¿ES POSIBLE COEDUCAR EN LA ACTUAL ESCUELA MIXTA?

 

Mª José Urruzola

Asesora de Coeducación en los C.O.Ps. de Vizcaya. Colectivo "Lanbroa"

 

  Una programación curricular de aula sobre las rela­ciones afectivas y sexuales

Mi presencia como mujer enseñante en un aula mixta, en la que se impartirán unos conocimientos desde la ciencia patriarcal y se intentará formar al alumnado, desde un sistema de enseñan­za sexista, según un modelo masculino, me hace sentir la necesi­dad de convertir el aula, en un espacio, en el que yo pueda existir como mujer, en el que se pueda reflexionar sobre el comporta­miento humano, desde unos presupuestos humanos no marcados por la jerarquía de un sexo sobre otro y donde las alumnas y .

alumnos puedan encontrar instrumentos de crítica y de conoci­miento, para interpretar la realidad en su globalidad y no sólo desde la óptica masculina.

Consciente de que mis alumnas y alumnos, están presentes en ese aula y en todo el espacio escolar, en condiciones de desigual­dad, me propongo colaborar, no en la única educación pretendi­damente neutral, sino en una coeducación, que parte de una situación real, discriminatoria para las chicas, investigando las posibilidades que me ofrece para ello, el actual formato de Es­cuela Sexista: la Escuela Mixta.

Cuando me planteo coeducar, pienso en colaborar a que las chicas descubran lo positivo de las formas de vivir, de los com­portamientos, de los valores, que históricamente hemos desarro­llado las mujeres y que de hecho son comunes en la "cultura femenina" y diferentes de la masculina, para que sean reconoci­dos y valorados, primero por ellas mismas, y después, por los chicos y propuestos como pautas de comportamiento ético, tanto para las mujeres como para los hombres. Y colaborar a que los chicos, descubran igualmente lo positivo del comportamiento de la "cultura masculina" para que siendo reconocido por ellos y ellas, se convierta en pauta de conducta ética, tanto para los hom­bres como para las mujeres.

Pienso, por tanto, en salvar la diferente riqueza que mujeres y hombres hemos ido aportando en nuestro proceso de humaniza­ción, para convertirla en una exigencia ética planteable a cada persona, al margen del género al que pertenezca.

Esto supone no partir de la categoría de "género", en la que el sistema patriarcal ha encuadrado a mujeres y hombres, basándose en el distinto lugar que ocupan desde siempre, en la reproducción de la especie, en la división del trabajo. Haciendo de esta divi­sión una jerarquía de poder del colectivo de los hombres, sobre el de las mujeres, del género masculino sobre el femenino.

Y supone también, el acercarse a cada persona, en su indivi­dualidad y singularidad, para que desde su libertad, vaya eligien­do quién quiere ser y cuál va a ser su colaboración a la justicia y libertad colectivas.

Este intento de coeducación, comenzado hace nueve años, como un deseo necesario de hacer educación no-sexista, lo reali­zo durante el curso 1987-88, en un Instituto de Bilbao, de mil ciento setenta entre alumnas y alumnos, de condición social obrera, en su mayoría.

Siendo profesora de Filosofía y Etica, renuncio este curso a impartir la Filosofía de COU, para centrar mi interés en el área de Etica.

Mi horario laboral me da la posibilidad de realizar esta expe­riencia coeducativa en nueve grupos: cinco de tercero de BUP, y cuatro de segundo de BUP, que reúnen un total de 318 alumnos, entre alumnas y alumnos, 178 de tercero y 140 de segundo con edades comprendidas entre los quince y dieciocho años.

Después de plantear que en el área de Etica vamos a tratar del comportamiento de las personas, desde el punto de vista natural, humano, y valorando como correcto el principio pedagógico, que nos propone el partir de los intereses del alumnado, empiezo el curso haciendo un sondeo entre ellas y ellos, de los temas que más les inquietan en este momento. Para ello, el primer día de clase, de una lista de veintiséis temas, eligen o añaden, los tres que más les motivan.

