CAPITULO TERCERO
LA MOTIVACION
La motivación no es una
variable observable, sino un constructo hipotético, que inferimos a partir de
la manifestaciones de la conducta, y esa inferencia puede ser acertada o
equivocada.
La motivación es uno de los
factores, junto con la inteligencia y el aprendizaje previo, que determinan si
los estudiantes lograrán los resultados académicos apetecidos. En este sentido,
la motivación es un medio con relación a otros objetivos.
El alumno es un sujeto activo
del aprendizaje. Si el aprendizaje es significativo, es que existe una actitud
favorable por parte del alumno lo que quiere decir que existe motivación.
La motivación es un proceso
unitario.
Uno de los aspectos más
relevantes de la motivación es llegar a un comportamiento determinado y preexistente
del alumno y que ese comportamiento tenga que ver con su futuro, es decir, el
profesor ha de propiciar que al estudiante controle su propia producción y que
el aprendizaje sea motivante, ésto es muy complejo.
Lo que se aprende ha de
contactar con las necesidades del individuo de modo que exista interés en
relacionar necesidades y aprendizaje. Cada individuo difiere en su
sensibilidad, preocupación, percepción etc. Cada individuo se verá motivado en
la medida en que sienta comprometida su personalidad y en la medida en que la
información que se le presente signifique algo para él.
La motivación es
multidimensional pero refleja la relación entre aprendizaje y rendimiento
académico.
Existen muchas definiciones.
Tomaremos una funcional.: motivación es un constructo hipotético usado para
explicar el inicio, dirección, intensidad y persistencia de la conducta
dirigida a un objetivo.
Las teorías psicológicas más
representativas se pueden agrupar en torno a dos líneas de orientación
- La asociacionista, o
conductista
- La cognitiva.
Las teorías conductistas han
tenido origen sobre todo en la investigación animal, es de carácter más bien
asociativo y, respecto a la actividad académica, se sitúa en lo que
convencionalmente se denomina motivación extrínseca. La figura más destacada es
Hull. En un primer momento su teoría defendía que sólo la necesidad biológica
explicaba la dinámica de la motivación (secuencia: necesidad, impulso, actividad, reducción del impulso y de la necesidad),
pero más tarde aceptó que había que considerar el atractivo del objeto de meta
buscado para reducir la necesidad. A más atractiva la meta, mayor probabilidad
de que la conducta o hábito se produzca. Pero además, las necesidades
secundarias pueden ser aprendidas (si previamente han ido asociadas a las
primarias).
Skinner reformuló la ley del
efecto de Thorndike como ley del refuerzo siendo le refuerzo el que determina
la fuerza de la respuesta o probabilidad de ocurrencia de la misma. Para
Skinner sólo las condiciones externas al organismo, observables, refuerzan o
extinguen la conducta. Para Skinner, la conducta humana está determinada por
las contingencias del refuerzo.
La línea cognitiva ha nacido de
la investigación en seres humanos, destaca los procesos centrales, cognitivos
y, respecto a la actividad académica, se denomina convencionalmente motivación
intrínseca. Este grupo de psicólogos defienden el carácter propositivo de la
conducta humana. Tolman (1932) señaló que los determinantes críticos del
aprendizaje no son las asociaciones ni los refuerzos sino la organización
cognitiva de las estructuras.
La motivación extrínseca se refiere a los refuerzos
de los que hablaba Skinner.
La motivación intrínseca es para Berlyne la curiosidad intelectual o curiosidad
epistémica.
La situación de aprendizaje será intrínsecamente
motivadora si está convenientemente estructurada por el profesor, es decir, si
alcanza un nivel adecuado de incongruencia respecto a los alumnos de la clase.
La motivación intrínseca recibe tres formas, según
Bruner:
- La curiosidad (aspecto novedoso de la situación)
- La competencia (que motiva al sujeto a controlar
el ambiente y a desarrollar las habilidades personales y de reciprocidad).
- La necesidad de adoptar estándares de conducta acordes con la demanda de la situación.
Los métodos tradicionales de enseñanza que hablan
de motivación intrínseca tienen problemas que no manifiestan: p.e.: "deber
kantiano" "conciencia"
1.- Se sirven de manera excesiva de un control
aversivo. El estudiante se comporta de determinada manera por miedo al castigo.
2.- No utilizan bien las contingencias del
refuerzo, dejan que pase demasiado tiempo entre respuesta y refuerzo.
3.- No existe una aproximación sucesiva en orden al
comportamiento final deseado: pasos sucesivos (imposible en aulas numerosas)
Las críticas a la motivación extrínseca conducen no
a rechazarlas por que también son motivación que ofrece posibilidades en el
aula a pesar de que los motivadores externos plantean problemas sobre su
efectividad que a veces es contraproducente. Depende de las edades, en algunas
es más efectiva que en otras, en algunos momentos la única.
Limitaciones de reforzadores externos, derivados de
que la eficacia del reforzador externo está condicionada a su presencia, es
más, aveces los efectos son contrarios a los deseados. p.e.: la oferta de un
recompensa conlleva un método de aprendizaje distinto al que no da recompensa.
Si no existe recompensa los individuos se las arreglan para resolver problemas
hasta más difíciles, se centran en el desarrollo de habilidades básicas,
atiende a la información, se preocupan más del cómo resolver que de la
solución: revelen estrategias de solución de problemas. este comportamiento es
distinto cuando se da recompensa.
Aplicación de ésto al
campo educativo. Consejos
-
No usar premios siempre que el
alumno los vea como un agente de control
-
No usar premios cuando se
quiera que el el alumno aborde tareas difíciles por que se etiqueta así tenderá
a elegir tareas más fáciles
-
No usar si se desea transferir
ese aprendizaje a situaciones posteriores no premiadas
-
No usar premios superfluos: la
motivación no se acentúa en todo caso premiar tareas habituales obligatorias.
-
No premiar creatividad o
solución de problemas, las 1ª se refuerzan con los premios inmediatos, las 2ª
resultan interferidas por el empleo de premios inmediatos.
-
En el aula, normalmente, se
emplean refuerzos extrínsecos con buenas intenciones que a veces pueden parecer
sobornos: efecto devastador.
-
Si las recompensas se hacen
contingentes al esfuerzo o al proceso (metas a corto plazo) o a aspectos
significativos de la situación, pueden incrementar éxito.
Modos de evitar refuerzos perjudiciales: los refuerzos verbales deben indicar más la
competencia que el control. Todo refuerzo tangible debe ser informativo y
favorecer la competencia.
La motivación extrínseca es aconsejable cuando no
existe la intrínseca.
