La nueva alfombra mágica

Raúl Trejo Delarbre


Capítulo 1
Globalización por Internet

No hay sensación contemporánea más representativa de la globalización que cuando se viaja por el ciberespacio. Un clic en el mouse de la computadora y está uno en el servidor de la Universidad de Turín. Otro más y podemos saltar a la Biblioteca del Congreso en Washington. De clic en clic se tiene la impresión de encontrarse enlazados, si no con todo el mundo, al menos con las áreas más activas política y culturalmente. Es la aldea global en donde estamos intensamente interconectados sin que por ello dejemos de ser aldeanos, podría decirse. Pero de la sensación a la realidad, hay distancias que son parte de las paradojas y limitaciones en esta vertiente de la internacionalización contemporánea.

Las redes de comunicación cibernética se han desarrollado como parte de un proceso que, en aras de la descripción sencilla, ha sido denominado como globalización. El intercambio intenso de mercancías más allá de aranceles y costumbres, la simbiosis de las culturas o mejor dicho su adaptación y asimilación en nuevos contextos, la velocidad con que se transmiten informaciones de toda índole, forman parte de esa idea general a la que conocemos como globalización. La manera más sencilla de explicarla, es aludir a las filas de productos extranjeros que podemos encontrar en cualquier supermercado. Pero la globalización es algo más que el vino californiano, las galletas holandesas, el agua de Perrier o hasta, para sorpresa o indignación nuestra, el tequila japonés que, en el colmo no del cosmopolitismo sino de la curiosidad ingenua, hay quienes son capaces de consumir en México. La globalización es la omnipresencia, totalizadora y envolvente, de intercambios y recursos que a menudo hacen creer que el mundo es uno sólo.

Más allá de reconocer que la globalización es el conjunto de procesos en virtud del cual las relaciones comerciales, políticas y culturales tienden a estar definidas por los mismos flujos de intercambio e intereses, comprometernos en una definición puntual puede traernos problemas. Un estudioso del tema ha escrito, para referirse a esa complejidad: "...son muchos e importantes los contenidos de la globalización económica, como son muchos también los usos interesados que -particularmente en América Latina- se han hecho del concepto, y a lo anterior se agregan las múltiples evidencias que apuntan al carácter inacabado de la globalización y de las tendencias que la acompañan. Por todo ello, los balances definitivos, los juicios certeros y las predicciones confiables pierden sustento, ante un escenario mundial que aún está lejos de mostrar la distinta fuerza y permanencia de sus actuales perfiles".1

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Nota

1Jaime Estay R., "La globalización y sus significados" en José Luis Calva, coord., Globalización y bloques económicos. Realidades y mitos. Universidad de Guadalajara, Universidad Autónoma de Puebla y Juan Pablos Editor, México, 1995, p. 27.

 


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