CONCLUSIONES

 

Hemos tratado en los capítulos anteriores, temas básicos para nuestra investigación: la educación, el desarrollo del pensamiento, la práctica pedagógica, la construcción del conocimiento ubicado en un contexto global, desarrollado a través de teorías  y procedimientos.

Es así como, nuestra investigación abordó el tema “Las Capacidades Estructurantes en la Construcción del Conocimiento” desde una práctica pedagógica reflexiva, crítica, intencionada, ética y contextualizada, a través de procesos de investigación que respondieron a situaciones problémicas generadas en un ambiente de aprendizaje- enseñanza.

El ambiente donde se generó y desarrolló todo el estudio de nuestra temática fue el Instituto Técnico de Comercio “Barranquilla”, en donde  a partir de la epistemología constructivista y de la reconstrucción de los marcos de referencia de los actores involucrados en el proceso, de la interacción dialógica, la ubicación en un contexto específico, buscamos el recurso metodológico de la I. A. E. que  permitió operacionalizar la comprensión de nuestra práctica institucional como un proceso de investigación y construcción de conocimiento forjando así un proceso de transformación.

El enfoque crítico social nos proporcionó fundamentos que posibilitaron la construcción de una práctica institucional investigativa, desde la cual los actores involucrados comprendieron, interpretaron y propusieron transformar la realidad académica y social.

Todo nuestro proceso de investigación está basado en el modelo educativo “crítico social” que posibilita la construcción de teoría a partir de procesos reflexivos, críticos, analíticos y sintéticos sobre el pensamiento, la práctica pedagógica crítica y la contextualización del conocimiento basados en los saberes nocionales, los saberes elaborados y la construcción de significados comunes, en torno al objeto de estudio común, las capacidades estructurantes en la construcción del conocimiento.

Comprendemos y asumimos con entusiasmo esta tarea transformadora, proporcionando espacios de reflexión para que toda la comunidad educativa participe con mayor responsabilidad, creatividad y autonomía comprendiendo las dificultades presentadas, asumiendo compromisos y siendo capaces de tomar decisiones y de dinamizar el proceso mediante una integración dialógica y la vivencia de valores.

Las capacidades estructurantes, son capacidades de aprendizaje que tienen la facultad de orientar la acción educativa, para potenciar el desarrollo humano. Las comprendemos, primero, como aquellas que permiten la identificación de conceptos estructurantes de las ciencias humanas y ciencias naturales.

Los conceptos estructurantes son aquellas construcciones que transforma el sistema cognitivos, permitiendo así adquirir nuevos conocimientos, nuevas formas de ordenar los datos y actuar sobre representaciones anteriores para transformarlas. Pero también, las capacidades estructurantes para su potencialización necesitan de estrategias pedagógicas asociadas, que posibiliten desarrollar un nuevo modelo didáctico. Este modelo está basado en las corrientes constructivistas del conocimiento que establecen que al construir un concepto, se reconstruye el sistema cognitivo.

Estas estrategias permiten que el alumno valore sus propias hipótesis, con derecho a equivocarse, y sea capaz de organizar sus propios conocimientos y observaciones de tal manera que categorice y valore su propia capacidad de aprender.

Cuando el estudiante es capaz de investigar sus propias representaciones y las representaciones que tiene de su medio social y capaz de analizar desde el punto de vista del conocimiento común y elaborado, entonces rescata y valora su cultura, por los cual las capacidades reflexivas y críticas son pertinentes para este proceso.

Con el anterior análisis se concluye, que para la identificación de conceptos estructurantes hay que desarrollar, entre otras,  las capacidades analíticas y sintéticas y en las estrategias pedagógicas para el desarrollo de estas, se potencializan las capacidades reflexivas y críticas.

En este momento del proceso  podemos afirmar que las capacidades estructurantes son fundamentales para la construcción del conocimiento, pero no pueden desarrollarse aisladamente, pues, el ser humano es integral y desarrolla una capacidad a partir de otras, aprovechando las funciones del pensamiento. Para que el aprendizaje pueda darse se necesita antes que nada de una práctica pedagógica reflexiva, crítica, analítica y sintética como medio para poder lograr  nuestros propósitos  de construir un conocimiento que responda a las necesidades e intereses del contexto, para ello investigamos sobre la manera como se contextualiza ese conocimiento, llegando a la conclusión que éste, es el que despierta en las estudiantes el deseo de aprender, la voluntad y la atención o sea que se convierte en una forma de motivación; y sobre, la acción de la metacognición que posibilita conocer las habilidades y procesos del pensamiento que a partir de las capacidades reflexivas, críticas, analíticas y sintéticas, ayuda a organizar el conocimiento y el modo de acceder personalmente a los diversos contenidos que permiten conocer, valorar y transformar las estructuras mentales, para lograr la integralidad humana.