El aprendizaje resulta más productivo en calidad y
cantidad cuando hay motivación intrínseca porque se mantiene por sí mismo, sin
apoyos externos (sin premios, recompensas,...) los cuales tienen un efecto
circunstancial limitado a la presencia del agente que premie y a la larga
pueden ser perjudiciales.
La motivación intrínseca impulsa un aprendizaje
autónomo, querido por el sujeto. Deci puso de manifiesto la diferencia entre
extrínseca e intrínseca con un experimento:
Dos grupos de alumnos a los que le puso una tarea a
uno le prometió una recompensa y al otro no, después, salía el experimentador
dejándoles hacer la tarea; el resultado fue el siguiente: los sujetos a los que
no se las prometió nada continuaron la tarea que tenían que hacer y aquellos a
los que se les había prometido una recompensa dedicaron menos tiempo. La
diferencia en los tiempo indicaban las diferencias entre motivaciones
intrínseca y extrínseca. Este experimento se ha repetido con distintas
variables obteniendo siempre los mismos resultados.
El sujeto desplaza sus intereses por la tarea a su
interés por la recompensa, lo cual se convierte en el fin y no en el medio.
Deci y sus colaboradores formularon una teoría
cognitiva al respecto: “si la tarea se percibe como externa al sujeto, sin que
éste la controle, la motivación intrínseca se verá afectada negativamente”, es
decir, el alumno necesita sentirse origen de esa actividad, no mero agente,
cualquier factor que facilite la percepción de la competencia por parte del
sujeto, incrementará la motivación intrínseca, además la tarea debe colocarse
en un reto equilibrado, en un grado justo de dificultad de riesgo o de fracaso.
En situaciones extremas de fracaso o dificultad producirá aburrimiento o
frustración. Por tanto, el profesor deberá plantear las cuestiones en un nivel
de desafío adecuado y ayudar tras el esfuerzo y el progreso a cada alumno para
que participe y se sienta impulsado a aprender.
Este comportamiento del profesor ha de atenerse a
una situación evolutiva del sujeto:
A) Regulación externa: en un primer momento el profesor ha de regular
externamente, decir cual es la recompensa.
B) Introspección. En un segundo momento el
sujeto hace suyo los mandatos sociales, pero no es capaz de asegurar conductas
motivantes por sí solo.
C) Interiorización. El sujeto se identifica
con lo que hace, lo asimila internamente y actúa de forma autónoma.
La percepción de la tarea como un trabajo, más que
como una tarea agradable, conlleva la disminución del potencial de la
motivación intrínseca, en ausencia de refuerzos externos.
La motivación de logro se puede definir como “el
deseo de tener éxito”.
Para Atkinson La conducta humana orientada al logro
es el resultado del conflicto aproximación-evitación, es decir, la motivación a
lograr el éxito y la motivación a evitar el fracaso.
Respecto a la primera situación, el enunciado
general es que la tendencia al éxito = a la motivación de éxito x la
probabilidad de éxito x el motivo de éxito.
Respecto a la segunda situación, el enunciado
general es que la tendencia a evitar el fracaso es = a la motivación de éxito x
la probabilidad de evitar el fracaso x el incentivo negativo de fracaso.
Atkinson et al.: aquello que impulsa la acción y
dirige la conducta es la consecución competitiva y exitosa de un nivel de
relación o nivel estándar, es decir, la demostración de la importancia para el
propio sujeto.
Como se señaló más arriba, puede haber conflicto
entre la tendencia a evitar el fracaso y la tendencia positiva a lograr el
éxito. De ahí resulta que cuando el motivo de una persona a lograr el éxito es
más fuerte que el motivo a evitar el fracaso, la tendencia resultante es
positiva, y más fuerte cuando la tarea es de mediana dificultad.
Elementos constitutivos de la motivación de logro
son: el motivo, la expectativa y el incentivo.
·Motivo: disposición que empuja al sujeto a conseguir ese
nivel de satisfacción
·Expectativa: anticipación cognitiva del resultado de la
conducta
·Incentivo: cantidad de atracción que ejerce la meta en esa
a. concreta.
Atkinson: La fuerza de esa motivación es una
función multiplicadora entre la fuerza del motivo, la expectativa y el valor
del incentivo y esta combinación se aplica tanto a la consecución del éxito
como la evitación del fracaso.
Tendencia
al éxito = motivación de éxito
x probabilidad de éxito x
incentivo.
Evitación de fracaso
= motivo x
probabilidad de evitarlo x incentivo negativo al fracaso.
En el campo instruccional (Ames) la motivación del
logro supone la consecución de una meta como resultado de un programa de
procesos cognitivos cuyas consecuencias son cognitivas afectivas y
comportamentales.
Los investigadores de la motivación instruccional
entienden que la meta del logro incluye dos constructos cuyas implicaciones son
notables:
- Metas de aprendizaje (dominio)
- Metas de ejecución (reproduce) (logro)
En teoría, un subcosntructo se diferencia del otro
porque ambas metas representan diferentes ideas sobre el éxito, razones
diferentes de y compromiso y de actividades y suponen distintas formas de
pensamiento sobre uno mismo, sobre la tarea y sobre los resultados de la tarea.
Los sujetos con metas de aprendizaje quieren
aprender: su atención se centra en cómo hacerlo, si existen errores se extraen
consecuencias para continuar e la aprendizaje. Cuando hay resultados inciertos
se plantean el reto de superarlos. Buscan tareas.
Se evalúa la propia actuación comparándose con los
modelos se experimenta el crecimiento de la propia competencia . Un
comportamiento así refuerza el comportamiento del aprendizaje.
Los sujetos con metas de ejecución buscan el resultado.
Su punto de partida es su propia capacidad. Los errores cometidos son fracasos.
Se parte de la incertidumbre Las tareas no tienen como objetivo aprender, sino
sobresalir.
Los modelos son normativos e inmediatos.
El profesor no es un animador, es un juez.
El refuerzo no está en la propia competencia sino
en el reconocimiento externo de la propia valía.
La idea central de una meta de aprendizaje o
dominio es la creencia de que esfuerzo y resultados covarían y esta creencia
mantiene el comportamiento dirigido al logro durante el tiempo.
Existe la idea básica que hace cambiar en los
individuos es la idea que tienen sobre inteligencia
Las personas entienden que la inteligencia es
modificable con el esfuerzo se plantean metas de dominio.
Las personas que se la plantean como algo estable
buscan metas de ejecución
El foco de la atención se encuentra en la
utilización del esfuerzo. Los individuos con metas de dominio tratan de
incrementar su competencia.
Una idea central de meta de ejecución es el sentido
de la autovaloración, implica que el mejor rendimiento es reconocido
públicamente. La atención se dirige al éxito, al logro.