Sin ninguna sorpresa, puesto que durante once cursos, casi to­dos los grupos han manifestado la misma necesidad, compruebo en este sondeo un dato importante: los nueve grupos eligen el mismo tema: "Las relaciones afectivas y sexuales" (concretamen­te en segundo de BUP, de 132 alumnas/alumnos lo eligen 110).

Ellas y ellos, me hacen formular así, un segundo objetivo para este curso de Etica: conseguir que a partir de una amplia infor­mación, cada alumna/alumno se plantee desde ella/él mismo, cómo quiere vivir su afectividad, en sus diversos grados, consigo misma/mismo y con las otras personas y que descubra su cuerpo como instrumento de expresión del amor y como fuente de placer teniendo en cuenta mi objetivo, ya planteado, y atendiendo a sus deseos, decido centrar mi tarea educativa en los diversos com­portamientos que se dan en torno a las relaciones afectivas y se­xuales

 

Desarrollo de un taller sobre "relaciones afectivas y sexuales" y recursos pedagógicos planteados para conseguir los objetivos propuestos

Para colaborar a que cada alumna y alumno camine hacia acti­tudes nuevas en la vivencia el amor, damos cuatro pasos:

 Primer paso

Que descubran de dónde procede la visión que ellas y ellos tienen sobre la forma de vivir las relaciones afectivo-sexuales, para que constaten lo que hay de imposición de un modelo social y lo que es convencimiento personal elegido.

Los recursos pedagógicos que empleamos en este paso son:

1.- Escenificación de una discusión familiar, ante el plantea­miento que hace una chica de dieciocho años, de su forma de en­tender y vivir las relaciones con un chico.

2.- Recopilación y análisis de recuerdos de la "educación se­xual" que han recibido en la Escuela e Instituto.

Se les invita a formar grupos como máximo de seis y se les entrega a cada grupo un guión, que les ayude a recordar cuándo les han hablado del tema, quién, cómo, qué repercusiones ha te­nido en ellas o ellos, etc.

3.- Observación de las muestras de afectividad y sexualidad que ofrece la calle a través de los tacos, chistes, publicidad, "pi­ropos", letreros, escenas de erotismo, escaparates y movidas en las discotecas.

4.- Análisis de los medios de comunicación:

a) Selección y escenificación de anuncios en la televisión.

b) Elaboración de una cartelera de espectáculos (sacada de periódicos de la semana) con los títulos de películas que tengan algo que ver con la sexualidad.

c) Análisis de películas y programas de la televisión siguien­do un guión.

d) Revisión de la visión del amor y de la sexualidad que dan las llamadas revistas del corazón.

e) Recopilación de letras de canciones conocidas.

f) Mural expresando el uso del cuerpo del hombre y de la mujer en la publicidad de revistas y periódicos.

5.- Lectura y comentario de los últimos artículos publicados en periódicos, que expresen el pensamiento de la Iglesia, sobre diversos aspectos de las relaciones afectivas y sexuales.

6.- Analizar algún discurso del "mundo político" donde se ex­presen diversos aspectos relacionados con la afectividad y la se­xualidad.

7.- Ver una revista pornográfica en la clase. Cada una y cada uno, escribe después lo positivo y/o negativo que haya encontra­do, y sobre todo ello, se abre un debate.

8.- Denunciar las múltiples ocasiones de agresiones sexistas y sexuales en la vida cotidiana escolar, para que las alumnas y alumnos vayan descubriendo la necesidad de unas relaciones sin imposiciones, ni dominaciones, que no reduzcan a la mujer a una cosa a poseer, vividas en el respeto y valoración mutuas y en la libertad de cada persona.

Reunir a las chicas en un grupo y a los chicos en otro, para debatir las diferentes posturas y matices, que mantienen en gene­ral ante el tema de las agresiones sexuales y la violación.

 

Segundo paso

Que analicen el porqué de esta concepción que la sociedad les aporta sobre las relaciones afectivas y sexuales.

Para ello se les entrega un texto que les hace reflexionar so­bre algunas razones y añadir las suyas.

