspectos no lingüísticos:

- Posición del cuerpo.

- Gestos (cara, manos).

- Ruidos (asentimientos, oposición).

 

Bibliografía consultada

 

CALSAMIGLIA, H. (1991). "El estudio del discurso oral". En Signos: Teoría y práctica de la educación, 2. Gijón (reedición en, Signos, n° 12).

LOMAS, C. (1994). "Usos orales y escuela". En Signos: Teoría y práctica de la educación,, n° 12. Gijón.

LOMAS, C. y OSORO, A. (1993). El enfoque comunicativo de la enseñanza de la lengua. Barcelona. Paidós.

MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA (1992). Secundaria obligatoria. Lengua castellana y Literatura. Madrid. Secretaría de Estado de Educa­ción.

NASSBAUM, L. (1991). "De cómo recuperar la palabra en clase de Lengua". En Signos: Teoría y práctica de la educación, n° 2. Gijón (reedición en Signos, n° 12, 1994).

TUSÓN, A. (1991). "Iguales ante la lengua, desiguales en el uso. Bases socio­lingüísticas para el desarrollo discursivo", en Signos: Teoría y práctica de la educación, n° 2. Gijón (reedición en Signos, n° 12, 1994).