El individuo adopta la meta de ejecución si tiene
éxito crece su autoconcepto sino será amenazado.
Los individuos que toman metas de dominio está
regulada por una serie de variables, entienden que el éxito depende del
esfuerzo y ésta combinación (esfuerzo - éxito) es fundamental en todo
comportamiento dirigido al éxito.
Supone que el individuo con metas de dominio usa
estrategias efectivas de aprendizaje y de resolución de problemas
Su uso depende su creencia en que esfuerzo implica
éxito o el fracaso puede cambiarse si cambian estrategias.
Los estudiante con metas de dominio manifiestan
como estrategias: atención, autocontrol y procesamiento profundo de la
información.
Lo niños de bajo logro tienen lagunas en
conocimiento de estrategias en la medida en que se encuentran poco inclinados a
esforzarse.
Conviene que el rol de dominio esté al servicio del
pensamiento estratégico y que se aprenda a tolerar el fracaso.
Cierta orientación estratégica de meta de ejecución
se ha asociado con una parte de la motivación que incluye evitar tareas
difíciles y evitar efectos negativos consecuentes al fracaso. Incluye
estrategias de aprendizaje superficiales o a corto plazo como memorización y
repetición .
En una meta de ejecución el concevirse como hábil
(listo) se convierte en determinante importante de conductas relacionadas con
el logro. Los que se entienden como menos hábiles tienden a no utilizar
estrategias reguladoras.
El autoconcepto de habilidad se convierte en
medidor significativo de variables cognitivas, afectivas, comportamentales
cuando los alumnos se centran en hacer las tareas mejor que los otros pero no
en aprender.
Algunos autores sostienen que la relación entre
metas de logro y atribuciones causales incluye no sólo habilidades sino otras
variables como inestabilidad. De
hecho, el estudiante que percibe la baja habilidad como estable, propia e
incontrolable, obtiene bajas
puntuaciones en todas las tendencias hacia metas de ejecución.
Quien se percibe como poco hábil no buscará metas
altas. Si se percibe establemente de baja habilidad refleja un estado de
desamparo aprendido.
En suma, el estudio de Ames concluye: no de olvidarse como metas predictoras de ejecución cuando se
percibe el esfuerzo como inestable y unido a una alta meta de aprendizaje, la
percepción de la tarea como incontrolable pero metas de ejecución altas, pero
obtienen la aprobación. La percepción del ambiente como incontrolable hace que
el individuo no actúe para cambiarlo ni se sienta competente, por tanto no
busca metas de aprendizaje sino juicios de aprobación. (no busca vías de
aprender sino juicios favorable de competencia).
Beltrán:
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INTERNO |
EXTERNO |
||
|
|
CONTROL |
NO CONTROL |
CONTROL |
NO CONTROL |
|
ESTABLE |
Esfuerzo |
Habilidad |
Esfuerzo K de los otros |
Dificultad tarea |
|
INESTABLE |
Interés, esfuerzo no K |
Ganas Humos |
Esfuerzo no K de los otros |
Suerte |
Recuerdo
Último: motivación de logro, no concepto unívoco
Ultimas investigaciones en psicología cognitiva
Motivación de logro: motivación. de dominio y
motivación. de ejecución
Investigaciones desde el 92
Existe un presupuesto con respecto a la idea de
inteligencia como modificable o no
Otro concepto que se deriva es el del esfuerzo
relacionado con el éxito, coartando
Otro concepto es el de habilidad
Algunos autores sostienen que lo que motiva al
sujeto no son las metas sino ciertos comportamientos y características
psicológicas de los mismos asociados a las metas e independientes de ellas, lo
que quiere decir que se presta más atención a unas actividades que a otras.
Weiner: (Teoría de la atribución causal) es
el primero en hablar desde motivación desde un enfoque cognitivo y aplicado de
forma especial al mundo escolar.
Señala tres elementos atributivos:
·La
causa (interna o externa). Estabilidad
·El
lugar: locus (interno o externo). Internabilidad
·El
control. Controlabilidad
El primer paso en su teoría es diferenciar las
causas. Éstas pueden localizarse dentro de la persona (inteligencia, atractivo
físico) o fuera de la persona (factores ambientales, como dificultad de la
tarea o popularidad).
Una misma causa interna puede llevar al éxito o al
fracaso. El fracaso percibido como debido a la falta de capacidad (interna)
provoca más bajas expectativas que el percibido por falta de esfuerzo (interna
también). Existe pues otra dimensión de estabilidad.
La capacidad es más estable que el esfuerzo.
Algunas causas con el mismo locus y estabilidad
provocan todavía reacciones diferentes. Por ejemplo, el fracaso atribuido a
falta de esfuerzo merece mayor castigo que el adscrito a mala salud, aún cuando
ambos son internos e inestables. De ahí la tercera dimensión o controlabilidad,
que hace referencia al grado de control voluntario que puede ejercerse sobre
una causa.
Causas
de éxito y fracaso, según las tres dimensiones,
en un contexto escolar.
|
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INTERNO |
EXTERNO |
||
|
|
CONTROL |
NO CONTROL |
CONTROL |
NO CONTROL |
|
ESTABLE |
Nunca estudio |
Tengo poca habilidad |
El profe me tiene
manía |
La escuela me exige
mucho |
|
INESTABLE |
No estudié para este
examen |
Enfermé el día del
examen |
Los amigos no me
ayudaron |
Tuve mal suerte |
Ejemplos:
|
EJEMPLO |
LOCUS |
ESTABILIDAD |
CONTROL |
|
Un esfuerzo estable Habilidad o capacidad El esfuerzo inestable El ánimo o el humor Otras personas estables Dificultad de la tarea Otra persona inestable La suerte |
Interno Interno Interno Interno Externo Externo Externo Externo |
Estable Estable Inestable Inestable Estable Estable Inestable Inestable |
Controlable Incontrolable Controlable Incontrolable Controlable Incontrolable Controlable Incontrolable |
Las atribuciones ocupan un lugar central en la
motivación.
Weiner estudia la reacción de alumno ante
resultados académicos.
Ante un hecho existen causas, posibles tipo de
causas:
·
Intencionalidad
·
Estabilidad
·
Controlabilidad
1.- Intencionalidad: ¿interna o
externa?
2.- Estabilidad: consistencia
temporal o frecuencia del suceso
3.- Grado de control que se
tiene sobre la causa
|
|
INTERNO |
EXTERNO |
||
|
|
CONTROL |
NO CONTROL |
CONTROL |
NO CONTROL |
|
ESTABLE |
Esfuerzo |
Habilidad |
Esfuerzo K de los otros |
Dificultad tarea |
|
INESTABLE |
Interés, esfuerzo no K |
Ganas Humos |
Esfuerzo no K de los otros |
Suerte |
k= VARIABLE
Weiner: las atribuciones que un individuo hace de
su trabajo ocupan un lugar central en su motivación. Según hagamos esa
atribución, así nos motivaremos de una u otra forma.