Tercer paso

Abrir algunas pistas hacia una visión distinta del amor que les ayuden a ir descubriendo sus propias alternativas.

1.- Conocimiento del cuerpo humano:

- El cuerpo como receptor de sensaciones.

- El cuerpo como instrumento de placer sexual. - El cuerpo como lenguaje.

2.- Relaciones con una y uno mismo: Autoerotismo, mastur­bación. Importancia del masaje, relajación. La expresión corporal como forma de amarse a sí misma o a sí mismo y a las demás personas.

3.- Relaciones entre personas del mismo sexo. Después de leer varios textos informativos, las chicas conversan en el aula con mujeres que se relacionan con otras mujeres y los chicos, con hombres homosexuales, para conocer directamente esta reali­dad.

4.- Relaciones heterosexuales. Se invita a una "mesa redonda" a personas heterosexuales, que viven su amor de distintas for­mas: Un hombre oly una mujer casada con hijos e hijas: una mu­jer que tenga relaciones con un hombre, sin casarse: o al revés; una chica de 15 a 18 años, y un chico de la misma edad, que mantengan relaciones afectivo-sexuales. Y en base a unas pre­guntas, se abre un debate con las personas de la "mesa".

Las relaciones heterosexuales plantean la necesidad de una información amplia sobre la anticoncepción y el aborto. Para que conozcan bien todos los anticonceptivos, una mujer de un pla­ning, se los va mostrando y explicando uno por uno. Sobre el tema del aborto, se abre un debate a partir de diez afirmaciones que se suelen decir en favor y en contra del derecho a abortar. Su posicionamiento ante ellas, crea grupos de opinión y posibilita un polémico debate.

5.- La actualidad del tema del S.I.D.A. hace necesaria una amplia y detallada información, a base de diapositivas, folletos, charlas a cargo del "Comité anti-SIDA de Bilbao", y largos colo­quios de respuestas a las preguntas que cada alumna o alumno presenta.

Cuarto paso

Posibilitar que las alumnas y alumnos se encuentren con ellas y con ellos mismos y creen sus propias alternativas con criterios no sexistas, de creatividad y libertad.

Para ello, hacemos diversos juegos de "dinámica de grupos" y otros recursos pedagógicos, que colaboren en la acción positiva de crear actitudes nuevas personales, tales como:

 

-                     Asociación libre de palabras.

-                     Expresión por medio del color.

-                     Escenificaciones en las que tienen que jugar algún rol, que provoque la crítica o aceptación del mismo.

-                     Juegos de comunicación y expresión entre ellas y ellos. - Sesiones de relajación, masaje y expresión corporal.

-                     Escribir cartas de amor y artículos breves para la prensa, so­bre cómo quiere vivir una o un joven, las vivencias afectivas y sexuales.

-                     Elaborar un guión de vídeo, y editar alguno de ellos. - etc, etc...

 

 

Trabajo con madres y padres

El deseo de un diálogo con las madres y padres planteado por la mayor parte del alumnado de segundo y rechazado fuertemente por la otra parte, nos ha llevado a organizar dos encuentros con sus madres y padres.

En el primero, les he explicado yo todo el desarrollo del cur­so.

Para el segundo, se les ha convocado a un diálogo abierto, en­tre alumnas y alumnos de segundo con las madres y padres del alumnado de tercero y viceversa. En este diálogo, la polémica, las niñas y consejos mutuos, las risas y el respeto han marcado la tónica de un animado y largo debate, en el que como moderadora me he visto desbordada por la numerosa participación.

El balance de estos encuentros es positivo, pero el trabajo ha resultado ser superficial, en el sentido de que el debate con ellas y ellos, ha manifestado la necesidad de un trabajo continuado, durante el curso y paralelo al que realizan sus hijas e hijos.

 

Evaluación de los dos objetivos propuestos

La evaluación global que hago respecto al taller de relaciones afectivas y sexuales, es positiva.

