

En los límites de las provincias de Valencia y Castellón, entre las montañas de Almenara al Norte y el Pico de los Cuervos o Eixebe al Sur, se extiende la Vall de Segó, microcomarca de tan sólo veintiun kilómetros cuadrados.
Las fértiles tierras de la Vall están cerradas al poniente por el contrafuerte meridional extremo de la Sierra de Espadà, formando a modo de un arco abierto al mar Mediterráneo constituido por toda clase de montañitas y colinas de naturaleza calcárea, como las Covatelles, la Frontera, (378 metros de altura), el Coronat, Bora-junta, la Cruz, (346 metros), el Tabalet, Cuquello, la Loma Larga, el Molino de Viento, la Pedrera (246 metres), Rodana, l'Eixebe o Pico de los Cuervos, el Salto del Caballo, el Ferreret y algunas otras, todas ellas de escasa altura.
La vegetación de estas montañas es de secano, reduciéndose a arbustos i algunos algarrobo claros. En las colinas menos occidentales existen algunos bosques de pinos mediterráneos, cada vez más escasos debido a la explotación del terreno hasta las montañas para cultivar y aprovechar la gran riqueza de la Vall: el naranjo.
En los últimos años todo el Valle se ha convertido en un inmenso bosque verde de naranjos. La vegetación dentro del Valle es abundante, complementándose con otros tipos de árboles frutales, así como palmeras datileras, nispereros, cerezos, albaricoqueros, etc. Las tierras bajas del Valle están regadas por abundante agua de la Fuente de Quart, fuente que de siempre ha tenido gran importancia para la agricultura en la Vall de Segó.
En los últimos bancales de tierra hacia el mar, en invierno transformados en pequeñas lagunas de agua de lluvia, en otros tiempos aprovechadas para el cultivo del arroz, hoy los labradores esperan hasta los meses de la primavera y el verano para aprovechar la sazón de la tierra y sembrar hortalizas como judías, tomates, melones etc
Al levante, el Valle se abre a la costa del mar Mediterráneo.

SITUACION GEOGRAFICA