(Indefensión aprendida = patrón atributivo
perjudicial)
Motivación y aprendizaje
autoregulado
El sujeto puede decidir el desarrollo de su aprendizaje,
poniendo de acuerdo el conocimiento con el esfuerzo.
Podemos aprender con estrategias, controlando el
esfuerzo y también planificando, modificando, monitorizando.
La autorregulación es un “método” para mejorar el
aprendizaje.
Relación entre motivación
y autoconcepto
Autoconcepto = constructo
Alrededor de los años ’60 el autoconcepto se
convierte en el elemento nuclear de teorías motivacionales desempeñando un
papel central.
La motivación está mediada por las percepciones que
los sujetos tienen de sí mismos y de las tareas con las que se enfrenta.
La percepción de sí supone competencia, valía,
autoestima. Las tareas, eficacia En el proceso de enseñanza aprendizaje la
motivación sigue procesos interpersonales (diferentes factores interactivos en
función del contexto).
Motivación y sistema
motivacionales
Los alumnos pueden perseguir diversas metas cuya
consecución se puede entender como:
·
resultado exclusivo del
esfuerzo
·
resultado de una gran capacidad
·
resultado de esfuerzos
coordinados con los otros.
Ésto supone la existencia de los siguientes
sistemas:
·
Sistema individualista
(esfuerzo y habilidad propios)
·
Sistema competitivo (superación
de los otros )
·
Sistema Cooperativo (conseguir
algo útil contribuyendo al éxito de los otros).
En el sistema individualista el estudiante puede
valorar:
- Quedar bien ante los otros
- Quedar bien ante sí mismo
- Aprender y disfrutar con la tarea
En el sistema competitivo el incentivo del alumno
es superar a los demás, el éxito de ganar o superar a los otros. Cuando se
fracasa la respuesta emocional es ...
En el sistema cooperativo la meta es doble: que se
ha logrado algo útil y conseguir algo útil para los otros.
Si se fracasa, nivel de satisfacción es bajo,
aunque se considera como bueno.
Este sistema:
- Promueve más interacción en alumnos
- Mantiene un compromiso permanente sobre el
aprendizaje
- Promueve una mejor búsqueda de información
Los estudios al respecto señalan que este sistema:
- Proporciona
mejores resultados:
- Incrementa actitudes positivas hacia las escuela
- Incrementa la autoestima
- Incrementa las buenas relaciones interpersonales
Motivación e instrucción
El profesor puede crear un clima acerca de metas y
valores que lleve a los alumnos a ser más competitivos, más cooperativos o más individualistas.
Newby: Realizó un trabajo sobre estrategias de
motivación a la tarea en 30 profesores. Examinó las variables:
·La
atención
·La
relación con el alumno
·La
confianza
·La
satisfacción
RESULTADO: La motivación mediante la relación con
el alumno y el incremento de esta relación eran más eficaces que el de
estrategas de satisfacción lo que quiere decir que profundizar en estrategias
de los profesores para motivar a sus alumno y en tareas de que se sirven para
ello. P.e.: orientar en una meta de dominio motiva a aprender a largo plazo y
alta calidad.
¿Cómo y cuando se suscita una orientación de meta?
Es claro que el alumno que entra en el aula lo
hace con su experiencia previa
(herencia, familia,...), sin embargo el aula es como un laboratorio privilegiado
para que el alumno alcance metas asequibles y adoptables (modificar
comportamientos)
Schmeck:
|
Personalidad, motivación, estadios evolutivos |
Estilo
de aprendizaje |
Estrategias
de aprendizaje |
Tácticas
de aprendizaje |
Resultado
del aprendizaje |
|
|
Profundo Elaborativo Superficial |
Conceptualización Personalización Memorización |
|
|
Ésto nos conduce a afirmar que una manera de ser
tiene una manera de aprender.
Enfoques de aprendizaje
Tres enfoques de aprendizaje. Modelo que relaciona
motivación, proceso y resultado. Enfoque de aprendizaje (unión de motivación y
estrategia)
Enfoques: superficial, profundo, estratégico.
A cada enfoque le corresponde un proceso unos
resultados
·Enfoque
superficial: reproducción. Resultado.
El motivo es evitar el fracaso
La intención es cumplir las
demandas que pide la evaluación.
Proceso: aprender maquinalmente
(activo o pasivo)
·Enfoque profundo: interés en la materia:
aprendizaje comprensivo versátil.
El motivo es el interés en la
materia, interés profesional, ...
La intención es alcanzar una
compensación personal
Proceso: Aprendizaje versátil
(comprensivo u operativo)
Patologías: Imprevisión,
trotamundos
·Enfoque
estratégico:
El
motivo es lograr altas calificaciones o competir con los otros.
La
intención es tener éxito, utilizando cualquier método necesario.
Proceso: aprendizaje operativo
RESUMEN: existe una manera de procesamiento de la
información distinta lo que produce unos resultados distintos
El producto está mediado por procesos bien más
cercanos a la personalidad (motivación) bien más cercanos a la experiencia
(estrategias)
CASOS PRACTICOS
LA MOTIVACION DEL DOCENTE
La motivación vale más que
la ambición esmedida
"Para aumentar el rendimiento en las empresas es
necesario motivar al personal con una actitud positiva y trabajo en equipo, sin
necesidad de desembolsar ni un centavo. El secreto es en principio lograr que
cada miembro defina claramente y por escrito sus metas. El consejo es que
siempre apunten alto y especifiquen las cosas que desean mejorar en su puesto
de trabajo. Una actitud mental positiva, cuesta lo mismo que una actitud
negativa y, sin embargo, la gente quiere estar con personas que piensa en
positivo y huye de aquellos que siempre se quejan. Es importante que tanto los
jefes como el resto del personal recuerden –que sin importar la preparación- el
buen humor siempre será una herramienta necesaria para aumentar los índices de
productividad"
Introducción
¿Cómo es que hay centros en los que existe una claridad en la
organización y otros en los que reina una confusión que contagia tanto a los
alumnos como a las familias?
¿Por qué en algunos centros se respira una atmósfera de cordialidad y
confianza entre los profesores, agotándose las vías negociadoras siempre que
aparece un conflicto, mientras que en otros aumenta la desconfianza y esos mismos
conflictos se presentan como imposibles de resolver?