La observación me ha dado a conocer, a través de datos reco­gidos en la vida diaria del aula, que en los tres últimos meses, muestran una mayor naturalidad para hablar del amor y de la se­xualidad en cualquiera de sus aspectos; un grado de información bastante más amplio del que mostraban a principios de curso; un cambio en el lenguaje y en muchas de sus ideas, aunque a la vez manifiestan que necesitan tiempo para asimilarlas.

El propio alumnado, completa estas observaciones, expresan­do también una evaluación globalmente positiva, a través de dos encuestas, hechas los dos últimos días de clase.

Respecto al objetivo que yo me planteaba: coeducar en un aula mixta, mi evaluación es la siguiente:

A lo largo del curso, día a día, he ido aplicando una política correctiva, a través de los diversos aspectos que se iban plantean­do sobre las relaciones amorosas.

La propia dinámica del tema, ofrecía múltiples ocasiones, para criticar comportamientos, valores, expresiones, etc., que hoy son propias del género masculino, que son discriminatorias para las mujeres en concreto y para la cultura femenina en gene­ral. Y los del género femenino, que llevan a las chicas a confor­marse con el papel secundario y de subordinación, que se les hace cumplir, por parte del sistema patriarcal, construido y diri­gido por los hombres.

La aplicación de esta política me ha llevado a las siguientes.

 

Conclusiones

He empezado queriendo coeducar, aplicando criterios iguali­tarios.

La realidad me ha demostrado una discriminación de las chi­cas por el hecho de ser mujeres.

He aplicado una política correctiva para superar esta discrimi­nación y conseguir una situación igualitaria, en cuanto al respeto, valoración, derechos y libertad, que corresponde a cada persona, por el hecho de serlo, al margen del género, en el que se le en­cuadre socialmente.

Después de aplicar esta política, me hubiera gustado, quizá, poder decir, que he hecho una labor coeducativa, que las chicas y chicos han comprendido muy bien que no es posible el amor, si no se destruyen antes las relaciones de poder hombre-mujer, etc., etc., pero la realidad me ha demostrado: Que la puesta en prácti­ca de esta política conectiva, ha supuesto el siguiente proceso in­verso en las chicas y en los chicos:

 

Primer Fase

 

 

 

CHICAS

CHICOS

Hablan poco

Hablan a voces

Hablan bajito

Acaparan el debate

Están acobardadas

Avasallan

Ríen las gracias de los chicos

Se hacen notar por sus bromas

No se quejan

Se ríen de comportamientos de las chicas

Les molestan pero se callan

Se deleitan pintando "cipotes" y con las tetas de Sabrina

No protagonizan

Son protagonistas

Buscan la aprobación de los chicos

"Pisan fuerte"     

 

 

                 

                 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Segunda fase

 

Hablan más

Están más callados

Se enfrentan y defienden

Se ponen a la defensiva

Se enfadan en público

Se sienten "heridos"    

Más partipativas

Menos participativos

Denuncian a las chicas que no ven su discriminación

Intentan ganarse a las chicas

Forman grupos de chicas

Hay una minoría crítica

 

   

                 

Tercera fase

 

Están vitalmente más contentas

Se sienten "machacados"

"Nos ha faltado tiempo para profundizar"

"Las chicas y la profe se han pasado"      

Se sienten víctimas de un sistema        que quieren cambiar

Se sienten víctimas de una educación sexista y se disculpan

Se sienten seguras

Se sienten más inseguros que al principio

Son más capaces de expresar sentimientos, sensibilidad, valorándolos positivamente

Tienen resistencia para expresar sus sentimientos

Piensan que lo del sexismo "va para largo" largo"

Esperan que el sexismo desaparezca

Participan mucho más

Siguen siendo protagonistas de otra forma

 

                 

                 

                 

                 

                 

                 

   

 

 

 

 

 

 

 

          

                 

 

Este proceso parece indicar en resumen que:

 

Las chicas:     Los chicos:

- Han experimentado quetienen un espacio propio y ca­pacidad de movimiento en él.

- Se sienten algo perdidosen un espacio donde sus comportamientos machistas    van quedando en ridículo y sus va­lores sexistas, son fuertemente criticados y desvalorizados.

Sienten que se les ha dado una oportunidad (Así lo expresó textualmente una alumna, al final de curso.

Sienten  que   se han"machacado"    comportamientos, frases, lenguaje, actitudesmachistas, de los cuales, ellos habían presumido.Han sentido ser desnudados del ropaje con el que el género masculino les protege gratuita y generosamente.

Se han sentido valoradas ellas mismas y la cultura que representan.

- Han sentido amenazado el poder de la cultura masculina.

- Creen haber recuperado parte del poder que les corresponde, para ser ellas mismas,sin ser absorbidas por el poder    masculino

- Han visto temblar su poder de macho, de amo de las mujeres y se han rebelado. No están dispuestos a perder este    poder. Y están decididos a defenderlo como sea. Pueden embellecer sus conductas, pero siempre que quede claro su si­tuación de poder.

Esta sensación de que existen con vida propia y que representan una cultura valorada, siempre se les ha nombrado al dirigirse al colectivo mixto y en ocasiones se ha empleado el femenino, como englobante del grupo  ha visto reforzada con el lenguaje:

Estas sensaciones de perdida de poder masculino, se han    visto reforzadas con el lenguaje:el masculino ha dejado de ser omnicomprensivo y se ha reflejado que la univer­salización del masculino, excluye al colectivo de mujeres.

­

 

Quizá este proceso explique algunos datos de su autoevalua­ción global, tales como:

"Tengo la impresión de que con estos debates, charlas, activi­dades de Etica, he aprendido"

 

 

Chicas

chicos

mucho

84,50%

42,59 %

bastante

14,08%

42,59 %

regular

1,42%

9,26 %

poco

 

5,56%

   

 

          

          

          

"Yo creo que mi colaboración en los debates y demás activi­dades:

 

 

 

Chicas

Chicos

Ha sido muy positiva porque he  seguido todo con mucho interés

77,46%

24,07%

Ha sido regular, porque unos temas los he seguido con interés otros no

15,48%

68,81

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Crees que lo que has trabajado en el curso de Etica ¿ha ser­vido para cambiar algún comportamiento, alguna actitud en tus relaciones?"

 

                  Chicas                     Chicos      

                98 %               78 %

    Algo         -                    5 %  

    No           -                    5 %  

    N.C.         2 %                 12% 

 

 

Y también expresiones de algunos chicos, como:

"Hay tíos que nos hemos sentido mal en alguna clase a causa le las repetidas acusaciones al machismo...".

"Siempre hemos hablado desde el punto de vista de la mu­jer...".

"Lo que criticaría es la insistencia en el mismo tema que salía todos los días..." refiriéndose a las críticas al sexismo de las rela­ciones afectivas.

Datos todos ellos, que muestran que las chicas han acabado este taller, más satisfechas, globalmente, que los chicos.

Esto no quiere decir de ninguna manera que hayan vivido una película de buenos y malos. Hay que diferenciar claramente la in­dividualidad de cada chica y chico de la cultura femenina y mas­culina a la que representan. La educación que han recibido desde su nacimiento, les ha llevado a identificarse con una cultura u otra, que compartan, en la gran mayoría de los casos sin su res­ponsabilidad y en muchas ocasiones al margen de su voluntad o defienden, en complicidad con la que arropa sus comportamien­tos. (La más elemental observación nos proporciona el dato de que un chico, como individuo, puede haber llegado a hacer un análisis de la realidad, desde el punto de vista no-sexista y una chica, no, e incluso a que sus comportamientos respondan a estos análisis. Sin embargo, aún en estos casos, cada una y cada uno de ellas y de ellos, sigue perteneciendo al colectivo masculino o fe­menino, y entre ellos, se da social y objetivamente, una relación de poder, donde uno es el predominante y otro el subordinado).

A lo largo de esta experiencia, hemos intentado dirigir el aná­lisis crítico y la política conectiva, a los comportamientos, fruto de la construcción de género, elaborado por esta sociedad sexis­ta, exigiéndonos el respeto y comprensión que el momento perso­nal de cada alumna y alumno se merece.