¿Cómo es que en algunos centros parece muy normal llevar a cabo un
trabajo de calidad mientras que en otros lo normal es la rutina y el trabajo
mediocre?
¿Por qué en algunos centros prolifera el trabajo en equipos autónomos
mientras que en otros quedan abortados de raíz los intentos de conseguir
equipos eficaces?
¿Cómo es que hay centros educativos en los que toda su Comunidad
funciona de forma armónica y otros, en cambio, en los que se oyen con
frecuencia expresiones que dan la sensación de que todo va mal, de que no
merece la pena luchar ya que los problemas no tienen remedio?
Finalmente, ¿por qué hay centros motivadores y otros que no lo son?
La motivación y la
insatisfacción en el trabajo son elementos de reflexión que pueden dar
respuesta a muchas preguntas que, como las anteriores, aparecen con frecuencia
en la tarea de los Equipos Directivos de los centros educativos.
Un caso para la
reflexión
Juan M.
se incorpora a un Centro educativo
El primer día de Marzo, Juan se incorpora a
un nuevo centro educativo. Es un día importante en su vida profesional. Sus
cinco años de experiencia deben rendir sus frutos a partir de este curso; lo
peor del aprendizaje, en esta profesión en que debe reciclarse a diario, ya ha
quedado atrás. La seguridad en las materias que imparte y el control del grupo
de alumnos ya han sido adquiridos en cursos precedentes y parece llegado el
momento en que las motivaciones en el trabajo pueden traducirse en logros
destacados.
En la noche anterior hicieron, junto a su
familia, especialmente en el momento de la cena, interminables comentarios
sobre cómo sería el nuevo trabajo. Se dispararon las conjeturas, los proyectos
y las ilusiones.
En los pocos minutos del viaje hacia el
centro volvieron a pasarle, a gran velocidad, los comentarios de la cena. Llega
unos minutos antes de la hora prevista y debe esperar algunos momentos hasta
que lleguen los que serán sus nuevos compañeros, que intercambian animadamente
los más variados comentarios sobre las vacaciones recién terminadas. Cuando
reparan en su presencia se presentan y procuran hacerle intervenir en la
conversación. Minutos después es saludado por el Director, con el que sólo
puede intercambiar breves comentarios porque, acto seguido, tiene lugar el
primer consejo de profesores * en la que, por prudencia y desconocimiento del
centro, poco puede participar* , que le ocupará toda la jornada.
Cuando, ya de regreso, hace balance de su primer día de trabajo en el
nuevo centro no le importa reconocer su primera decepción: él esperaba otro
recibimiento. Hubiera deseado una atención más personalizada por parte del
Director que hubiera podido descubrirle las características fundamentales del
centro, una síntesis de la cultura y estilo de ese centro, las orientaciones de
régimen interno, así como un detallado programa de actividades para los
primeros días. Juan pensó que no hubiera sido demasiado difícil tener todo esto
fotocopiado y remitirlo en los últimos días del mes de Febrero, adjuntándolo a
algunas de las publicaciones que generó el Centro en los cursos pasados. Todo
ello, junto a un cálido recibimiento, podrían ser una magnífica toma de
contacto que podría venir seguida a una visita de las instalaciones.
Parece evidente que transmitir un aspecto más humano del centro y de las
personas con las que habrá que convivir puede servir como excelente motivación
especialmente a las personas que se incorporan por primera vez a un centro
educativo.
Así como se reconoce que es de suma importancia cuidar el primer
contacto de los padres con el centro y las personas que en él trabajan, es
igualmente vital cuidar la relación con los profesionales recién incorporados.
Los
primeros días de curso
Los primeros quince días de curso fueron de trabajo
intenso. La preparación del curso, las reuniones con sus nuevos compañeros de
su mismo ciclo, las del consejo de profesores y Departamento le llevaron a un
mayor conocimiento del centro y las personas.
Tuvo dos decepciones que impidieron que cicatrizase la herida del primer
día: le habían asignado un curso y materia poco apetecibles y le había
correspondido un aula de las peor dotadas del centro; todo ello no contribuyó,
precisamente, a mejorar la sensación de desánimo creciente experimentada.
Su compañero de la clase paralela no parecía una
persona motivada en exceso. Los pequeños problemas que aparecen, a diario, en
el trato cotidiano con los alumnos le servían de excusa para llegar a paralizar
multitud de proyectos de gran valía. Sus temas favoritos de discusión eran el
bajo nivel de los alumnos del centro, el número excesivo de alumnos por aula,
el bloqueo detectado en el aprendizaje de sus alumnos a causa de la
conflictividad familiar (contra lo que era inútil luchar), la política errónea
(a su criterio) del Equipo Directivo, la pérdida de tiempo en que se convertían
algunas de las reuniones del centro, etc. La influencia de este compañero fue
calando en el ánimo de Juan, que ya no parecía aquel ilusionado profesor de
principio de curso. Cada vez con más frecuencia la atención de Juan estaba centrada
en los aspectos negativos, olvidando los muchos aspectos positivos de su
actividad diaria.
Para completar su desmotivación, ya muy avanzado el curso, se filtró la
noticia de que estaba previsto que los docentes continuaran en el mismo nivel
un año más. Su irritación fue aumentando.
La incorporación de Juan al nuevo centro siguió las fases reseñadas en
el gráfico adjunto:
1) Ilusión:
En
su ingreso al centro estuvo exultante de ilusiones, de energía y de motivación.
Espera poder desarrollar un gran trabajo y se siente seguro de poder llevarlo a
cabo. Alterna sentimientos de entusiasmo con los de desconfianza y ansiedad.
2) Decepción:
En
los primeros meses de trabajo descubre que el centro no es como él esperaba,
que no se cumplen (y sospecha que no se van a cumplir en el futuro) sus
expectativas y que algunos de sus compañeros no tienen sus mismos objetivos, lo
que le produce sentimientos de frustración.
3) Aceptación:
En esta etapa, Juan alterna sentimientos de
actividad fecunda con sentimientos de crítica hacia lo que le rodea. Va
admitiendo los valores y la situación real del centro, aunque sigue
comparándolos con los que sustentaba en el momento de su incorporación, que se
le antojan más positivos.
4) Reingreso:
A
partir de sus motivaciones iniciales y la realidad que, día a día, le ha
obligado a desembocar en el centro concreto en el que se halla, le ha llegado
el momento de tomar una importante decisión: se integra y acepta la realidad o
la rechaza y se mantiene en su eterno descontento. Está en la fase del
reingreso positivo o negativo.
Expectativas e
insatisfacciones. Factores higiénicos y factores motivadores
Si los profesores no hallan, en su
actividad, suficientes factores motivadores, se predisponen a centrar su
atención en factores periféricos, con la intención de cubrir en éstos sus necesidades.
Si no estamos muy atentos a que los
profesores tengan posibilidades de satisfacer las necesidades de motivación,
dirigirán su atención hacia los factores de mantenimiento, percatándose de
cualquier deficiencia y otorgándole una dimensión desproporcionada con respecto
a la importancia que verdaderamente tiene.
Todo ello guarda una perfecta consonancia
con los descubrimientos de Frederick Herzberg, cuya teoría pasamos a resumir:
Teoría motivacional de Frederick Herzberg
Frederick Herzberg (Herzberg, F., The Motivation to Work, Nueva York,
1967), a mediados de los años cincuenta, pone de manifiesto el valor
motivacional que tiene el trabajo en sí mismo, poniendo la atención de sus
investigaciones en los factores determinantes de satisfacción o insatisfacción
en el trabajo.
Herzberg investigó también que los factores motivadores se referían al
trabajo en sí mismo, mientras que los factores que producen insatisfacción, a
los que llamó higiénicos o de mantenimiento, hacen referencia a aspectos
externos del trabajo.
Todo ello le llevó a destacar la importancia del contenido del trabajo,
introduciendo el término “job enrichment” (enriquecimiento del trabajo) para
estimular un diseño del trabajo más motivador.
Así pues, Herzberg agrupa en dos clases
distintas las motivaciones en el trabajo:
* Higiénicas o de mantenimiento: son las motivaciones de los factores
externos al trabajo que producen insatisfacción
en el caso de que no estén satisfechas.
* Motivaciones propiamente dichas: son las
que hacen referencia al propio trabajo y que producen satisfacción en el caso de que sean satisfechas.
Según Herzberg, para conseguir que un profesor esté satisfecho en su
trabajo deberíamos centrarnos en los factores que inciden en el mismo trabajo,
en lugar de hacerlo en factores de tipo externo. Se debería enriquecer su trabajo.
Si la organización general del centro proporciona actividades que
permitan a los profesores hallar satisfacciones, los factores periféricos
desempeñarán un papel secundario en su ocupación y comportamiento.
En una situación en la que los profesores puedan satisfacer sus
necesidades de motivación, los factores de mantenimiento no ejercerán una
influencia decisiva respecto a su actitud.
Teoría motivacional de Abraham Maslow
Cuando un profesor, como en el caso de Juan M., no encuentra
satisfacciones en su trabajo, como anteriormente hemos dicho, sólo centra su
atención en satisfacer las necesidades de los estadios inferiores de la Teoría
motivacional de Abraham Maslow, que a continuación se resume, sin duda la
teoría más divulgada sobre la motivación en el trabajo (Maslow, A. H., Motivation and Personality, Nueva York:
Harper & Row, 1970).
Los cinco estadios que considera Maslow
(véase el esquema de la página posterior) como generadores de motivación en el
trabajo son los siguientes:
* Necesidades fisiológicas:
Se refieren a la necesidad de trabajar para obtener un sueldo que
permita garantizar la subsistencia. Éstas son las necesidades de nivel
inferior.
* Necesidades de seguridad:
En el momento en que las necesidades fisiológicas están razonablemente
satisfechas, las de este estadio empiezan a motivar el comportamiento. Dentro
de este apartado podemos ubicar: la estabilidad laboral, la seguridad que
ofrece el grupo de compañeros de trabajo y la seguridad con la actuación del
Equipo Directivo.
* Necesidades sociales:
Se refieren a la pertenencia a un grupo, el ser aceptado por los
compañeros, tener amistades, dar y recibir estima, etc.
Estas necesidades son las que
hacen surgir grupos de amistad dentro de cualquier organización. Si estas
necesidades sociales son frustradas (porque pueden ser vistas por el Equipo
Directivo como gérmenes de oposición) mediante un control exagerado de las mismas,
las personas pueden comportarse de manera que se muestren hostiles hacia los
objetivos de la organización, negándose, por ello, a colaborar.
* Necesidades del yo:
Son las que están relacionadas con la
autoestima, como: la confianza en sí mismo, la independencia, el éxito, el status, el respeto por parte de los
compañeros, etc. Estas necesidades son de las más difíciles de alcanzar. En
cualquier organización es muy difícil que las personas de nivel jerárquico más
bajo las pueda tener satisfechas.
* Necesidades de autorrealización:
En el lugar más alto de la pirámide de
necesidades se hallan las que permiten desarrollar nuestras potencialidades de
ser creadores en nuestro trabajo… Es muy difícil poder satisfacer este tipo de
necesidades en nuestros Centros educativos, ya que dedicamos gran parte de
nuestros esfuerzos a poder satisfacer las necesidades de los niveles más bajos.
Un profesor desmotivado tendrá fundamentalmente activadas las
necesidades fisiológicas (sueldo, tiempo libre…), las necesidades de seguridad
(la relación profesional con el grupo de compañeros, la actitud de limitarse a
cumplir el mínimo exigido, la búsqueda implacable de factores de incoherencia
de la política del Equipo Directivo…) y las necesidades sociales (relación
afectiva con el grupo de compañeros y con el Equipo Directivo), prestando muy
poco interés en las necesidades motivadoras de cariz psicológico como son las
necesidades del yo y las necesidades
de autorrealización.
Expectativas
y motivación
Cuando Juan M. planifica cualquier actividad de su Centro educativo,
como unos ejercicios, una clase magistral, la visita a un museo o una próxima
reunión de Departamento, lo lleva a cabo con la expectativa de tener éxito. La
expectativa relaciona el esfuerzo con el rendimiento y da respuesta a la
pregunta que insconscientemente se plantea ese profesor:
Antes de seguir, se plantea las
consecuencias que le puede reportar esa actividad:
-
El reconocimiento de los superiores, de los alumnos, acaso de algunos
padres…
-
La satisfacción interna de un trabajo bien realizado.
-
La motivación de sus alumnos, la importancia que puede tener para los
mismos esa actividad…
-
Le asalta una segunda pregunta:
Aun en el supuesto de que muchos profesores prevean que la actividad que
programan pueden llevarla a cabo de forma exitosa, las “recompensas” que obtuvo
en el pasado ante actividades de índole similar, acaso de menor cuantía de las
que esperaba, le llevan a una última pregunta.
Es muy probable que la respuesta de Juan M. a las tres preguntas citadas
fuera positiva al principio del curso, pero es igualmente probable que fuera
negativa en las actuales circunstancias.