Respecto a ese sentimiento de pérdida de poder, que ellos ex­presan, en diversos momentos del proceso, hemos de puntualizar que:

A nuestro parecer, objetivamente, su poder sigue siendo el mismo, porque no han cambiado de estructura mental profunda, ya que su proceso educativo no ha sido global, interdisciplinar y sobre todo, porque siguen representando a la cultura socialmente predominante y en ella, encontrarán respaldo suficiente para re­cuperar sus posiciones de poder y para volver a desvalorizar des­de aquí la cultura que representan las mujeres.

Si fuera verdad que han perdido poder, sería un gran favor el que se les ha hecho. Porque en la medida en que los hombres va­yan perdiendo su poder como dueños de la situación y amos de las mujeres, irán recuperando su capacidad de solidaridad, inclu­so con las mujeres, y podrán valorar la cultura creada por ellas y por cualquier grupo humano con criterios éticos y no con crite­rios sexistas, racistas, clasistas...

En conclusión

   1.- El curso se ha convertido en un espacio a favor de las chi­cas.

    2.- El objetivo de la coeducación no se ha cumplido.

Dos conclusiones a las que no pensaba llegar y que me plan­tean nuevas hipótesis a investigar:

1°.- Quizá, esta experiencia esté mal planteada, en cuanto a programación, métodos, políticas correctivas, actitudes, etc. O puede ser, que en otras condiciones mejores: Un equipo de traba­jo, hacerla de forma interdisciplinar, etc., etc., sea posible coedu­car directamente a partir de la situación real de desigualdad que se da entre chicas y chicos en la actual Escuela Mixta.

2°.- Puede ser, que un aula en la que se intenta que las alum­nas salgan de su lugar secundario, de inferioridad, que se valoren a sí mismas y que los chicos renuncien al poder masculino que la sociedad sexista les regala, desde antes de nacer, se convierta en un espacio a favor de las chicas y que ésta sea, una etapa previa y necesaria, para empezar en condiciones de igualdad una educa­ción de ellas y ellos, que pueda ser co-educación.

Estos espacios se darían en una Escuela "a favor de las chi­cas", a la cual, no puedo menos que calificarla como una Escuela tendenciosa. Tan tendenciosa, como la actual, que es una Escuela "A favor de los chicos".

Aun reconociendo este carácter tendencioso, sospecho que una Escuela "A favor de las chicas", puede ser un paso, en el ca­mino hacia la coeducación. Mientras que mantener la actual Es­cuela Mixta, que es un espacio a favor de los chicos, es hacerse cómplice del sexismo y de una sociedad que se interesa en soste­ner esta ancestral injusticia.

Está claro que el objetivo final es una Escuela a favor de los chicos y de las chicas.

Cuando la Escuela haya hecho una crítica profunda al sistema social sexista, que despersonaliza a las mujeres y hombres, en­cuadrándoles en géneros. Cuando el sistema educativo escolar se haya planteado eliminar la discriminación que padece en él toda mujer, por el hecho de serlo, entonces podremos empezar a ha­blar de co-educación. Porque educaremos no a partir de la desi­gualdad entre los géneros, sino a partir de la diferencia entre las personas y colaboraremos así, a que se desarrollen, individual­mente, personas diferentes, distintas personalidades.

Un reto, para seguir investigando, nuevos pasos, nuevas pis­tas y sobre todo, nuevas formas, que sustituyan a los actuales es­pacios mixtos, que tan pocas y dudosas posibilidades me han ofrecido, en el camino hacia la coeducación.(1)

Nota:

(1) Resumen del libro: "¿Es posible coeducar en la Escuela Mixta? Una programación curricular de aula sobre las relaciones afectivas y sexuales". Ed: Maite Canal. Bilbao. 1.991.

El libro se puede conseguir en las librerias de Mujeres de Es­tado Español y en la propia editorial, Tfno. 94-4125553