Ante un grupo de profesores en un estado de desmotivación tan acusado
como el caso de Juan M., un Equipo Directivo inexperto puede caer en el
desánimo, generalizando que los profesores no sienten ninguna ilusión para
llevar a cabo la actividad docente, limitándose a comparecer en el Centro y,
como mucho, esforzándose por encima del mínimo en trabajos esporádicos,
rehuyendo asumir cualquier tipo de responsabilidad, dado que el trabajo no
tiene nada de motivador.
Este tipo de afirmaciones, formuladas por Douglas McGregor, se conocen
como la Teoría X:
Ante este panorama el Equipo Directivo puede, además, ser consecuente
con sus apresuradas deducciones y planificar una organización para una
situación de mínimo esfuerzo, con lo que puede provocar en los profesores una
“adecuada respuesta” para adaptarse a las sombrías expectativas del Equipo.
Todo ello hace que se genere una espiral
de la desmotivación que puede arrastrar a un desánimo colectivo.
De acuerdo a mi experiencia
como docente, y ahora como directivo creo que es fundamental e imperioso
sentirse motivado por la realización de una tarea o bien por nuestro trabajo ya
que en ella se fundamenta los deseos de realizarlas a la perfección y con lo que es fundamental en todo los que nos
rodea, la presencia del amor por lo que hacemos, ya que de no exitir el grado
de frustración pueden yagar a ser fatal en nuestro ejercicio docente, ya que
todo lo que nosotros somos y realizamos recaen directa e indirtectamente en los
niños, los cuales son los ejes fundamentales de nuestra labor profesional.
Cómo mejorar la
motivación
Cuatro líneas de actuación
Según lo dicho, la motivación podría
mejorarse a partir de las siguientes direcciones:
A) Maslow y las
motivaciones de tipo psíquico
Tanto a las necesidades del yo como a las necesidades de autorrealización se las conoce como las
necesidades de tipo psíquico dentro de la pirámide de Maslow. Estas necesidades
provocan motivaciones más duraderas que las necesidades inferiores
anteriormente citadas, por lo que es imprescindible reforzarlas
convenientemente.
B) Herzberg y los
factores motivadores
Entre los factores citados por Herzberg como motivadores están el éxito
y el reconocimiento.
A partir de los trabajos de Herzberg, el Equipo Directivo debería buscar
la aparición de insatisfacciones en los profesores, analizar sus causas e
intentar corregirlas.
Paralelamente debería tomar la determinación de enriquecer el trabajo de
los profesores, teniendo en cuenta las direcciones que nos aportan los factores
motivadores presentes en el propio trabajo.
C) Las expectativas de los profesores y su
motivación
Potenciar la autoestima de los profesores y convencerles de que son
capaces de llevar a cabo interesantes proyectos, magnificar la trascendencia de
la labor docente y obtener recompensas del Equipo Directivo, del alumnado y de
los padres puede mejorar las expectativas en nuestro trabajo.
D) Estilo de liderazgo y Teoría Y
Todo ello nos marca un estilo de liderazgo capaz
de creer en las personas, en sus capacidades y en su interés por ejercerlas en
el marco del Centro educativo. Este estilo de liderazgo es propio de Equipos
Directivos que son plenamente conscientes de la Teoría X, de la que discrepan
abiertamente, y de la Teoría Y, en la que creen firmemente, teoría que se
esquematiza a continuación.
La
espiral de la motivación
Hasta este momento hemos ido siguiendo de forma cronológica los hechos
que hubieran podido producirse en un Centro cualquiera en el que un profesor *
Juan M.* se ha visto inmerso en una
progresiva desmotivación en la que, por lo que parece, también están implicados
diversos profesores más. El paso del tiempo ha llevado al Equipo Directivo a
quedar también atrapado en esta dinámica, y todo ello provoca una “espiral de
desmotivación” que, de no ser por unas acciones enérgicas y decididas, puede
hacer que la desmotivación encuentre un terreno abonado.
Estas acciones deben plasmarse en un trabajo que,
basándose en las cuatro direcciones mencionadas, basadas, a su vez, en cuatro
apartados de las Teorías motivacionales citadas * Herzberg, Maslow, Teoría Y y
expectativas* , permitan diseñar una espiral
de motivación que promueva direcciones motivadoras “in crescendo”.
Un paso inicial es observar
insatisfacciones y, en la medida de lo posible, intentar corregirlas, dejando
bien claro que algunas insatisfacciones no pueden resolverse en el ámbito del Centro
educativo, ya que su resolución precisa atribuciones que el Centro no tiene.
También está claro que con ganas de resolverlas y con trabajo de equipo y algo
de imaginación pueden eliminarse un buen número de insatisfacciones. Esta fase
inicial (fase 0)da comienzo a cuatro pasos fundamentales:
* Un paso inicial sería
satisfacer las necesidades de seguridad mejorando la comunicación y la claridad
en la organización.
* El paso segundo sería un
trabajo sobre el clima afectivo del Centro mejorando la cordialidad y la
confianza mutuas.
* El tercer paso sería el
análisis y puesta en práctica de un enriquecimiento del trabajo mejorando la
calidad y proponiéndose objetivos que supongan un reto.
* Y
un cuarto paso consistiría en satisfacer la autorrealización asumiendo mayores
responsabilidades y adquiriendo una mayor autonomía.
Aquella espiral de desmotivación comentada debe y puede superarse en
base a las cuatro líneas de actuación comentadas en las páginas anteriores, las
cuales deben aplicarse cronológicamente siguiendo las etapas motivadoras
plasmadas en este esquema, que seguidamente pasaré a desarrollar.
Las
necesidades de seguridad
Dos estrategias que el Equipo Directivo puede
utilizar para satisfacer las necesidades
de seguridad (Maslow) son:
* Claridad
en la organización:
Supondrá
la existencia de un organigrama claro, consecuencia directa de la actividad
diaria del Centro.
Una clara delimitación de funciones y
responsabilidades en los diferentes estamentos de la Comunidad Educativa y una
asunción de las mismas por parte de las personas que deben asumirlas es vital
para la claridad en la organización.
* Mejora
de la comunicación:
La
comunicación ágil, tanto en sentido horizontal como en el vertical (de abajo a
arriba y viceversa), es propia de grupos cohesionados y condición importante
para satisfacer la seguridad del grupo.
Comunicar
implicará, para el Equipo Directivo, llevar a cabo actitudes del tipo: preguntar,
consultar y escuchar, más que limitarse a estar hablando todo el tiempo.
Es preciso comunicar tanto con el gran grupo (lo
que implicará la reflexión necesaria sobre la optimización de las reuniones)
como individualmente con los profesores nuevos (como Juan M.) para paliar las
divergencias entre lo que él esperaba y lo que realmente encuentra, y con todos
los demás profesores, de forma sistemática y con la frecuencia que el tiempo
disponible lo permita, con el objetivo de detectar insatisfacciones, potenciar
motivaciones e impulsar proyectos de innovación y mejora.
Las necesidades sociales y el clima afectivo
Una
segunda fase en la espiral de la motivación es la de la mejora de las
necesidades sociales y del clima afectivo.
Para
ello se deberá trabajar en dos direcciones:
* Cordialidad:
En
todo lugar y momento, aplicando una actitud receptiva a todos los problemas que
se detecten, haciendo un esfuerzo en la línea de integrar a las personas, de
favorecer momentos para mejorar la relación entre los profesores, de
interesarse por las personas en facetas más amplias que las sencillamente
profesionales.
* Confianza:
Tener
confianza en sí mismo y en los demás es básico para un trabajo grupal de la
importancia del que se desarrolla en el Centro educativo. Por ello, el Equipo
Directivo debe confiar en su capacidad de gestión y en los profesores del
Centro, ser capaz de erigirse en mediador de los conflictos que puedan aparecer
y de ser incondicionalmente constructivo.
Las
necesidades del yo. Enriquecer el trabajo
Esta
etapa es crucial para que el proyecto motivador obtenga credibilidad, para que
obtenga una coherencia que haga que la dirección de trabajo emprendida obtenga
ya la entidad imprescindible que haga que los profesores se sientan implicados
al asumir el reto de la calidad en su tarea diaria.
Un
diseño del trabajo más enriquecedor debería atender estos aspectos:
a) Variedad:
La
tarea educativa es una de las que más variedad puede albergar, desde una clase
magistral, a la confección de un mural, a un trabajo en grupo, a una exposición
del tema por parte de los alumnos, al pase de un audiovisual, a unos
ejercicios, construir un modelo de..., etc. Si toda esta variedad ya es
motivadora para los alumnos que gozan de ella, el diseño de todas estas
actividades * y de muchas otras* es
igualmente motivador para el profesor. Procurar que en cada evaluación hubiera
una gran variedad de actividades daría a nuestro trabajo una gran motivación.
Y si
a todo ello le añadimos un trabajo fecundo de acción tutorial, una labor de investigación
de Departamento y una intervención activa en las reuniones convocadas (y muchas
otras cosas) lograremos que la variedad contribuya a hacer un trabajo
enriquecedor.
b) Objetivos
que supongan un reto:
No
hay nada más desmotivador que no saber, de forma muy clara, los objetivos que
se pretende conseguir, ni revisar los objetivos periódicamente, ni planificar
(conjuntamente con los compañeros del Departamento, por ejemplo) tareas que
supongan un reto. Los objetivos que se planteen, ya sea a nivel individual o
grupal, deberían tener una parte de meta a alcanzar para que tan sólo nos
sintamos satisfechos en el caso de que un elevado número de alumnos los
consigan. El Equipo Directivo, los Departamentos, los tutores… debemos
plantearnos este tipo de objetivos.
c) Alcanzar
un alto nivel de calidad:
El
término“calidad de la enseñanza” ha sido uno de los más citados en los últimos
años.
La calidad de la enseñanza puede estar
orientada en dos direcciones inevitablemente complementarias:
*
A los “clientes” que se benefician
de esta calidad, tanto externos (sociedad, padres, alumnos) como internos
(profesores de cursos superiores). Detectar el grado de calidad que precisan
nuestros clientes y acomodarse a ella es de vital importancia.
*
A partir de un análisis
introspectivo en el que se detectarán los errores que estamos cometiendo para
encontrar estrategias de resolución de los mismos.
Las
estrategias de trabajo directamente encaminadas a detectar errores y buscar, en
un tiempo limitado, soluciones para ser aplicadas, pueden seguir una línea de
actuación como la que sigue:
d) Obtener
realimentación:
Al citar la Teoría de la Expectativa
aparecieron tres preguntas que la enmarcaban:
*
¿Tendré éxito?
*
¿Qué obtendré con ello?
* ¿Merece la pena?
Pues bien, la respuesta a ellas tiene relación
directa con la realimentación. El saber, tan pronto como sea posible, el
resultado de mi trabajo es altamente motivador, ya que nada desconcierta más a
las personas como el no tener la certeza de que avanzan en la dirección idónea.
Si
uno de los factores más motivadores, además del éxito, es el reconocimiento de
los demás, parece recomendable que el Equipo Directivo deba estar muy atento a
reconocer las actividades concretas en las que el esfuerzo y el resultado hayan
sido sobresalientes. Ese reconocimiento tan cercano como sea posible a la
realización de la actividad debe ser, además, proporcionado a la dificultad de
la misma.
e) Creatividad:
Una
tarea tan variada como la actividad docente puede caer en la rutina cuando,
curso tras curso, no existe innovación. Limitarse a llevar a cabo “el programa”
de la misma forma que en los cinco años anteriores no está en consonancia con
la calidad de la enseñanza.
Diversas
técnicas creativas como el brainstorming, la trituración, la
sinéctica, el viaje creativo1, son valiosos aliados en la programación
creativa.
f) Autonomía:
La
autonomía quedará comentada en el próximo apartado.
Las
necesidades de autorrealización
Nos
hallamos ya en las motivaciones más elevadas de carácter psíquico. El trabajo,
junto a otras muchas actividades, ayuda a la persona a autorrealizarse; pero
para que esto ocurra es necesario que estén mínimamente satisfechas otras
necesidades ya mencionadas (de seguridad, sociales y del yo).
Un
equipo de profesores que ya estuviera altamente motivado, y precisamente por
ello, tendría una sólida base para poder satisfacer las necesidades de
autorrealización. El Equipo Directivo de ese Centro orientaría los enunciados
de la Teoría Y hacia el firme propósito de mejorar la toma de decisiones y de
delegar, de acuerdo con la capacidad y experiencia, diversas áreas de trabajo
con la voluntad decidida de rentabilizar la motivación de los profesores. Por
ello, estaría este Equipo Directivo convencido de la bondad de la Teoría de los
Recursos Humanos, esquematizada a continuación.
Según
esta estrategia, en el Centro habría un trabajo fecundo de Departamentos,
ciclos, niveles y tutorías, y cada Equipo trabajaría de una forma autónoma y
responsable proporcional a su capacidad y experiencia.
Queda así concluida la espiral de la motivación que nos
puede llevar, después de un tenaz recorrido, desde una situación de clara
desmotivación a otra, en la que los índices motivadores predominen. Pensará el
Equipo Directivo que no existe ningún límite para la motivación, ya que siempre
se pueden mejorar los diversos apartados que la componen, y esta idea puede ser
el mejor indicador de que ese Equipo valora la importancia capital de la misma
en el trabajo diario.